Cuando estoy triste suelo elegir mal, tomo malas decisiones, elijo el peor camino; al estar triste en realidad creo que tomo opciones un tanto autodestructivas. No es que me haga cortes, no, no llego a esas tonterías, pero siento que mi umbral de peligro o riesgo se modifica. Estoy triste hace un par de semanas, y es por lo mismo de siempre, pienso que trabajo demasiado, no gano mucho y sacrifico tiempo que podría invertir en cosas más agradables. Es un tema recurrente en mi, pero así como viene, un día desaparece esta tristeza.
Así triste salí sola una noche, y ahora que lo pienso cuando estoy triste me esfuerzo por seducir, me visto de forma diferente, y creo que envío señales diferentes, como si transmitiera en una señal que solo "hombres malos" pueden captar. Cuando estoy bien, suelo ir muy tranquila, jeans, un saco, una blusita, nada llamativo, y suelo conocer así hombres interesantes... bueno así conocí a W. Pero ese viernes me puse ese vestidito azul, ese que siempre atrae a hombres malos, y lo peor es que creo que es algo que no se cruza por mi mente en ese momento sino a la mañana siguiente cuando esta en el suelo de un motel. Esta vez el vestido azul atrajo a R, el cual tiene 21 años de edad, se rapa la cabeza pues tiene un tatuaje de un dragón que recorre tosa su cabeza, tiene más piercings que vellos en las cejas, sus brazos y su espalda no tienen lugar para más tatuajes, pezones perforados, lengua perforada. Lo curioso es que en el día todo ese metal desaparece.
Dice que trabaja en un callcenter, y me atrapo porque supo hacerme reír, y justo en el momento que más lo necesitaba, tal vez, se dio cuenta de ello desde que me vio. Me contó sus experiencias traumáticas con sus piercings:
"...cuando tenia 17 años, me puse piercings en los pezones, como sabia que mi mamá se iba a molestar si se daba cuenta de que los tenia, trataba de ser muy cuidadoso, pero una mañana mi hermanito me quiso despertar quitándome las cobijas para que fuéramos a jugar, y en esas la joya se enredo con la cobija...y puff, te imaginaras el chorro de sangre, me dolió tanto...".
"... este de la ceja una vez se me enredo con la gorra,y un amigo molestando me rapo la gorra..."
"... antes tenia en la lengua, y me la pasaba jugando con la joya, hasta que un día la mordí y se me partió un diente...".
No puede parar de reír, se me hizo muy dulce esa combinación de hombre malo y niño ingenuo, así que cuando me beso todo resulto ser muy natural, como que no podía terminar de una forma diferente, y sin embargo, no dejaba de ser un hombre malo, sus ideas son raras, su otra ocupación no resulta ser muy legal, solo que de ello me percate tiempo después.
Al estar en la cama vi sus dos facetas, muy dulce a inicio y con el transcurrir del tiempo se hizo más salvaje, sudamos tanto que estando encima parecía que no había ninguna fricción en nuestros cuerpos, lo que le facilitaba el movimiento, me besó con pasión mientras estuvo dentro de mi, las venas de sus sienes se brotaron visiblemente la primera vez que eyaculo. No tardó mucho en volver a penetrarme y llenar mis senos con su semen, fue abundante, liquido y de un olor fuerte; nos acostamos, él me abrazo, bajo sus manos a mis nalgas, las abrió, metió su dedo en mi ano, suave, luego fuerte, le dije que por ahí no, continuo como si no me escuchara, se levanto, me puso boca abajo, metió su lengua en mi culo lo que me enloqueció. Se detuvo, me di cuenta de su intención, pero ya era tarde, puso su mano en mi boca dejo caer su cuerpo sobre el mio y me penetro, el dolor fue al instante, el grito silencioso.
La mañana siguiente vi el vestido azul en el suelo, arrugado, parecía más pequeño que de costumbre, pensé que debería tirarlo, pocas veces suceden cosas buenas cuando lo uso.
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lunes, 1 de abril de 2019
jueves, 28 de febrero de 2019
Una semana en ND
Nunca soñé con conocer esta ciudad, jamas llamó mi atención, en ningún momento habría pedido pasar una semana acá, pero creo que así aveces suceden las cosas en la vida, un día simplemente te solicitan en el trabajo que debes ir, y en efecto no hay forma de negarse, simplemente algunas personas toman decisiones y hay alguien que debe ejecutar. Fue un viaje largo, odio los viajes largos, me ponen de mal humor, y este fue increíblemente desesperante.
ND es una ciudad extraña, jamas había visto tanto contraste; de repente estas en un café y por la ventana puedes ver el edificio más lujoso a un lado y en el otro el barrio más pobre; en ND hay demasiada gente, demasiado ruido, la comida aun no logro decidirme si me gusta o no.
Nunca me había sentido tan observada, los hombres aquí te miran de manera extraña, si me siento deseada pero resulta ser intimidante, a lo mejor no debería mostrar mucha piel. No me atreví a salir de noche. Me quede en el hotel, un hotel bastante agradable, tranquilo, no hay muchas personas. Un empleado del hotel fue especialmente amable, pero me miraba extraño, genero en mi desconfianza.
Una noche entro en mi habitación, uso una llave maestra, me asuste, él actuó, se acerco, me tomo y me beso, no dijo nada. Me desnudo a la fuerza, estando en la cama me penetro con pocos preliminares, me dolió un poco, me adapte, comencé a disfrutar sin mucho esfuerzo. Su ritmo era rápido, fuerte, seguro, entre gemidos pensaba que pronto se vendría, pero no era así, me vine dos veces seguidas y él como una maquina mantenía el ritmo, parecía tener un auto-control especial. Quise dominarle, cambiar de posición, pero no lo permitió, luego se vino en mis senos y mi cara, su semen era abundante, casi como agua.
Al terminar me sentí exhausta, adolorida, él se fue, no dijo nada. Al día siguiente no lo vi en el hotel.
jueves, 21 de febrero de 2019
Cita doble
Monica tiene mi misma edad, con la diferencia que ella solo comenzó a explorar libremente su sexualidad desde el año pasado, la razón, termino una relación de más de 10 años con un hombre en extremo conservador; hay un hijo fruto de esa relación, creo que le caigo bien, pero él no me cae bien. Ella puso darse cuenta que tenia la posibilidad de disfrutar, conocer, experimentar. En ocasiones actúo como cómplice, ha solicitado también que sea niñera, pero nunca acepte.
El martes ella llamo, comento que estaba saliendo con una persona, y en efecto esa otra persona pregunto por una amiga para su amigo y en ese sentido coordinar una cita doble; en realidad no le vi problema, y acepte ir. La pareja de Monica es un hombre alto y delgado, barba y cabello largo, aparenta 40, pero dice que tiene 32, su amigo, N, aparenta 50, y tiene 51; tomamos vino, comimos algunos quesos.
Monica tuvo que irse, su pareja la acompaño, me quede a solas con N, follamos en la sala, derramo vino en mis senos y me los chupo, nos tocamos mutuamente, se vino en mi boca y mi cara. Me hice encima después de un rato, me moví, los disfrute, me vine, él se vino en mis senos, me abrazo y dormimos juntos. A la mañana siguiente hizo el desayuno, nos duchamos juntos, follamos, nos despedimos, yo fui al trabajo y él tomo un vuelo de vuelta a su país.
viernes, 1 de febrero de 2019
W o una obsesión pasajera
Conocí a W el 3 de Enero de 2019.
Pensé un buen tiempo cómo empezar este relato, y al final solo hice caso a lo que retumbaba en mi cabeza, y es que ha estado muy presente en mis pensamientos estos últimos días, así que así inicio todo... Conocí a W el 3 de Enero de 2019. Estaba sola en un café, me encontré con L, una buena amiga de hace un par de años; iba con W, su novio, su amante, su amigo, lo presento como su novio, W me dio la mano y resulto como si ese contacto fuera un intercambio de energía poderoso y compatible, vale decir que rayos X y rayos Gama se encontraron y han tenido un resultado indescifrable, tan ignorante soy de física como de algunas relaciones entre un hombre y una mujer.
Tal vez es una sensación en la que intuyes o tienes la certeza que eso no va a terminar bien, que seguramente alguien saldrá herido, o simplemente que algo (no sé qué) se desintegrara, desaparecerá y algunas personas pueden llegar a extrañas ese algo. Pero a pesar de eso... simplemente sigues adelante, con miedo eso si, pero con una extraña y hasta molesta determinación.
Conocí a W el 3 de Enero de 2019, casi va a ser un mes. Un mes desde que L, despreocupadamente se fue y nos dejo solos, W me dijo que era de Brazil, de una ciudad que según entendí es cerca a Sao Paulo (Juis de f.... Luis de...), bueno nunca me he tomado la molestia de verificar. W es alto, de tez blanca, imagino que de la "parte alemana de Brazil", cabello es de un rubio opaco, sus ojos parecen grises, pero por momentos se ven verdes, es antropólogo, dicta clases en una Universidad, dice que no tiene hijos, vive solo. Hablar con él es bastante entretenido, ha vivido en el amazonas y en África, conoce culturas tan diferentes y variadas, y en tan poco tiempo, W solo tiene 23 años de edad, por la barba se ve algo mayor, pero si no la tuviera es posible que aparentara mucho menos de lo que tiene. En su brazo derecho tiene un tatuaje, menciona que es una serpiente azteca, alguna especie de dios.
Conocí a W el 3 de Enero de 2019, pero esa noche fui sola a casa, pensando en olvidar esa tarde y desear que L y W construyeran una bonita relación, creo que L lo necesita.
Conocí a W el 3 de Enero de 2019, pero esa noche fui sola a casa, pensando en olvidar esa tarde y desear que L y W construyeran una bonita relación, creo que L lo necesita.
Cometí un error el viernes siguiente, fui a tomar algo con ellos, L se paso de copas, fuimos al apartamento de W, follaron y no me invitaron, me quede en el otro cuarto viendo TV, me excite no lo niego, pero nada más. W entro después a mi cuarto, se presento sin tocar, solo abrió la puerta y ahí estaba, desnudo y con una erección. Desabrocho mi pantalón y no hice nada, lo deje que hiciera lo que deseaba, me desnudo, me beso, chupo mis senos. Me dijo que L se había quedado dormida, que siempre se quedaba dormida y él necesitaba más; me penetro, e inmediatamente me percate de su calentura, no era normal.
Se vino rápidamente, deje que se viniera adentro de mi, sentí como mi vagina era llenada por su abundante semen; pero no se detuvo, siguió, parecía que había guardado toda esa energía por meses, por momentos pensaba en L, que estaba en la otra habitación supuestamente dormida, no quise hacer ruido, pero el movimiento de W no tenia contemplación o prudencia, no había ninguna preocupación por generar ruido. Se vino de nuevo, y yo con él, mi vagina parecía no tener más espacio para su semen.
Esa noche huí del apartamento de W, tuve miedo, tuve esa sensación, esa certeza que habría consecuencias no muy agradables. Tome un taxi, eran las 2 de la mañana. En la tarde L fue a mi apartamento.
martes, 13 de noviembre de 2018
Instructor de gym
Llevaba un tiempo sin escribir, fue un mes duro, de poco sexo y mucho trabajo. Cuando algo así sucede en mi vida, suelo ser distante, simplemente me alejo de todos; no es que me comporte como una amargada, no señor, solo es que el descanso se me hace fundamental. Y para mi descansar equivale a no salir de casa y leer. Por alguna razón note que Netflix me cansaba, o más bien me aburría.
El lunes me anime a salir con alguien, con el que nunca considere salir; solo les diré que Miguel es instructor en el gym al cual asisto, y ahí debo mencionar que tengo una especie de prejuicio con los instructores: 1) su trabajo creo que fácilmente los lleva a una vida promiscua, 2) esta promiscuidad por lo general no distingue genero y 3) su narcisismo puede ser insoportable. Lo siento si algún instructor me lee, pero esa ha sido mi opinión durante bastante tiempo. El lunes me di cuenta de una habilidad que ellos suelen tener, y de la que denominare "olfato de vulnerabilidad". Sí, el lunes me encontraba vulnerable, algo triste tal vez, algo que Miguel capto en una señal que se suponía no tenia destino, pero la capto y se puso en acción. Se acerco sin que me diera cuenta, me tomo por la cintura... es fue la acción que me derroto, sentir sus brazos, su firmeza, naturalidad. Espero a que nadie viera y me robo un beso, no me resistí, no escape.
Fuimos a su apartamento, no lejos del gym. Un apartamento prácticamente vacío, solo una cama y un sofá; una cama pequeña de eterno soltero, pensé. Fue rápido, casi sin preliminares, como si presintiera que en cualquier momento me arrepintiera, y en efecto en el momento que me penetro, sentí que no debía estar ahí, pero no huí. Cerré los ojos y me deje llevar, estaba vulnerable, sin embargo, no tarde en sentir un orgasmo, y luego otro. Él parecía no cansarse, no tener limite, hasta que sentí como mis senos se llenaban de su liquido caliente y muy espeso.
Me levante, fui al baño, me limpie. Él ser acerco de nuevo, pero esta vez le dije que tenia que irme, debió ver algo diferente en mi, pues no insistió.
Hoy, estoy bien.
Fuimos a su apartamento, no lejos del gym. Un apartamento prácticamente vacío, solo una cama y un sofá; una cama pequeña de eterno soltero, pensé. Fue rápido, casi sin preliminares, como si presintiera que en cualquier momento me arrepintiera, y en efecto en el momento que me penetro, sentí que no debía estar ahí, pero no huí. Cerré los ojos y me deje llevar, estaba vulnerable, sin embargo, no tarde en sentir un orgasmo, y luego otro. Él parecía no cansarse, no tener limite, hasta que sentí como mis senos se llenaban de su liquido caliente y muy espeso.
Me levante, fui al baño, me limpie. Él ser acerco de nuevo, pero esta vez le dije que tenia que irme, debió ver algo diferente en mi, pues no insistió.
Hoy, estoy bien.
jueves, 11 de octubre de 2018
Decepciones amorosas
Leonardo es un hombre grande, tiene gafas, cabello corto, gordo pero no obeso, velludo, dice que tiene 42 años, mide 1.80, lo que quiere decir que casi estoy a la altura de su ombligo. Le gusta el vino, y por ello empezamos a vernos desde hace años, lo que me gusta de él es que a pesar que se ve como un hombre maduro cuando se le conoce tiene una inocencia infantil que provoca ternura. Eso lleva a que nuestras conversaciones siempre sean divertidas y poco serias.
En la cama nos llevamos bien, siempre que follamos lo hacemos como si hace años no lo hiciéramos; tengo algo claro, y es que Leonardo suele buscarme cuando tiene algún tipo de decepción amorosa, alguna separación, infidelidad, un rechazo. No me molesta, no lo hacemos explicito, pero hay esa especie de pacto. Esta vez ha sido una compañera del trabajo que no ha querido tener una relación con él, y eso le a dolido e incrementado su sensación de soledad.
Riega algo de vino en mis senos, los lame, con la punta de su lengua estimula mis pezones, mientras sus dedos rozan mi clítoris, me besa, me penetra delicadamente, me aferro a él, me encanta aferrarme a él. Su frente se cubre de sudor.
En la mañana nos despedimos como si fuera un hasta pronto, pero ambos sabemos que es un hasta la próxima vez que tenga el corazón roto.
miércoles, 10 de octubre de 2018
Cuando se tienen dos amantes en un día
Follamos en el sofá, me muevo lentamente, estoy encima y Camilo sentado me mira sin decir palabra, agarra mis senos, pellizca mis pezones delicadamente, los lame, los muerde; me reclama por haberme ido sin despedirme el pasado viernes, y conteste de manera despreocupada argumentando que seria incomodo estar ahí cuando todos despertaran, simplemente no quería escuchar quejas y niños vomitando. Camilo hace una mueca y acepta lo que digo, me besa, me toma por la cintura, me lleva a la cama.
Me pregunta si es un buen aprendiz, yo le digo que si, que ha aprendido rápido y que seguramente una futura novia se enamoraría fácilmente de él, me dice que no quiere niñas, que le gustan mayorcitas como yo; me besa, lame mi cuello, mis senos, dice que quiere trabajar y vivir cerca de mí, pero él sabe que eso solo seria posible en un par de años, y yo sé que seguramente en un par de años ya no seamos amantes. Se viene en mis senos, me pide tomarle una foto con su celular a mis senos bañados en su semen, le digo que no hay problema.
Voy al baño, me limpio, me miro al espejo, Camilo aparece, me besa la espalda, me penetra de nuevo, nos miramos en el espejo, me hago consciente de su cara de niño, su cuerpo adolescente, pero su forma de follarme ya es la de un hombre. Suena el celular, veo que es Antonio, dice que quiere verme, le digo que estoy ocupada, se enfurece, me insulta y cuelga. Camilo se viste, me besa, quedamos de vernos el sábado. Suena el citofono, mientras Camilo se va, me dicen que Antonio ha llegado, autorizo que pase. Mi corazón palpita de nervios. Al llegar apenas si me saluda, me besa, me toca, me insulta, dice que huelo a semen, se quita la ropa, me desnuda y me lleva a la ducha, no me deja dormir en toda la noche.
Miro el celular, 5:00am, Antonio se viene por cuarta vez, me besa, dice que sus noches son mejores cuando esta conmigo, se muestra cariñoso, dormimos un par de horas. Desayunamos juntos, me lleva a un lugar muy agradable, hablamos, pero como siempre hablamos de otras cosas, de seguro no me apetece hablar de "nosotros". Me entrega una prueba de embarazo y me dice que quiere que me la haga, la guardo y no hago comentarios.
martes, 9 de octubre de 2018
Antonio me sorprende
Me sorprendió ver a Antonio esperándome cuando salí del trabajo, no es usual en él darme esas sorpresas, pues tiene como costumbre el orden y planear absolutamente todo lo que hace; vamos a cenar sushi, todo muy tranquilo, hablamos de trabajo, de vacaciones soñadas, no hablamos de nuestra relación. Me lleva a mi casa, subimos, en el ascensor dice con ironía que espera no haberme arruinados mis planes.
Follamos en la sala, en la cama, me toma, me hace suya; Antonio tiene un estilo particular de hacerlo, suele pensar en su placer, es dominante, no suele ser cariñoso, salvo al final de la noche. Me gusta eso, me encanta como me lo hace. Se detiene me mira a los ojos, y dice que soy solo suya, y que quiere que le de dos hijos; guardo silencio, hago como si no escuchara, me muevo, disfruto de su pene dentro de mi, retoma su movimiento como si yo fuera su juguete.
En la mañana me toma sin decir nada, me folla sin mirarme a los ojos, me aferro a él, se viene, descansa, lo hace de nuevo, esta vez no dura mucho y se viene de nuevo, me besa, esta vez con ternura y me dice al oído que soy solo suya. Le digo NO, su mirada se transforma, su voz hace lo mismo, me da la vuelta y me deja boca abajo, con sus piernas separa las mías, me toma del cabello, y dice que no me estaba preguntando, que es un hecho que soy suya, me penetra por atrás, grito, su peso no me deja moverme, se viene, me da un beso en la mejilla, se viste y se va.
sábado, 6 de octubre de 2018
Juego de cartas y cerveza
No tuve nada mejor que hacer y fui a la fiesta, a pesar que encontraba varias razones para no ir, pero de alguna manera me sentía mal al pensar en decepcionar a Camilo, además, estaba condenada por mi falta de claridad ante el tema, todo se habría resuelto con un contundente NO cuando me hizo la invitación. Al llegar al apartamento había música, rock en español, poca gente, no más de diez personas, la mayoría hombres, aunque seria más propio decir niños-adolescentes; me saludaron con curiosidad, me ofrecieron una cerveza, ¿en vaso o en lata?, la pedí en lata.
Me senté en un sofá, no recuerdo haber estado tan incomoda. Un par de parejas en lo suyo en la otra esquina, el resto llegan a la sala, me miran me preguntan cosas, no doy mucha información, me invitan a jugar cartas, le doy un sorbo a mi cerveza; luego de un par de horas alguien dice que juguemos prendas, me ceja se sube en un automatismo, pero acepto, llevo hora y media con la misma cerveza, ya esta caliente, me dan otra. Pierde Camilo, se quita los zapatos, pierdo yo y hago lo mismo, luego pierde un amigo de Camilo y se quita la chaqueta, después mis medias, mi chaqueta, hasta que quedo en ropa interior, cuando debo quitarme el brassier lo hago y me retiro de jugar, hay protestas, pero no escucho.
Voy a la cocina por agua, Camilo me sigue, me toma del brazo, me guía a una habitación, la habitación de los padres, se desnuda, me folla, me besa, chupa mis senos sin prisa, me hace venir varias veces en la noche, me olvido dónde estoy. En la mañana me levanto, salgo a sala, todos duermen, huele a cerveza, cigarrillo y vomito, tomo mi ropa, me visto; no me despido, no hablo con nadie, pido un taxi, llego a mi casa, escribo en mi blog sintiendo alegría de no tener guayabo como esos pobres niños, me desnudo, me meto en mi cama y prendo la tv.
viernes, 5 de octubre de 2018
Vino, juguetes y aprendiendo de nuevas experiencias
Espere a Angie en mi apartamento, con un babydoll rosado, dos vibradores, uno rojo y uno azul, dos copas de vino. Llego a las nueve, se sorprendió al verme, sonrió, me beso en los labios, nos sentamos en mi cama, tomamos vino mientras ella examinaba los juguetes, confeso que nunca había experimentado con juguetes, abrí mis ojos con sorpresa, reímos, le dije que seria su primera vez, que le enseñaría a disfrutar con un vibrador.
Se desnudo, me hice encima de ella, nos besamos, bese su cuello, sus pechos, luego ella tomo el control, lamió mis pezones, tomo el vibrador azul, lo miro curiosa, lo encendió y lo metió en mi vagina, guié su mano, controle sus movimientos, la mire a los ojos y le dije "así, despacio", bajo, lamió mi clítoris delicadamente mientras metía y sacaba el juguete, me vine, ella se emociono, su rostro quedo humedecido con mis fluidos, me levante, la tome de los hombros y la acosté, abrí sus piernas, le hice oral, con paciencia, poco a poco, sus piernas temblaron, gemía, metí el vibrador rojo, lo hice despacio, observando, apreciando como su vagina se abría, después mas rápido, mi lengua luego rozo su clítoris, se vino.
Nos acostamos, me abrazo, beso mi cuello, me dijo que le encantaba aprender cosas conmigo, dormimos; esta mañana nos duchamos juntas, ella me puso jabón y yo a ella, nos besamos, nos acariciamos. Desayunamos juntas, hablamos poco, ella fue a clase, yo fui a trabajar.
jueves, 4 de octubre de 2018
Enseño, guío, con el propósito de sentir placer
Estamos desnudos en mi cama, ya follamos dos veces, nos besamos con pasión, Camilo me cuenta más de su vida, esta en décimo grado, perdió un año, sus padres son separados; chupa mis senos, y dice que nunca imagino que le gustaran tanto unas tetas pequeñas como las mías, acaricio su cabello, abre mis piernas, me penetra de nuevo, le digo que tiene mucha energía y responde que cuando esta conmigo quiere aprovechar cada segundo, agrega que se masturba con las fotos que me tomo la ultima vez.
Lo hace con una energía que me encanta, conoce si cuerpo, se preocupa por mi placer, le guío, le enseño a darme placer, controlo sus movimientos, besa mi cuello, me mira a los ojos, nos conectamos. Me vengo, hundo mis uñas en su espalda, gimo, pierde el control, sus movimientos son irregulares y se viene al poco tiempo; no tenemos aliento, me besa, me hago a un lado.
Camilo regula su respiración, se levanta de la cama y se viste, me da algo de rabia que no pueda quedarse, pero no lo menciono, prefiero no tener problemas y que él no tenga problemas. Dice que lo han invitado a una fiesta el viernes, me invita a ir con él, estoy vulnerable y asiento, sonríe, me da un beso en la mejilla y se va.
Tiene 17 años, aprende rápido, no me molesta su edad, me molesta las restricciones, me molesta no ser totalmente libres. Pero tal vez sea esto lo que haga especial cada encuentro.
miércoles, 3 de octubre de 2018
Pedir exclusividad conmigo es un error
Ayer salí con Antonio, el militar. Cenamos, hablamos, hablamos de él, hablamos de mí, pregunto por mis otras relaciones, le dije que era mejor no hablar de ese tema. Fuimos a mi apartamento, nos besamos, me quito la blusa, chupo mis senos mientras mencionaba que tenia el periodo, mordió mi pezón al escuchar esa advertencia, luego se lo chupe detenidamente, saboreando.
Lo masturbe en el sofá, se puso de pie y se vino en mi cara. Lamí mis labios, fui al baño, me limpie; tome algo de agua, me metí a la cama, Antonio me siguió, me beso nuevamente, chupo mis senos, me dijo que dejara que lo metiera por atrás, le respondí que de la cintura para abajo estaba prohibido esa noche, no insistió más. Nos besamos, beso mi cuello, lamió mis senos, froto su pene contra mi cuerpo, luego lo puso en mis senos los froto, se masturbo y se vino abundantemente.
Al despedirnos esta mañana, dijo de nuevo su obsesión por mí, solo pensaba en mí, quería exclusividad, mi respuesta fue un contundente no. Nos besamos, y comento que haría todo lo posible por enamorarme.
martes, 2 de octubre de 2018
Jugando sin bra
En ocasiones me gusta divertirme con juegos sencillos, juegos que me hacen fantasear con facilidad. Ayer no me puse brassier, use una blusita blanca, con un escote pronunciado, si me vieran daría la impresión que en cualquier momento algunos de mis senos se asomará, pero difícilmente sucede; en el transporte publico, tres muchachos muy jóvenes me miraron con curiosidad, miraban, hablaban entre ellos en voz baja y luego volvían a mirarme, luego un señor de abundante barba me miraba morbosamente, tuve la fantasía que sin permiso me tomaba ahí y me follaba.
Una señora de más de 40 años me miraba como basura; luego en el trabajo, muchas miradas, ojos más abiertos que de costumbre, pero sin referencia a lo que veían, o no veían. Camilo me escribió, dijo que quería verme, le dije que tenia el periodo y que no quería, insistió y termine por aceptar; nos vimos en la tarde, no estaba solo, estaba con amigos de su colegio, me saludo con un beso como saludando a su novia, entendí su intención pero no hice comentarios al respecto.
Tomamos una malteada, no dejo de mirar mi escote en todo momento, con intensión saque momentáneamente uno de mis senos y lo escondí rápidamente, él se emociono, pero le dije que hoy no estaban disponibles.
lunes, 1 de octubre de 2018
Angie, 19 años, universitaria curiosa
Nunca he tenido experiencias con mujeres, los que llevan tiempo leyéndome saben perfectamente esto; no obstante, es inevitable en ocasiones pensar en la posibilidad de experimentar. Hace años escuche historias que señalaban cómo una mujer podía hacer un mejor sexo oral, asunto el cual no puse mucha atención en el momento. Cuando tuve mi primera red social (Myspace), recuerdo haber hablado con una muchacha de mi edad (tal vez 19 en aquella época), decía que quería besarme, pues nadie besaba como una mujer, fue insistente en que nos viéramos, me paso el teléfono de su casa, pero por alguna razón sentí algo de miedo y deje de hablarle.
Tal vez este recuerdo me llevo el sábado a verme con Angie, tiene 19 años, universitaria, cabello rubio y crespo, es algo más alta que yo (1.65), senos grandes, no tiene novio. Tomamos un café, conversamos, me contó que ha tenido relaciones con hombres y mujeres, hace un mes termino una relación con un hombre que duro aproximadamente un año, le fue fiel, pero él no; dice que yo le gusto, que quiere experimentar con una mujer con experiencia, le digo nerviosamente que no tengo experiencia con mujeres, a ella parece no importarle. Vamos a mi apartamento, colocamos música, tomamos un vino, ella me besa, cierro los ojos, lo disfruto, no siento asco, luego yo la beso con algo más de pasión, ella suspira, gime.
Vamos a mi cama, nos desnudamos, nos tocamos, ella chupa mis senos, yo los de ella, lo disfruto, no siento culpa, aversión; toma la iniciativa y mete sus dedos en mi vagina, yo la imito, esa mojada, y yo estoy mojada, yo le hago oral, se viene, luego ella a mí, y tengo un orgasmo, sin duda sabe hacerlo, no sé si mejor que un hombre, pero mejor que la mayoría.
Se viste aproximadamente a las 6:00pm, quiere verme de nuevo, le digo que no tengo problema, pero que valdría la pena visitar juntas un sexshop, ella esta de acuerdo con la idea. Me besa en los labios y se va.
El domingo me llega el periodo, no salí de casa, prepare desayuno, apague el celu, leí un poco, luego Netflix, en la tarde pedí una pizza.
viernes, 28 de septiembre de 2018
Visita en la habitación de Ander
Angie tiene 19 años de edad, el ultimo mes me ha estado escribiendo constantemente, quiere conocerme, salir conmigo, le he expresado mi falta de tiempo, para no decir que estoy indecisa, pero curiosa, realmente no sé qué sucederá ahí. Aproximadamente a medio día me escribe Ander, somo amantes hace tres años, pero solo nos hemos visto cinco veces; lo conocí en Buenos Aires, en un café cerca a la estación de Primera Junta, estaba solo, yo estaba sola y juntamos esas soledades.
Es español, siempre olvido si es de Sevilla o de Barcelona, suele viajar bastante en el año, no tiene esposa, o para ser más precisa, es divorciado hace cinco años, luego de que dejara embarazada a una mexicana. No cree en la monogamia, y esta firmemente convencido que tiene derecho a tomar la mujer que deseé; no me molesta esta forma de pensar, tampoco me agrada, llego a su hotel luego de salir del trabajo, al entrar en su cuarto tiene dispuestas unas botellas de vino, algo de comer, y me saluda con un beso en la mejilla, esta en boxers. No recordaba lo atractivo que es, tiene la cabeza rapada, barba, ojos azules, el pecho velludo. Brindamos por la vida y los placeres que uno elije disfrutar.
Follamos toda la noche, él suele ser un romántico, le gusta jugar el juego del seductor y la mujer inocente, suelo seguirle el juego, aunque ambos sabemos que no soy una doncella inocente, le pregunto si esa primera noche en Buenos Aires me creyó mi papel, Ander penetrándome suavemente menciona que desde que me vio pensó en que tenia "... cara de guarra", reímos, nos besamos, se viene en mi cara y esparce su semen por mi rostro usando su pene.
Mientras escribo esto, Ander esta en un vuelo con destino Guadalajara, a ver a su hijo, disfruta ser padre, pero no esposo, solo amante; al despedirnos le digo que esa tarde en ese café, me preocupe por no tener dinero para pagar sus servicios como prostituto, me mira seriamente y suelta una carcajada.
jueves, 27 de septiembre de 2018
Ducha relajante
Anoche cuando Andres llego, pensé que él realidad lleva el aroma de un capuchino, tal vez las personas en la ciudad son seguidores de esa bebida; venia del trabajo, se veía estresado, agotado, con el sudor del viaje, nos duchamos entonces aproximadamente a las 8:00pm, se lo chupe, se vino relativamente rápido en mi boca. Al salir, él me seco con la toalla y yo a él, fui al sofá, me puse en cuatro, viendo hacia la ventana, Andres sin pensarlo me penetro suavemente, disfrutando el momento. Me dijo que me había pensado esos días, y que en sus pensamientos siempre estaba desnuda, y que pensándolo bien, me había visto mas sin ropa que con ropa, comente que tal vez si llegara a su trabajo no me reconocería; hablamos otro poco mientras follábamos, luego, acelero el ritmo, nos vinimos.
Fuimos a mi cama, él se acostó, lo cabalgue, apretó mis senos, me vine de nuevo; me dijo que no quería desaprovechar un momento, que quería jugar con mi cuerpo a cada instante, que mi vagina lo hacia feliz. Creo que Andres cumple lo que dice.
Al despertar sentí su lengua en mi clítoris, iba despacio de arriba a bajo, en círculos, de izquierda a derecha, luego se hace encima de mi, me penetra. Tiene turno temprano, se levanta, se ducha, luego se acerca a la cama, se sienta en el borde mientras se viste, dice que ha dejado de masturbarse con el propósito de guardar todo para mi, esas palabras me hacen mojar, lo miro y me despido, entro a la ducha y él se va a trabajar, me masturbo con esas ultimas palabras resonando en mis oídos, en mi cabeza, en mis pensamientos.
miércoles, 26 de septiembre de 2018
Mi relación con Camilo se hace más profunda
De nuevo Camilo, muchacho de 17 años se mete en mi cama. Salí temprano del trabajo, nos encontramos y fuimos a mi apartamento; juega fútbol, hace natación, y me folla, dice que son sus deportes favoritos. También menciona que cuida su cuerpo para darme mejor placer. No hablamos mucho, solo follamos, mientras me penetra comenta que le ha dicho a su mamá que tiene novia, y desde ese anuncio su mamá ha estado más tranquila, y en efecto no he recibido más llamas extrañas, ni mensajes con preguntas que no deseaba responder.
Me sorprende su energía, casi no deja tiempo para descansos, apenas terminaos y nos venimos, se hace a mi lado un par de minutos y vuelve a buscarme cuando aun mi respiración no se regula; tiene una fijación en mis senos y en mi vagina, me lame, muerde, chupa, besa. No fuma, toma y se la pasa con amigos, no tiene novia, me pregunta, y le digo que tampoco tengo novio, más sin embargo, salgo con otras personas; parece no molestarse por mi afirmación, y dice que no es celoso y que entiende, que no podría ser de otra forma.
Se masturba pensando en mi, me pide tomar algunas fotos a mi vagina, no tengo problema, abro mis piernas, toma algunas, luego pone sus dedos en mi vagina y toma otras, enseguida, con mis dedos abro mis labios para las ultimas.
Se va a las 7:00Pm de mi apartamento, me quedo en mi cama, veo algo de TV, me toco, y me quedo dormida temprano.
martes, 25 de septiembre de 2018
Celos Irracionales
Antonio es militar, escogió esta vida debido a que no había otra posibilidad; tiene corte militar, es alto, fornido, habla rápido y en ocasiones no logro entender lo que dice. Cuando se pone nervioso habla más rápido y con poca coherencia, no me gusta hablar con él, me aburre, me desespera en ocasiones. Nos conocimos aproximadamente hace tres meses, tomamos un café, el cual estuvo acompañado de su triste historia en las relaciones de pareja: recuerdo principalmente que su ex-pareja quedo embarazada de su mejor amigo, y todo fue descubierto por lagunas conversaciones en una red social. Esa noche fuimos a mi apartamento, follamos, fumamos, nuestros cuerpos sudaron de modo que era curiosos como nuestra fricción resbalosa era absolutamente excitante para mi.
Anoche sucedió de nuevo, follamos lubricados por nuestro sudor, vi su frente llena de gotitas cuando me penetraba, su caballeo estaba empapado, al igual que su espalda. Baño mis senos con su semen espeso y caliente, tome algo de agua, di una mirada por la ventana; él se acerco por mi espalda, froto mi clítoris, me pregunto si podía volver la noche siguiente, le dije que estaría ocupada que me era imposible, se molesto y me pregunto si iba a estar con alguien más, no conteste, no quise provocarlo, no obstante, el silencio resulto ser desafiante.
Me llevo de nuevo a la cama, se hizo encima de mi, abrió mis piernas con sus muslos violentamente, me penetro, me miro a los ojos y me dijo que yo era suya y de nadie más, lleve mi mirada a un costado de la cama, luego a la ventana, mencione que no eramos pareja, eso se había pactado desde esa primera noche que follamos, no se calmo hasta que se vino, se hizo a mi lado y dormimos como si nada ocurriera.
Al despertar, nos duchamos juntos, follamos, esta vez lentamente, casi romántico, me pidió disculpas y dijo que se había enamorado de mi; al separarnos en la calle, le comente que debía pensarlo mejor si deseaba seguir viéndome... tal vez no le haría bien, hizo una mueca forzada intentando sonreír.
lunes, 24 de septiembre de 2018
Café de domingo
Andres trabaja en un café y huele a café, o eso es lo que me parece. Tiene turnos de trabajo que nunca entendí, y que solo me hicieron pensar que no debe ser un trabajo agradable; tomamos un par de cervezas en mi apartamento, me pregunto si podía verme cómo me tocaba, no le vi problema, me baje los jeans, me senté en el sofá, frote mi clítoris delicadamente, seguimos hablando, me cuenta que es de Bucaramanga, lleva dos años sin estar con una mujer, no quiere hijos. Todo esto lo cuenta pausadamente, esta mas concentrado en observar cómo me froto, cómo me mojo.
Cuando me penetra siento su desesperación, como logrando algo que hace mucho esperaba, cansado y frustrado de solo masturbarse; no es delicado, tiene prisa, chupa mis senos con la misma desesperación.
Casi a media noche estoy boca abajo, Andres besa mi espalda, la lame, hace un recorrido lento, se hace encima, con sus piernas abre las mías con la intención de penetrarme por atrás, lo detengo, temiendo un poco que me haga daño, le digo que aún no, que hoy no, que deberá ganárselo. Me gira, y con rabia me penetra de nuevo por mi vagina, me mira a los ojos, noto un matiz de rabia, me aferro a su cuerpo, me entrego totalmente.
Esta mañana se levanta temprano, tiene turno, se baña, y se viste en menos de quince minutos, antes de irse, dice que quiere verme de nuevo, y me pregunta cómo se gana mi culo, casi dormida solo le digo que tal vez la próxima, pone su mano en mi vagina, la agarra con fuerza, y dice que quiere seguir dándole a eso. No digo nada y se va.
viernes, 21 de septiembre de 2018
Manos mágicas para una migraña
En la tarde tuve una breve migraña. Todos los que sufren de esto saben que eso prácticamente te daña buena parte del día, y dependiendo de la intensidad, la semana; al llegar a casa le escribí a Fernando, le mencione que estaba algo cansada, estresada, y en ese sentido necesitaba relajarme. Llego a mi casa alrededor de las 9, nos desnudamos y nos acostamos en mi cama, puse mi cabeza en su pecho velludo y canoso, y paso toda la película acariciando mi cabello, mi cabeza. Él tiene esa característica, sus manos tienen esa magia. Me hizo un delicado masaje en la espalda, no hablamos, yo me concentre en relajarme y él en ayudarme a eso.
En la mañana me despertó su mano, estimulaba mi clítoris, metía y sacaba delicadamente sus dedos de mi vagina, los lamia y los volvía a meter; con delicadeza me penetro, tuve dos orgasmos, él se vino en mis senos, la migraña apenas si la recordaba. Se fue, entre a ducharme, me toque, me vestí, elegí jeans y una blusita. Esta noche no deseo salir, no quiero ni cerveza, ni vino, ni música a alto volumen, solo mi cama, aun no sé si sola o acompañada. SI decido estar acompañada deseo un Fernando, pero él no puede hoy.
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