-ring, ring, ring- Cuando sonó el teléfono por tercera vez, estaba en mi cama desnuda jugando un rato con mi clítoris pensando en el futuro. No conteste y seguí en mi cama relajándome.
El teléfono sonó de nuevo.
-Hola- conteste cuando sonó por cuarta vez.
-¿cómo estas Pilar?, pensé que no me ibas a contestar- hizo una afirmación que me hizo pensar que sabia sin lugar a dudas que me encontraba en casa, lo cual me pareció extraño.
-si, estaba algo ocupada- me senté en el sofá de la sala iluminado por el sol.
Intente sonar segura, sin embargo no reconocí la voz por el momento, pero elegí seguir la conversación sin pensar demasiado en ello. La voz sin duda me resultaba interesante y familiar, aunque no demasiado.
-¿qué vas ha hacer hoy?- pregunto en un tono que me sonó seductor y coqueto.
No tenia nada qué hacer en realidad, había pasado los últimos días con Daniel y Oscar, pero se habían ido de viaje aprovechando los días libres, y Julian solo lo vería hasta mañana. No quería decir que tendría la tarde libre, pero...
Mi pensamiento se interrumpió cuando la voz del desconocido volvió a sonar:
-dale, estoy como aburrido y me gustaría salir contigo-
Su gentileza me cautivo, de modo que dije -esta bien-, y empece con mis dedos a pellizcarme suavemente un pezón.
-pero no te noto muy convencida- dijo en un susurro que mostraba algo de frustración.
-no, si, estoy libre, no problem- y mi mano bajo hasta mi clítoris.
-entonces paso #$#$&- la ultima parte no la entendí.
-ehh si- dije sin tener seguridad a qué se refería mi afirmación.
-listo, entonces ya paso por tu casa-
Colgó.
Quede desconcertada, pero emocionada, iba a ser como una cita a ciegas, pues seguí sin reconocer la voz. A continuación no pude contenerme y seguí estimulando mi clítoris con mayor intensidad, quería tener un orgasmo que me relajara, pero fui interrumpida.
Sonó el citofono.
-alo-
-es el joven Esteban en portería-
Quede fría, era la ultima persona que me esperaba de ser el Esteban que conocía.
-ah, si que siga- respondí, y calcule que tenia aproximadamente dos minutos para vestirme.
Fui a mi cuarto, y me puse lo primero que encontré: una pantaloneta que me quedaba ajustada de color azul, y una camiseta tipo esqueleto que apenas me cubría, era blanca y dejaba a descubierto mi ombligo. No pensé en ponerme ropa interior.
Sonó el timbre.
Abrí la puerta y despeje las dudas que tenia, era el Esteban que conocía, el muchacho más popular de mi colegio, logrando en mi una alegría que no pude ocultar.
-hola, pasa- lo invite con entusiasmo.
-uy, llegue muy temprano- me miro de arriba a abajo sorprendido pero satisfecho de lo que veía.
-un poco, no me acordaba que vives aquí al frente- saque una disculpa desesperada.
Esteban se sentó en el sofá, hizo un gesto con su mano para peinarse su cabello rubio y saco algo de su mochila.
-compre películas estos días, podemos ver una- Me las mostró, y me llamo la atención que tenia varias de Viernes 13, hace años no las veía.
Me senté junto a él, colocamos la película y empezamos a verla tranquilamente, sin embargo no podía dejar de pensar la locura que era para mi la situación, pues nunca habíamos sido cercanos, nunca habíamos tenido una conversación mayor a cinco minutos, pero la realidad es que estaba sentado en mi sofá, a mi lado, y podía darme cuenta que él no ponía atención a la película, más bien sus miradas se enfocaban en mis piernas y mi pantaloneta.
Jason Vorhees acechaba a una pareja que estaba follando en una casa rodante, era una mujer rubia con su pareja.
-deberíamos hacer lo mismo ¿no crees?-
-tal vez- respondí y me acerque ligeramente a él pero tenia mi atención en la pantalla.
-es que tengo una fantasía-
-y ¿cuál es?- respondí comunicando sutilmente que estaba dispuesta.
Me miro fijamente a la cara, pero al ver que no correspondía su mirada se fijo en mis senos y en mis pezones que se resaltaban a través de la camiseta.
-es que pues nunca me han dejado hacer sexo oral- lo dijo como sintiendo vergüenza.
-¿en serio?- eso llamo mi atención, pues no espere ese argumento, entonces gire mi cabeza y lo sorprendí mirando mis senos.
-si de verdad, ninguna me ha dejado, y pues me dijeron que tu si te dejas, entonces...- lo interrumpí con una afirmación.
-que tontas, si es bien rico-
-entonces, ¿puedo?-
-si, puedes-
Se levanto, y rápidamente bajo mi pantaloneta dejándola en el suelo, se quedo viendo mi coñito con deseo y curiosidad. Acerco su nariz olfateando con profundidad mi aroma, enseguida me dio una lamida que recorrió toda mi vagina, generando entusiasmo en Esteban el descubrir que previamente ya estaba húmeda y dispuesta.
-que rica huele-
A continuación empezó a besar mis labios, con ternura, dando en ocasiones pequeñas lamidas a mi clítoris, su mirada estaba fija en mi vagina, pero también miraba mi rostro de ves en cuando como para evaluar mi placer desde mis expresiones.
Con mis manos acaricie su cabello suavemente comunicándole comodidad, deje mi mano izquierda en su cabello, la derecha la lleve a mis pezones que pellizque con firmeza.
Esteban empezó a mover su lengua de arriba a abajo cada vez más rápido, trate de hacer coincidir mis gemidos con el ritmo que él llevaba, a la vez que inicie a mover mi cadera ligeramente. Lo tome del cabello con ambas manos, halandolo para que aumentara la intensidad... se canso y se detuvo.
Inicio entonces con movimientos lentos y circulares con su lengua, me relaje y me dispuse a disfrutar la sensación; disfrútalo y no busques tu orgasmo, pensé. La constancia de Esteban se prolongo varios minutos, diez, quince, veinte minutos.
Cambio de ritmo, ahora intenso, entendí que quería hacerme venir, abrí más mis piernas para que él se encargara de todo. Sentí como si estuviera a punto de estallar.
-sigue¡¡, sigue¡¡, sigue¡¡, sigue¡¡ ahhh¡¡-
Puso mayor atención en mi clítoris, y siguió lamiéndome con agilidad. Logro que tuviera un orgasmo bastante intenso, vi su sonrisa al verme sonrojada, despeinada y satisfecha en el sofá.
-yo también tengo una fantasía- le dije mirándolo fijamente a los ojos a la vez que frotaba mis senos con mis manos.
-¿si?- pregunto alegremente.
Me puse de pie, me quite mi camiseta, lo tome de la mano y lo guié a mi habitación, le di un pequeño empujón y lo tumbe en mi cama.
-de aquí no te va sin que...-
FIN DE MI ADOLESCENCIA...
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domingo, 30 de agosto de 2015
lunes, 24 de agosto de 2015
No 18. La Semana Libidinosa: Domingo de sexo en la cocina.
Me desperté siendo testigo como Daniel se vestía con algo de prisa para salir, estaba oscuro, no me moleste en preguntar pues era evidente que salia a algún partido, además de mi parte solo quería seguir durmiendo, por lo que cerré mis ojos quedando dormida de nuevo sin esfuerzo.
Volví a despertar, esta vez ya el cuarto estaba lleno de luz, a pesar que mi sensación fue que no había pasado mucho tiempo desde que Daniel se había ido. Quise levantarme e ir a casa, entonces busque mi ropa pero no la encontré en el cuarto, no estaba debajo de la cama, ni en el suelo lo que me desconcertó más no me preocupo, en alguna parte debe estar, pensé.
Tome un saco que estaba en el suelo y me lo puse, hacia frió ademas que debía encontrar mi ropa para poder ir a mi casa, a pesar de sentirme cómoda y feliz en relación a lo sucedido en la noche esas imágenes se vieron interrumpidas por una significativa preocupación.
Mis padres me debieron llamar anoche, o incluso puede estar sonando en este momento el teléfono, y eso los puede preocupar mucho, incluso podrían pedir ayuda a algún tío o tía para que vaya a la casa y ver que todo este en orden. Ese razonamiento me genero escalofríos.
Salí del cuarto y me dirigí a la sala a ver si tenia mejor suerte, pero no vi nada, ademas que me llenaba ahora una sed desesperante. Fui a la cocina y me serví un vaso de agua de la llave, debí hacer mucho ruido, pues escuche que se abrió una puerta de un cuarto, me gire y pude ver a Oscar que salia de su habitación.
-Hola, ¿levantada tan temprano?- pregunto curioso, a la vez que abría la nevera.
-sí, es que tenia sed, y se me quito el sueño-
Me observo de pies a cabeza, noté que puso mayor atención en mis piernas, pero trato de concentrarse en sacar una jarra de jugo de naranja artificial, de la cual sirvió dos vasos ofreciéndome el que estaba más lleno. Rápidamente tome un sorbo que dejo mi vaso hasta la mitad, entonces los mire fijamente a los ojos.
-de casualidad, ¿has visto mi ropa?- causándole una risita que le impidió sostener mi mirada.
-no, ni idea, si no sabes tú, menos yo-
Oscar dejo su vaso a un lado, me miro fijamente con determinación en sus ojos, eran miradas que ya no me intimidaban y se la sostuve. A continuación se me acerco, puso sus manos en mis hombros empujándome delicadamente hasta que mi espalda toco la pared.
-me imagino entonces que debajo de ese saco...- salio de mi fisionomía una sonrisa invitándolo a averiguar, pues no estaba en mis planes expresarlo en palabras.
Enseguida bajo su mano derecha lentamente sin apartar su mirada de la mía, su mano busco debajo del saco, encontrando mi coñito, un dedo exploro con suavidad la zona de mi clítoris, haciendo que rápidamente me humedeciera.
-que rica estas... esta bien calientica-
Puse mis brazos en alto sobre mi cabeza, mostrandole que quería que me quitara el saco. Oscar entendió y me lo quieto lentamente, dejándolo en el suelo de la cocina. Se inclino para apreciar más de cerca mi vagina, mientras que con dos dedos de su mano derecha jugaba con mi coñito: froto superficialmente mi clítoris, haciendo movimientos circulares, después exploraba más a fondo haciendo que uno de sus dedos recorriera toda mi vagina, hasta que al final me metió su dedo indice mientras que con el pulgar estimulaba mi clítoris.
En el punto en que me sentí más húmeda pude ver que su verga estaba preparada, enseguida Oscar me levanto tomando mis piernas con sus brazos apoyándome contra la pared, me abrace a su cuello al tiempo que con su mano agarro su verga buscando mi vagina, la cual no tardo en penetrar.
-que rico, se nota que te gusta la buena verga-
-me encanta- respondí con un leve gemido.
Sus movimientos fueron lentos pero con un empujón al final que daba con fuerza como buscando llegar cada vez más profundo, con la mano izquierda apartó mis brazos inclinándose para chupar con intensidad mis senos. A continuación me beso e intensifico su ritmo, mientras mi vagina gozaba de un placer típico de lo furtivo. Con ese ritmo intenso vino mi primer orgasmo de cual Oscar se percato cuando rasguñe su espalda.
Me puso de nuevo en el suelo, su mano tomo mi brazo y me hizo girar e inclinarme sobre el borde del lavaplatos que estaba vacío, me dio un par de nalgadas como desquitándose de mis rasguños, y metió su verga en mi vagina de un solo empujón. Grite con la sensación, él me halo del cabello retomando su ritmo casi frenético.
-gocelo... mami... tenga...- se escuchaba el sonido de su cuerpo golpeando mis nalgas.
Venia un segundo orgasmo, pero en ese instante Oscar saco su verga, entonces rápidamente lleve mis dedos a mi clítoris y lo estimule para no perderle. Me estremecí, y a continuación sentí como llenaba mi cola de su semen.
-tu ropa esta en mi cuarto- se sirvió un nuevo vaso de jugo, con su mano seco el sudor en su frente y se retiro a su habitación.
Me quede en silencio, y evadí pensamientos para explicarme cómo mi ropa había terminado en su cuarto, entonces me serví un vaso de agua y me lo tome todo, me serví otro, luego me dirigí a su cuarto. Oscar estaba acostado en su cama, tomando su verga con sus manos.
-dame una mamadita antes que te vayas-
Deje el vaso de agua a un lado, y sonreí.
Volví a despertar, esta vez ya el cuarto estaba lleno de luz, a pesar que mi sensación fue que no había pasado mucho tiempo desde que Daniel se había ido. Quise levantarme e ir a casa, entonces busque mi ropa pero no la encontré en el cuarto, no estaba debajo de la cama, ni en el suelo lo que me desconcertó más no me preocupo, en alguna parte debe estar, pensé.
Tome un saco que estaba en el suelo y me lo puse, hacia frió ademas que debía encontrar mi ropa para poder ir a mi casa, a pesar de sentirme cómoda y feliz en relación a lo sucedido en la noche esas imágenes se vieron interrumpidas por una significativa preocupación.
Mis padres me debieron llamar anoche, o incluso puede estar sonando en este momento el teléfono, y eso los puede preocupar mucho, incluso podrían pedir ayuda a algún tío o tía para que vaya a la casa y ver que todo este en orden. Ese razonamiento me genero escalofríos.
Salí del cuarto y me dirigí a la sala a ver si tenia mejor suerte, pero no vi nada, ademas que me llenaba ahora una sed desesperante. Fui a la cocina y me serví un vaso de agua de la llave, debí hacer mucho ruido, pues escuche que se abrió una puerta de un cuarto, me gire y pude ver a Oscar que salia de su habitación.
-Hola, ¿levantada tan temprano?- pregunto curioso, a la vez que abría la nevera.
-sí, es que tenia sed, y se me quito el sueño-
Me observo de pies a cabeza, noté que puso mayor atención en mis piernas, pero trato de concentrarse en sacar una jarra de jugo de naranja artificial, de la cual sirvió dos vasos ofreciéndome el que estaba más lleno. Rápidamente tome un sorbo que dejo mi vaso hasta la mitad, entonces los mire fijamente a los ojos.
-de casualidad, ¿has visto mi ropa?- causándole una risita que le impidió sostener mi mirada.
-no, ni idea, si no sabes tú, menos yo-
Oscar dejo su vaso a un lado, me miro fijamente con determinación en sus ojos, eran miradas que ya no me intimidaban y se la sostuve. A continuación se me acerco, puso sus manos en mis hombros empujándome delicadamente hasta que mi espalda toco la pared.
-me imagino entonces que debajo de ese saco...- salio de mi fisionomía una sonrisa invitándolo a averiguar, pues no estaba en mis planes expresarlo en palabras.
Enseguida bajo su mano derecha lentamente sin apartar su mirada de la mía, su mano busco debajo del saco, encontrando mi coñito, un dedo exploro con suavidad la zona de mi clítoris, haciendo que rápidamente me humedeciera.
-que rica estas... esta bien calientica-
Puse mis brazos en alto sobre mi cabeza, mostrandole que quería que me quitara el saco. Oscar entendió y me lo quieto lentamente, dejándolo en el suelo de la cocina. Se inclino para apreciar más de cerca mi vagina, mientras que con dos dedos de su mano derecha jugaba con mi coñito: froto superficialmente mi clítoris, haciendo movimientos circulares, después exploraba más a fondo haciendo que uno de sus dedos recorriera toda mi vagina, hasta que al final me metió su dedo indice mientras que con el pulgar estimulaba mi clítoris.
En el punto en que me sentí más húmeda pude ver que su verga estaba preparada, enseguida Oscar me levanto tomando mis piernas con sus brazos apoyándome contra la pared, me abrace a su cuello al tiempo que con su mano agarro su verga buscando mi vagina, la cual no tardo en penetrar.
-que rico, se nota que te gusta la buena verga-
-me encanta- respondí con un leve gemido.
Sus movimientos fueron lentos pero con un empujón al final que daba con fuerza como buscando llegar cada vez más profundo, con la mano izquierda apartó mis brazos inclinándose para chupar con intensidad mis senos. A continuación me beso e intensifico su ritmo, mientras mi vagina gozaba de un placer típico de lo furtivo. Con ese ritmo intenso vino mi primer orgasmo de cual Oscar se percato cuando rasguñe su espalda.
Me puso de nuevo en el suelo, su mano tomo mi brazo y me hizo girar e inclinarme sobre el borde del lavaplatos que estaba vacío, me dio un par de nalgadas como desquitándose de mis rasguños, y metió su verga en mi vagina de un solo empujón. Grite con la sensación, él me halo del cabello retomando su ritmo casi frenético.
-gocelo... mami... tenga...- se escuchaba el sonido de su cuerpo golpeando mis nalgas.
Venia un segundo orgasmo, pero en ese instante Oscar saco su verga, entonces rápidamente lleve mis dedos a mi clítoris y lo estimule para no perderle. Me estremecí, y a continuación sentí como llenaba mi cola de su semen.
-tu ropa esta en mi cuarto- se sirvió un nuevo vaso de jugo, con su mano seco el sudor en su frente y se retiro a su habitación.
Me quede en silencio, y evadí pensamientos para explicarme cómo mi ropa había terminado en su cuarto, entonces me serví un vaso de agua y me lo tome todo, me serví otro, luego me dirigí a su cuarto. Oscar estaba acostado en su cama, tomando su verga con sus manos.
-dame una mamadita antes que te vayas-
Deje el vaso de agua a un lado, y sonreí.
jueves, 20 de agosto de 2015
No 17. La Semana Libidinosa: Sábado de sexo y calentura adolescente. Parte 2
Era la tercera vez en esa tarde que Daniel estaba encima de mí, penetrándome y explorando con su verga mi coñito, le gustaba mirar mis senos y procurar para que nuestras miradas se cruzaran buscando tal vez pistas de mi nivel de satisfacción.
-¿así le gusta?- pregunto como estudiante curioso.
-si, qué rico lo haces- tratando que no se detuviera.
Sus movimientos y embestidas guiados por mis manos daban la ilusión de que me follaba un experto, yo dominaba la situación, guiaba, pero su calentura adolescente era un complemento exquisito. Cuando nos mirábamos a los ojos me brindaba gran placer ver en su mirada un desahogo acumulado por años que cumplían un deseo que semanas atrás habían visto una oportunidad a través de su ventana. Su cuerpo cubría totalmente el mío, y su inexperiencia al contrario de frustrarme me daba inmensa alegría pensar en que marcaria su vida.
-dale más durito- dije invitándolo a que se viniera.
Se escucho un sonido de llaves, claramente alguno de los primos de Daniel había llegado a casa, sin embargo ese pensamiento se perdió con el movimientos de nuestros cuerpos que se frotaban con gran deseo.
Tocaron la puerta.
-¿Dani estas ahí?- pregunto una voz tras la puerta, que presumí era Oscar, el mayor.
-Si, si, estoy ocupado- en tono que mostraba nerviosismo.
-no te detengas- susurre a su oído al notar que dudaba.
-¿ya comiste?, voy a pedir pizza-
-no, no he comido- titubeando.
-¿estas acompañado?- con sospecha de compañía femenina-
-si... una amiga- como comunicando el interés de hacer cumplir un acuerdo previo.
-ahh todo bien Dani-
Daniel se sujeto a la cabecera de la cama, intuí su intención y abrí más mis piernas para recibir sus embestidas, que vinieron con fuerza y un ritmo que en poco tiempo consiguieron llenar mi coñito de sus semen al tiempo que se escapaban algunos gemidos de mi parte, la cama rechino, su espalda quedo marcada con mis uñas.
Me puse de pie con la intención de buscar mi ropa, por mis piernas se escurrían tres líneas de semen aún cálido.
-Necesito el baño- dije en voz alta.
-esta afuera- respondió Daniel al momento que tocaba su verga con sus dedos los cuales olfateaba buscando mi aroma, olvidando que vivíamos en el mismo conjunto.
Pensé en vestirme sin limpiarme, pero considere mejor que no quería ensuciar mi ropa. Afuera podría estar Oscar, tal vez podría estar en su cuarto y no notaria mi presencia, pero era posible correr con mala suerte y cruzármelo en el baño. Por otro lado ya me había visto desnuda y me había tocado.
Decidí entonces salir, agarre mi ropa y sin dudar salí del cuarto para dirigirme al baño, vi las luces encendidas, pero no vi a nadie y entre al baño impunemente. Más semen salía de mi vagina, limpiarme no fue tarea sencilla, pero lo hacia con una sonrisa en mi rostro. Me vestí ya con la intención de ir a mi casa.
Escuche una conversación en la sala, y me dirigí a ella.
-hola Pilar milagrazo en verte- irónicamente me saludo Oscar, que estaba sentado en el sofá.
Daniel estaba de pie junto a la puerta.
-si hace rato, he estado como ocupada- le respondí.
-pedí pizza, no demora en llegar, estas invitada-
-wiiii pizza- afirme como niña consentida.
Fui afortunada, era mi favorita, pollo con champiñones, que comimos rápidamente mientras conversábamos para conocernos mejor.
-¿hasta cuando estas solita Pilar?- pregunto como para dar claridad a sus planes personales.
-hasta el otro domingo-
-quédese esta noche aquí entonces, así pueden culiar... aprovechen que pueden, pero no hagan mucho ruido- logrando en mi sacar una risita nerviosa.
Después de la cena, no tardamos en regresar al cuarto con Daniel y la ropa encontró el suelo rápidamente; me puse en 4 en la cama, no perdiendo de vista las expresiones de sorpresa de mi amante, se coloco detrás de mi comenzando a lamer de arriba abajo mi espada, y deteniéndose delicadamente en mi coxis, enseguida se acomodo metiendo con fuerza su pene en mi coñito. Inicio movimientos rápidos que iban al ritmo de mis gemidos, a continuación lo detuve.
-lo quiero en mi boca- mientras me incorporaba, me di la vuelta y me incline para mamarcelo.
Con la mano derecha agarre su verga, la izquierda la puse en su nalga para empujarlo, su pene ya en mi boca fue masajeando como saboreando un helado, él se movía como follando mi boca, y la evidente emoción de Daniel impulso su ritmo hasta sentir mi boca inundada de su semen.
Sentí como se estremeció, luego de eyacular en mi boca saco su verga.
-saque la lengua- agarrándome del cabello mirándome morbosamente.
Abrí mi boca y saque mi lengua que la sentía con una fina capa de semen, tenia un sabor a crema, ni salado ni dulce, estaba fascinada con la forma en que me miraba, que tomaba una foto mental a la escena. Le limpie su verga con lamidas suaves que mantuvieron la erección.
Me acosté, fatigada con la idea de dormir, Daniel me siguió y me abrazo, quedando dormida casi al instante.
Soñaba que estaba en el colegio, en una clase en la cual estaba perdida y con el deseo de escapar del salón, pero mis amigas no me dejaban salir.
Me desperté casi a la media noche según el despertador que estaba en la mesa de noche, sentí un movimiento que me había sacado de mis sueños, la mano de Daniel estaba estimulando suavemente mi clítoris, pero lo suficiente como para humedecer mi vagina, sensación acompañada por dientes en mi pezón.
-quiero el ultimo- susurro a mi oído
Automáticamente y sin abrir los ojos me acomode para que se hiciera encima, me penetro nuevamente, con fuerza desde el inicio con el animo de despertarme sin éxito. La cama rechino de nuevo, mi coñito me ardía pero lejos de desagradarme pensé alegremente que esa calentura adolescente se había incrementado por mi culpa.
-que chimbaa- dijo Daniel mientras se venia de nuevo en mi vagina, que en esta ocasión note que estaba agotado y que su semen estaba al mínimo.
Volvimos a dormir, y continuar soñando...
Era domingo, Daniel se levanto temprano y se fue dejándome dormida en su cama.
-¿así le gusta?- pregunto como estudiante curioso.
-si, qué rico lo haces- tratando que no se detuviera.
Sus movimientos y embestidas guiados por mis manos daban la ilusión de que me follaba un experto, yo dominaba la situación, guiaba, pero su calentura adolescente era un complemento exquisito. Cuando nos mirábamos a los ojos me brindaba gran placer ver en su mirada un desahogo acumulado por años que cumplían un deseo que semanas atrás habían visto una oportunidad a través de su ventana. Su cuerpo cubría totalmente el mío, y su inexperiencia al contrario de frustrarme me daba inmensa alegría pensar en que marcaria su vida.
-dale más durito- dije invitándolo a que se viniera.
Se escucho un sonido de llaves, claramente alguno de los primos de Daniel había llegado a casa, sin embargo ese pensamiento se perdió con el movimientos de nuestros cuerpos que se frotaban con gran deseo.
Tocaron la puerta.
-¿Dani estas ahí?- pregunto una voz tras la puerta, que presumí era Oscar, el mayor.
-Si, si, estoy ocupado- en tono que mostraba nerviosismo.
-no te detengas- susurre a su oído al notar que dudaba.
-¿ya comiste?, voy a pedir pizza-
-no, no he comido- titubeando.
-¿estas acompañado?- con sospecha de compañía femenina-
-si... una amiga- como comunicando el interés de hacer cumplir un acuerdo previo.
-ahh todo bien Dani-
Daniel se sujeto a la cabecera de la cama, intuí su intención y abrí más mis piernas para recibir sus embestidas, que vinieron con fuerza y un ritmo que en poco tiempo consiguieron llenar mi coñito de sus semen al tiempo que se escapaban algunos gemidos de mi parte, la cama rechino, su espalda quedo marcada con mis uñas.
Me puse de pie con la intención de buscar mi ropa, por mis piernas se escurrían tres líneas de semen aún cálido.
-Necesito el baño- dije en voz alta.
-esta afuera- respondió Daniel al momento que tocaba su verga con sus dedos los cuales olfateaba buscando mi aroma, olvidando que vivíamos en el mismo conjunto.
Pensé en vestirme sin limpiarme, pero considere mejor que no quería ensuciar mi ropa. Afuera podría estar Oscar, tal vez podría estar en su cuarto y no notaria mi presencia, pero era posible correr con mala suerte y cruzármelo en el baño. Por otro lado ya me había visto desnuda y me había tocado.
Decidí entonces salir, agarre mi ropa y sin dudar salí del cuarto para dirigirme al baño, vi las luces encendidas, pero no vi a nadie y entre al baño impunemente. Más semen salía de mi vagina, limpiarme no fue tarea sencilla, pero lo hacia con una sonrisa en mi rostro. Me vestí ya con la intención de ir a mi casa.
Escuche una conversación en la sala, y me dirigí a ella.
-hola Pilar milagrazo en verte- irónicamente me saludo Oscar, que estaba sentado en el sofá.
Daniel estaba de pie junto a la puerta.
-si hace rato, he estado como ocupada- le respondí.
-pedí pizza, no demora en llegar, estas invitada-
-wiiii pizza- afirme como niña consentida.
Fui afortunada, era mi favorita, pollo con champiñones, que comimos rápidamente mientras conversábamos para conocernos mejor.
-¿hasta cuando estas solita Pilar?- pregunto como para dar claridad a sus planes personales.
-hasta el otro domingo-
-quédese esta noche aquí entonces, así pueden culiar... aprovechen que pueden, pero no hagan mucho ruido- logrando en mi sacar una risita nerviosa.
Después de la cena, no tardamos en regresar al cuarto con Daniel y la ropa encontró el suelo rápidamente; me puse en 4 en la cama, no perdiendo de vista las expresiones de sorpresa de mi amante, se coloco detrás de mi comenzando a lamer de arriba abajo mi espada, y deteniéndose delicadamente en mi coxis, enseguida se acomodo metiendo con fuerza su pene en mi coñito. Inicio movimientos rápidos que iban al ritmo de mis gemidos, a continuación lo detuve.
-lo quiero en mi boca- mientras me incorporaba, me di la vuelta y me incline para mamarcelo.
Con la mano derecha agarre su verga, la izquierda la puse en su nalga para empujarlo, su pene ya en mi boca fue masajeando como saboreando un helado, él se movía como follando mi boca, y la evidente emoción de Daniel impulso su ritmo hasta sentir mi boca inundada de su semen.
Sentí como se estremeció, luego de eyacular en mi boca saco su verga.
-saque la lengua- agarrándome del cabello mirándome morbosamente.
Abrí mi boca y saque mi lengua que la sentía con una fina capa de semen, tenia un sabor a crema, ni salado ni dulce, estaba fascinada con la forma en que me miraba, que tomaba una foto mental a la escena. Le limpie su verga con lamidas suaves que mantuvieron la erección.
Me acosté, fatigada con la idea de dormir, Daniel me siguió y me abrazo, quedando dormida casi al instante.
Soñaba que estaba en el colegio, en una clase en la cual estaba perdida y con el deseo de escapar del salón, pero mis amigas no me dejaban salir.
Me desperté casi a la media noche según el despertador que estaba en la mesa de noche, sentí un movimiento que me había sacado de mis sueños, la mano de Daniel estaba estimulando suavemente mi clítoris, pero lo suficiente como para humedecer mi vagina, sensación acompañada por dientes en mi pezón.
-quiero el ultimo- susurro a mi oído
Automáticamente y sin abrir los ojos me acomode para que se hiciera encima, me penetro nuevamente, con fuerza desde el inicio con el animo de despertarme sin éxito. La cama rechino de nuevo, mi coñito me ardía pero lejos de desagradarme pensé alegremente que esa calentura adolescente se había incrementado por mi culpa.
-que chimbaa- dijo Daniel mientras se venia de nuevo en mi vagina, que en esta ocasión note que estaba agotado y que su semen estaba al mínimo.
Volvimos a dormir, y continuar soñando...
Era domingo, Daniel se levanto temprano y se fue dejándome dormida en su cama.
domingo, 16 de agosto de 2015
No 16. La Semana Libidinosa: Sábado de sexo delicado y la primera vez con un virgen. Parte 1
La semana siguiente me sentí feliz, tenia tres amantes estables que a su modo me daban placer y cubrían por completo mis necesidades sexuales, pensé que era mi estado ideal sin necesidad de involucrarme sentimentalmente, dando libertad a mis deseos. Los viernes eran para Cesar mi profesor, Lunes y Miércoles se los dedicaba a Julián en su casa-cuarto, mientras que Martes y Jueves estaba con Jasón.
Pasaron dos semanas más, estaba dichosa, sin embargo pensé que quería un poco más, entonces sucedió lo siguiente:
Mis padres habían organizado un viaje, algo así como una segunda o tercera luna de miel, en donde claramente la hija no podía estar incluida; con 17 años de edad iba a ser la primera vez que me quedaría sola por un tiempo prolongado, tema que no preocupaba a mis papás ya que confiaban plenamente en mi.
Pensé entonces en mis amigos del 4to piso, sin embargo aun no tenia la suficiente valentía para ir directo a tocar la puerta, Cesar estaría jugando futbol o trabajando por lo que no era una opción, Julián dedicaba los sábados a una novia que tenia al norte y Jasón tenia una ocupación secreta los fines de semana.
Sábados y domingos es para la familia, y estoy sola... uhmm que mal, pensé.
Eran aproximadamente las 2:00 pm y no sabia qué hacer, decidí entonces salir al parque y probar suerte, enseguida me sorprendió encontrar las canchas vacías y mi esperanza derrumbada.
-!mierda¡- dije en un susurro.
Regrese al apto bastante frustrada, tanto así que no me provocaba masturbarme, por lo tanto encendí la tv, hice algo de zaping dejando al final una película que hace tiempo no veía, "Réquiem por un sueño", la escena final siempre aumenta mi libido, cuando una de las protagonistas esta en una fiesta privada para conseguir drogas, ella esta desnuda con otra mujer, ambas en 4 y les ponen un consolador de doble punta para que ambas se penetren en un ambiente de muchos hombres que arengan "ass to ass... ass to ass", luces intermitentes y sudor vinculado al placer forzado y la abstinencia.
Apague la tv, mi libido subía proporcional a mi frustración, revise la ventana del 4to piso la cual tenia la persiana abajo, di un vistazo abajo y vi a Daniel, el del 4to piso, se encontraba hablando con dos amigos como tratando de descifrar qué hacer en su tarde de ocio. Baje aparentando no haberlo visto y con rumbo fijo a una banca cercana en la cual me senté mirando las nubes.
-Hola, tiempo sin verla- dijo Daniel sentándose a mi lado.
-Sí, he estado como ocupada últimamente- mirándolo a los ojos y dándome cuenta que sus amigos nos veían a la distancia.
Daniel tenia entonces 16 años de edad, era el menor de el grupo de primos que convivían en el 4to piso, estudiaba y siempre vestía con camisetas de los Chicago Bulls o de los L.A Lakers, su afición era el basket y sus 1.80 de estatura le ayudaba a tener éxito en el deporte, aunque era delgado tenia fuerza y agilidad que le hacían destacar en los torneos del barrio, y más tarde me di cuenta que también en campeonatos intercolegiados.
-la he estado buscando, y es que la pienso resto-
-¿y eso?- pregunte de manera coqueta.
-no me olvido cando la veía por la ventana desnudita- menciono como pidiendo permiso para hablar del tema.
-… y de lo otro- dándole permiso para ampliar su curiosidad.
-ufff si, eso me hizo pensar mucho- hizo una expresión que me hizo pensar que debió masturbarse mucho después de ese día que nos habíamos conocido.
-y, ¿pensar en qué?-
-es que tengo que confesarle algo, pero me da pena- sonrió tímidamente, pero había determinación en su mirada.
-¿qué paso?, dime tranquilo-
-es que soy virgen... y … pues... pensaba que... me gustaría mucho que... mi primera vez fuera con usted- se quito un peso de encima cuando concluyo.
-¿y por qué conmigo?- en tono juguetón que pretendía tranquilizar e invitar.
-es que usted me produce muchas cosas-
-¿Cuándo y donde?-
Aunque su fenotipo se asemejaba ya a la de un hombre maduro su reacción ante mi pregunta dejo ver al niño, se sonrojo y quedo desconcertado generando un silencio que evitaba mi mirada, se rasco la cabeza, y después de un par de minutos de silencio brotaron palabras.
-pues ahorita estoy solo, y hasta bien tarde llegan mis primos-
-entonces ¿vamos?- disimulando mi emoción.
-!de una¡-
Mi emoción fue seguida por una sensación de incertidumbre, pues seria la primera vez que yo seria la que tendría el rol de experimentada, lo que era novedoso, me producía algo de ansiedad pensar que podría intimidarlo y que todo fuera un desastre.
-por aquí es que veo tus shows ricos- entramos a su cuarto, y pude ver la vista hacia mi ventana.
-¿de verdad tu nunca...?-
-es que soy como tímido, y las niñas que conozco... son como monjas-
Me senté en su cama, Daniel permaneció de pie frente a mi, quitándose su camiseta. A continuación lo seguí y me quite la mía, no traía brassier y me encanto sentirme observada y morboseada como aquella vez semanas atrás. Me acosté y desabotone mi jean, el cual él me ayudo a quitar junto con mis tenis; me senté de nuevo y baje su sudadera y luego sus boxers. Su verga ya estaba dura, Daniel no se movía como esperando que yo tomara la iniciativa y lo guiara, entonces extendí mi mano agarre su verga para masturbarlo delicadamente.
Pasaron dos semanas más, estaba dichosa, sin embargo pensé que quería un poco más, entonces sucedió lo siguiente:
Mis padres habían organizado un viaje, algo así como una segunda o tercera luna de miel, en donde claramente la hija no podía estar incluida; con 17 años de edad iba a ser la primera vez que me quedaría sola por un tiempo prolongado, tema que no preocupaba a mis papás ya que confiaban plenamente en mi.
Pensé entonces en mis amigos del 4to piso, sin embargo aun no tenia la suficiente valentía para ir directo a tocar la puerta, Cesar estaría jugando futbol o trabajando por lo que no era una opción, Julián dedicaba los sábados a una novia que tenia al norte y Jasón tenia una ocupación secreta los fines de semana.
Sábados y domingos es para la familia, y estoy sola... uhmm que mal, pensé.
Eran aproximadamente las 2:00 pm y no sabia qué hacer, decidí entonces salir al parque y probar suerte, enseguida me sorprendió encontrar las canchas vacías y mi esperanza derrumbada.
-!mierda¡- dije en un susurro.
Regrese al apto bastante frustrada, tanto así que no me provocaba masturbarme, por lo tanto encendí la tv, hice algo de zaping dejando al final una película que hace tiempo no veía, "Réquiem por un sueño", la escena final siempre aumenta mi libido, cuando una de las protagonistas esta en una fiesta privada para conseguir drogas, ella esta desnuda con otra mujer, ambas en 4 y les ponen un consolador de doble punta para que ambas se penetren en un ambiente de muchos hombres que arengan "ass to ass... ass to ass", luces intermitentes y sudor vinculado al placer forzado y la abstinencia.
Apague la tv, mi libido subía proporcional a mi frustración, revise la ventana del 4to piso la cual tenia la persiana abajo, di un vistazo abajo y vi a Daniel, el del 4to piso, se encontraba hablando con dos amigos como tratando de descifrar qué hacer en su tarde de ocio. Baje aparentando no haberlo visto y con rumbo fijo a una banca cercana en la cual me senté mirando las nubes.
-Hola, tiempo sin verla- dijo Daniel sentándose a mi lado.
-Sí, he estado como ocupada últimamente- mirándolo a los ojos y dándome cuenta que sus amigos nos veían a la distancia.
Daniel tenia entonces 16 años de edad, era el menor de el grupo de primos que convivían en el 4to piso, estudiaba y siempre vestía con camisetas de los Chicago Bulls o de los L.A Lakers, su afición era el basket y sus 1.80 de estatura le ayudaba a tener éxito en el deporte, aunque era delgado tenia fuerza y agilidad que le hacían destacar en los torneos del barrio, y más tarde me di cuenta que también en campeonatos intercolegiados.
-la he estado buscando, y es que la pienso resto-
-¿y eso?- pregunte de manera coqueta.
-no me olvido cando la veía por la ventana desnudita- menciono como pidiendo permiso para hablar del tema.
-… y de lo otro- dándole permiso para ampliar su curiosidad.
-ufff si, eso me hizo pensar mucho- hizo una expresión que me hizo pensar que debió masturbarse mucho después de ese día que nos habíamos conocido.
-y, ¿pensar en qué?-
-es que tengo que confesarle algo, pero me da pena- sonrió tímidamente, pero había determinación en su mirada.
-¿qué paso?, dime tranquilo-
-es que soy virgen... y … pues... pensaba que... me gustaría mucho que... mi primera vez fuera con usted- se quito un peso de encima cuando concluyo.
-¿y por qué conmigo?- en tono juguetón que pretendía tranquilizar e invitar.
-es que usted me produce muchas cosas-
-¿Cuándo y donde?-
Aunque su fenotipo se asemejaba ya a la de un hombre maduro su reacción ante mi pregunta dejo ver al niño, se sonrojo y quedo desconcertado generando un silencio que evitaba mi mirada, se rasco la cabeza, y después de un par de minutos de silencio brotaron palabras.
-pues ahorita estoy solo, y hasta bien tarde llegan mis primos-
-entonces ¿vamos?- disimulando mi emoción.
-!de una¡-
Mi emoción fue seguida por una sensación de incertidumbre, pues seria la primera vez que yo seria la que tendría el rol de experimentada, lo que era novedoso, me producía algo de ansiedad pensar que podría intimidarlo y que todo fuera un desastre.
-por aquí es que veo tus shows ricos- entramos a su cuarto, y pude ver la vista hacia mi ventana.
-¿de verdad tu nunca...?-
-es que soy como tímido, y las niñas que conozco... son como monjas-
Me senté en su cama, Daniel permaneció de pie frente a mi, quitándose su camiseta. A continuación lo seguí y me quite la mía, no traía brassier y me encanto sentirme observada y morboseada como aquella vez semanas atrás. Me acosté y desabotone mi jean, el cual él me ayudo a quitar junto con mis tenis; me senté de nuevo y baje su sudadera y luego sus boxers. Su verga ya estaba dura, Daniel no se movía como esperando que yo tomara la iniciativa y lo guiara, entonces extendí mi mano agarre su verga para masturbarlo delicadamente.
-que rico lo hace- dijo tímidamente.
-¿te masturbas mucho?-
-ehh como 3 veces al día-
-y, ¿te gusta hacerlo mucho?-
-si, es una chimba-
-yo creo que te va a gustar mucho esto entonces- termine la oración y metí su verga en mi boca, haciendo movimientos lentos con mi cabeza, hacia adelante y hacia atrás.
Minutos después me acosté en la cama, abriendo mis piernas.
-ven hazte arriba-
Daniel se lanzo rápida y torpemente, tome su mano derecha y la guié a mi vagina.
-ahí métemelo todo- señalándole pues ya tenia muchas ganas que me penetrara.
Tomo su verga para dirigirlo a la entrada de mi coñito y fue metiéndolo lentamente, hasta que llego al fondo. Enseguida puse mis manos en sus nalgas, y le empecé a marcar un ritmo lento que fue aumentando en velocidad.
-que rico, ufff que cuquita, ¿si le gusta mi monda?-
-me encanta- susurre en su oído.
Lo guie y le enseñe cómo moverse para que me estimulara mejor, Daniel evidentemente emocionado seguía al pie de la letra mis indicaciones, lo cual me encantaba. Tome mayor control y me acomode para hacerme encima y cabalgarlo; él se entretuvo con mis senos cuando se los puse en su rostro al tiempo que hacia movimientos lentos y circulares con mi cadera.
Puse mis dedos en su boca, para que me los chupara y llenara de saliva, enseguida lleve mis dedos a mi clítoris al cual inicie a estimular con intensidad, esa sensación me llevo a acelerar el ritmo y solo me di cuenta de lo excitado que estaba Daniel con la sensación y la visión de verme masturbando.
-que rico, me vas ha hacer venir ya- le dije entre gemidos.
Me moví rápidamente, Daniel agarro mis caderas y percibí que las apretó con fuerza y desesperación, su rostro denotaba que se había venido adentro de mi, detuve mi movimiento y aumente la estimulación en mi clítoris dando como resultado segundos después un gemido ahogado de un orgasmo intenso que acababa con mi frustración del día; exhausta me deje caer sobre él.
-profesora enséñeme más- dijo Daniel
-¿me traes un poquito de agua?-
Daniel se levanto y fue por un vaso de agua, la cual no tardo en traer, me senté en la cama estirando mis pies, tome el vaso y tome medio vaso de un sorbo.
-quiero darle mas aquí- mientras Daniel ponía sus dedos en mi vagina y la estimulaba con el objetivo de calentarme de nuevo.
-tenemos toda la tarde ¿no?- dije con mirada traviesa que lo retaba.
-¿te masturbas mucho?-
-ehh como 3 veces al día-
-y, ¿te gusta hacerlo mucho?-
-si, es una chimba-
-yo creo que te va a gustar mucho esto entonces- termine la oración y metí su verga en mi boca, haciendo movimientos lentos con mi cabeza, hacia adelante y hacia atrás.
Minutos después me acosté en la cama, abriendo mis piernas.
-ven hazte arriba-
Daniel se lanzo rápida y torpemente, tome su mano derecha y la guié a mi vagina.
-ahí métemelo todo- señalándole pues ya tenia muchas ganas que me penetrara.
Tomo su verga para dirigirlo a la entrada de mi coñito y fue metiéndolo lentamente, hasta que llego al fondo. Enseguida puse mis manos en sus nalgas, y le empecé a marcar un ritmo lento que fue aumentando en velocidad.
-que rico, ufff que cuquita, ¿si le gusta mi monda?-
-me encanta- susurre en su oído.
Lo guie y le enseñe cómo moverse para que me estimulara mejor, Daniel evidentemente emocionado seguía al pie de la letra mis indicaciones, lo cual me encantaba. Tome mayor control y me acomode para hacerme encima y cabalgarlo; él se entretuvo con mis senos cuando se los puse en su rostro al tiempo que hacia movimientos lentos y circulares con mi cadera.
Puse mis dedos en su boca, para que me los chupara y llenara de saliva, enseguida lleve mis dedos a mi clítoris al cual inicie a estimular con intensidad, esa sensación me llevo a acelerar el ritmo y solo me di cuenta de lo excitado que estaba Daniel con la sensación y la visión de verme masturbando.
-que rico, me vas ha hacer venir ya- le dije entre gemidos.
Me moví rápidamente, Daniel agarro mis caderas y percibí que las apretó con fuerza y desesperación, su rostro denotaba que se había venido adentro de mi, detuve mi movimiento y aumente la estimulación en mi clítoris dando como resultado segundos después un gemido ahogado de un orgasmo intenso que acababa con mi frustración del día; exhausta me deje caer sobre él.
-profesora enséñeme más- dijo Daniel
-¿me traes un poquito de agua?-
Daniel se levanto y fue por un vaso de agua, la cual no tardo en traer, me senté en la cama estirando mis pies, tome el vaso y tome medio vaso de un sorbo.
-quiero darle mas aquí- mientras Daniel ponía sus dedos en mi vagina y la estimulaba con el objetivo de calentarme de nuevo.
-tenemos toda la tarde ¿no?- dije con mirada traviesa que lo retaba.
No 15. El día S: Mis juegos sexuales, me manosearon 3 tipos en el parque. Parte 3
Su verga estaba húmeda a una media erección que me propuse completar mientras mi lengua pasaba suavemente por la punta, miraba fijamente los ojos de Jasón que estaban al parecer desconcertados pero lujuriosos; mi rostro contenía aun rastros de semen que no había secado.
-qué rico lo mama muñequita-
Me puse de pie, y busque hacerme encima de él, mientras Jasón dirigió su verga para penetrarme de nuevo, hice movimientos lentos logrando que su verga se pusiera cada vez más dura, a continuación él se levanto tomándome del brazo y llevándome al baño, me inclino frente al espejo del lavamanos del cual podía verse toda la acción, mi mirada oscilaba entre ver su rostro y mis expresiones de placer.
Al ver su cara me di cuenta que estaba atento a mi espalda, mi cola y el primer plano de la penetración, que no hacia con envestidas habituales, más bien eran movimientos circulares que me recordaban a cuando uno saca con el dedo los restos de un recipiente de dulce/arequipe que se deseaba fuese eterno.
-me dijeron que... te gusta el dedito en el culo- dijo como pidiendo permiso.
-si, me encanta- y pensé con algo de rabia en Julián.
Su dedo rozaba con la superficie de mi culo, como dudando y explorando a la vez.
-métemelo rico-
Al momento que entro su dedo sentí mucho placer, aumentado por ver mi propia expresión en el espejo, emoción compartida con Jasón que me miraba en el reflejo. Saco su dedo y me agarró de las caderas tratando de hacer mas profundas las envestidas. Su ritmo, potencia, además de mis gemidos fueron en aumento a la vez que con una mano me tomo del cabello, y vinieron un par de nalgadas que me dejaron la cola roja.
-mamacita que rico como cuela usted-
-más... más duro... hay si... más...-
Tuve una conexión especial con mi reflejo que me permitió en ese instante ver las expresiones de mis orgasmos, él con fuerza y ritmo agresivo me regalo el ultimo orgasmo de ese encuentro, intenso y con el toque especial de dos chorros de semen que acabaron en mis nalgas.
Me incorpore hipnotizada por la imagen en el reflejo, y pensé que seria un lío vestirme y salir así de sucia como había quedado.
-si se quiere bañar hágale de una- mientras me daba una nalgada.
Mientras iba camino a casa pensé que ya no estaba molesta con Julián, imagine que tenia que ver más con sentirme frustrada, y me relaje; comprendí entonces que no seria feliz con relaciones monogámicas y que lo mío era ser libre.
Eran pasadas las 5:00pm cuando llegue al conjunto, no quise entrar al apto aun y me senté en el parque a tomarme algo, estaba en un banco de concreto cercano a una cancha de basket que solo usaban los fines de semana, entre semana y esa tarde siempre se veían pocas personas, a veces nadie, me entretuve viendo a dos niños jugando... y vi a alguien familiar.
-te vez diferente sin las gafas- dijo una voz a mi lado.
-la hemos pensado mucho- dijo alguien más que se sentó a mi lado.
El primero que hablo se presento como Diego, no era muy alto, tenia 21 años de edad y vestía con una gorra y chaqueta grande, el segundo se presento como Oscar, que tenia 28 años, bastante alto, corpulento y llevaba una sudadera con una camiseta tipo esqueleto. Llamaron a un tercero que estaba jugando basket y al que si reconocí, y que se presento como Daniel de 16 años, era también bastante alto pero delgado. Eran los del 4to piso, y Daniel era el que habitaba ese cuarto cercano a mi ventana, luego me entere que eran primos que llevaban poco más de un año en Bogotá, pero que eran de Barranquilla.
-¿por qué han pensando en mi?- en tono inocente y despreocupado.
-por ese súper show de esta mañana- dijo Oscar tomando la iniciativa.
-y por tremendo cho...- Diego se vio interrumpido por un calvazo que le propino Oscar.
-shhh cállese estúpido-
-y las téticas- dijo Daniel tomando del pelo.
-ehhh otro, no joda hermano-
Esa breve interacción me sonrojo, cosa que notaron enseguida, pero a la vez tenia una sensación de alegría pues entendía que les había gustado mi juego de la mañana.
-pero no se ponga roja, más bien tiene que estar orgullosa- Oscar acaricio suavemente mi mejilla con un dedo.
-venga, muestre un poquito- con un tono retador.
Dude un momento, era claro que la idea de mostrar me divertía, sin embargo no los conocía lo suficiente y mi confianza en ellos era cero.
-uuu le dio miedo, no es capaz-
-pero tápenme- me decidí, con la condición que se acercaran y fuéramos discretos, de modo que nadie más se diera cuenta.
Me rodearon, Oscar y Daniel se sentaron a mis costados, mientras Diego se hizo de pie frente a mi, en seguida poco a poco fui desabotonando mi blusa, mientras ellos me observaban atentos y sorprendidos porque tal vez no creyeron que lo haría. Abrí mi blusa por completo dejando mis senos expuestos a sus miradas aún incrédulas.
-que ricas- mientras me pellizcaba mi pezón izquierdo Daniel, que se aventó sin preguntar.
-uffff se ven sabrosas- mencionó Diego agachándose y apretándome ambos senos.
-pa´ chuparlas toda la noche- Oscar se inclino y chupo brevemente pero con intensidad mi pezón derecho.
-bueno mucho por hoy- me cubrí y abotone rápidamente.
-¿y el resto?-
-si le falto lo más rico-
-bueno, pero rápido- me puse de pie, desapunte mi jean y me lo baje hasta las rodillas.
-uffff ese chochito pelado-
Percibí sus manos por todos lados, algunos agarraban mis nalgas, otros acariciaban mi coñito, y otros dedos intentaban entrar, la sensación fue espectacular para mi, no quería que se detuvieran, pero tenia que hacerlo... era tarde.
-¿y se lo va a dejar meter?- pregunto Diego con la seguridad de mi afirmación.
-otro día, me tengo que ir- pero con el deseo de quedarme.
-qué rico lo mama muñequita-
Me puse de pie, y busque hacerme encima de él, mientras Jasón dirigió su verga para penetrarme de nuevo, hice movimientos lentos logrando que su verga se pusiera cada vez más dura, a continuación él se levanto tomándome del brazo y llevándome al baño, me inclino frente al espejo del lavamanos del cual podía verse toda la acción, mi mirada oscilaba entre ver su rostro y mis expresiones de placer.
Al ver su cara me di cuenta que estaba atento a mi espalda, mi cola y el primer plano de la penetración, que no hacia con envestidas habituales, más bien eran movimientos circulares que me recordaban a cuando uno saca con el dedo los restos de un recipiente de dulce/arequipe que se deseaba fuese eterno.
-me dijeron que... te gusta el dedito en el culo- dijo como pidiendo permiso.
-si, me encanta- y pensé con algo de rabia en Julián.
Su dedo rozaba con la superficie de mi culo, como dudando y explorando a la vez.
-métemelo rico-
Al momento que entro su dedo sentí mucho placer, aumentado por ver mi propia expresión en el espejo, emoción compartida con Jasón que me miraba en el reflejo. Saco su dedo y me agarró de las caderas tratando de hacer mas profundas las envestidas. Su ritmo, potencia, además de mis gemidos fueron en aumento a la vez que con una mano me tomo del cabello, y vinieron un par de nalgadas que me dejaron la cola roja.
-mamacita que rico como cuela usted-
-más... más duro... hay si... más...-
Tuve una conexión especial con mi reflejo que me permitió en ese instante ver las expresiones de mis orgasmos, él con fuerza y ritmo agresivo me regalo el ultimo orgasmo de ese encuentro, intenso y con el toque especial de dos chorros de semen que acabaron en mis nalgas.
Me incorpore hipnotizada por la imagen en el reflejo, y pensé que seria un lío vestirme y salir así de sucia como había quedado.
-si se quiere bañar hágale de una- mientras me daba una nalgada.
Mientras iba camino a casa pensé que ya no estaba molesta con Julián, imagine que tenia que ver más con sentirme frustrada, y me relaje; comprendí entonces que no seria feliz con relaciones monogámicas y que lo mío era ser libre.
Eran pasadas las 5:00pm cuando llegue al conjunto, no quise entrar al apto aun y me senté en el parque a tomarme algo, estaba en un banco de concreto cercano a una cancha de basket que solo usaban los fines de semana, entre semana y esa tarde siempre se veían pocas personas, a veces nadie, me entretuve viendo a dos niños jugando... y vi a alguien familiar.
-te vez diferente sin las gafas- dijo una voz a mi lado.
-la hemos pensado mucho- dijo alguien más que se sentó a mi lado.
El primero que hablo se presento como Diego, no era muy alto, tenia 21 años de edad y vestía con una gorra y chaqueta grande, el segundo se presento como Oscar, que tenia 28 años, bastante alto, corpulento y llevaba una sudadera con una camiseta tipo esqueleto. Llamaron a un tercero que estaba jugando basket y al que si reconocí, y que se presento como Daniel de 16 años, era también bastante alto pero delgado. Eran los del 4to piso, y Daniel era el que habitaba ese cuarto cercano a mi ventana, luego me entere que eran primos que llevaban poco más de un año en Bogotá, pero que eran de Barranquilla.
-¿por qué han pensando en mi?- en tono inocente y despreocupado.
-por ese súper show de esta mañana- dijo Oscar tomando la iniciativa.
-y por tremendo cho...- Diego se vio interrumpido por un calvazo que le propino Oscar.
-shhh cállese estúpido-
-y las téticas- dijo Daniel tomando del pelo.
-ehhh otro, no joda hermano-
Esa breve interacción me sonrojo, cosa que notaron enseguida, pero a la vez tenia una sensación de alegría pues entendía que les había gustado mi juego de la mañana.
-pero no se ponga roja, más bien tiene que estar orgullosa- Oscar acaricio suavemente mi mejilla con un dedo.
-venga, muestre un poquito- con un tono retador.
Dude un momento, era claro que la idea de mostrar me divertía, sin embargo no los conocía lo suficiente y mi confianza en ellos era cero.
-uuu le dio miedo, no es capaz-
-pero tápenme- me decidí, con la condición que se acercaran y fuéramos discretos, de modo que nadie más se diera cuenta.
Me rodearon, Oscar y Daniel se sentaron a mis costados, mientras Diego se hizo de pie frente a mi, en seguida poco a poco fui desabotonando mi blusa, mientras ellos me observaban atentos y sorprendidos porque tal vez no creyeron que lo haría. Abrí mi blusa por completo dejando mis senos expuestos a sus miradas aún incrédulas.
-que ricas- mientras me pellizcaba mi pezón izquierdo Daniel, que se aventó sin preguntar.
-uffff se ven sabrosas- mencionó Diego agachándose y apretándome ambos senos.
-pa´ chuparlas toda la noche- Oscar se inclino y chupo brevemente pero con intensidad mi pezón derecho.
-bueno mucho por hoy- me cubrí y abotone rápidamente.
-¿y el resto?-
-si le falto lo más rico-
-bueno, pero rápido- me puse de pie, desapunte mi jean y me lo baje hasta las rodillas.
-uffff ese chochito pelado-
Percibí sus manos por todos lados, algunos agarraban mis nalgas, otros acariciaban mi coñito, y otros dedos intentaban entrar, la sensación fue espectacular para mi, no quería que se detuvieran, pero tenia que hacerlo... era tarde.
-¿y se lo va a dejar meter?- pregunto Diego con la seguridad de mi afirmación.
-otro día, me tengo que ir- pero con el deseo de quedarme.
Subí y apunte mis jeans, mientras oía protestas insistiéndome en no dejarlos. Si viviera sola seguiría jugando con ellos, pensé. Me fui rápidamente pero con la promesa que los visitaría alguna tarde.
Eran más de las 6:00pm, esperaba a mis padres con las persianas de mi ventana abajo, recordando lo bien que ocupe mi día en juegos de placer, e imagine que con ciertas condiciones podrían ser mejor.
Llegaron mis padres y me puse en modo: hija ejemplar.
Eran más de las 6:00pm, esperaba a mis padres con las persianas de mi ventana abajo, recordando lo bien que ocupe mi día en juegos de placer, e imagine que con ciertas condiciones podrían ser mejor.
Llegaron mis padres y me puse en modo: hija ejemplar.
No 14. El día S: Multiorgasmos y sexo con el mejor amigo de mi amante. Parte 2
Eran mas de las 11:00am, el juego de la mañana había elevado mi libido más de los habitual, y tenia en mi mente pasar una tarde de rico sexo con Julián, entendí que solo él podía lidiar con mi calentura, ya que nadie conocía mi cuerpo y mis gustos como él.
Toque la puerta insistentemente pero nadie abrió, me sentí frustrada por no encontrar a Julián en casa, lo que me llevo a una tienda cercana a tomar algo esperando que llegara pronto. Por lo pronto me entretuve visualizando la escena de esa mañana, ¿cómo se habrá visto todo desde ese 4to piso?, ¿les habrá gustado el juego?, entre otras preguntas que, me humedecieron al instante, logrando que mi mano bajara a mi jean y rozara mi vagina por encima, tuve entonces una idea divertida y perver...
El pensamiento se vio interrumpido por una imagen que genero varias cosas en mí, veía a Julián con una niña de otro colegio, él la agarraba de la mano, y la abrazaba muy cariñosamente, abrieron la puerta y desaparecieron de mi vista.
Ira, celos, frustración, traición y deseos de hacer daño, todas juntas y no por separado se acercaría a lo que sentí en ese instante, sin embargo mis acciones tuvieron como base una venganza infantil que muchos entenderían como pataleta. En ese estado solo pensé en alguien... Jasón.
Jasón era el mejor amigo de Julián, ambos muy diferentes, mientras Julián era muy atractivo y galán, Jasón se mostraba descuidado y poco atractivo, hasta el punto que muchos podrían pensar que una mujer debería estar loca para acercarse a tal personaje, su cabello largo, ondulado y sucio daban cuenta de los malos pasos en que andaba, nunca tuve clara su ocupación, pero el día de hoy diría que vendía droga en colegios y universidades.
Era evidente su mirada morbosa y lujuriosa cuando estábamos cerca, mirada que trataba de ocultar tal vez por respeto a su amigo, y que personalmente percibía como una mirada que me desnudaba y me hacia sentir algo incomoda, pues intuía sus pensamientos lujuriosos, además que tal vez conocía los detalles de mis encuentros con Julián.
No fue complicado encontrarlo, siempre se le podía ver en el mismo sitio jugando billar o simplemente compartiendo con sus amigos.
-¿Dónde dejo al noviecito?- inquirió Jasón mientras entraba al billar.
-esta ocupado y yo aburrida sin plan- respondí dejando claro que estaba disponible.
-pues le tengo le tengo el plan muñequita- mientras tomaba un par de tacos de billar y admiraba mi figura.
Su fisionomía me indico de inmediato que estaba en el lugar correcto, si quería "desquitarme" Jasón era el indicado a pesar que casi estaba segura que no podría ser agradable la situación, a continuación tome el taco como aparentando saber jugar.
-pero yo te gano fácil y no te quiero humillar- en tono juguetón.
-uuuuyy pues me arriesgo- siguiendo mi juego y la vez incrédulo.
-¿Qué apostamos?-
-si usted gana muñequita le regalo cualquier película que quiera en dvd-
-ehh puede ser, ¿y si tu ganas?-
-pues un besito-.
-jummm mejor no juego, mejor me voy a ver una peli- mientras salía del lugar.
No llevaba prisa, como dándole tiempo para que me alcanzara, se tardo en decidir, pero me siguió, puso una mano en mi hombro y dijo:
-espere muñequita, yo la acompaño ya que Julián esta ocupado, o más bien pasémonos por mi casa y le presto películas para que las vea-
Pensé en ese instante que era posible que conocía que su amigo estaba con una niña "ocupado", de modo que decidí ir con Jasón y ver si él podía aclarar mis dudas.
Su casa era un tercer piso, y como imaginaba era un desastre, una cama distendida y en el suelo ropa, revistas y caratulas de cds y dvds. Hacia adentro un calor insoportable, que junto con el olor a marihuana me dificultaba respirar bien.
-ufff qué calor hace, abre una ventana- dije suplicando.
-ya todo bien- mientras abría a media una ventana con el marco oxidado.
No ayudo mucho, el calor era intenso, él mientras prendió la tv y el dvd e inicio la reproducción de una película ya iniciada; y en todo momento su mirada no se quitaba de mi, como si esos ojos llevaran años sin ver una mujer, a continuación poco a poco desabotone dos botones de mi blusa blanca siendo consciente que Jasón estaría atento. Después el tercero, y el cuarto botón.
-quítesela toda muñequita- sugirió titubeando.
Me la quite enseguida, quedando en brassier y mis jeans, y sin dar mas rodeos me quite también el brassier, mientras me sentaba en su cama. Jasón se pasaba su lengua por sus labios, y me miraba como adelantándose a la acción.
-ayúdame con el jean- me acosté para facilitarle la tarea y despejar sus dudas.
Mis zapatillas, medias y mi jean quedaron en el suelo, mientras que Jasón con sus dientes bajaba mi tanga, me la quito, la agarro con sus manos la puso en su cara y la aspiro como si fuera una droga. Rápidamente se desnudo, enseguida se arrodillo y comenzó a olfatear en un estilo canino mi vagina, luego con su lengua quiso abarcar cada centímetro de mi coñito.
Siguió olfateando mi coñito combinado con movimientos que hacia que restregara su rostro contra mi coñito como queriéndose untar, mientras con mis manos agarraba su cabellera sucia.
pensé, mientras él se hacia encima de mi, chupando mis senos con desesperación a la vez que ya buscaba mi coñito con su pene.
-gócelo, todo suyo mamacita- haciendo entrar lentamente su verga hasta el fondo.
Hice ligeros movimientos como para invitar un ritmo que terminara con todo, sin embargo Jasón mantenía su propio ritmo, ni lento no frenético, pero constante y firme.
-apostemos a que la hago venir bien rico mamacita-
-vale, quiero toda las pelis- en tono que marcaba seguridad.
-y si yo gano me lo da cada vez que yo quiera, ¿vale mamacita?-
-vale-
Toque la puerta insistentemente pero nadie abrió, me sentí frustrada por no encontrar a Julián en casa, lo que me llevo a una tienda cercana a tomar algo esperando que llegara pronto. Por lo pronto me entretuve visualizando la escena de esa mañana, ¿cómo se habrá visto todo desde ese 4to piso?, ¿les habrá gustado el juego?, entre otras preguntas que, me humedecieron al instante, logrando que mi mano bajara a mi jean y rozara mi vagina por encima, tuve entonces una idea divertida y perver...
El pensamiento se vio interrumpido por una imagen que genero varias cosas en mí, veía a Julián con una niña de otro colegio, él la agarraba de la mano, y la abrazaba muy cariñosamente, abrieron la puerta y desaparecieron de mi vista.
Ira, celos, frustración, traición y deseos de hacer daño, todas juntas y no por separado se acercaría a lo que sentí en ese instante, sin embargo mis acciones tuvieron como base una venganza infantil que muchos entenderían como pataleta. En ese estado solo pensé en alguien... Jasón.
Jasón era el mejor amigo de Julián, ambos muy diferentes, mientras Julián era muy atractivo y galán, Jasón se mostraba descuidado y poco atractivo, hasta el punto que muchos podrían pensar que una mujer debería estar loca para acercarse a tal personaje, su cabello largo, ondulado y sucio daban cuenta de los malos pasos en que andaba, nunca tuve clara su ocupación, pero el día de hoy diría que vendía droga en colegios y universidades.
Era evidente su mirada morbosa y lujuriosa cuando estábamos cerca, mirada que trataba de ocultar tal vez por respeto a su amigo, y que personalmente percibía como una mirada que me desnudaba y me hacia sentir algo incomoda, pues intuía sus pensamientos lujuriosos, además que tal vez conocía los detalles de mis encuentros con Julián.
No fue complicado encontrarlo, siempre se le podía ver en el mismo sitio jugando billar o simplemente compartiendo con sus amigos.
-¿Dónde dejo al noviecito?- inquirió Jasón mientras entraba al billar.
-esta ocupado y yo aburrida sin plan- respondí dejando claro que estaba disponible.
-pues le tengo le tengo el plan muñequita- mientras tomaba un par de tacos de billar y admiraba mi figura.
Su fisionomía me indico de inmediato que estaba en el lugar correcto, si quería "desquitarme" Jasón era el indicado a pesar que casi estaba segura que no podría ser agradable la situación, a continuación tome el taco como aparentando saber jugar.
-pero yo te gano fácil y no te quiero humillar- en tono juguetón.
-uuuuyy pues me arriesgo- siguiendo mi juego y la vez incrédulo.
-¿Qué apostamos?-
-si usted gana muñequita le regalo cualquier película que quiera en dvd-
-ehh puede ser, ¿y si tu ganas?-
-pues un besito-.
-jummm mejor no juego, mejor me voy a ver una peli- mientras salía del lugar.
No llevaba prisa, como dándole tiempo para que me alcanzara, se tardo en decidir, pero me siguió, puso una mano en mi hombro y dijo:
-espere muñequita, yo la acompaño ya que Julián esta ocupado, o más bien pasémonos por mi casa y le presto películas para que las vea-
Pensé en ese instante que era posible que conocía que su amigo estaba con una niña "ocupado", de modo que decidí ir con Jasón y ver si él podía aclarar mis dudas.
Su casa era un tercer piso, y como imaginaba era un desastre, una cama distendida y en el suelo ropa, revistas y caratulas de cds y dvds. Hacia adentro un calor insoportable, que junto con el olor a marihuana me dificultaba respirar bien.
-ufff qué calor hace, abre una ventana- dije suplicando.
-ya todo bien- mientras abría a media una ventana con el marco oxidado.
No ayudo mucho, el calor era intenso, él mientras prendió la tv y el dvd e inicio la reproducción de una película ya iniciada; y en todo momento su mirada no se quitaba de mi, como si esos ojos llevaran años sin ver una mujer, a continuación poco a poco desabotone dos botones de mi blusa blanca siendo consciente que Jasón estaría atento. Después el tercero, y el cuarto botón.
-quítesela toda muñequita- sugirió titubeando.
Me la quite enseguida, quedando en brassier y mis jeans, y sin dar mas rodeos me quite también el brassier, mientras me sentaba en su cama. Jasón se pasaba su lengua por sus labios, y me miraba como adelantándose a la acción.
-ayúdame con el jean- me acosté para facilitarle la tarea y despejar sus dudas.
Mis zapatillas, medias y mi jean quedaron en el suelo, mientras que Jasón con sus dientes bajaba mi tanga, me la quito, la agarro con sus manos la puso en su cara y la aspiro como si fuera una droga. Rápidamente se desnudo, enseguida se arrodillo y comenzó a olfatear en un estilo canino mi vagina, luego con su lengua quiso abarcar cada centímetro de mi coñito.
Siguió olfateando mi coñito combinado con movimientos que hacia que restregara su rostro contra mi coñito como queriéndose untar, mientras con mis manos agarraba su cabellera sucia.
pensé, mientras él se hacia encima de mi, chupando mis senos con desesperación a la vez que ya buscaba mi coñito con su pene.
-gócelo, todo suyo mamacita- haciendo entrar lentamente su verga hasta el fondo.
Hice ligeros movimientos como para invitar un ritmo que terminara con todo, sin embargo Jasón mantenía su propio ritmo, ni lento no frenético, pero constante y firme.
-apostemos a que la hago venir bien rico mamacita-
-vale, quiero toda las pelis- en tono que marcaba seguridad.
-y si yo gano me lo da cada vez que yo quiera, ¿vale mamacita?-
-vale-
Su ritmo y fuerza aumentaron, apostándole a la fricción de nuestros cuerpos ya sudorosos.
Intente desacomodarlo, pero son ningún esfuerzo Jasón maniobraba mi cuerpo, seguía a su ritmo firme y constante.
-que rico mamacita, así gócelo, se le ve en la cara cómo lo esta gozando-
Mi respiración se entrecorto, gemía ya sin control.
-No... no ...mhmmmm voy a perder-
Perdí, me vine, tuve un orgasmo que me hizo temblar toda, ahogándome entre el éxtasis y el ambiente caluroso que nos hacia sudar; quede tendida, relajada sin embargo Jasón mantuvo el ritmo.
-deme otro mamacita, vengase otra vez- susurro en mi oído.
Estaba nuevamente en camino, al borde del placer, puse mis manos en su espalda en el momento en que me estremecí y aruñe toda su espalda entras mi cuerpo se arqueaba y mis pupilas se escondían a la vez que salía un gemido largo, casi ahogado.
Jasón no se detuvo, vino un tercer orgasmo, intenso mientras me aferraba de pies y manos a mi nuevo amante, vino un cuarto y un quinto mas corto pero que me dejo exhausta.
Empapada en sudor, evidentemente agotada y con una gran sonrisa de placer recibí 3 chorros potentes y abundantes de semen en mis senos y cara.
Minutos después al recuperar el aliento, me puse de pie y me acerque a la ventana, sentí una brisa refrescante. Tenia hambre ya eran mas de las 2:00pm, me volví y observe a Jasón sentado al borde de la cama, y dije:
-quiero más- arrodillándome y poniendo su verga en mi boca mientras lo miraba a los ojos.
Intente desacomodarlo, pero son ningún esfuerzo Jasón maniobraba mi cuerpo, seguía a su ritmo firme y constante.
-que rico mamacita, así gócelo, se le ve en la cara cómo lo esta gozando-
Mi respiración se entrecorto, gemía ya sin control.
-No... no ...mhmmmm voy a perder-
Perdí, me vine, tuve un orgasmo que me hizo temblar toda, ahogándome entre el éxtasis y el ambiente caluroso que nos hacia sudar; quede tendida, relajada sin embargo Jasón mantuvo el ritmo.
-deme otro mamacita, vengase otra vez- susurro en mi oído.
Estaba nuevamente en camino, al borde del placer, puse mis manos en su espalda en el momento en que me estremecí y aruñe toda su espalda entras mi cuerpo se arqueaba y mis pupilas se escondían a la vez que salía un gemido largo, casi ahogado.
Jasón no se detuvo, vino un tercer orgasmo, intenso mientras me aferraba de pies y manos a mi nuevo amante, vino un cuarto y un quinto mas corto pero que me dejo exhausta.
Empapada en sudor, evidentemente agotada y con una gran sonrisa de placer recibí 3 chorros potentes y abundantes de semen en mis senos y cara.
Minutos después al recuperar el aliento, me puse de pie y me acerque a la ventana, sentí una brisa refrescante. Tenia hambre ya eran mas de las 2:00pm, me volví y observe a Jasón sentado al borde de la cama, y dije:
-quiero más- arrodillándome y poniendo su verga en mi boca mientras lo miraba a los ojos.
No 13. El día S: Masturbación con publico en el 4to piso, Parte 1
Meses atrás había cumplido 17 años de edad, me encontraba en mi ultimo año del colegio y llevaba una vida ideal y plena. Mantenía encuentros recurrentes con Julián en su casa-cuarto, y los viernes pasaba las tardes con Cesar. Ocasionalmente tenia aventuras con compañeros del colegio, pero eran muy esporádicos, pues mis dos amantes me daban todo lo que necesitaba en ese momento.
Ese miércoles había jornada pedagógica en mi colegio, por consiguiente no hubo clase y me quede en casa viendo tv, que en aquella época no era muy variada la programación, eran las 9:00am y mis padres estaban trabajando, estaba sola y sin mucho que hacer.
Entré a la ducha casi como ritual para iniciar el día, sin un plan para la joranada salí en toalla, me senté en mi cama, hice un poco de zaping y miraba la luz del sol que entraba por mi ventana.
Vivía en un 3er piso en un conjunto de apartamentos, mi vista era interior y daba al edificio de enfrente, ¿podrían verme mis vecinos?, pensé.
Puse algo de atención y después de algunos minutos me di cuenta que en el 4to piso de ese edificio se encontraba alguien que si era atento podría verme; no sabia su nombre pero su rostro era familiar, lo había visto un par de veces jugando futbol en la cancha del conjunto con algunos amigos, por lo tanto debería tener entre 15-17 años de edad.
Mi intención se me presento claramente, quería jugar. Apague la tv y puse algo de música, sin alejarme de la ventana y usando unas gafas oscuras para evitar que las miradas se cruzaran.
Me quede atenta, pero nada sucedió, lo que me llevo a distraerme y quitarme la toalla, andando desnuda por el apto tuve una sensación fantástica, pues fui consiente creo que por primera vez de lo mucho que disfrutaba estar sin ropa.
Volví a sentarme percatándome casi enseguida de un movimiento, eran las cortinas del 4to piso, no pude ver con claridad con mis gafas oscuras pero asumí que era aquel muchacho, entonces decidí iniciar el juego.
Sin alejarme de la ventana deje que mi cuerpo siguiera el ritmo de la música, sonaban algunas canciones de Nine Inch Nails, sonó primero Terrible Lie, meneaba mis caderas y con ms manos acariciaba mis senos, apretando y halando en ocasiones mis pezones; siguió Wish y ahora tenia una mano en mis senos y la otra bajó a mi vagina; me acosté en el borde de mi cama mientras iniciaba Closer que a su ritmo hice movimientos pélvicos estimulando mi clítoris.
Acostada por fin pude ver con mayor claridad tres cabezas que se escondían tras la cortina del 4to piso, esta con dos amigos, pensé.
El pensamiento tuvo un efecto directo en mi, en un salto quede en 4 con mi cola en dirección a la ventana, apoye mi mejilla en la cama, teniendo un dedo en mi clítoris y otro en mi culo, haciendo movimientos rápidos que supe me llevarían pronto a tener un orgasmo, me di vuelta de nuevo y me acosté, seguí estimulando mi clítoris y con la otra mano apretaba unos de mis pezones. Gemía sin control, y enseguida vino a mi un orgasmo muy intenso que me hizo agradecer a Julián por enseñarme a masturbar meses atrás además de haberme alentado a hacerlo diariamente, mis dedos se habían vuelto ágiles y efectivos, de modo que lograba orgasmos intensos y húmedos, esa mañana el condimento de las miradas del 4to piso habían añadido una emoción exquisita.
Imagine esos tres penes duros deseando estar en mi, sentí esos ojos morboseando mi cuerpo desnudo mientras estaba acostada en el post-orgasmo... y permanecí largo rato para que lo siguieran haciendo. Vi a través de mis lentes oscuros movimiento en el 4to piso.
Esto no es suficiente, esa idea inundo mis pensamientos, y enseguida pensé en Julián.
Eran apenas las 11:00 am.
Ese miércoles había jornada pedagógica en mi colegio, por consiguiente no hubo clase y me quede en casa viendo tv, que en aquella época no era muy variada la programación, eran las 9:00am y mis padres estaban trabajando, estaba sola y sin mucho que hacer.
Entré a la ducha casi como ritual para iniciar el día, sin un plan para la joranada salí en toalla, me senté en mi cama, hice un poco de zaping y miraba la luz del sol que entraba por mi ventana.
Vivía en un 3er piso en un conjunto de apartamentos, mi vista era interior y daba al edificio de enfrente, ¿podrían verme mis vecinos?, pensé.
Puse algo de atención y después de algunos minutos me di cuenta que en el 4to piso de ese edificio se encontraba alguien que si era atento podría verme; no sabia su nombre pero su rostro era familiar, lo había visto un par de veces jugando futbol en la cancha del conjunto con algunos amigos, por lo tanto debería tener entre 15-17 años de edad.
Mi intención se me presento claramente, quería jugar. Apague la tv y puse algo de música, sin alejarme de la ventana y usando unas gafas oscuras para evitar que las miradas se cruzaran.
Me quede atenta, pero nada sucedió, lo que me llevo a distraerme y quitarme la toalla, andando desnuda por el apto tuve una sensación fantástica, pues fui consiente creo que por primera vez de lo mucho que disfrutaba estar sin ropa.
Volví a sentarme percatándome casi enseguida de un movimiento, eran las cortinas del 4to piso, no pude ver con claridad con mis gafas oscuras pero asumí que era aquel muchacho, entonces decidí iniciar el juego.
Sin alejarme de la ventana deje que mi cuerpo siguiera el ritmo de la música, sonaban algunas canciones de Nine Inch Nails, sonó primero Terrible Lie, meneaba mis caderas y con ms manos acariciaba mis senos, apretando y halando en ocasiones mis pezones; siguió Wish y ahora tenia una mano en mis senos y la otra bajó a mi vagina; me acosté en el borde de mi cama mientras iniciaba Closer que a su ritmo hice movimientos pélvicos estimulando mi clítoris.
Acostada por fin pude ver con mayor claridad tres cabezas que se escondían tras la cortina del 4to piso, esta con dos amigos, pensé.
El pensamiento tuvo un efecto directo en mi, en un salto quede en 4 con mi cola en dirección a la ventana, apoye mi mejilla en la cama, teniendo un dedo en mi clítoris y otro en mi culo, haciendo movimientos rápidos que supe me llevarían pronto a tener un orgasmo, me di vuelta de nuevo y me acosté, seguí estimulando mi clítoris y con la otra mano apretaba unos de mis pezones. Gemía sin control, y enseguida vino a mi un orgasmo muy intenso que me hizo agradecer a Julián por enseñarme a masturbar meses atrás además de haberme alentado a hacerlo diariamente, mis dedos se habían vuelto ágiles y efectivos, de modo que lograba orgasmos intensos y húmedos, esa mañana el condimento de las miradas del 4to piso habían añadido una emoción exquisita.
Imagine esos tres penes duros deseando estar en mi, sentí esos ojos morboseando mi cuerpo desnudo mientras estaba acostada en el post-orgasmo... y permanecí largo rato para que lo siguieran haciendo. Vi a través de mis lentes oscuros movimiento en el 4to piso.
Esto no es suficiente, esa idea inundo mis pensamientos, y enseguida pensé en Julián.
Eran apenas las 11:00 am.
No 12. Reconciliación y sexo con mi profesor
Inicie una relación con Julián, no de novios, sino de amantes que se encontraban furtivamente todas las tardes, se había convertido en habito esperarlo en un parque y enseguida íbamos a su casa-cuarto. Pasados mes y unos días Julián saco una copia de la llave y me la dio, por consiguiente después de salir de clases iba directo teniendo cuidado que nadie me viera en su casa-cuarto.
Empecé a jugar con estilos diferentes, esperarlo y sorprenderlo al momento en que él llegara. Hubo días sencillos, en donde simplemente lo esperaba desnuda en la cama, otros días usaba ropa interior sexy que Julián me había regalado, y días en que me encontraba masturbándome.
Todo esto y más me permitió en aquel entonces tener mi primera pareja sexual estable de la cual aprendí algunos gustos y trucos; principalmente comprendí mejor la anatomía masculina, además de explorar constantemente con mi cuerpo. Esto ultimo fue fundamental, ya que hasta ese entonces solo me dejaba llevar y no me concebía como una amante que tiene un papel protagónico.
Salí de clases un viernes, y como de costumbre no me detuve a hablar con persona alguna, tenia hambre y pase por una tienda a mirar qué se me antojaba.
-me ha abandonaste- dijo una voz gruesa en tono de reclamo.
Gire mi cabeza y me encontré con una mirada casi inquisitiva.
-ehhh jummm- hice una mueca extraña que pretendía ser una sonrisa.
-pensé que teníamos algo, y algo buenísimo- menciono Cesar con entusiasmo disimulando firmeza.
-pues si... Ce... profe- respondí como disculpándome.
-¿y que tal si vamos a mi casa?-
-uhmm bueno... si- lo dije sin tener seguridad.
Mientras íbamos a su casa, pensé que: bruta¡ para qué dije que si, y ahora cómo me escapo. Entramos a su casa, la cual se sentía como una trampa para algún animal, porqué no tuve la valentía de negarme, volví a pensar.
-¿es por lo de la ultima vez cierto?, es que estaba arrechísimo- tratando de iniciar la conversación en tono sereno.
-pues si, no me gusto lo ultimo- respondí tímidamente.
-no fue mi culpa, es que ese culo me vuelve un animal, y es que llevaba años que no hacia algo así-
-me dolió mucho- dije a modo de necesidad de consuelo.
-si, la cague, perdón, pero no quiero que nos alejemos- al tiempo que se sentó a mi lado y ponía su mano en mi pierna.
-era mi primera vez por atrás, y...- me interrumpió con evidente intención de evitar el tema.
-he extrañado mucho tu cuquita y tus téticas- y con la mano que estaba en mi pierna la subió rápidamente a mi vagina.
-¿Si?-
-empelótese y te lo demuestro, esas ganas que le tengo a esa cuquita- hacia movimientos lentos y circulares estimulando mi clítoris.
-pero por atrás nada- dije firmemente.
-solo quiero cuquita y téticas- abrió mi blusa, dejando mis senos al descubierto.
-esta bien-
-uffff estoy bien cargado por tu culpa- se levanto, termino de quitar mi blusa, me saco mi panty, y todo lo demás.
Mi vagina se humedeció rápidamente, Cesar me tomo de mis tobillos y puso mis piernas en sus hombros, apoyándome en el sofá principal de su casa.
Su pene entro con gran facilidad en mi vagina y no pensó en iniciar despacio, más bien empezó con un ritmo casi frenético.
-¿te.. seguisteee poniendo laaa … inyección?- me pregunto casi ahogado.
-siiiii- le respondí en un gemido largo casi desesperado.
Fue claro para mi que también lo extrañaba, fue el primer hombre de verdad en mi vida, y mi cuerpo... mi vagina, lo necesita. Enseguida Cesar se sentó en el sofá, me agarro de un brazo e hizo que me hiciera encima de él. Su verga palpitante la sentí casi hasta mi garganta.
-ufff que rico, ¿Dónde aprendiste eso?-
-por ahí- le dije traviesamente, moviendo mi cadera dibujando pequeños circulos.
-qué bueno estaaa, has estado como culiando ártico por ahí, ¿no?-
No dije nada, y a continuación Cesar empezó a buscar mi culito con sus dedos.
-¿dedito si se vale?- buscando mi aprobación.
-mmmm mmmm si- logre expresar entre gemidos.
Sentí entrar su dedo y con sus manos empezó a empujar mi cola para que el ritmo fuera mas intenso, a la vez que la oscilación facilitaba que su dedo entrara más y más en mi culo.
-sii, así, muévase putica, que rico-
Su dedo entro casi por completo, me deje ir hacia adelante para que tuviera a su alcance mis senos, movimiento que él entendió y comenzó a chuparlos con desesperación, en ocasiones me daba pequeños halonazos apretando mis pezones con sus labios, y en otros momentos pequeñas mordidas.
-¿ya me puedo venir?- me pregunto mirándome a los ojos.
-unnnn poquitooo mas- señalándole que quería venirme primero, y que no faltaba mucho.
Mantuvo un dedo en mu culo, y con la otra mano apretaba mis nalgas, empujándolas para marcar el ritmo, ambos estábamos ya empapados de sudor, y me excitaba la sensación de fricción húmeda entre nuestros cuerpos.
No tarde entonces en sentir que mi cuerpo se estremecía, venia el corrientazo y la perdida de control sobre mie cuerpo, seguido por una humedad que salía a chorros de mi vagina, como si estuviera orinando... percibía que me abandonaban mis fuerzas cuando me sorprendió una repetición de esa primera sensación, que me ahogaba en un gemido-grito que salió por si solo.
Cesar también había terminado, esta vez no fui consiente de aquello, y me deje caer sobre él, mientras ambos recuperábamos el aliento.
-ahora si cuéntame ¿Quién le esta enseñando?-
-es un secreto-
Es la primera vez que dejo plantado a Julián, pensé.
Empecé a jugar con estilos diferentes, esperarlo y sorprenderlo al momento en que él llegara. Hubo días sencillos, en donde simplemente lo esperaba desnuda en la cama, otros días usaba ropa interior sexy que Julián me había regalado, y días en que me encontraba masturbándome.
Todo esto y más me permitió en aquel entonces tener mi primera pareja sexual estable de la cual aprendí algunos gustos y trucos; principalmente comprendí mejor la anatomía masculina, además de explorar constantemente con mi cuerpo. Esto ultimo fue fundamental, ya que hasta ese entonces solo me dejaba llevar y no me concebía como una amante que tiene un papel protagónico.
Salí de clases un viernes, y como de costumbre no me detuve a hablar con persona alguna, tenia hambre y pase por una tienda a mirar qué se me antojaba.
-me ha abandonaste- dijo una voz gruesa en tono de reclamo.
Gire mi cabeza y me encontré con una mirada casi inquisitiva.
-ehhh jummm- hice una mueca extraña que pretendía ser una sonrisa.
-pensé que teníamos algo, y algo buenísimo- menciono Cesar con entusiasmo disimulando firmeza.
-pues si... Ce... profe- respondí como disculpándome.
-¿y que tal si vamos a mi casa?-
-uhmm bueno... si- lo dije sin tener seguridad.
Mientras íbamos a su casa, pensé que: bruta¡ para qué dije que si, y ahora cómo me escapo. Entramos a su casa, la cual se sentía como una trampa para algún animal, porqué no tuve la valentía de negarme, volví a pensar.
-¿es por lo de la ultima vez cierto?, es que estaba arrechísimo- tratando de iniciar la conversación en tono sereno.
-pues si, no me gusto lo ultimo- respondí tímidamente.
-no fue mi culpa, es que ese culo me vuelve un animal, y es que llevaba años que no hacia algo así-
-me dolió mucho- dije a modo de necesidad de consuelo.
-si, la cague, perdón, pero no quiero que nos alejemos- al tiempo que se sentó a mi lado y ponía su mano en mi pierna.
-era mi primera vez por atrás, y...- me interrumpió con evidente intención de evitar el tema.
-he extrañado mucho tu cuquita y tus téticas- y con la mano que estaba en mi pierna la subió rápidamente a mi vagina.
-¿Si?-
-empelótese y te lo demuestro, esas ganas que le tengo a esa cuquita- hacia movimientos lentos y circulares estimulando mi clítoris.
-pero por atrás nada- dije firmemente.
-solo quiero cuquita y téticas- abrió mi blusa, dejando mis senos al descubierto.
-esta bien-
-uffff estoy bien cargado por tu culpa- se levanto, termino de quitar mi blusa, me saco mi panty, y todo lo demás.
Mi vagina se humedeció rápidamente, Cesar me tomo de mis tobillos y puso mis piernas en sus hombros, apoyándome en el sofá principal de su casa.
Su pene entro con gran facilidad en mi vagina y no pensó en iniciar despacio, más bien empezó con un ritmo casi frenético.
-¿te.. seguisteee poniendo laaa … inyección?- me pregunto casi ahogado.
-siiiii- le respondí en un gemido largo casi desesperado.
Fue claro para mi que también lo extrañaba, fue el primer hombre de verdad en mi vida, y mi cuerpo... mi vagina, lo necesita. Enseguida Cesar se sentó en el sofá, me agarro de un brazo e hizo que me hiciera encima de él. Su verga palpitante la sentí casi hasta mi garganta.
-ufff que rico, ¿Dónde aprendiste eso?-
-por ahí- le dije traviesamente, moviendo mi cadera dibujando pequeños circulos.
-qué bueno estaaa, has estado como culiando ártico por ahí, ¿no?-
No dije nada, y a continuación Cesar empezó a buscar mi culito con sus dedos.
-¿dedito si se vale?- buscando mi aprobación.
-mmmm mmmm si- logre expresar entre gemidos.
Sentí entrar su dedo y con sus manos empezó a empujar mi cola para que el ritmo fuera mas intenso, a la vez que la oscilación facilitaba que su dedo entrara más y más en mi culo.
-sii, así, muévase putica, que rico-
Su dedo entro casi por completo, me deje ir hacia adelante para que tuviera a su alcance mis senos, movimiento que él entendió y comenzó a chuparlos con desesperación, en ocasiones me daba pequeños halonazos apretando mis pezones con sus labios, y en otros momentos pequeñas mordidas.
-¿ya me puedo venir?- me pregunto mirándome a los ojos.
-unnnn poquitooo mas- señalándole que quería venirme primero, y que no faltaba mucho.
Mantuvo un dedo en mu culo, y con la otra mano apretaba mis nalgas, empujándolas para marcar el ritmo, ambos estábamos ya empapados de sudor, y me excitaba la sensación de fricción húmeda entre nuestros cuerpos.
No tarde entonces en sentir que mi cuerpo se estremecía, venia el corrientazo y la perdida de control sobre mie cuerpo, seguido por una humedad que salía a chorros de mi vagina, como si estuviera orinando... percibía que me abandonaban mis fuerzas cuando me sorprendió una repetición de esa primera sensación, que me ahogaba en un gemido-grito que salió por si solo.
Cesar también había terminado, esta vez no fui consiente de aquello, y me deje caer sobre él, mientras ambos recuperábamos el aliento.
-ahora si cuéntame ¿Quién le esta enseñando?-
-es un secreto-
Es la primera vez que dejo plantado a Julián, pensé.
No 11. Un muchacho fuera del colegio
Una semana había pasado y estaba en total abstinencia, la experiencia anal con Cesar me había dado cierto temor a seguir el camino elegido, sin embargo la falta de sexo género en mí una fuerte ansiedad que notaba al haber tenido enfrentamientos tontos con mis padres y con algunas amigas en poco tiempo, no había hecho la conexión hasta que empecé a coquetear naturalmente con un muchacho de unos 25 años que vendía pulseras a la salida del colegio.
Me encontré en una fase en donde pensaba que los hombres en general querían hacer daño, idea que me asusto en un principio y me culpe por haberle permitido a Cesar abusar de mí. Pero, a la vez me negaba a elegir desligarme de una vida sexual satisfactoria.
Y, ahí me encontré por tercer día seguido comprándole manillas al muchacho, del cual me entere esa tarde que su nombre era Julian. Al adarme cuenta de la situación comprendí que muchos podían interpretar mis acciones como el movimiento de una gata acechando su presa, lo cual no me importo, además estaba entendiendo cada vez más las señales que me daba mi cuerpo de 16 años; mientras coqueteaba con Julian me sentía con calor y con una humedad creciente.
-¿me esperas y hablamos?- me dijo Julian al darme una manilla como regalo.
-voy a tomar algo en la panadería y vuelvo- conteste tratando de ocultar mi entusiasmo.
Julian era un muchacho popular, varias niñas lo notaban al salir del colegio, y esa tarde no era la excepción, iba junto a él pero habían tres niñas de otro curso, lo cual me inhibió, me sorprendió que Julian vivía en un pequeño cuarto a 4 cuadras del colegio. Las otras niñas hablaban con él, con conmigo, pero él trababa sin mucho éxito tener cercanía física conmigo, estábamos frente a su casa-cuarto, de la cual había una puerta de metal, tenía el impulso de escapar pero actué.
-¿me prestas el baño?- lo dije con torpeza.
-claro, es por aquí, niñas ya salgo y seguimos hablando- contesto mientras abría la puerta.
Entramos y me di cuenta que era un cuarto rectangular donde apenas había espacio para una cama y un escritorio donde tenía un pequeño reproductor de cds, en la esquina contraria a la puerta había un cuadrado que era el baño; con un impulso cerré la puerta.
-pon música ¿no te parece?- le mencione mientras exploraba el baño.
-¿te gusta linkin park?- decía mientras me mostraba la caratula y daba play.
Sonó a un volumen moderado, de modo que me permitía escuchar las voces y risas de las niñas que estaban afuera esperando a Julian. Me senté en su cama, y me recosté colocando mi mejilla sobre la almohada.
-mejor voy a darme una siesta- dije en un suspiro que sonó a invitación.
-esta cama no es para dormir- me susurro al oído mientras se acomodaba en la cama.
Su lengua entro en mi oído suavemente, que humedeció casi proporcionalmente a la humedad de mi vagina en ese instante.
-entonces no hay que dormir- le dije en un tono que indicaba placer.
Me tomo con fuerza, y se hizo encima de mi, me beso con pasión, y se sorprendió cuando metió su mano debajo de mi falda.
-¿y eso?- pregunto con desconcierto.
-no uso ropa interior- respondí en tono travieso.
(anteriormente cuando fui a la panadería, entre un momento a un baño y me había quitado mi ropa interior, con el objetivo de sorprender y seducir)
-ufff que rico, ¿le gusta ártico el pipi, no?-
-me encanta- en voz alta como dándole la bienvenida
No espero demasiado y entro en mi con fuerza, lo que genero en mi un par de gemidos que intente controlar
-JULIAN, NO NOS DEJE PLANTADAS- gritaban las niñas mientras tocaban la puerta.
Eso apuro a Julian, que incremento su ritmo.
-toca hacerle rápido- me decía disculpándose
Con mis piernas intente rodear su cintura, acomodándome a su ritmo, y haciendo movimientos intensos que hacían que mi clítoris tuviera mejor estimulacion.
-ufff ya casi me vengo, lo quiero echar en tu carita- lo dijo jadeando y casi ahogado.
Julian se levantó, me agarro del cabello para hacerme sentar al borde de la cama, metió su verga en mi boca, la metió y la saco cinco veces, enseguida lo saco, lo puso cerca de mi cara y con su otra mano se masturbaba... hasta que sentí que mi cara se bañó en 4 chorros de semen que salieron con fuerza.
-que deliciaaaa ahhh- gemía y restregaba su verga por toda mi cara.
Me levante fui al baño y quede encantada con la imagen que vi en el espejo, mi rostro totalmente bañado de su semen y mis mejillas de un rojo intenso.
Julian abrió la puerta y salio, mientras yo me limpiaba mi cara. Espere unos momentos y salí, no vi a nadie, por lo tanto cerré la puerta y me fui a casa.
Ya lo necesitaba, pensé, mientras caminaba.
Me encontré en una fase en donde pensaba que los hombres en general querían hacer daño, idea que me asusto en un principio y me culpe por haberle permitido a Cesar abusar de mí. Pero, a la vez me negaba a elegir desligarme de una vida sexual satisfactoria.
Y, ahí me encontré por tercer día seguido comprándole manillas al muchacho, del cual me entere esa tarde que su nombre era Julian. Al adarme cuenta de la situación comprendí que muchos podían interpretar mis acciones como el movimiento de una gata acechando su presa, lo cual no me importo, además estaba entendiendo cada vez más las señales que me daba mi cuerpo de 16 años; mientras coqueteaba con Julian me sentía con calor y con una humedad creciente.
-¿me esperas y hablamos?- me dijo Julian al darme una manilla como regalo.
-voy a tomar algo en la panadería y vuelvo- conteste tratando de ocultar mi entusiasmo.
Julian era un muchacho popular, varias niñas lo notaban al salir del colegio, y esa tarde no era la excepción, iba junto a él pero habían tres niñas de otro curso, lo cual me inhibió, me sorprendió que Julian vivía en un pequeño cuarto a 4 cuadras del colegio. Las otras niñas hablaban con él, con conmigo, pero él trababa sin mucho éxito tener cercanía física conmigo, estábamos frente a su casa-cuarto, de la cual había una puerta de metal, tenía el impulso de escapar pero actué.
-¿me prestas el baño?- lo dije con torpeza.
-claro, es por aquí, niñas ya salgo y seguimos hablando- contesto mientras abría la puerta.
Entramos y me di cuenta que era un cuarto rectangular donde apenas había espacio para una cama y un escritorio donde tenía un pequeño reproductor de cds, en la esquina contraria a la puerta había un cuadrado que era el baño; con un impulso cerré la puerta.
-pon música ¿no te parece?- le mencione mientras exploraba el baño.
-¿te gusta linkin park?- decía mientras me mostraba la caratula y daba play.
Sonó a un volumen moderado, de modo que me permitía escuchar las voces y risas de las niñas que estaban afuera esperando a Julian. Me senté en su cama, y me recosté colocando mi mejilla sobre la almohada.
-mejor voy a darme una siesta- dije en un suspiro que sonó a invitación.
-esta cama no es para dormir- me susurro al oído mientras se acomodaba en la cama.
Su lengua entro en mi oído suavemente, que humedeció casi proporcionalmente a la humedad de mi vagina en ese instante.
-entonces no hay que dormir- le dije en un tono que indicaba placer.
Me tomo con fuerza, y se hizo encima de mi, me beso con pasión, y se sorprendió cuando metió su mano debajo de mi falda.
-¿y eso?- pregunto con desconcierto.
-no uso ropa interior- respondí en tono travieso.
(anteriormente cuando fui a la panadería, entre un momento a un baño y me había quitado mi ropa interior, con el objetivo de sorprender y seducir)
-ufff que rico, ¿le gusta ártico el pipi, no?-
-me encanta- en voz alta como dándole la bienvenida
No espero demasiado y entro en mi con fuerza, lo que genero en mi un par de gemidos que intente controlar
-JULIAN, NO NOS DEJE PLANTADAS- gritaban las niñas mientras tocaban la puerta.
Eso apuro a Julian, que incremento su ritmo.
-toca hacerle rápido- me decía disculpándose
Con mis piernas intente rodear su cintura, acomodándome a su ritmo, y haciendo movimientos intensos que hacían que mi clítoris tuviera mejor estimulacion.
-ufff ya casi me vengo, lo quiero echar en tu carita- lo dijo jadeando y casi ahogado.
Julian se levantó, me agarro del cabello para hacerme sentar al borde de la cama, metió su verga en mi boca, la metió y la saco cinco veces, enseguida lo saco, lo puso cerca de mi cara y con su otra mano se masturbaba... hasta que sentí que mi cara se bañó en 4 chorros de semen que salieron con fuerza.
-que deliciaaaa ahhh- gemía y restregaba su verga por toda mi cara.
Me levante fui al baño y quede encantada con la imagen que vi en el espejo, mi rostro totalmente bañado de su semen y mis mejillas de un rojo intenso.
Julian abrió la puerta y salio, mientras yo me limpiaba mi cara. Espere unos momentos y salí, no vi a nadie, por lo tanto cerré la puerta y me fui a casa.
Ya lo necesitaba, pensé, mientras caminaba.
No 10. Mi primer anal
Habían pasado algunos meses, tuve diversidad de experiencias que me hicieron madurar como amante, todas con compañeros del colegio y paralelamente tenia encuentros semanales con Cesar (mi profesor) en su departamento todos los viernes. Ya tenia la virtud de adaptarme a diversas posiciones y lugares para generar placer en mi amante de turno.
Cesar hacia tiempo me hablaba del sexo anal, que para mi resultada una practica innecesaria y evidentemente dolorosa que no estaba muy convencida de realizar; sin embargo ante la insistencia de mi profesor, decidí darle una oportunidad.
Viernes, 2:00pm
Llegué al apto de Cesar después de clase consciente de que nos dedicaríamos al "placer" exclusivo de mi ano, enseguida entré y como era ya costumbre él estaba desnudo esperándome, me hizo pasar su cama, y me desnude para no perder tiempo.
Me acosté en la cama boca abajo, mientras Cesar se acostó a mi lado, entonces me dijo: -vamos a empezar despacio, solo dedito-.
Inicio metiendo uno de sus dedos en mi vagina, que ya estaba mojada, la cual froto y exploro hasta el fondo en unos cuantos minutos generandome un exquisito placer previo.
2:17pm
-ahora por el culito- dijo Cesar con una emoción controlada.
Entonces percibí que con su dedo hacia círculos en mi ano, lo que fue agradable para mi, después me di cuenta que ya estaba buscando la entrada y con cierta fuerza empujo, sentí que entro su primera falange del dedo indice... aún estaba en la zona del placer. Comenzó a mover su dedo, haciendo pequeños movimientos de entrada y salida, sin prisa.
2:23pm
Los movimientos me estaban asombrosamente dando un sutil placer, vino entonces un empujón y percibí entonces que entro una segunda falange, ya medio dedo indice estaba dentro de mi culo... y solo me daba placer la mezcla de la idea y la sensación.
2:25pm
De un nuevo empujón entro todo su dedo, lo sacaba y lo metía mientras un par de veces escupía en mi culo, lo cual le hacia más fácil el movimiento, y de pronto sin advertencia Cesar metió dos dedos ... hasta el fondo, lo que en ese momento era solo placer dio espacio a un asomo sutil de dolor. Sus movimientos fueron cada vez más rápidos y bruscos, de modo que me hicieron oscilar entre gemidos y gemidos casi gritados. Entonces fui consciente de que estaba sudando y estaba bastante nerviosa, pero de base estaba demasiado excitada.
2:30pm
-ya estas lista, ponte en cuatro- dijo Cesar ya evidentemente excitado.
Sin dudarlo, pues confiaba en él, me puse en 4 al borde de la cama, mientras Cesar de pie ya erecto se disponía a penetrarme, primero lo metió en mi vagina, como mojandolo, con un dedo continuaba la estimulación de mi ano, que escupió en tres oportunidades mas.
Yo me encontraba ansiosa, lo cual suele sucederme ante una nueva experiencia, y no lo niego, tenia miedo al posible dolor, a decepcionar a Cesar y ha que se aburriera de mi.
2:38pm
Saco su pene de mi vagina, y jugo con él haciendo círculos en la entrada de mi ano, mientras mi cuerpo literalmente estaba temblando sin control.
-te va a doler un poco, pero no me voy a detener y quiero que aguantes- dijo Cesar mientras ponía una camisa en mi boca a modo de mordaza
2:41pm
La punta de su verga entro en mi culo, y sentí que era demasiado para mi, intente luchar, pero Cesar sin dificultad me domino, y enseguida percibí una embestida tan fuerte que me di cuenta que toda la verga entraba; se quedo quieto, una de sus manos agarro mi cabello, y empujo mi cabeza para que la descansara en un cojín, a continuación Cesar saco su verga y la volvió a meter con fuerza... sentí desmayarme.
2:47pm
De nuevo me agarro del cabello y me halo con fuerza, de forma que pudiera ver la acción en el espejo a un lado de su cama, sus embestidas ahora eran fuertes y rápidas y mis iniciales gemidos ahogados ahora eran gritos de dolor desesperado y a la vez de resignada indefension que se perdían en la mordaza.
2:55pm
Me abandonaron mis fuerzas y caí sobre la cama, mi profesor se acostó sobre mi espalda y con sus piernas abrió las mías sin sacar su verga de mi culo.
-ya voy a acabar putica, aguante un poquito- me dijo su voz agitada al oído
3:02pm
Lo sentí estremecerse, y en seguida en mi ano que estaba ardiendo pude sentir como todo su semen me daba un mentiroso alivio.
Mientras él entraba a la ducha, yo estaba inmóvil en la cama, tenia la sensación de no poder moverme o que si lo hacia algo en mi se desgarraría.
3:20pm
-puedes tomar algo cuando te levantes- dijo Cesar mientras se iba. Usualmente después de follarme los viernes iba a con sus amigos a tomar cerveza.
3:30pm
Me anime a levantarme pese al dolor y el ardor, y pronto se fue mi primer miedo, no estaba untada de mierda (Cesar me había dicho qué hacer para no tener ese problema).
La cama si estaba mojada, llena de mis líquidos y de semen... odiaba a Cesar y a la vez estaba feliz por haberlo complacido.
3:57pm
Me vestí, me costaba bastante caminar, y me fui del apto prometiéndome (como promesa de borracho) que no lo haría más...
Cesar hacia tiempo me hablaba del sexo anal, que para mi resultada una practica innecesaria y evidentemente dolorosa que no estaba muy convencida de realizar; sin embargo ante la insistencia de mi profesor, decidí darle una oportunidad.
Viernes, 2:00pm
Llegué al apto de Cesar después de clase consciente de que nos dedicaríamos al "placer" exclusivo de mi ano, enseguida entré y como era ya costumbre él estaba desnudo esperándome, me hizo pasar su cama, y me desnude para no perder tiempo.
Me acosté en la cama boca abajo, mientras Cesar se acostó a mi lado, entonces me dijo: -vamos a empezar despacio, solo dedito-.
Inicio metiendo uno de sus dedos en mi vagina, que ya estaba mojada, la cual froto y exploro hasta el fondo en unos cuantos minutos generandome un exquisito placer previo.
2:17pm
-ahora por el culito- dijo Cesar con una emoción controlada.
Entonces percibí que con su dedo hacia círculos en mi ano, lo que fue agradable para mi, después me di cuenta que ya estaba buscando la entrada y con cierta fuerza empujo, sentí que entro su primera falange del dedo indice... aún estaba en la zona del placer. Comenzó a mover su dedo, haciendo pequeños movimientos de entrada y salida, sin prisa.
2:23pm
Los movimientos me estaban asombrosamente dando un sutil placer, vino entonces un empujón y percibí entonces que entro una segunda falange, ya medio dedo indice estaba dentro de mi culo... y solo me daba placer la mezcla de la idea y la sensación.
2:25pm
De un nuevo empujón entro todo su dedo, lo sacaba y lo metía mientras un par de veces escupía en mi culo, lo cual le hacia más fácil el movimiento, y de pronto sin advertencia Cesar metió dos dedos ... hasta el fondo, lo que en ese momento era solo placer dio espacio a un asomo sutil de dolor. Sus movimientos fueron cada vez más rápidos y bruscos, de modo que me hicieron oscilar entre gemidos y gemidos casi gritados. Entonces fui consciente de que estaba sudando y estaba bastante nerviosa, pero de base estaba demasiado excitada.
2:30pm
-ya estas lista, ponte en cuatro- dijo Cesar ya evidentemente excitado.
Sin dudarlo, pues confiaba en él, me puse en 4 al borde de la cama, mientras Cesar de pie ya erecto se disponía a penetrarme, primero lo metió en mi vagina, como mojandolo, con un dedo continuaba la estimulación de mi ano, que escupió en tres oportunidades mas.
Yo me encontraba ansiosa, lo cual suele sucederme ante una nueva experiencia, y no lo niego, tenia miedo al posible dolor, a decepcionar a Cesar y ha que se aburriera de mi.
2:38pm
Saco su pene de mi vagina, y jugo con él haciendo círculos en la entrada de mi ano, mientras mi cuerpo literalmente estaba temblando sin control.
-te va a doler un poco, pero no me voy a detener y quiero que aguantes- dijo Cesar mientras ponía una camisa en mi boca a modo de mordaza
2:41pm
La punta de su verga entro en mi culo, y sentí que era demasiado para mi, intente luchar, pero Cesar sin dificultad me domino, y enseguida percibí una embestida tan fuerte que me di cuenta que toda la verga entraba; se quedo quieto, una de sus manos agarro mi cabello, y empujo mi cabeza para que la descansara en un cojín, a continuación Cesar saco su verga y la volvió a meter con fuerza... sentí desmayarme.
2:47pm
De nuevo me agarro del cabello y me halo con fuerza, de forma que pudiera ver la acción en el espejo a un lado de su cama, sus embestidas ahora eran fuertes y rápidas y mis iniciales gemidos ahogados ahora eran gritos de dolor desesperado y a la vez de resignada indefension que se perdían en la mordaza.
2:55pm
Me abandonaron mis fuerzas y caí sobre la cama, mi profesor se acostó sobre mi espalda y con sus piernas abrió las mías sin sacar su verga de mi culo.
-ya voy a acabar putica, aguante un poquito- me dijo su voz agitada al oído
3:02pm
Lo sentí estremecerse, y en seguida en mi ano que estaba ardiendo pude sentir como todo su semen me daba un mentiroso alivio.
Mientras él entraba a la ducha, yo estaba inmóvil en la cama, tenia la sensación de no poder moverme o que si lo hacia algo en mi se desgarraría.
3:20pm
-puedes tomar algo cuando te levantes- dijo Cesar mientras se iba. Usualmente después de follarme los viernes iba a con sus amigos a tomar cerveza.
3:30pm
Me anime a levantarme pese al dolor y el ardor, y pronto se fue mi primer miedo, no estaba untada de mierda (Cesar me había dicho qué hacer para no tener ese problema).
La cama si estaba mojada, llena de mis líquidos y de semen... odiaba a Cesar y a la vez estaba feliz por haberlo complacido.
3:57pm
Me vestí, me costaba bastante caminar, y me fui del apto prometiéndome (como promesa de borracho) que no lo haría más...
No 9. Una reunión de amigos. Parte 3
No me era familiar el rostro, pero sus movimientos denotaban experiencia y una libido bastante alta, no tenia aun energías ni de gemir, pero sentía un ahogo típico del placer llevado a un extremo... prácticamente me despertó un orgasmo intenso seguido por una venida larga y abundante del desconocido en mi vagina, que sentí desbordada.
No pronuncie palabra, y me senté con dificultad en el borde de la cama donde estaba, me sentía bastante mareada -tal vez había tomado demasiado-, no reconocía la cama ni el cuarto, sorprendentemente no estaba asustada, solo desconcertada.
Me tome unos minutos, busque mi ropa por ese cuarto, pero no la encontré, salí del cuarto, tambaleándome abrí la puerta y ahora todo empezaba tener sentido, reconocí que aun estaba en casa de Fabian, pero en otro cuarto, y el desconocido debía ser el hermano mayor de Fabian (lo cual confirme luego), mire en el cuarto de él, y ahí estaban los tres, durmiendo aun, quería acostarme, entonces me dirigí a la sala buscando el sofá, mientras caminaba sentía que de mi vagina salia un liquido caliente que se escurría por mis piernas.
Me acosté, y me quede dormida casi de inmediato... sentí de nuevo que entraba en mi una verga, y un susurro en mi oído que decía -no he terminado putica-.
No tenia fuerzas para moverme, no me moleste en abrir los ojos, pues sabia que era Leonardo (el hermano mayor de Fabian), que estaba obsesionado por llenarme el coñito de su semen. Sus fuertes embestidas sacaron de mi varios gemidos, un nuevo orgasmo que me ahogaba y una nueva venida de Leonardo... volví a quedarme dormida luego que él se levanto.
Volví a despertar al sentir mi cara caliente y empapada, abrí mis ojos, y vi a Sergio con su verga en mi rostro que lo lleno de su semen, no le puse mucha atención, y empece a preguntar al aire -¿donde esta mi ropa?, me tengo que ir-.
Llegue al lavamanos, y me limpie con agua mi cara, estaba muy fría y sentí un alivio. En ese momento de nuevo la sensación de que entraba una verga en mi coño, esta vez, Fabian que estaba detrás de mi que me decía -se perdió tu ropa-. con ironía.
No se me ocurrió otra cosa que preguntar -¿quien es ese con el que me desperté?-
-es mi hermano, llego anoche cuando te estábamos clavando, y dijo que también quería-, mientras seguía enbistiendome desde atrás, como queriendo lastimarme.
Entre gemidos dije -me tengo que ir, no quiero que mis papás se den cuenta de este tremendo guayabo-
Sentí que Fabian me inyectaba una gran dosis de su semen, y me soltó, salí del baño a buscar mi ropa, cuando Wilber me agarro, me alzo de mis piernas y me apoyo contra la pared del pasillo.
-no se vaya todavía perrita- dijo mientras me penetraba.
Comprendí que no me dejarían tan fácilmente, por lo que me rendí, y deje que hicieran lo que quisieran, mientras pensaba eso, Wilber lleno mi vagina de nuevo.
-terminen, que tengo que irme, prometo que esto lo repetimos- les dije mientras entendí que habían escondido mi ropa.
Leonardo tomo entonces la iniciativa, me tomo del brazo y me llevo a la sala, me puso de rodillas y les dijo a todos -todos a la vez, mamelo y la bukkakiamos-
No entendí la palabra, sin embargo empece a mamarcelas a los cuatro, y a masturbarlos.
-abre la boca y saca la lengua- dijo Leonardo, mientras recibí su chorrito de semen en mi boca
-no la cierre todavía que faltan tres- enfatizo-
Vino después, Fabian, con dos chorritos cortos, después Wilber con un chorrito, y por ultimo Sergio con tres chorritos, uno largo y dos cortos... nunca había tenido tanto semen en mi boca, y me encanto, me costo tragarlo, pero valió la pena, pensé.
Me devolvieron mi ropa, y fui a mi casa, agotada, con el recuerdo de una de mis experiencias más satisfactorias de mi vida... y quería más.
No pronuncie palabra, y me senté con dificultad en el borde de la cama donde estaba, me sentía bastante mareada -tal vez había tomado demasiado-, no reconocía la cama ni el cuarto, sorprendentemente no estaba asustada, solo desconcertada.
Me tome unos minutos, busque mi ropa por ese cuarto, pero no la encontré, salí del cuarto, tambaleándome abrí la puerta y ahora todo empezaba tener sentido, reconocí que aun estaba en casa de Fabian, pero en otro cuarto, y el desconocido debía ser el hermano mayor de Fabian (lo cual confirme luego), mire en el cuarto de él, y ahí estaban los tres, durmiendo aun, quería acostarme, entonces me dirigí a la sala buscando el sofá, mientras caminaba sentía que de mi vagina salia un liquido caliente que se escurría por mis piernas.
Me acosté, y me quede dormida casi de inmediato... sentí de nuevo que entraba en mi una verga, y un susurro en mi oído que decía -no he terminado putica-.
No tenia fuerzas para moverme, no me moleste en abrir los ojos, pues sabia que era Leonardo (el hermano mayor de Fabian), que estaba obsesionado por llenarme el coñito de su semen. Sus fuertes embestidas sacaron de mi varios gemidos, un nuevo orgasmo que me ahogaba y una nueva venida de Leonardo... volví a quedarme dormida luego que él se levanto.
Volví a despertar al sentir mi cara caliente y empapada, abrí mis ojos, y vi a Sergio con su verga en mi rostro que lo lleno de su semen, no le puse mucha atención, y empece a preguntar al aire -¿donde esta mi ropa?, me tengo que ir-.
Llegue al lavamanos, y me limpie con agua mi cara, estaba muy fría y sentí un alivio. En ese momento de nuevo la sensación de que entraba una verga en mi coño, esta vez, Fabian que estaba detrás de mi que me decía -se perdió tu ropa-. con ironía.
No se me ocurrió otra cosa que preguntar -¿quien es ese con el que me desperté?-
-es mi hermano, llego anoche cuando te estábamos clavando, y dijo que también quería-, mientras seguía enbistiendome desde atrás, como queriendo lastimarme.
Entre gemidos dije -me tengo que ir, no quiero que mis papás se den cuenta de este tremendo guayabo-
Sentí que Fabian me inyectaba una gran dosis de su semen, y me soltó, salí del baño a buscar mi ropa, cuando Wilber me agarro, me alzo de mis piernas y me apoyo contra la pared del pasillo.
-no se vaya todavía perrita- dijo mientras me penetraba.
Comprendí que no me dejarían tan fácilmente, por lo que me rendí, y deje que hicieran lo que quisieran, mientras pensaba eso, Wilber lleno mi vagina de nuevo.
-terminen, que tengo que irme, prometo que esto lo repetimos- les dije mientras entendí que habían escondido mi ropa.
Leonardo tomo entonces la iniciativa, me tomo del brazo y me llevo a la sala, me puso de rodillas y les dijo a todos -todos a la vez, mamelo y la bukkakiamos-
No entendí la palabra, sin embargo empece a mamarcelas a los cuatro, y a masturbarlos.
-abre la boca y saca la lengua- dijo Leonardo, mientras recibí su chorrito de semen en mi boca
-no la cierre todavía que faltan tres- enfatizo-
Vino después, Fabian, con dos chorritos cortos, después Wilber con un chorrito, y por ultimo Sergio con tres chorritos, uno largo y dos cortos... nunca había tenido tanto semen en mi boca, y me encanto, me costo tragarlo, pero valió la pena, pensé.
Me devolvieron mi ropa, y fui a mi casa, agotada, con el recuerdo de una de mis experiencias más satisfactorias de mi vida... y quería más.
No 8. Una reunión de amigos. Parte 2
El primero en entrar fue Fabian que gano ese derecho como anfitrión de la casa; lo esperaba acostada de medio lado en su cama, él emocionado rápidamente se bajo el pantalón, se me acerco y metió su miembro en mi boca. Me sorprendió su rapidez, no esperaba que buscara que se lo mamara tan pronto, lo que note enseguida es que lo tenia ya muy mojado de su liquido pre-seminal, lo cual facilito mi labor, se lo chupe de tal forma que me emociono ver sus expresiones de placer casi contenidos.
Fabian lo saco de mi boca, pues parecía no querer venirse tan pronto, su mirada me indico que su deseo era penetrarme, deseo que quise entonces dar por satisfecho, me acomode y abrí mis piernas para que Fabian entrara a su placer; él entonces no vacilo se hizo encima de mi y lo metió con fuerza.
Me daba embestidas suaves como queriendo explorar el interior de mi vagina con su verga, mientras mis sutiles gemidos y el sonido de la cama atrajeron a los otros dos, mi placer se multiplico cuando siendo penetrada mire a la puerta y ahí estaban Sergio y Wilber observando la escena... Fabian acelero el ritmo y vinieron entonces uno y dos, mis primeros orgasmos en ese cuarto, mientras Fabian lo saco rápidamente para venirse en mis senos.
Fui al baño a verme en el espejo, y la imagen que vi, tuvo un gran impacto en mi; me vi desnuda con tres hombres a mi espalda mirándome y con mis senos llenos de semen que empezaba a deslizarse por mi abdomen, hasta llegar a mis piernas, esta sensación caliente y húmeda guardaba semejanza con las porno que había visto... conservo la imagen como una foto mental eterna y personal.
Me limpie con agua y una toalla, mientras Wilber se acerco a mis espaldas para pasar su mano por mi cintura hasta llegar a mi clítoris, el cual froto con suavidad, me tomo del brazo y me llevo de nuevo a la cama. Wilber se acostó en la cama y me pidió que me hiciera encima de él; estando un poco mareada me costo un poco al principio acomodarme, pero lo logre, mientras él dirigía su pene para ponerlo en la entrada de mi vagina... me senté, y al dejar caer mi peso sentí toda la verga de él como si llegara hasta mi garganta, me movía suavemente de adelante hacia atrás, luego hice pequeños círculos con mi cadera, mientras Wilber se entretenía con mis senos, me encanto ver su cara de placer y como me devoraba con su mirada.
Fabian se acerco a darme mas aguardiente y ron, que al tomar torpemente se me regó un poco en mi pecho mientras me movía. Inicie a moverme con mayor rapidez haciendo que la penetración fuera lo mas profunda posible, en no mucho tiempo note como Wilber se estremecía, intuyendo que se venia con mis dedos me concentre en mi clítoris y lo estimule de modo que ambos tuvimos un orgasmo compartido e intenso que hizo que me derrumbara sobre él sudorosa y agitada, siento todo su semen dentro de mi.
Dure unos minutos acostada encima de Wilber, hasta que decidí ponerme de pie, agilmente pensé en ir de nuevo al baño, pero a mitad de camino sentí como todo el semen se salia... llegue al baño y con agua en mis manos me limpie un poco.
Volví a la cama, y Sergio menciono -no te voy a tener compasión-
Evidentemente excitado me acostó en la cama, asegurándose de quedar casi al borde para poder levantar mis piernas y ponerlas en sus hombros, al hacerlo me sentí indefensa, tenia la certeza que desde esa posición no podía defenderme de sus fuertes embestidas, las cuales hicieron que gritara de placer, Fabian de nuevo se acercaba para llenar mi boca de licor, que estando acostada no pude tomar, sin embargo Fabian insistió esta vez tapando mi nariz para que el aguardiente bajara sin obstáculos por mi garganta... creo haber oído un timbre, el cual no le di importancia.
Sergio casi sudando, pero sin perder ritmo me hizo tener otros dos nuevos orgasmos, bastante intensos pero que ya mi cuerpo sin muchas fuerzas apenas se movió, Él al darse cuenta de mi segundo orgasmo, saco su pene y se acerco rápidamente a mi cara, la cual lleno desde mi frente hasta mi mentón... he hice algo instintivamente que creo les fascino... con mi lengua me saboree mis labios como queriendo recoger la mayor cantidad de semen escurrida en mi cara.
Fui de nuevo al baño, no quería perderme esa imagen, mi cara cubierta de su semen caliente.
Fabian me llevo de nuevo al cuarto, esta vez, Sergio y Wilber estaba acostados juntos en la cama, Fabian me puso en cuatro, asegurándose que mi cara quedara cerca a sus vergas, las cual sin dudar empece a mamar... una y después la otra, mientras Fabian se puso detrás mio metiendo su verga con fuerza en mi vagina.
En adelante se hacen difusos mis recuerdos, solo tengo presente un par de imágenes:
Me sentía rara, mareada, sentí que la cama se movía con intensidad, la luz intensa de la mañana no me dejaba ver claramente, había alguien encima de mi, pero ese rostro no me era familiar...
Fabian lo saco de mi boca, pues parecía no querer venirse tan pronto, su mirada me indico que su deseo era penetrarme, deseo que quise entonces dar por satisfecho, me acomode y abrí mis piernas para que Fabian entrara a su placer; él entonces no vacilo se hizo encima de mi y lo metió con fuerza.
Me daba embestidas suaves como queriendo explorar el interior de mi vagina con su verga, mientras mis sutiles gemidos y el sonido de la cama atrajeron a los otros dos, mi placer se multiplico cuando siendo penetrada mire a la puerta y ahí estaban Sergio y Wilber observando la escena... Fabian acelero el ritmo y vinieron entonces uno y dos, mis primeros orgasmos en ese cuarto, mientras Fabian lo saco rápidamente para venirse en mis senos.
Fui al baño a verme en el espejo, y la imagen que vi, tuvo un gran impacto en mi; me vi desnuda con tres hombres a mi espalda mirándome y con mis senos llenos de semen que empezaba a deslizarse por mi abdomen, hasta llegar a mis piernas, esta sensación caliente y húmeda guardaba semejanza con las porno que había visto... conservo la imagen como una foto mental eterna y personal.
Me limpie con agua y una toalla, mientras Wilber se acerco a mis espaldas para pasar su mano por mi cintura hasta llegar a mi clítoris, el cual froto con suavidad, me tomo del brazo y me llevo de nuevo a la cama. Wilber se acostó en la cama y me pidió que me hiciera encima de él; estando un poco mareada me costo un poco al principio acomodarme, pero lo logre, mientras él dirigía su pene para ponerlo en la entrada de mi vagina... me senté, y al dejar caer mi peso sentí toda la verga de él como si llegara hasta mi garganta, me movía suavemente de adelante hacia atrás, luego hice pequeños círculos con mi cadera, mientras Wilber se entretenía con mis senos, me encanto ver su cara de placer y como me devoraba con su mirada.
Fabian se acerco a darme mas aguardiente y ron, que al tomar torpemente se me regó un poco en mi pecho mientras me movía. Inicie a moverme con mayor rapidez haciendo que la penetración fuera lo mas profunda posible, en no mucho tiempo note como Wilber se estremecía, intuyendo que se venia con mis dedos me concentre en mi clítoris y lo estimule de modo que ambos tuvimos un orgasmo compartido e intenso que hizo que me derrumbara sobre él sudorosa y agitada, siento todo su semen dentro de mi.
Dure unos minutos acostada encima de Wilber, hasta que decidí ponerme de pie, agilmente pensé en ir de nuevo al baño, pero a mitad de camino sentí como todo el semen se salia... llegue al baño y con agua en mis manos me limpie un poco.
Volví a la cama, y Sergio menciono -no te voy a tener compasión-
Evidentemente excitado me acostó en la cama, asegurándose de quedar casi al borde para poder levantar mis piernas y ponerlas en sus hombros, al hacerlo me sentí indefensa, tenia la certeza que desde esa posición no podía defenderme de sus fuertes embestidas, las cuales hicieron que gritara de placer, Fabian de nuevo se acercaba para llenar mi boca de licor, que estando acostada no pude tomar, sin embargo Fabian insistió esta vez tapando mi nariz para que el aguardiente bajara sin obstáculos por mi garganta... creo haber oído un timbre, el cual no le di importancia.
Sergio casi sudando, pero sin perder ritmo me hizo tener otros dos nuevos orgasmos, bastante intensos pero que ya mi cuerpo sin muchas fuerzas apenas se movió, Él al darse cuenta de mi segundo orgasmo, saco su pene y se acerco rápidamente a mi cara, la cual lleno desde mi frente hasta mi mentón... he hice algo instintivamente que creo les fascino... con mi lengua me saboree mis labios como queriendo recoger la mayor cantidad de semen escurrida en mi cara.
Fui de nuevo al baño, no quería perderme esa imagen, mi cara cubierta de su semen caliente.
Fabian me llevo de nuevo al cuarto, esta vez, Sergio y Wilber estaba acostados juntos en la cama, Fabian me puso en cuatro, asegurándose que mi cara quedara cerca a sus vergas, las cual sin dudar empece a mamar... una y después la otra, mientras Fabian se puso detrás mio metiendo su verga con fuerza en mi vagina.
En adelante se hacen difusos mis recuerdos, solo tengo presente un par de imágenes:
- Fabian dándome duro cuando me tenia en 4, mientras sentía mi boca llena de semen
- estar acostada en la cama, mirando el techo, veía 3 siluetas, y enseguida sentía que me bañaban en semen.
Me sentía rara, mareada, sentí que la cama se movía con intensidad, la luz intensa de la mañana no me dejaba ver claramente, había alguien encima de mi, pero ese rostro no me era familiar...
No 7. Una reunión de amigos. Parte 1
La oportunidad era una pequeña reunión un viernes en la noche en casa de un amigo, Fabian me había dicho:
-hagamos algo el viernes en mi casa, voy a estar con Sergio y Wilber, vamos a tomar-, en un principio no lo tome enserio, pero después de mi experiencia con Cesar pensé que podría ser divertido. Mis padres salían de viaje el viernes y regresaban el domingo, usualmente habría ido con ellos, pero quería ir a esta reunión.
Paso la tarde, eran las 5pm y llegue a casa de Fabian (sus padres estaban de viaje también), iba con el uniforme del colegio y sin ropa interior (pensé que no la necesitaría y podría ser divertido jugar con eso).
Ya estaban los 3 esperándome, Fabian abrió la puerta y me invito a pasar, en la sala estaban Wilber y Sergio, tomando una botella de ron con coca cola, de la cual empecé a tomar con ellos. Fui descuidada y tome bastante, Sergio llenaba mi vaso y hacia que tomara demás, lo cual me parecía divertido pues intuía su intención.
Hablamos de cosas sin importancia por más de una hora, nos reíamos mucho, y mi calor iba en aumento. Tenía a Sergio a mi lado, que en ocasiones tocaba mi abdomen, y mi espalda, al frente están Wilber y Fabian, con los que ocasionalmente jugaba cruzando mis piernas para que me vieran.
Intencionalmente les mencionaba -uff¡¡ qué calor hacer-
Sergio empezó a alentarme -quítese la ropa-, apoyado por los otros dos, que seguían si objetivo.
Wilber intervino -si no te desnudas no hay más ron- en tono burlo y desafiante.
-quítenme la ropa- mencione, por un momento dudaron, pero Sergio inicio lentamente a desabotonar mi camisa como evaluando mi reacción.
Al notar que no lo detuve, el resto de la ropa no tardo en estar en el suelo. Me encanto la sensación de ser observada morbosamente por varios ojos, y en ese punto ya estaba bastante húmeda imaginando los pasos siguientes de la velada.
Fabian animosamente me decía -dese dedo bien rico-.
Entonces abrí mis piernas y con mis dedos abría los labios de mi vagina, mientras los tres observaban como queriendo ver el fondo de mi vagina, con mis dedos frote mi clítoris y deje escapar algunos gemidos sutiles. Sergio con sus dedos empezó a apretar y jalar mi pezón izquierdo, Wilber se acercó se hizo a mi lado chupando mi pezón derecho y Fabian se arrodillo frente a mí y metió dos dedos en mi vagina.
En mi mente corrían ideas como: -uff que perrita soy, que rico-
Sin embargo, con todo ese placer estaba incomoda en ese sofá, me puse de pie, busque el cuarto de Fabian y me acosté en su cama, Fabian, Wilber y Sergio me siguieron...la cabeza me daba vueltas, y sabía que me esperaba una larga noche....
-hagamos algo el viernes en mi casa, voy a estar con Sergio y Wilber, vamos a tomar-, en un principio no lo tome enserio, pero después de mi experiencia con Cesar pensé que podría ser divertido. Mis padres salían de viaje el viernes y regresaban el domingo, usualmente habría ido con ellos, pero quería ir a esta reunión.
Paso la tarde, eran las 5pm y llegue a casa de Fabian (sus padres estaban de viaje también), iba con el uniforme del colegio y sin ropa interior (pensé que no la necesitaría y podría ser divertido jugar con eso).
Ya estaban los 3 esperándome, Fabian abrió la puerta y me invito a pasar, en la sala estaban Wilber y Sergio, tomando una botella de ron con coca cola, de la cual empecé a tomar con ellos. Fui descuidada y tome bastante, Sergio llenaba mi vaso y hacia que tomara demás, lo cual me parecía divertido pues intuía su intención.
Hablamos de cosas sin importancia por más de una hora, nos reíamos mucho, y mi calor iba en aumento. Tenía a Sergio a mi lado, que en ocasiones tocaba mi abdomen, y mi espalda, al frente están Wilber y Fabian, con los que ocasionalmente jugaba cruzando mis piernas para que me vieran.
Intencionalmente les mencionaba -uff¡¡ qué calor hacer-
Sergio empezó a alentarme -quítese la ropa-, apoyado por los otros dos, que seguían si objetivo.
Wilber intervino -si no te desnudas no hay más ron- en tono burlo y desafiante.
-quítenme la ropa- mencione, por un momento dudaron, pero Sergio inicio lentamente a desabotonar mi camisa como evaluando mi reacción.
Al notar que no lo detuve, el resto de la ropa no tardo en estar en el suelo. Me encanto la sensación de ser observada morbosamente por varios ojos, y en ese punto ya estaba bastante húmeda imaginando los pasos siguientes de la velada.
Fabian animosamente me decía -dese dedo bien rico-.
Entonces abrí mis piernas y con mis dedos abría los labios de mi vagina, mientras los tres observaban como queriendo ver el fondo de mi vagina, con mis dedos frote mi clítoris y deje escapar algunos gemidos sutiles. Sergio con sus dedos empezó a apretar y jalar mi pezón izquierdo, Wilber se acercó se hizo a mi lado chupando mi pezón derecho y Fabian se arrodillo frente a mí y metió dos dedos en mi vagina.
En mi mente corrían ideas como: -uff que perrita soy, que rico-
Sin embargo, con todo ese placer estaba incomoda en ese sofá, me puse de pie, busque el cuarto de Fabian y me acosté en su cama, Fabian, Wilber y Sergio me siguieron...la cabeza me daba vueltas, y sabía que me esperaba una larga noche....
No 6. En la cama follando con mi profe.
Estábamos sudando y agitados, Cesar acostado a mi lado me contemplaba desnuda y agotada, mientras recuperaba energías pensaba: "ahora si me follo un hombre, de esto trata el sexo y que bueno es". Seguido por pensamientos de miedo e incertidumbre: "no se puso condón y se vino adentro, ¿que tal me embarace?".
Cesar intuyo mi incertidumbre y me calmo - no te preocupes me vine adentro pero no pasa nada yo me encargo... es que tenia muchas ganas de descargarme dentro tuyo-.
Mientras decía eso, empezó a meter sus dedos en mi vagina, lo sacaba y frotaba un rato mi clítoris, chupaba mis senos, mientras me dijo al oído:
-quiero echarte otro-.
-dale- abriendo mis piernas en señal de estar de acuerdo.
Se hizo encima mio, con sus piernas abrió las mías, se acomodo y me penetro de nuevo, esta vez lentamente y con tranquilidad, su intención era doble, la primera tenia que ver con el placer y la segunda con establecer reglas de nuestra relación, esa segunda la decía mirándome a los ojos y penetrándome con profundidad.
-no vamos a ser novios, no se puede; esto no lo puede saber nadie así que no le cuentes ni a tus amigas; quiero que nos veamos seguido, por lo menos una vez a la semana en mi apto, y no me gusta usar condón; entonces vas a empezar a planificar, yo te ayudo con eso; quiero también que sigas experimentando con muchachos de tu edad; y por ultimo nada de celos entre los dos-
Sus palabras se vieron interrumpidas cuando mi profesor se dio cuenta que estaba a punto de venirme de nuevo, acelero su ritmo y me vine nuevamente, casi al tiempo que él eyaculaba adentro de nuevo.
Me vestí y me dio la pastilla del día después, menciono que me llevaría al siguiente día donde un amigo para que me empezara a aplicar la inyección.
Cesar intuyo mi incertidumbre y me calmo - no te preocupes me vine adentro pero no pasa nada yo me encargo... es que tenia muchas ganas de descargarme dentro tuyo-.
Mientras decía eso, empezó a meter sus dedos en mi vagina, lo sacaba y frotaba un rato mi clítoris, chupaba mis senos, mientras me dijo al oído:
-quiero echarte otro-.
-dale- abriendo mis piernas en señal de estar de acuerdo.
Se hizo encima mio, con sus piernas abrió las mías, se acomodo y me penetro de nuevo, esta vez lentamente y con tranquilidad, su intención era doble, la primera tenia que ver con el placer y la segunda con establecer reglas de nuestra relación, esa segunda la decía mirándome a los ojos y penetrándome con profundidad.
-no vamos a ser novios, no se puede; esto no lo puede saber nadie así que no le cuentes ni a tus amigas; quiero que nos veamos seguido, por lo menos una vez a la semana en mi apto, y no me gusta usar condón; entonces vas a empezar a planificar, yo te ayudo con eso; quiero también que sigas experimentando con muchachos de tu edad; y por ultimo nada de celos entre los dos-
Sus palabras se vieron interrumpidas cuando mi profesor se dio cuenta que estaba a punto de venirme de nuevo, acelero su ritmo y me vine nuevamente, casi al tiempo que él eyaculaba adentro de nuevo.
Me vestí y me dio la pastilla del día después, menciono que me llevaría al siguiente día donde un amigo para que me empezara a aplicar la inyección.
Ese día algo cambio en mi, me decidí a experimentar, a no dejar que la moral dominara mi vida, y darle al sexo un lugar prioritario en mi cotidianidad.
...y para todo eso se acercaba una buena oportunidad.
...y para todo eso se acercaba una buena oportunidad.
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No 5. El profesor de Ed. Fisica
Me había llenado de una nueva confianza luego de mis recientes experiencias, también de inquietudes y de una atención especial para las oportunidades; y fue esa tarde de viernes, la que me definió y que abrió todo un panorama de posibilidades para mi.
Tuve que ir en horas de la tarde al colegio para recuperar Ed Física con el profesor Cesar, él tenia alrededor de 45 años de edad, un poco gordo para su ocupación pero con unas piernas de esas que nos encantan a las mujeres... muy bien formadas. Mi labor era sencilla, ser la mano derecha de Cesar anotando tiempos del equipo de atletismo del colegio; él realmente me intimidaba, era creo la combinación de su estatura (1.80cm vs los 1.60cm míos), y de su actitud dominante, una de sus características fundamentales era su seguridad, su humor y su coquetería con las mujeres, atributos de personalidad que se desplegaron enteramente conmigo, y que de mi obtuvieron esta vez no silencio y timidez, sino sonrisas empezando a ser seductoras.
Nos quedamos solos, lo acompañe al salón pues había que terminar unas listas, yo no dejaba de ver sus piernas, su contextura e imaginaba estar encima de él y que él estuviera encima de mi, para sentir su cuerpo cubriendo el mio, pues hasta ahora solo había estado con niño de mi estatura.
Cesar por su parte no dejaba de ver mi boca, mi escote y mis piernas, estábamos cerca uno de otro, tal vez, muy cerca ... de pronto nos estábamos besando con mucha pasión, acción que pareció soñada, pero era real, solo que yo estaba como zombie, Cesar se detuvo y continuamos trabajando, como si el beso no fuera del otro mundo, tal vez dejando que yo reaccionara para seguir el juego que me había propuesto con su iniciativa.
Cuando terminamos la labor, dejando todo listo y registrado, él me vio a los ojos, toco on sus manos mi mejilla y me dio instrucciones detalladas:
-vas a salir del colegio, y vas a ir al parque Maracana donde hacemos los partidos de futbol, en 15 min pasare por ti-
Y así lo hice, seguir sus instrucciones al pie de la letra era un claro mensaje de "estoy dispuesta", no tardó en llegar, y me llevo a su apto en su carro, no estaba muy lejos de ahí.
Estaba nerviosa, sentía algo de vergüenza que Cesar le haría gracia mi poca experiencia. Sentí como con sus brazos rodeo mi cintura, y empezaba a besar mi cuello... fue una extraña sensación para mi, pues lo entendí como "yo me hago cargo de todo", lo cual me relajo totalmente.
Me enloquecía la idea de que mi profesor me viera desnuda, y apenas tuve oportunidad me quite toda la ropa para él. Cesar evidentemente emocionado también se quito todo y quedo ante mi una verga grande, gruesa y venosa que palpitaba... fui a su cuarto y me acosté en su cama abriéndole las piernas para darle la bienvenida, sin embargo sin ningún esfuerzo me tomo de mi cintura, me levanto y me puso en 4 en su cama (desde entonces es mi pose favorita)... estaba esperando su verga, pero primero llegaron sus dedos, los cuales como curiosos abrían mis labios como si mi profesor buscara ver muy dentro de mi, se tomo su tiempo mirando mis profundidades, después llego su lengua, mi vagina evidentemente húmeda se estremeció al contacto.
Por fin vino su verga (¿se puso condón?, me pregunte al no estar segura, no lo sabia y no me importaba, pues solo quería pertenecerle en su cama), metió su verga con fuerza, como queriendo atravesarme, lo sacaba casi en su totalidad y volvía con una embestida mas violenta que la anterior, y así fue incrementando fuerza y velocidad... solamente veía la pared y sentía un placer enorme, oscilaba entre mis gemidos normales y gemidos casi gritados, algo era claro y es que no quería que se detuviera.
Seguía con su ritmo casi frenético, yo le pertenecía, mi cuerpo era suyo y me excitaba la sensación de estar a su voluntad, literalmente yo no tenia ningún control, sentí venir mi orgasmo... y fue lo mas intenso que había sentido hasta ahora, gritos ahogados saliendo de mi, pero Cesar no se detuvo, sentí desfallecer un poco, y con gran sorpresa me di cuenta que venia otro orgasmo... y este más intenso que el anterior, mi cabeza callo y me recosté en la almohada, pero mi profesor mantenía mi cola parada, seguía clavándome y clavándome... y vino entones un tercer orgasmo...y un cuarto.
En este cuarto orgasmo, sentí que Cesar se venia también, me agarro de mi cabello levanto mi cabeza y mi coño recibió todo su desahogo, lo saco y se acostó a mi lado mostrándose agotado, yo estando exhausta me deje caer en la cama, mientras percibía que mi vagina estaba mas húmeda que de costumbre, pase mi mano y me di cuenta que estaba llena de semen.
Pero no me importo.
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Tuve que ir en horas de la tarde al colegio para recuperar Ed Física con el profesor Cesar, él tenia alrededor de 45 años de edad, un poco gordo para su ocupación pero con unas piernas de esas que nos encantan a las mujeres... muy bien formadas. Mi labor era sencilla, ser la mano derecha de Cesar anotando tiempos del equipo de atletismo del colegio; él realmente me intimidaba, era creo la combinación de su estatura (1.80cm vs los 1.60cm míos), y de su actitud dominante, una de sus características fundamentales era su seguridad, su humor y su coquetería con las mujeres, atributos de personalidad que se desplegaron enteramente conmigo, y que de mi obtuvieron esta vez no silencio y timidez, sino sonrisas empezando a ser seductoras.
Nos quedamos solos, lo acompañe al salón pues había que terminar unas listas, yo no dejaba de ver sus piernas, su contextura e imaginaba estar encima de él y que él estuviera encima de mi, para sentir su cuerpo cubriendo el mio, pues hasta ahora solo había estado con niño de mi estatura.
Cesar por su parte no dejaba de ver mi boca, mi escote y mis piernas, estábamos cerca uno de otro, tal vez, muy cerca ... de pronto nos estábamos besando con mucha pasión, acción que pareció soñada, pero era real, solo que yo estaba como zombie, Cesar se detuvo y continuamos trabajando, como si el beso no fuera del otro mundo, tal vez dejando que yo reaccionara para seguir el juego que me había propuesto con su iniciativa.
Cuando terminamos la labor, dejando todo listo y registrado, él me vio a los ojos, toco on sus manos mi mejilla y me dio instrucciones detalladas:
-vas a salir del colegio, y vas a ir al parque Maracana donde hacemos los partidos de futbol, en 15 min pasare por ti-
Y así lo hice, seguir sus instrucciones al pie de la letra era un claro mensaje de "estoy dispuesta", no tardó en llegar, y me llevo a su apto en su carro, no estaba muy lejos de ahí.
Estaba nerviosa, sentía algo de vergüenza que Cesar le haría gracia mi poca experiencia. Sentí como con sus brazos rodeo mi cintura, y empezaba a besar mi cuello... fue una extraña sensación para mi, pues lo entendí como "yo me hago cargo de todo", lo cual me relajo totalmente.
Me enloquecía la idea de que mi profesor me viera desnuda, y apenas tuve oportunidad me quite toda la ropa para él. Cesar evidentemente emocionado también se quito todo y quedo ante mi una verga grande, gruesa y venosa que palpitaba... fui a su cuarto y me acosté en su cama abriéndole las piernas para darle la bienvenida, sin embargo sin ningún esfuerzo me tomo de mi cintura, me levanto y me puso en 4 en su cama (desde entonces es mi pose favorita)... estaba esperando su verga, pero primero llegaron sus dedos, los cuales como curiosos abrían mis labios como si mi profesor buscara ver muy dentro de mi, se tomo su tiempo mirando mis profundidades, después llego su lengua, mi vagina evidentemente húmeda se estremeció al contacto.
Por fin vino su verga (¿se puso condón?, me pregunte al no estar segura, no lo sabia y no me importaba, pues solo quería pertenecerle en su cama), metió su verga con fuerza, como queriendo atravesarme, lo sacaba casi en su totalidad y volvía con una embestida mas violenta que la anterior, y así fue incrementando fuerza y velocidad... solamente veía la pared y sentía un placer enorme, oscilaba entre mis gemidos normales y gemidos casi gritados, algo era claro y es que no quería que se detuviera.
Seguía con su ritmo casi frenético, yo le pertenecía, mi cuerpo era suyo y me excitaba la sensación de estar a su voluntad, literalmente yo no tenia ningún control, sentí venir mi orgasmo... y fue lo mas intenso que había sentido hasta ahora, gritos ahogados saliendo de mi, pero Cesar no se detuvo, sentí desfallecer un poco, y con gran sorpresa me di cuenta que venia otro orgasmo... y este más intenso que el anterior, mi cabeza callo y me recosté en la almohada, pero mi profesor mantenía mi cola parada, seguía clavándome y clavándome... y vino entones un tercer orgasmo...y un cuarto.
En este cuarto orgasmo, sentí que Cesar se venia también, me agarro de mi cabello levanto mi cabeza y mi coño recibió todo su desahogo, lo saco y se acostó a mi lado mostrándose agotado, yo estando exhausta me deje caer en la cama, mientras percibía que mi vagina estaba mas húmeda que de costumbre, pase mi mano y me di cuenta que estaba llena de semen.
Pero no me importo.
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