jueves, 7 de febrero de 2019

W o una obsesión pasajera III

L me dijo que sospechaba que W estaba viendo a otra mujer, pensé que evidentemente en algún momento sucedería algo así, en donde tendría que controlar totalmente mis expresiones y no delatar un secreto como ese. Lo logre, le dije que por su atractivo lo mas seguro es que W padeciera de continuas insinuaciones, pero era algo que ella no podía evitar. Adicional a esto estaba su acento, que también tenia un poder con las mujeres, sobre todo con aquellas que se encontraban vulnerables, justo como lo esta L. No soy psicóloga clínica, entonces falle extraordinariamente en mi intento por calmarla, es más, creo que potencialicé sus preocupaciones.

Esa tarde W se vino en mi cara, fue abundante, y mientras me contemplaba si que su erección se reactivo, le dije que debía guardar algo para L, contesto aludiendo a que ella ya tenia suficiente, me puso en cuatro, me penetro, entre gemidos le pregunte que cuantas amantes tenia, dijo que con dos mujeres en su vida le bastaban; entonces me imagine que siempre fue ese muchacho que tenia dos novia, tal vez una rubia y una morena, o una negra y una pelirroja, como si necesitara siempre esa variedad limitada, solo si conociera sus limites, o mejor decirlo así: comprendía y resistía la suficiente complejidad de solo dos mujeres, tal vez una no es suficiente, y en ese sentido, tres serian inmanejables.

Lo saco y se vino en mis nalgas, sentí el semen caer por mis piernas, por mi vagina. Se fue y no supe nada más de L y W por un par de semanas. T tuvo más tiempo en mi vida, para ser más exactos, más tiempo en mi cama, más tiempo dentro de mi; como si de alguna manera intuyera que era su oportunidad, ya que si, he vivido una especie de duelo, extraño a W, aunque la vida son el me resulta más sencilla, pero mi cama sin él... pero ahí esta T, como un jugador suplente que entra al partido a buscar ser titular, y lo ha hecho bien estas semanas, hemos follado hasta caer exhaustos.

W desapareció de mi vida después de haberme follado una tarde en mi apartamento, dejo mis nalgas cubiertas de su semen, me quede acostada en mi cama disfrutando esa sensación de semen caliente en la piel. Pero esto no va a ser tan sencillo, no señor, hoy 7 de Febrero, voy a tomar un café con W en la tarde, invitación que acepte sin apenas pensarlo. 

W o una obsesión pasajera II

La cama suena, las luces están encendidas, en mi campo visual unas sabanas blancas, mis manos se contraen de placer, una mano toma mi cabello, obliga a levantar mi mirada, veo mi reflejo en un espejo grande, estoy en cuatro y detrás de mi esta W, nuestras miradas se conectan. Me distraigo un segundo pensado en L.

L se había presentado esa tarde en mi apartamento, se mostraba angustiada, menciono que su relación con W era perfecta, y eso la asustaba, en la cama sentía una conexión que jamas había sentido en su vida, la entendí, seguramente muchas mujeres pueden tener esa sensación después de pasar una noche con W. Guarde silencio, casi no pronuncie palabras en ese monologo.

W lleno mis senos con su semen, se hizo a mi lado, froto mi clítoris, contemplaba mis senos, mi cuerpo que estaba lleno de él, cerré los ojos y me deje llevar. Ese día se quedo en mi apartamento, me despertó casi a media noche, dijo que estaba caliente y que necesitaba tomarme, no puse mucha resistencia, de nuevo la cama sonó, el cuarto se lleno de gemidos, y mi vagina se lleno de su semen, lo hizo dos veces antes de quedarse dormido, de mi parte no tuve ningún problema de volver a dormir.

Ese día en el trabajo solo pensaba en W, tema que no es muy usual en mi vida sexual, ya que normalmente puedo trabajar bien, y solo en los momentos de descanso dedico algunos minutos a recordar la noche anterior, en pensar si lo disfrute, si volveré a invitar a esa persona a mi apartamento, o si por el contrario fue algo de una sola noche y ya. Muy pocas veces sucede que me es difícil concentrarme en el trabajo, y W ha tenido ese efecto en mi vida. Decido aceptar una invitación de T, tuvimos una noche de sexo no hace mucho, estuvo bien, no extraordinario, creo que le hace falta algo de seguridad en si mismo, y tal vez ver menos porno.

Esa noche follamos con T, estuvo mejor, aveces sucede que en la primera cita hay hombres que se muestran tímidos, y luego te sorprenden, y esa noche justamente sucedió eso, fue como si T hubiera imaginado ese segundo encuentro por días, como si estuviera casi planeado o más bien, como si en algún momento tomara la decisión de tener una actitud totalmente diferente. Funciono lo que hizo, me hizo suya, y tome una buena cantidad de su semen. Pero en la mañana siguiente, extrañe la calentura de W.

viernes, 1 de febrero de 2019

W o una obsesión pasajera

Conocí a W el 3 de Enero de 2019.

Pensé un buen tiempo cómo empezar este relato, y al final solo hice caso a lo que retumbaba en mi cabeza, y es que ha estado muy presente en mis pensamientos estos últimos días, así que así inicio todo... Conocí a W el 3 de Enero de 2019. Estaba sola en un café, me encontré con L, una buena amiga de hace un par de años; iba con W, su novio, su amante, su amigo, lo presento como su novio, W me dio la mano y resulto como si ese contacto fuera un intercambio de energía poderoso y compatible, vale decir que rayos X y rayos Gama se encontraron y han tenido un resultado indescifrable, tan ignorante soy de física como de algunas relaciones entre un hombre y una mujer.

Tal vez es una sensación en la que intuyes o tienes la certeza que eso no va a terminar bien, que seguramente alguien saldrá herido, o simplemente que algo (no sé qué) se desintegrara, desaparecerá y algunas personas pueden llegar a extrañas ese algo. Pero a pesar de eso... simplemente sigues adelante, con miedo eso si, pero con una extraña y hasta molesta determinación. 

Conocí a W el 3 de Enero de 2019, casi va a ser un mes. Un mes desde que L, despreocupadamente se fue y nos dejo solos, W me dijo que era de Brazil, de una ciudad que según entendí es cerca a Sao Paulo (Juis de f.... Luis de...), bueno nunca me he tomado la molestia de verificar. W es alto, de tez blanca, imagino que de la "parte alemana de Brazil", cabello es de un rubio opaco, sus ojos parecen grises, pero por momentos se ven verdes, es antropólogo, dicta clases en una Universidad, dice que no tiene hijos, vive solo.  Hablar con él es bastante entretenido, ha vivido en el amazonas y en África, conoce culturas tan diferentes y variadas, y en tan poco tiempo, W solo tiene 23 años de edad, por la barba se ve algo mayor, pero si no la tuviera es posible que aparentara mucho menos de lo que tiene. En su brazo derecho tiene un tatuaje, menciona que es una serpiente azteca, alguna especie de dios.

Conocí a W el 3 de Enero de 2019, pero esa noche fui sola a casa, pensando en olvidar esa tarde y desear que L y W construyeran una bonita relación, creo que L lo necesita. 

Cometí un error el viernes siguiente, fui a tomar algo con ellos, L se paso de copas, fuimos al apartamento de W, follaron y no me invitaron, me quede en el otro cuarto viendo TV, me excite no lo niego, pero nada más. W entro después a mi cuarto, se presento sin tocar, solo abrió la puerta y ahí estaba, desnudo y con una erección. Desabrocho mi pantalón y no hice nada, lo deje que hiciera lo que deseaba, me desnudo, me beso, chupo mis senos. Me dijo que L se había quedado dormida, que siempre se quedaba dormida y él necesitaba más; me penetro, e inmediatamente me percate de su calentura, no era normal.

Se vino rápidamente, deje que se viniera adentro de mi, sentí como mi vagina era llenada por su abundante semen; pero no se detuvo, siguió, parecía que había guardado toda esa energía por meses, por momentos pensaba en L, que estaba en la otra habitación supuestamente dormida, no quise hacer ruido, pero el movimiento de W no tenia contemplación o prudencia, no había ninguna preocupación por generar ruido. Se vino de nuevo, y yo con él, mi vagina parecía no tener más espacio para su semen. 

Esa noche huí del apartamento de W, tuve miedo, tuve esa sensación, esa certeza que habría consecuencias no muy agradables. Tome un taxi, eran las 2 de la mañana. En la tarde L fue a mi apartamento. 



domingo, 6 de enero de 2019

En 2019

Suele ser divertido leer sus preguntas señor lector, me hacen pensar, recordar, considerar y contemplar algún pensamiento libidinoso; algunas preguntas son muy especificas que invitan a respuestas de si o no. Pero hay otras que aveces no tienen eco en mi sino hasta tiempo después.

Hay un tema que algunos de ustedes tienen curiosidad, que en Diciembre considere tenerlo en cuenta. Mi vida sentimental/amorosa, que evidentemente tiene un matiz diferente a mi vida sexual, no obstante, se entremezcla, danzan juntas; creo que algunos creen que no suelo tener relaciones formales, y la verdad es que no son tan usuales en mi vida, pero mi pasado evidentemente no carece de ese aspecto de la vida humana. Espero encontrar el tiempo para pensar y escribir algo de ello.

Pero seré sincera, este año pinta ser muy ocupado, tal vez estoy en esa época de la vida en que todo es trabajo, madrugo, trabajo hasta tarde, los fines de semana no suelen ser suficientes. En fin, solo quiero que sepan que estoy bien, el trabajo esta bien, lo malo es que este año termina mi contrato y creo que no me renovaran, es decir, vendrán más cambios a mi vida.

Hoy estoy tranquila, luego me ocupare de mis incertidumbres.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Me Acuerdo I


  1. Me acuerdo de mi primer beso, nos hicimos novios luego de ir a cine, y tuve una sensación extraña en mis labios el resto de la semana.
  2. Me acuerdo de la primera revista porno que vi, un amigo del colegio la llevo y los niños querían ver la reacción de las niñas al ver las fotos.
  3. Me acuerdo que mi reacción ante esa revista porno fue de sorpresa y nauseas, pensé que me iba a vomitar.
  4. Me acuerdo que la primera vez que me emborrache fue con aguardiente y cerveza, y que vomite en un parque.
  5. Me acuerdo la primera vez que hice un oral, no lo disfrute y me sentí torpe, pero él me dijo que lo disfruto, incluso se vino en mi cara.
  6. Me acuerdo de mi desconcierto ante esa primera vez de tener mi rostro lleno de semen, no supe que hacer, hasta que fui al baño a limpiarme. 
  7. Me acuerdo la primera vez que me hicieron un oral, me enloquece por esa sensación, no podía controlar mi cuerpo, y me vine en menos de tres minutos.

martes, 13 de noviembre de 2018

Instructor de gym

Llevaba un tiempo sin escribir, fue un mes duro, de poco sexo y mucho trabajo. Cuando algo así sucede en mi vida, suelo ser distante, simplemente me alejo de todos; no es que me comporte como una amargada, no señor, solo es que el descanso se me hace fundamental. Y para mi descansar equivale a no salir de casa y leer. Por alguna razón note que Netflix me cansaba, o más bien me aburría. 

El lunes me anime a salir con alguien, con el que nunca considere salir; solo les diré que Miguel es instructor en el gym al cual asisto, y ahí debo mencionar que tengo una especie de prejuicio con los instructores: 1) su trabajo creo que fácilmente los lleva a una vida promiscua, 2) esta promiscuidad por lo general no distingue genero y 3) su narcisismo puede ser insoportable. Lo siento si algún instructor me lee, pero esa ha sido mi opinión durante bastante tiempo. El lunes me di cuenta de una habilidad que ellos suelen tener, y de la que denominare "olfato de vulnerabilidad". Sí, el lunes me encontraba vulnerable, algo triste tal vez, algo que Miguel capto en una señal que se suponía no tenia destino, pero la capto y se puso en acción. Se acerco sin que me diera cuenta, me tomo por la cintura... es fue la acción que me derroto, sentir sus brazos, su firmeza, naturalidad. Espero a que nadie viera y me robo un beso, no me resistí, no escape.

Fuimos a su apartamento, no lejos del gym. Un apartamento prácticamente vacío, solo una cama y un sofá; una cama pequeña de eterno soltero, pensé. Fue rápido, casi sin preliminares, como si presintiera que en cualquier momento me arrepintiera, y en efecto en el momento que me penetro, sentí que no debía estar ahí, pero no huí. Cerré los ojos y me deje llevar, estaba vulnerable, sin embargo, no tarde en sentir un orgasmo, y luego otro. Él parecía no cansarse, no tener limite, hasta que sentí como mis senos se llenaban de su liquido caliente y muy espeso.

Me levante, fui al baño, me limpie. Él ser acerco de nuevo, pero esta vez le dije que tenia que irme, debió ver algo diferente en mi, pues no insistió.

Hoy, estoy bien. 

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Libidinosa

Esta frente a su laptop, no le apetece esta tarde salir de su pequeño apartamento, la cafetera dejo de sonar advirtiendo que el café esta listo, ella todos los días deja que pasen un par de minutos a modo de ritual antes de preparar una taza, y en donde espera que caiga hasta la ultima gota; se sirve el café, le agrega algo de leche y toma una pequeña pastilla de chocolate para acompañar la bebida. Se detiene en la ventana, hay nubes grises pero no parece que vaya a llover, sus pensamientos se elevan en un remolino que mezcla recuerdos y emociones, el centro de todos estos pensamientos es una entrevista que le realizaron el día anterior, todo a propósito de su libro que ha teniendo alguna visibilidad y que de alguna manera a cumplido un hito nunca mencionado. 

De algo siempre estuvo segura y es que su relato debía trascender su imagen, lo importante siempre ha sido lo vivido, lo soñado y lo contado, por ello nunca fue actriz porno o chica webcam. Cuando recibió el correo de la emisora invitándola a una entrevista ella no respondió ese correo, no por miedo o inseguridad, simplemente no le intereso y continuo con su vida como si ese libro nunca hubiese nacido. Un día ella olvido ese libro, y olvido el blog que lo alimento, se dejo absorber por la rutina y lo operativo de la vida. 

Tomó un sorbo de café, mordió el chocolate, ideas de trabajo e informes llenaron su mente, como tinta que se riega en un pañuelo, frunció el ceño señalando una molestia con la vida misma; no obstante, no se detuvo mucho en ese tema, decidió orientar sus ideas a la laptop, para ser más precisos a un excel de aquellos en donde interactuan textos y números casi de manera incomprensible.

Cuando sintió hambre se levanto y se preparo un sadwich, al comerlo fue consciente del hambre que tenia; adicional a esto, pudo darse cuenta de lo cansaba que estaba de estar frente a una pantalla en un trabajo tan operativo como es trabajar en una hoja de calculo. Pensó en acostarse unos segundos y descansar sus ojos.

Una forma que ella ha descubierto de descanso es la fantasía, pero es una fantasía que se confunde con recuerdos, de modo que en ocasiones ella olvida si lo soñado fue real o imaginario, por lo general resulta ser una mezcla de ambas; al cerrar los ojos regreso diez años, un pasado que parece remoto y cercano a la vez. Esta con dos amigas de la universidad, como parte de un ejercicio pre-practica profesional las han llevado a unos juzgados, con el propósito de observar juicios orales. Pilar y sus amigas entran en una sala, puede verse al juez, y lo que ella imagina son un equipo de abogados, no entiende bien la dinámica pues trata de encajar esa imagen con series y películas en donde los protagonista son precisamente abogados.

El caso es sencillo, es un hombre de la costa colombiana que lleva poco tiempo en Bogotá, desesperado por no conseguir un empleo asalto a una pareja, uso una navaja y robo sus celulares y algo de efectivo; no obstante, era novato y lo atraparon, de eso ya ha pasado dos años y debe cumplir una pena de cuatro. Pero eso es solo ruido para Pilar, como viento en un parque. Ella se ve interesada en él; es alto, acuerpado, cabello corto. Sin intención ella dice en voz alta a sus amigas que le haría un juicio oral en su apartamento como parte de un peritaje, ellas contienen la risa, pero se muestran de acuerdo que podría ser una buena idea.

Luego Pilar cambia de opinión, pero esto se lo reserva para ella; como psicóloga debe hacerle una entrevista, y al ser una profesional rigurosa, la entrevista debe hacerla en la celda, pero por alguna razón en su mente libidinosa la guían de una forma particular a esa celda. Esta desnuda, la llevan dos guardias, lleva unas esposas pesadas y que hacen un ruido estruendoso con cada paso que da, el camino es largo, lento. El destino es la celda al final de un túnel oscuro, a pesar de ir desnuda no tiene frío, al contrario, el ambiente parece cargado de una humedad calurosa y pesada, esa celda no parece el hábitat de un recluso cualquiera, la definición más cercana seria la jaula de un animal salvaje.

Al llegar lo puede ver, también esta desnudo, esta de pie y la observa con una tranquilidad que la sorprende, sin embargo, por la forma en que sus manos se aferran a los barrotes, esa tranquilidad parece una mascara; uno de los guardias menciona que solo tendrán una hora para la entrevista. Abren la celda, la empujan dentro, la cierran y se van, el eco de sus botas resuena por el túnel. El animal tiene su pene erecto, lo pone en la boca de ella. La celda, el túnel se inunda con sus gemidos, no es fácil discernir si sufre o disfruta.

Al abrir sus ojos, esta de nuevo en su apartamento, siente una humedad significativa entre sus piernas, pero no desea estar ahí, sin ningún genero de duda quiere estar en esa celda.