Eve despertó después de una larga noche, su boca aun tenia el sabor del aguardiente, este en medio de dos hombres desnudos que no reconoció, paso su mano por su cabello rubio que estaba enredado; el ambiente apestaba a cigarrillo, intento sentarse y vio sus senos llenos de semen seco.
Su vagina ardía, y la cabeza le dio vueltas cuando por fin pudo incorporarse, estaba en la sala de un pequeño apartamento que no le es familiar. En el sofá ve una mujer también desnuda, con un tatuaje en la cola que se extiende por el muslo y la cadera, ella aún duerme pesadamente.
En un sillón puede ver un rostro familiar, es un compañero de la Universidad que tiene el rostro hundido en en su gorra. Eve busca su ropa, pero no la encuentra, por lo menos no en la sala.
Busca en el baño, y ahí encuentra sus pantys y su jean, y varias cajas de condones partidas a la mitad. Se da cuenta que el olor es una rara mezcla de cigarrillo y sexo, se siente avergonzada de que esto ocurra la primera semana de universidad.
Entra a un cuarto y ve su brassier enredado en la verga de un señor mayor, lo agarra y le viene un recuerdo en donde tiene su rostro cerca, y su peso encima. Agarra su sujetador rosa y se lo pone, en el suelo reconoce su blusa blanca y se la va poniendo mientras busca la salida del apartamento, da un ultimo vistazo a la sala y vienen a sus pensamientos imágenes de tres penes que eyaculaban en sus senos.
Abrió la puerta, y un sobrecogedor pánico la abrazo cuando pensó en regresar a casa.
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lunes, 14 de septiembre de 2015
viernes, 28 de agosto de 2015
Cigarrillo y Cerveza III
El cielo esta nublado y gris, todos esperan una tarde de lluvia de esas que se extienden hasta el día siguiente, en un parque esta una joven pareja sentada en un banco de madera y hierro, que esta al frente de unos columpios oxidados. Hay dos niñas riendo y jugando a la que más alto llegue.
La joven pareja esta en silencio, observando el cielo, ella busca en el bolsillo de su chaqueta de jean una pequeña caja de cartón, saca un cigarrillo KOOL mentolado, se lo pone delicadamente en sus labios, gira su cabeza y lo mira fijamente, él reconociendo el gesto saca un encendedor plateado de su pantalón, lo enciende para que ella pueda encender su cigarrillo.

Aspira profundamente, soltando el humo en dirección de los columpios, le ofrece una cigarrillo a él, lo acepta y lo enciende él mismo.
-¿qué hacemos si llueve?- pregunto Evelyn, como hablándole al aire en voz alta.
-no sé- dijo Jonathan, que se sentía torpe cuando ella le hacia esas preguntas.
Él se quedo contemplando un momento el cabello rubio de Evelyn, bajo su mirada y observo por un segundo su escote, notando que llevaba un brassier rosa.
-si, llueve, nos vamos a mi casa- se pudo ver una breve sonrisa que ella rápidamente oculto.
Las niñas del columpio empezaron a gritar, y huyeron de las primeras gotas que sintieron en sus cabezas, Eve extendió su mano explorando la intensidad de la lluvia en un gesto automático.
-vámonos- se levanto, termino su cigarrillo, lo tiro al suelo y lo piso para apagarlo.
-vale- dijo él con el cigarrillo en los labios.
La lluvia incremento su intensidad en pocos segundos, la joven pareja hecho a correr a través del parque y por otras dos cuadras hasta llegar a una casa con un puerta azul de metal. Eve abrió la puerta con dificultad, le temblaban sus manos por el frío, subieron unas cortas escaleras y entraron a una pequeña sala.
Ella tomo rumbo a al baño, y regreso con dos toallas, ofreciéndole una a su compañero; Jonathan se seco rápidamente el cabello con movimientos desordenados que lo dejaron con un peinado extraño. Eve sonrío. No había nadie en la casa, él se percato que no sabia nada de la vida de ella, desconocía con quién vivía.
Eve se secaba el cabello delicadamente, agarraba grupos de mechones y los escurría como queriendo conservar su liso no natural. Se quito la chaqueta de jean y la dejo sobre una silla al tiempo que prendía la Tv para que su compañero no se aburriera. Sin embargo Jonathan tenia su atención en ella, le parecía sexy la escena que presenciaba.
A continuación Eve se quito su blusa, apenas considerando la presencia y las miradas de su compañero. Enseguida Jonathan se sintió afortunado de poder contemplar más a detalle el sujetador rosa que antes solo había podido apreciar levemente; hacia que los senos de Eve se juntaran de una manera que él considero una visión de perfección.
-ya regreso- dijo ella, mientras él la miraba irse en dirección a su cuarto al final del pasillo.
Eve entro al cuarto, Jonathan la observo inclinarse y quitarse su pantalón de jean oscuro, pudo ver una tanguita de encaje del mismo color del bra, enseguida se incorporo, llevo sus manos a la espalda se quito el sujetador, se dio vuelta y cerro la puerta.
Jonathan giro su mirada a la ventana de la sala, y vio como el granizo golpeaba fuertemente el vidrio... suspiro.
La joven pareja esta en silencio, observando el cielo, ella busca en el bolsillo de su chaqueta de jean una pequeña caja de cartón, saca un cigarrillo KOOL mentolado, se lo pone delicadamente en sus labios, gira su cabeza y lo mira fijamente, él reconociendo el gesto saca un encendedor plateado de su pantalón, lo enciende para que ella pueda encender su cigarrillo.
Aspira profundamente, soltando el humo en dirección de los columpios, le ofrece una cigarrillo a él, lo acepta y lo enciende él mismo.
-¿qué hacemos si llueve?- pregunto Evelyn, como hablándole al aire en voz alta.
-no sé- dijo Jonathan, que se sentía torpe cuando ella le hacia esas preguntas.
Él se quedo contemplando un momento el cabello rubio de Evelyn, bajo su mirada y observo por un segundo su escote, notando que llevaba un brassier rosa.
-si, llueve, nos vamos a mi casa- se pudo ver una breve sonrisa que ella rápidamente oculto.
Las niñas del columpio empezaron a gritar, y huyeron de las primeras gotas que sintieron en sus cabezas, Eve extendió su mano explorando la intensidad de la lluvia en un gesto automático.
-vámonos- se levanto, termino su cigarrillo, lo tiro al suelo y lo piso para apagarlo.
-vale- dijo él con el cigarrillo en los labios.
La lluvia incremento su intensidad en pocos segundos, la joven pareja hecho a correr a través del parque y por otras dos cuadras hasta llegar a una casa con un puerta azul de metal. Eve abrió la puerta con dificultad, le temblaban sus manos por el frío, subieron unas cortas escaleras y entraron a una pequeña sala.
Ella tomo rumbo a al baño, y regreso con dos toallas, ofreciéndole una a su compañero; Jonathan se seco rápidamente el cabello con movimientos desordenados que lo dejaron con un peinado extraño. Eve sonrío. No había nadie en la casa, él se percato que no sabia nada de la vida de ella, desconocía con quién vivía.
Eve se secaba el cabello delicadamente, agarraba grupos de mechones y los escurría como queriendo conservar su liso no natural. Se quito la chaqueta de jean y la dejo sobre una silla al tiempo que prendía la Tv para que su compañero no se aburriera. Sin embargo Jonathan tenia su atención en ella, le parecía sexy la escena que presenciaba.
A continuación Eve se quito su blusa, apenas considerando la presencia y las miradas de su compañero. Enseguida Jonathan se sintió afortunado de poder contemplar más a detalle el sujetador rosa que antes solo había podido apreciar levemente; hacia que los senos de Eve se juntaran de una manera que él considero una visión de perfección.
-ya regreso- dijo ella, mientras él la miraba irse en dirección a su cuarto al final del pasillo.
Eve entro al cuarto, Jonathan la observo inclinarse y quitarse su pantalón de jean oscuro, pudo ver una tanguita de encaje del mismo color del bra, enseguida se incorporo, llevo sus manos a la espalda se quito el sujetador, se dio vuelta y cerro la puerta.
Jonathan giro su mirada a la ventana de la sala, y vio como el granizo golpeaba fuertemente el vidrio... suspiro.
lunes, 17 de agosto de 2015
Cigarrilo y Cerveza II
Hacia bastante calor ese Sábado en la tarde, lo que era siempre una buena disculpa para unas cuantas cervezas, que fueran acompañadas por buena música y los amigos cercanos, o por lo menos eso pensó Sergio al momento que llamo a Jonathan.
-¿vamos a tomarnos unas?- pregunto de tal modo que se notaba que no toleraría una negativa.
-¿y donde?- evidentemente resignado, pues sabia que no podía negarse y a la vez ir significaba oír las burlas de Sergio.
-donde siempre-
Una mala energía parecía rodear a Jonathan apenas colgó: para qué putas voy a ir, que mamera este tipo, tengo ganas es de romperle la cara, pero si le digo que no, es capaz de venir hasta mi casa y seria peor, ¿quién lo sacaría de acá?, ¿qué mierdas hago?.
Entonces pensó en ir con otro amigo, pues tal vez seria más fácil soportar a Sergio entre dos, o simplemente no seria tan pesado como de costumbre, o corría el riesgo en el peor de los casos que las burlas se duplicaran.
En todo caso decidió cumplir su plan, llamo a un amigo, el cual acepto el plan sin problemas y se dirigieron al punto de encuentro a unas pocas cuadras.
-¿y con quien nos vamos a encontrar?-
-ehh con el Sergio- dijo Jonathan titubeando.
-ahh con ese man, qué fastidio ¿no?-
-si, pero ahí nos gasta unas cervezas, la familia es de plata, y él siempre gasta-
Llegaron al lugar, que era una panadería conocida por muchos, Sergio estaba al fondo esperando, parecía que ya llevaba un par de cervezas, pues en el momento de acercarse éste se tropezó torpemente al levantarse para darles la mano.
-vino acompañado marica-
-si, es que estábamos los dos, entonces pues le dije que viniera- fueron argumentos que parecieron disculpas.
-ahh todo bien, sentémonos por aquí que nadie nos vea-
Siguieron a una mesa en otra habitación, Sergio conocía bien el lugar pues el dueño era amigo de su padre, y por ese motivo le vendía cerveza pese a ser menor de edad. Se sentaron, y pidieron dos cervezas para cada uno.
-¿y quien es su amigo?-
-es Javier, el esta en decimo-
-que tal, ¿todo bien?-
-ahh si usted es el novio de Pilar, ¿cierto?-
-eramos-
-uhh que embarrada-
-pues si, pero el Jonathan si anda feliz con Evelyncita, ¿cierto?- mirándolo a los ojos como una maniobra para cambiar el tema.
-ufff si, con esa viejota, y no cuenta nada- dijo Sergio en voz alta y retadora.
Enseguida Jonathan se dio cuenta que su plan fracaso, puso su cara entre sus manos tratando de esconder sus expresiones.
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-¿vamos a tomarnos unas?- pregunto de tal modo que se notaba que no toleraría una negativa.
-¿y donde?- evidentemente resignado, pues sabia que no podía negarse y a la vez ir significaba oír las burlas de Sergio.
-donde siempre-
Una mala energía parecía rodear a Jonathan apenas colgó: para qué putas voy a ir, que mamera este tipo, tengo ganas es de romperle la cara, pero si le digo que no, es capaz de venir hasta mi casa y seria peor, ¿quién lo sacaría de acá?, ¿qué mierdas hago?.
Entonces pensó en ir con otro amigo, pues tal vez seria más fácil soportar a Sergio entre dos, o simplemente no seria tan pesado como de costumbre, o corría el riesgo en el peor de los casos que las burlas se duplicaran.
En todo caso decidió cumplir su plan, llamo a un amigo, el cual acepto el plan sin problemas y se dirigieron al punto de encuentro a unas pocas cuadras.
-¿y con quien nos vamos a encontrar?-
-ehh con el Sergio- dijo Jonathan titubeando.
-ahh con ese man, qué fastidio ¿no?-
-si, pero ahí nos gasta unas cervezas, la familia es de plata, y él siempre gasta-
Llegaron al lugar, que era una panadería conocida por muchos, Sergio estaba al fondo esperando, parecía que ya llevaba un par de cervezas, pues en el momento de acercarse éste se tropezó torpemente al levantarse para darles la mano.
-vino acompañado marica-
-si, es que estábamos los dos, entonces pues le dije que viniera- fueron argumentos que parecieron disculpas.
-ahh todo bien, sentémonos por aquí que nadie nos vea-
Siguieron a una mesa en otra habitación, Sergio conocía bien el lugar pues el dueño era amigo de su padre, y por ese motivo le vendía cerveza pese a ser menor de edad. Se sentaron, y pidieron dos cervezas para cada uno.
-¿y quien es su amigo?-
-es Javier, el esta en decimo-
-que tal, ¿todo bien?-
-ahh si usted es el novio de Pilar, ¿cierto?-
-eramos-
-uhh que embarrada-
-pues si, pero el Jonathan si anda feliz con Evelyncita, ¿cierto?- mirándolo a los ojos como una maniobra para cambiar el tema.
-ufff si, con esa viejota, y no cuenta nada- dijo Sergio en voz alta y retadora.
Enseguida Jonathan se dio cuenta que su plan fracaso, puso su cara entre sus manos tratando de esconder sus expresiones.
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sábado, 15 de agosto de 2015
Cigarrillo y Cerveza I
Era la tercera vez que Sergio le ganaba a Jonathan, por lo que el segundo se sentía profundamente frustrado, y con ganas de revancha, imaginándose devolverle tan siquiera una vez sus burlas casi constantes.
-echemos el ultimo- agarrando un taco diferente a modo se superstición.
-de una, pero rápido que tengo que llegar antes que mi mamá a mi casa- respondiendo al desafío de Jonatahn.
Al lado de la mesa de billar había una vieja silla de madera, con cuatro botellas de cerveza vacias, Sergio tenia en su mano una nueva cerveza, mientras que Jonathan había decidido no tomar más y concentrarse en ganar.
-empiece- dijo Sergio en tono burlón.
Jonatahn acomodo las bolas de billar, le puso tiza a la punta del taco y se dispuso a iniciar, con no muy buenos resultados.
-jajaja mucha gueva-
-le estoy dando pasto- dijo en voz alta Jonathan como defendiéndose.
-así le estará dando a Evelyn, pobrecita- con un animo curioso.
-ja, pero la tengo contenta-
-¿serio?, no hable mierda-
Jonathan evadió el tema, no quiso hablar de su relación con Evelyn, con la cual llevaban cinco meses aproximadamente, relación que era secreta o por lo menos muy pocos sabían de su existencia.
Sergio gano por cuarta vez, lo cual lo lleno de una seguridad sin precedentes en él.
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-echemos el ultimo- agarrando un taco diferente a modo se superstición.
-de una, pero rápido que tengo que llegar antes que mi mamá a mi casa- respondiendo al desafío de Jonatahn.
Al lado de la mesa de billar había una vieja silla de madera, con cuatro botellas de cerveza vacias, Sergio tenia en su mano una nueva cerveza, mientras que Jonathan había decidido no tomar más y concentrarse en ganar.
-empiece- dijo Sergio en tono burlón.
Jonatahn acomodo las bolas de billar, le puso tiza a la punta del taco y se dispuso a iniciar, con no muy buenos resultados.
-jajaja mucha gueva-
-le estoy dando pasto- dijo en voz alta Jonathan como defendiéndose.
-así le estará dando a Evelyn, pobrecita- con un animo curioso.
-ja, pero la tengo contenta-
-¿serio?, no hable mierda-
Jonathan evadió el tema, no quiso hablar de su relación con Evelyn, con la cual llevaban cinco meses aproximadamente, relación que era secreta o por lo menos muy pocos sabían de su existencia.
Sergio gano por cuarta vez, lo cual lo lleno de una seguridad sin precedentes en él.
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