jueves, 7 de mayo de 2020

Cuando estoy con un hombre joven (3)

Estar encima de él y tener el control hace que él se relaje un poco, es como decirle que debe dejar de preocuparse por darme placer. Y esa creo que es una premisa en mi vida, yo misma me encargo de mi propio placer, soy la que mejor conoce mi cuerpo, sus secretos y debilidades. Él se deja guiar, deja todo mi cargo. Sus ojos miran mis senos que se mueven ligeramente, mi cadera dibuja círculos, en ocasiones el trazo es adelante y tras o arriba y abajo, todo muy lento. 

Me estimulo mi clítoris, como mostrandole la forma en que me gusta. Toca mis senos, se levanta, los lame, los besa. No tardo en sentir como me vengo, como gimo y como él se retuerce viniéndose. 

-ya te tienes que ir-

-pero no quisiera irme-

-cuando tengas cédula-

-Sí, lo sé... pero-

miércoles, 6 de mayo de 2020

Cuando estoy con un hombre joven (2)

Al comprar los condones lo note nervioso, entiendo que cando la persona utiliza la palabra "preservativo" es que la situación lo tiene algo abrumado, ademas, hubo gotas de sudor, sonroja miento extremo. Todo esos detalles suelen divertirme. Fuimos a mi apartamento, nos acostamos en mi cama y le dije que mi cama tenia reglas, que son las siguientes:


  1. Solo pasa lo que yo deseo
  2. El invitado debe hacer todo lo posible por darme placer
  3. Todas las sensaciones deben ser comunicadas de alguna forma
  4. Esta prohibido llevar ropa
Él acepto, se desnudo y lo deje desnudarme. Nos besamos, chupo mis senos, abrí mis piernas, lo deje que me observara como me daba placer, con el propósito que reconociera mi cuerpo, pues hasta ese momento hacia un esfuerzo absurdo por mirarme a los ojos, por sostener mi mirada y eso suele ser un error. 

Le ayude con el condón, lo masturbe, se lo chupe. Me acosté, le indique que era bienvenido dentro de mí, me penetro con relativa facilidad. Hice énfasis en que lo hiciera despacio, que "saboreara" el momento y mi vagina. 

Luego se movió como un loco, como un intento de actor porno, no lo interrumpí, no sentí un placer significativo, pero él parecía estar pasando el momento de su vida. No tardo en eyacular y quedar tendido sobre mi. Su erección no se detuvo, así que decidí aprovechar la situación y tomar el control.  


Cuando estoy con un hombre joven (1)

Cuando estoy con un hombre joven la experiencia es tan única, y no es que los prefiera, pero llega a ser bastante divertido. La curiosidad, la intención de copiar las escenas más usuales del porno, y encontrase luego contrariados al ver que lo real es diferente a la expresión de esas películas. Hay una película de eso ¿no?, es con Scarlett Johanson.

Y luego se encuentran con que la realidad puede ser mejor solo si dejan guiar, y cuando experimentan mis orgasmos; en cuarentena comencé a follar con uno de 17, me visita día de por medio, en donde suele quedarse en la tarde. Hablamos poco, pero él actúa mucho y eso esta bien para mi.

Nos conocimos en alguna red social, y me pregunto si me gustan menores y de ser positiva la respuesta si eso incluía vírgenes y futuros estudiantes en mi escuela de enseñanza sobre técnicas sexuales. En realidad lo dijo así, y creo que esos son los detalles que suelen cautivarme.

A los pocos días estuvimos en mi cama, le hice comprar los condones por el puro placer de hacerlo sufrir.

jueves, 2 de abril de 2020

Cómo me masturbo

Depende de muchas cosas, no me gusta que sea mecánico o automático, pues considero que es un encuentro con mi cuerpo. Tengo dos lugares recurrentes para masturbarme: la ducha, la cual es un lugar oportuno para recorrerme, tengo un vibrador a prueba de agua que siempre esta ajunto al sampoo, no obstante, también suelo usar solo mis manos para darme placer; y en mi cama, ¿no es ninguna sorpresa no?

Me he tocado en mi oficina, especialmente cuando tengo mucha tensión. No tengo un vibrador en mi escritorio, así que siempre son mis manos las que actúan. No es raro que lo haga en el baño de un café o un centro comercial, incluso lo he hecho en el cine. El mar, un río, piscinas han sido testigos de como me estimulo.

Evidentemente mi clítoris suele ser el centro de atención, sin embargo, suelo estimularme los pezones y mi ano; gimo un poco, me estremezco como si follara con alguien. Me gusta tomarme mi tiempo, suelen ser sesiones de 5 a 15 minutos de puro placer. Es recurrente que recuerde alguna experiencia, no suelo fantasear o imaginar, prefiero recordar.

En ocasiones me gusta tener publico, pero un publico exclusivo, no me gusta masturbarme frente a una pantalla, tengo predilección por un publico en vivo.

Me toco todos los días, pero no es monótono, me esfuerzo para que no lo sea. Me disfruto.

lunes, 30 de marzo de 2020

Una buena puta...

Siempre que lo pienso no doy con otras explicación, era demasiado joven y tenia envidia de los demás, pues todos tenían siempre algo que contar, una anécdota divertida, un problema que produce en los demás una sensación de simpatía. Sin embargo, yo nunca tenia nada que contar, no tenia algo que recordar, ni una historia que me hiciera sonreír al repasar esas imágenes por mi cabeza en un momento de ocio. Creo que eso hizo que empezara a decir sí a pesar que no quisiera o que me aterrara la idea tan solo de salir de casa y no tener la certeza de cómo y cuando regresaría a mi casa.

Así inicio esta especie de romance con la bebida y con las relaciones. Siempre con dudas, con envidias, con anhelos; de modo que cuando llegue a casa de R, luego de una curiosa e inesperada invitación, tenia miedo, me temblaban las piernas como si mi cuerpo ya sintiera que algo iba a suceder. Creo es inevitable que las primeras veces suceda algo que luego sea objeto de algún tipo de arrepentimiento o de consecuencia indeseada por lo menos. Pues siempre digo que no me arrepiento de nada, pero en el instante vivido la incertidumbre puede llegar a ser insoportable, turbia.

Tome como si fuera agua, mis mejillas las sentía muy calientes, hacia un calor poco común; en un punto pensé que todo eso estaba mal, que estaba haciendo algo malo, que no debía estar ahí. Una niña de 16 años de edad, con un grupo de hombres, sola, y con alcohol como excusa de reunión. Ahora soy adulta y entiendo muchas cosas, pero en aquella ocasión era ingenua y descuidada, no comprendía lo que la relación de ciertas variables puede acarrear.

- tómese una por las almas- dijo uno, me sirvió un aguardiente en un vasito de vidrio que pensé era solo un adorno.

- ¿y ese vasito? -  todos se rieron, me enoje, pero no sabia que estaba enojada, creo que reacciones riéndome también, pero como un mero reflejo al ambiente.

- tomeselo - dijo otro.

Me lo tome a sorbitos, y todos rieron otra vez, lo que me molestaba de esa risa era que no tenia ningún tipo de filtro social. Qué tontería, pero así lo pensé, pues no era posible reírse tan ampliamente y al parecer sin razón alguna.

- eso es de una, así - y todos al tiempo tomaron su aguardiente y de un solo trago dejaron sus vasitos vacíos. Los imite y la sensación fue extraña, entre desagradable y placentera a la vez.

- !eso, muy bien, así es que es ! -

- ¡otro, otro, otro ! - corearon

Me tome el siguiente, y el siguiente, estaba sentada en un sofá, que empezó a no ser tan estable como pensaba, por alguna razón el sofá y el suelo parecieron moverse ligeramente. Me quite el saco, tenia ya demasiado calor.

- streaptease, streptease - gritaron algunos.

Pase las mano por mi cabello y me percate que estaba sudando, me pasaron otro vasito y les dije que no quería más.

- No, Pilar, tiene que colaborar, hay que gastar esas- dijo uno y mostró cinco botellas de aguardiente, me parecieron enormes, me reí considerando que una sola botella daría para toda una noche.

- Bueno, yo ayudo un poquito - 

- No, no, no, aquí es todos por igual - 

- Esta bien, pero ahora mas tarde -

- No, tomesela de una - sirvió un nuevo trago y me lo dio.

Lo tome, reí sin control al pensar "todos están borrachos y se ven chistosos", enseguida me di cuenta que ya estaba riendo como ellos, esas carcajadas son filtro social, lo cual significaba solo una cosa. Pero no me sentía igual de borracha que ellos, es más ¿lo que sentía era estar borracha? o ¿se necesitaba mas tiempo para estarlo?

- Tome otro - 

- Pero esta hasta la mitad no mas - me mostré sorprendida, todos rieron, yo reí.

- La otra - En ese momento pensé que cinco no era tanto y era demasiado a la vez.

- haber, uno mas grande - alguien se sentó a mi lado, era el hermano mayor de un compañero del colegio, agarro mi rostro y me hizo tomar de la botella.

En ese momento el mundo dio dos vueltas enteras, todos rieron, no estoy segura porque, pero rieron mas que en previas ocasiones.

- se le va a salir una teta - escuche decir alguien.

- ¡que se la saque, que se la saque! - mas risas, y gritos que no pude discernir palabras.

- !que las muestre, que las muestre ¡ - corearon todos al unisono.

Alguien se acerco y abrió mi blusa, no llevaba bra, entonces por un instante mis senos quedaron expuestos.

- !que ricas ¡ - 

-! deje ver más¡ -

Me cubro con mis manos lo mas rápido que pude, reí sin control, incluso lagrimas cubrieron mis mejillas.

- !salud¡ - dijo uno, se acerco con un vasito y me lo tendió, al ver que no lo recibía por tener mis manos ocupadas - abra la boca - dijo.

Abrí mi boca y cayo en mi garganta todo ese aguardiente.

-Pilar, a que no es capaz de bajar las manos-

-Hágale Pilar, un ratico-

-No-

-solo un poquito - dijo otro

-No-

-hágale miedosa-

-le da pena porque no tiene qué mostrar-

Muy en el fondo me sentí atemorizada y vulnerable, pero a la vez estaba emocionada por la novedad y ser el centro de atención.

-que se quite todo-

-ahí esta, dos mil pesos si se quita todo-

-yo ponto cinco-

-eso, quien pone más?-

-Mire Pilar, 20 si baja las manos-

-No, no quiero- reí como una histérica.

-miedosa- 

-no es capaz-

Me levante, y me di cuenta mal que estaba, no me pude mantener en pie. Baje mis manos, me quite la blusa, alguien vació su vasito de aguardiente en mis senos, todos reímos al tiempo. Otro hizo lo mismo, luego se acerco y lamió mi pezón; todos gritaron, cualquier pedazo de control se fue en ese momento, primero para mi y luego para todos.

Otro hizo lo mismo, lleno mis senos de aguardiente y los lamió. Otro se acerco hizo lo mismo, bajo sus manos y desabotono mi jean. Lo aleje, me quite en el jean, lo puse a un lado, luego mi tanga. Se hizo un silencio por un par de segundos.

-que se toque-

Siguieron gritos, rosas que no entendí, alguien me empujo para que me acostara en el sofá. Empece a tocar todos mi cuerpos, mis senos, mi abdomen, mi boca, mi vagina, mis piernas. Vertieron mas aguardiente sobre mi.

Luego hay escenas perdidas en mi cabeza. Soy consciente de estar en una cama, y hay muchas manos que recorren mi cuerpo, una en cada seno, otra en mi espalda, mis piernas, 3 o 4 dedos de manos diferentes en mi vagina, dos dedos en mi culo.

Un rostro desconocido esta muy cerca de mi rostro, me besa con pasión, mi vagina me arde, lo que es señal que no es el primero en estar dentro de mi. Me hace venir, un orgasmo muy intenso, mucho más intenso que los que me había dado mi novio hace unos meses. Viene otro, es un amigo del salón, me penetra con fuerza, no me mira a los ojos, me besa y me hace venir con poco esfuerzo, luego otro amigo del salón, me mira a los ojos mientras me penetra, me emociona mirarlo y me emociona reconocer que le gusta mis expresiones de placer.

La luz se apaga por un instante, pero en realidad han pasado horas. Hay alguien encima de mi, dándome leves embestidas, viene alguien y me lo quita de encima, me penetra como un desesperado. Trato de levantarme cuando ya todos han terminado, me siento al borde de la cama, me duelen las piernas, mi vagina arde, mi culo esta roto. No es la primera vez que me dan por detrás, pero si es la primera vez que lo hacen varios en una misma noche.

La cama tiene manchas de semen, hay manchas de mis líquidos y hay un par de lineas de sangre. Me duele pensar, o mas bien soy incapaz de pensar, no puedo levantarme, temo ponerme de pie. Cuando al fin lo logro, voy con dificultad hacia el baño. Parece una morgue, muchos cuerpo apilados en el suelo, en una silla, en un sofá. Tomo agua, semen sale de mi vagina, escurre por mis piernas. El ambiente tiene un olor a sexo, alcohol, cigarrillos y vomito.

Salí de la habitación, fui a la cocina, me serví dos vasos de agua, Me senté en el sofá, que era el único lugar libre, y me deje caer, no tenia nada de fuerzas en mi cuerpo. Imagine el mal rato que pasaría el que tuviera que limpiar todo.

El mas grande se levanto también, hizo mi misma operación, fue a la cocina y se sirvió un vaso de agua, se hizo a mi lado.

-usted esta muy rica, y ademas es una puta-

Fue la primera vez que me llamaron así, y por alguna razón recibí ese "puta" como un cumplido.

-todavía le tengo algo - se agarro el pene, lo tenia casi erecto. Se acerco, se izo encima de mi, esta vez con ternura acaricio mi rostro, me miro a los ojos.

-una buena puta nunca dice que no-

-una buena puta siempre quiere mas -dije

-pues una buena puta abre las piernas desde temprano- me penetro y con ello se fue su ternura, se hizo un salvaje.



jueves, 26 de marzo de 2020

Un despertar

Despierto con un dolor de cabeza que rápidamente olvido al darme cuenta que no estoy segura dónde estoy, que mi despertar es una incertidumbre de momento insoportable; mi ultimo recuerdo es en un bar, fui sola, o más bien me deje convencer de entrar sola a razón de dos cervezas gratis, el lugar resulta particularmente oscuro y la música me parece esta demasiado alta. Me siento en la barra y hasta ahí llega mi memoria, como si solo al parpadear cambiara de una escena a otra. La música se apaga y es reemplazada por un absoluto silencio. La frescura de la noche que se hizo luego calor de la multitud, ahora es un ardor en la piel.

No quiero abrir los ojos, me da algo de temor, estoy desnuda en una cama que no es la mía, mi vagina arde como rastro que fue usada continuamente en la noche, mi culo me duele, seguramente ultrajado más de una vez, en mi boca puedo percibir rastros de cierto sabor a semen. Mis nalgas y mis tetas tienen una temperatura diferente al resto de mi cuerpo, seguramente han tenido una atención especial.

Sin embargo, no he sido capaz de moverme, hay un temor de encontrarme con alguien junto a mi, de amanecer con alguien desagradable; pero la sed me llama, no soporto tener tanta resequedad en la garganta. Pero hay algo más, es como si mi pensamiento sucediera fuera de mi cuerpo, tengo la sensación que si ordenara a mi mano rasca mi nariz éste no respondería a mis deseos, así que por simple temor me abstengo de dar esa orden.

Hay movimiento en la cama, escucho un breve quejido, el movimiento se acerca a mi, se hace encima con la intención de estar dentro de mi, no puedo reaccionar, el dolor es soportable pero intenso; no busca mi placer, o más bien, busca su placer desde mi padecer. Puedo mover un poco mis piernas, intento cerrarlas pero él lo impide sin demasiada dificultad, enseguida siento que me vengo, me estremezco, gimo con debilidad, eso lo emociona, acelera el ritmo, quiere hacerme daño.

Su cuerpo tiembla como si soltara toda su energía vital en un instante. Se vistió a los pocos instantes y se fue. Volví a dormir y desperté mucho tiempo después.

lunes, 3 de febrero de 2020

Ventana Indiscreta: Rostro

Hace frío, pero lo más incomodo resulta ser esa llovizna tan sutil tan molesta que me hace pensar en que se me clavan miles de pequeños alfileres en el rostro; pero no importa, lo vale, solo quiero conocer a esa mujer frente a mi ventana, no obstante, creo que seria más exacto decir que es la mujer que a invadido mi mente y vive ahí constantemente como una silueta silenciosa que va y viene manipulando mis deseos, mis pensamientos.  Cierro los ojos, y la veo allí, en su cama acostada de medio lado con un libro en su mano, luego la imagen se distorsiona, y la imagen cambia, ahora la veo cómo estimula su vagina, veo sus senos y un tatuaje en su brazo izquierdo.

Me siento tonto y psicópata a la vez, nunca había perseguido a alguien así, y sin embargo, no hay rastro de remordimiento o culpa; el vigilante de la portería me observa con desconfianza y con toda razón debo parecer sospechoso. Se abre la puerta, sale una mujer con el cabello rubio, no es ella, suspiro y me doy cuenta que mi corazón se ha acelerado, estoy muy nervioso, terriblemente inseguro; se abre la puerta de nuevo, pero esta vez sale un hombre mayor, con el cabello gris; minutos después salen tres personas, dos mujeres y un hombre, ambas tienen el cabello oscuro, casi la misma estatura, visten chaqueta, así que no puedo evidenciar tatuajes, una lleva lentes oscuros.

Todo pasa en cámara lenta, lo malo es que no puedo decir quien es la mujer que esta en mis pensamientos, lo bueno, es que ambas tienes rostros muy atractivos, una es mas joven con  expresión coqueta, claro tal vez los lentes me llevan a imaginar lo que hay bajo ellos, la otra más madura, se ve segura y alegre. Pienso que debí asegurarme por mi ventana cómo iba vestida, pero es algo que se puede solucionar en la noche.

Esa tarde hice una edición en mis pensamientos, arrastraba el rostro de ambas mujeres a la escena de esta silueta, acostada de medio lado con un libro en la mano. ¿y saben qué?, en ambos casos quede a gusto con el resultado, pero, en lugar de especular mi deseo es tener una certeza.

En la noche saque un par de cervezas, me senté junto a la única ventana y espere. Si entraba una mujer vestida con jeans blancos, la conclusión es que seria aquella de los lentes oscuros, si por el contrario entraba una mujer de marrón, seria la más madura. No aparte los ojos de la ventana, las cortinas están abiertas, el apartamento oscuro y silencioso; minutos después, se abre la puerta y se ilumina toda la habitación, giro mi cabeza para mirar mi puerta como esperando que ella en lugar de entrar a su casa entrara a la mía.

La mujer va de blanco y deja sus lentes en una mesa, va a su sofá y se sienta, solo puedo ver su cabello que sobre sale por el borde del mueble. Mientras no puedo verla hago un nuevo ejercicio de edición en mi mente, es la mas joven la que va con la silueta de la mujer acostada con un libro en sus manos.

Se levanta, se desnuda y contemplo toda su silueta, apaga la luz y encienda la lampara de su mesa de noche, se acuesta en la cama, toma su celular y teclea, habla con alguien, luego lo deja a un lado, se levanta de nuevo, va a su cocina, no puedo ver bien qué sucede en la cocina y luego la veo desnuda con una copa de vino en su mano, se sienta en el sofá y de nuevo lo único que puedo ver es su cabello que sobresale por el borde del mueble. Mueve su cabeza y solo imagino que debe estar escuchando algo de música y relajándose, tal vez incluso tocándose. No sucede nada por un buen tiempo. Entonces decido salir a comprar algo para comer, al bajar me arrepentí de salir, me imagine que me podría perder de verla de nuevo caminando desnuda, o de verla estimulando su vagina.

Trate de no tardar y regrese a mi silla junto a mi ventana. La luz seguía prendida, pero había algo muy diferente, ella no estaba sola, dos siluetas en la cama, ella en cuatro y un hombre de cabello largo embistiéndola, ella  inclinada, sus manos sujetándose a la cabecera de la cama, él tiene sus manos en la cadera de ella. La penetra con fuerza, luego la toma del cabello y hunde su rostro en la cama, la mantiene así hasta que él da las ultimas embestidas, se viene y ella creo que también, no podría asegurarlo, lo que si puedo decir con certeza es que he eyaculado sin tocarme.

Ella se da la vuelta, se besan, él baja, besa su vagina, ella se estremece, y no puedo evitar imaginar este rostro con expresión de placer; lo hace pacientemente, ella se retuerce, el hombre sube de nuevo, chupa sus senos con intensidad, pone los pies de ella en sus hombros y la vuelve a penetrar; mi pene aun empapado se pone duro, lo tomo y empiezo a agitarlo. El hombre de cabello largo lo hace lento, lo mete y lo saca, luego más rápido, pone sus manos en los senos de ella, la penetra con fuerza, la cama se agita, bajo él, ella se ve delicada e indefensa. Enseguida, ella parece rasguñar su espalda, ambos se retuercen... y yo con ellos.

Ella se hace ahora de medio lado, muy similar cuando se acuesta con un libro en la mano. Él pone su mano en sus tetas, la abraza, la besa. Se quedan así unos instantes, luego él se levanta, apaga la luz, haciendo imposible ver más. Me quedo pensando, es apenas normal que tenga pareja.

La mañana siguiente naturalmente mi primera acción fue asomarme por mi ventana, mi vista estaba borrosa, y la ventana también, llovía y las imágenes se distorsionaban; no obstante, la vi a ella, cabalgando a su pareja, lo hacia con un ritmo acelerado, él posaba sus manos en sus tetas, ella termino agotada luego de unos movimientos, se besaron y entraron juntos al baño. No pude ver nada más. Pensé en bajar de nuevo a la portería y esperarla, observarla, poder escanear su rostro luego de esa noche y esa mañana de placer, pero seria demasiado sospechoso.

Salen del baño minutos después, se visten y se van juntos.