lunes, 30 de enero de 2017

500 Unidades en el Taximetro I

Hace años que no es fácil trabajar en la ciudad de Bogotá, hay una competencias abrumadora por cada convocatoria para una vacante, por eso no es de extrañar que se encuentre a profesionales muy bien preparados realizando trabajos que se distancian significativamente de su formación; una opción de trabajo recurrente son los taxis, que sin duda resulta ser una ocupación con diversas dificultades, la principal -o por lo menos de las que mas se habla- es la seguridad.

Joan lleva aproximadamente 4 años trabajando en un taxi propiedad de su suegro, éste le ha encargado el turno nocturno, de modo que su horario de trabajo habitual es de 6:00pm a 6:00am. Este suegro que es conocido como el Jefe o el dueño tiene cuatro taxis que están trabajando todo el día, esto le representa una ganancia económica significativa, y por ello hace dos años dejo de conducir.

El jefe decidió que aquellos cupos en sus cuatro taxis estarían destinados a familiares y amigos cercanos en los cuales podría confiar, de modo que él se tomaría su jubilación lo más tranquilamente posible; esto nace de su experiencia al comprar su segundo taxi, y de cual contrato a alguien recomendado por un compañero, pero que, con el tiempo el jefe se percato accidentalmente de como poco a poco lo estaba robando en el producido diario. !qué dolorosa y costosa lección de vida¡.

Puesto así, todo quedo en familia, de modo que la alineación que el jefe dispuso es la siguiente:

Taxi 1: el hermano menor del jefe, Fernando, el cual solo lo conduce medio día, y es el que coordina y hacer la revisión mecánica de todos los taxis. El resto del día lo conduce el hijo de Fernando, que nunca termino el colegio y se traslado de Montería a Bogotá exclusivamente para trabajar en la empresa familiar, además es el más joven de todos y uno de los protegidos del jefe.

Taxi 2: En este hay dos sobrinos del jefe, son hijos de su hermana menor, dentro de los cuales se encuentra Joan, y su hermano Jean-Pierre del cual apenas le lleva un año.

Taxi 3: En este esta el cuñado de Fernando, que es el único bogotano de la empresa familiar, Dario de 45 años de edad tiene como profesión abogado, pero por un infortunio y malas decisiones su tarjeta profesional le fue retirada hace cinco años,

Taxi 4: Un amigo cercano de Joan, -Carlos de 36 años de edad- el cual recién vive con su esposa  su hija de tres meses de nacida, y un primo lejano de la familia que llego no hace mucho a la ciudad, y el cual se puso en contacto con el jefe.

La noche esta despejada, Joan va serenamente conduciendo por la autopista, se dirige hacia la calle 100 con una pareja de abuelitos que van a visitar sus nietos en una reunión familiar improvisada; Joan revisa su whatsapp el cual le ha avisado de varios mensajes que ha ignorado en la ultima hora, se percata en la pantalla de inicio que lo han agregado a un grupo, "otro grupo de porno" piensa Joan, entonces decide ignorar los mensajes.

La pareja le da las ultimas indicaciones y Joan se estaciona frente a un edificio que parece nuevo o muy bien cuidado, la pareja se baja, pero Joan se queda estacionado; revisa de nuevo su wsp, pone atención a la pantalla y ve que el nuevo grupo al que ha sido agregado tiene como titulo "COSTAS", lo que lo deja algo desconcertado, toca la pantalla y puede ver algunos mensajes de voz y unas fotos que no se han descargado.

Revisando con detenimiento puede observar que todos los miembros del grupo le son familiar, puede ver a la mayoría de taxistas de la empresa familiar, exceptuando al jefe y a su hermano.

Enseguida toca la pantalla de nuevo para descargar las fotos, que en principio no son claras, pero que observando con mas detenimiento comprende que son las piernas de una mujer con medias veladas, Joan frunció el ceño y se rasco la cabeza, luego trato de entender las conversación; las fotos las ha enviado Carlos, y la mayoría de mensajes de voz son de él. Joan pone el primer mensaje de voz, en el cual Carlos comenta como un secreto de una mujer muy atractiva que estuvo en su taxi, la describe morbosamente y envía fotos de sus piernas, en ese instante Joan solo piensa en "¿cómo pudo haber sacado esas fotos sin que ella se diera cuenta?".

En los otros audios, los demás miembros del grupo le preguntan cuando y dónde la recogió, y a dónde la llevo. Carlos comento en un audio bastante largo que la recogió a las 5:00pm en Unicentro, ella le solicito que la llevara al Centro, en el transcurso del camino Carlos imagino tener una conversación altamente erótica con su pasajera, pero solo se atrevió a sacarle un par de fotos a sus piernas. Todos rieron por su acción.

Ese grupo se convirtió poco a poco en un espacio en donde todos se comentaban anécdotas de toda clase que sucedían en su cotidianidad. Robos de los que eran testigos, Jean-Pierre pudo ver como se robaban una camioneta con un bebe adentro, y de como una madre desesperada y negligente pedía ayuda a gritos; Dario relato una tarde como una mujer casi da a luz en su taxi, y como una noche un extranjero le pago en Euros.

Sin embargo, la mayoría de historias tenían un alto contenido sexual, aveces fantasioso y aveces verdaderas aventuras; Carlos proveía al grupo fotos sacadas con su celular  con una cámara que instalo con ese propósito en el espejo del auto. Y es a estas historias que nos vamos a dedicar.



Continuara...



miércoles, 25 de enero de 2017

Angie I

Quiero compartirles algo, es una pequeña historia personal que solo pocos saben; cuando me pidieron escribir alguna experiencia intima no tuve duda de cual debería relatar, tal vez no por ser mi mejor experiencia sino las que mas recuerdo, y que ya pasado los años aún genera muchas cosas en mi.

Me tome la libertad de contarlo como una espectadora privilegiada de mi propia vida sexual, pues hoy día creo que he sido afortunada de tener una mente lo suficientemente abierta como para no avergonzarme de lo que he vivido y que lo puedo decir sin temor a equivocarme "he tenido la vida sexual que he querido", no conozco lo que es estar frustrada, cada fantasía que he ideado se me ha cumplido sin mayores dificultades, me he comido a tipos muy atractivos y puedo hablar de sexo sin sonrojarme.

Creo que todos recordamos mucho nuestras épocas en la Universidad, yo estudie en la Piloto, y fueron cinco años bastante agradables y locos; pude viajar y conocí muchas cosas de mi país, tome, baile, tuve sexo. Para mi todo empezó en el segundo año, cuando dos compañeros me propusieron que compartiéramos un apartamento, lo cual me pareció de inmediato una muy buena idea. Rentamos un apartamento de dos alcobas en la calle 53; yo me quede con la alcoba principal y ellos la secundaria, había una sala razonablemente amplia y una cocina tipo americana.

En ocasiones tenia relaciones con ellos, aveces las teníamos los tres al tiempo, los cuales fueron mis primeros tríos y mi "inducción" a las dobles penetraciones. Establecimos algunas reglas básicas la primera noche que pasamos en nuestro nuevo apartamento; cada uno podía entrar otras personas, con la condición que no se quedaran viviendo ahí, yo tendría mis encuentros en mi cuarto, y ellos en el suyo, de modo que si alguno tenia acción el otro debía dormir en el sofa-cama de la sala. No habrían comentarios y no se permitía opiniones.

Debo decir que estas reglas funcionaron durante los tres años que estuvimos ahí, y que a mi personalmente me facilitaron la vida. La segunda noche fui la primera en tener acción y mis compañeros respetaron ejemplarmente mi espacio y mi intimidad.

Esta historia no se entendería lo suficiente si los les presento a mis dos compañeros y nuestra historia. A Jairo lo conocí un año atrás, era el mejor amigo de mi primer novio en la universidad, pasamos mucho tiempo los tres o los cuatro cuando él tenia alguna novia fugaz, él llevaba aproximadamente cuatros años en Bogotá, a la cual llego luego de problemas en su ciudad, nació y creció en Santa Marta, y a pesar de su edad -24 años entonces- ya tenia dos hijos -de 5 y 2 años de edad-, con mujeres diferentes. Y Sebastian, que viene de Medellin, y llevaba en aquel entonces apenas un mes en la ciudad, era mucho más maduro -35 años- y se definía como un soltero feliz, no tenia hijos y dejo su ciudad por problemas de seguridad.

Con el primero empece a tener sexo cuando aun estaba de novia de su mejor amigo, y desde entonces tuvimos una conexión intima muy poderosa, con el segundo tuve un encuentro casual en mis vacaciones que pase en el eje cafetero, creo que lo contacte por una pagina de citas y pasamos un fin de semana en un hotel en Pereira, me pidió no perder el contacto pues iba a mudarse a mi ciudad.

En la tercera noche tire con un vecino que me encantaba físicamente -intelectualmente no mucho-, Jairo tuvo un interesante encuentro con alguien que conoció en un chat, recuerdo que la chica grito bastante esa noche -de inmediato supe por qué-, y Sebastian se vio obligado a dormir -o intentar hacerlo- en la sala -sinceramente en sofa-cama era muy cómodo, aunque nunca dormí ahí-.

En la cuarta noche todos fuimos afortunados, yo repetí con el vecino, Jairo trajo otra amiga y Sebastian con su nueva novia. Recuerdo esa mañana siguiente, lo incomodo o raro que fue el encontrarnos los seis en la sala; las dos mujeres me miraban con lo que entendí era un poco de rabia, durante un tiempo recibimos continuas visitas de la nueva novia de Sebastian, siempre he pensado que iba más a vigilar que a estar con su pareja.

Los domingos usualmente era para nosotros tres, salíamos a cine, a comer, o nos quedamos en la sala o en mi cuarto, el plan era simple, pero siempre con un alto contenido sexual. Era recurrente que buscáramos porno, vídeos de tríos HMH y tratábamos de poner en practica en paralelo la escena, casi todo, pues cuando nos dábamos cuenta que la escena no era del todo heterosexual quedábamos congelados y moríamos de risa en ocasiones.

Debo decir que para un hombre "comprometido" no les es conveniente vivir conmigo, un día la novia de Sebastian encontró mi panty en su cama, y por lo que me contaron fui afortunada de no estar ahí cuando sucedió.

Hubo semanas donde cada noche de la semana había un hombre diferente en mi cama, y que no pensaba más sino en los placeres de la vida. Ese apartamento fue pura lujuria durante tres años.

Pueden llamarme Angie, soy bogotana, pero casi nunca me creen que lo soy; principalmente por el color de mi piel moreno tostado, canela dicen algunos, mido 1.70, y tengo una tatuaje en el muslo derecho que se extiende por un costado y llega hasta casi tocar mi nalga. Soy delgada, fui en su momento modelo de protocolo, ya saben, estuve en varias ferias vendiendo productos con vestidos escotados y cortos, pose en autos de lujo y tuve que escuchar mil veces la pregunta: ¿vienes incluida con el carro?.

Un día en una feria -en Cali- dije que si a esa pregunta, y termine encerrada en un motel todo el resto del fin de semana con un Catalan de los más atractivo. Una noche, mi jefe me follo en otra feria encima de un Jaguar verde esmeralda, mi cola quedo llena de su semen, además recuerdo que me pidió que lamiera el auto, ahora que lo pienso es un fetiche algo extraño.

Si han estado en Bogotá seguramente conocen el Salitre Mágico, en donde hay una gran rueda de chicago que se mueve muy lentamente, y la vista es maravillosa; un día Sebastian me reto a desnudarme completamente en ella, cuando estuviéramos en lo más alto, él perdió la apuesta, y dije que quería una folladita ahí mismo. Le dimos un espectáculo a unos adolescentes que estoy segura nunca olvidaran en su vida.

Una noche con un amigo entramos al Parque Simon Bolivar, no fue fácil, y nos desnudamos a oscuras, con el alcohol nos olvidamos del frió y tuve uno de mis mejores experiencias, después creo que fue más fácil entrar que salir.

Terminando semestre tuve una conversación con Jairo, que estaba ya bastante tomado, me comento que tenia una obsesión descontrolada por la idea de organizar y participar en una orgía, pero no quería ir a un bar sw o algo así, su idea era por así decirlo algo más intima. Le pregunte que si estaba viendo vídeos de orgías, pero el me dijo que eso no tenia nada que ver.

Él me contó de rumores de su universidad, de reuniones subidas de tono, de experiencias cargadas de puro erotismo, de una chica libidinosa y de grupos que tenían regularmente actividades interesantes. Me pregunto si estaría dispuesta a algo así en el apartamento, a lo que en primera estancia me pareció demasiado loco, sin embargo, entre mas lo pensaba pude imaginar que podría resultar una experiencia totalmente diferente y que esta era la época para vivir ese tipo de cosas.

Le dije que si, y nos olvidamos del tema por un tiempo.



Continuara.....





miércoles, 11 de enero de 2017

En Nombre del Padre IV

Cuando desperté ella ya no estaba en la cama, en ningún momento tuve dudas de la experiencia de la noche anterior, seria tonto decir "no sé si fue un sueño" a pesar que ya anteriormente tuve un sueño erótico con ella; cada célula de mi cuerpo sabia lo real que ha sido esa noche, me encontré totalmente relajado en mi cama. Lo único que me pregunte y que obviamente deseaba que la respuesta fuera un contundente SI, era si eso que sucedió volvería a suceder, ¿eramos acaso novios?, o ¿fue algo de una noche loca?.

Pense que simplemente se había ido, -ahora que lo pienso no sabia ella dónde vivía- y descuidadamente baje por las escaleras sin saber qué hacer, a donde ir... tuve una sensación de impotencia, ya que solo rondaba en mi mente cuestionamientos y dudas; sin duda de querer llamarla no sabría donde hacerlo, si quisiera hablar con ella no sabría de qué, de cumplir nuevamente mi deseo de follarla no tenia ni idea si ella estaría interesada en repetirlo. En mi caso no tenia duda, ha sido el mejor sexo que tuve, nunca tuve una mujer tan activa y pasional.

Seguí bajando las escaleras y sinceramente me sorprendí al verla en el segundo piso, de nuevo fumando un cigarrillo junto a la ventana, pero esta vez estaba totalmente desnuda en la sala de mi casa; en el momento que se percato de mi presencia tiro el cigarrillo por la ventana y se sentó en el sofá cruzando las piernas, me miro, me pregunto si mi papá llegaría pronto, yo le respondí que hasta el otro día vendría a casa. Con un tono bastante coqueto me pregunto que si quería seguir jugando, a lo cual dije un si rotundo.

Abrió sus piernas lentamente, y puso un dedo en la superficie de su vagina, como señalándola y tocándose el clítoris levemente; me acerque torpemente pues no podía decidir qué hacer... y cómo hacerlo, cuando estuve frente a ella no pude apartar mi vista de su vagina, parecía húmeda, ella noto mi mirada y la alimento abriendo su vagina con sus dedos, la penetre con la mirada, me puse de rodillas para verla de cerca, y olerla, y luego hundí mi rostro en ella como un demente.

Gemidos, gemidos inundaron mis oídos, moví mi lengua desordenadamente y parece que ello le encantaba, puso sus manos en mi cabeza y la presiono contra su coñito, me ahogue con su aroma y con su humedad. Luego me puse de pie, tome mi pene y lo guié hacia su vagina, ella abrió mas sus piernas y las puso en mis hombros, la cabeza de mi pene rápidamente se perdió en las profundidades de su vagina, y me quede observando como tomando una foto mental de como mi verga encajaba en su coñito, me moví lentamente, observando y saboreando el instante.

No tarde en venirme, lo saque antes y me derrame en sus senos y en su cara; observe la escena y la tengo detalle a detalle en mi memoria, con mi semen en medio de sus teticas y en mitad se su rostro, escurriendo pesadamente.

Entro a la ducha, y se baño con agua muy caliente, salia vapor de la ducha, no cerro la puerta, lo que me permitió observarla mientras se duchaba; salio con una toalla corta que dejaba ver su vagina, se vistió y apenas despidiéndose se fue.

Al día siguiente cuando me vi con mi padre creo que yo tenia una estúpida sonrisa dibujada en mi rostro, pues él me miraba de forma extraña, como preguntándose qué me tenia así, yo lo sabia muy bien, casi que seria decircelo en su cara, pero no lo hice, siempre guarde silencio.

Pasaron los días, pasaron meses y no supe nada más de ella, siempre la tuve presente, y en el fondo sé que mi padre también, creo que nos volvimos dos hombres amargados y aburridos. No hubo noche que no pensara en ella, mi casa se hizo un retrato viviente de esos preciosos momentos, aun la imagino en esa ventana, fumando desnuda, la imagino en la ducha y en mi cama, casi que la escucho en la habitación de mi padre.

Recuerdo muy bien el día en que por fin me atreví a preguntarle a mi padre por ella, me lanzo una mirada inquisitiva y desconcertada, pero no dijo mucho, tenia dos cervezas encima y solo me dijo como novedad que la había visto con un amigo de él; no encontré la forma de preguntarle si tenia su teléfono, así que solo espere a que se durmiera y buscaría en su celular, tal vez si me ponía en contacto con ella, me recordaría y podríamos de nuevo pasar una noche de placer. Pero cuando busque en sus contactos no encontré ninguna información de ella.

La vi una ultima años después, creo que queda bastante claro que ella fue desde el inicio una obsesión para mi, y cuando cumplí 19 o 20, -no lo recuerdo bien- se me ocurrió una idea, de la cual no me atrevo a atribuirle un calificativo; recordé que mi padre me dijo alguna vez que ella estudiaba en la Universidad Los Libertadores, por lo que me pareció sencillo ir un día a esperarla, y tal vez saludarla, me aferre de ese modo al único dato que podía acercarme a ella. Pase así toda una tarde y una noche en la puerta, esperando sentado viendo como las personas -estudiantes y profesores- entraban y salían, vi mujeres muy lindas y hombres muy viejos, escuche conversaciones de amigos, y quejas de las notas, pero de ella no tuve novedad.

Creo que eran pasadas las 9:00pm cuando por fin pude verla, salio de la universidad con sus jeans y una chaqueta blanca; quede inmóvil, a pesar que mentalmente había imaginado mil veces cómo me acercaría, simplemente en el momento no pude, ella mientras tanto entro a un carro que vino por ella y se fue.

Nunca regrese, me sentí tan mal que la idea de esperarla de nuevo resulto ser desesperante, de modo que ahora en mi mente la escena mental del encuentro siempre terminaba con un "no te recuerdo".

El año pasado mi corazón se acelero como esa noche cuando encontré su blog, he leído cada una de sus historias, la contacte y le conté mi historia. Fue vergonzoso, pero liberador.



FIN




lunes, 2 de enero de 2017

En Nombre del Padre III

De repente solamente abrí los ojos, era aún de noche y apenas si pude ver un par de estrellas en mi ventana, no estaba seguro de la hora ni en qué momento de la noche me quede dormido con la ropa puesta, con mis tenis en mis pies y sin poderme decidir si quitarme la ropa o simplemente ya dormir así el resto de la noche. Habia algo peculiar en mi cama, no pude decir qué era, sin embargo...

No estoy seguro en qué momento me encontré a la novia de mi padre totalmente desnuda en mi cama, la vi a los ojos y pude interpretar de su mirada que deseaba lo mismo que yo, ella me dice a mi oído que siempre piensa en mi, incluso se masturba pensando en mi pene y que quiere pasar todo el tiempo conmigo en mi cuarto. La veo, como queriendo guardar esa imagen para mi solo, su abdomen sensual hace que no deseen más sino recorrerlos con mi lengua. Todo es perfecto, tal como me había imaginado el momento, ella es perfecta, es mi objeto de placer y esta disponible para mi; todo es perfecto hasta que abro mis ojos, me doy cuenta que solo era un sueño, sin embargo sonrío al tener tan magnifico sueño, entonces pienso lo extraordinario que seria poder programar los sueños, así, seguramente la novia de mi papá seria una invitada recurrente en mi espacio onírico.

Mientras pienso en eso miro al techo y trato de formar algunas figuras con las manchas que hay por el paso de los años, y de la humedad también. Miro el celular -casi me quemo las retinas con lo brillante que es- puedo darme cuenta que apenas son las 5:00 am, el sueño me ha abandonado, lo que me lleva a tratar de decidir qué hacer; prender la Tv no parece ser una buena idea, a esa hora por lo general no hay cosas interesantes, y no tengo energía suficiente para salir de mi habitación. Paso lo inevitable, me sumergí en mis pensamientos, luego de algunos minutos decidí salir de mi cuarto, y tal vez tomar algo.

Baje las escaleras con la intención de hacer el menor ruido posible, no prendí las luces, así que todo estaba bastante oscuro; escuche a lo lejos una radio vieja que tenia estática, como de las emisoras que escuchan los abuelos, baje escalón a escalón, lentamente con temor de tropezarme. no sé por qué razón venia con la fantasía de verlos en la sala, o tal vez en el cuarto de mi padre esta vez con la puerta abierta, esa sola idea acelero los latidos de mi corazón, realmente estaba emocionado. Pero al estar en el segundo piso nada paso, la puerta estaba cerrada y había un silencio como si nadie estuviera ahí.

Al día siguiente vi a mi padre de muy mal humor, apenas si me dijo un par de palabras -creo que solo una hola y un adiós-, me temí lo peor, pero no hice comentarios al respecto. Pasaron los días, las semanas y no volví a ver a la novia de mi padre -si aún lo era, sin embargo todo indicaba que ya no-, cada vez que veía a mi padre tenia en mente reclamarle, preguntarle e incluso insultarlo por haberla dejado ir o por haberle hecho daño -si, era como su guardaespaldas secreto-, pero en los hechos todo se hizo mas silencioso entre nosotros.

Solo tenia un recuerdo de ella, su aroma en ese consolador -todo un Jean Baptiste ¿no lo creen?-, el cual guarde en una bolsa plástica para conservar su aroma, y creo que funciono por un tiempo; en ocasiones lo sacaba y lo olfateaba, imaginando, imaginándola cerca e imaginándome en ella. Antes de empezar a matar mujeres y volverlas perfumes decidí buscar una novia, nunca me había sido difícil, pero esta vez, me fue imposible; busque a una compañera del salón que había estado "enamorada de mi" por años, y que nunca determine -muy tierna para mi gusto-, pero me dijo que tenia novio; decidí entonces con otra compañera de un grado superior al mio -ella tenia fama de fácil- y solo me miro y se rió en mi cara. Creo que mi autoestima estaba por el piso, empece a hacer algo que no hice nunca, verme al espejo cada mañana, y... si estaba un poco gordo, mis amigos me decían que tenia más tetas que muchas del salón, pero nunca ha sido eso un problema, e ir con mis ex no fue nunca una opción.

Mi padre saco cada vez mas escusas para viajar por cuestiones de negocios, podía pasar todo el fin de semana en Girardot, en la Vega, la Dorada, Ibague, aveces Villavicencio. Nunca le dije que quería acompañarlo y tampoco me lo pregunto, era claro que estar juntos era incomodo; tanto que preferí quedarme solo en casa e ir a almorzar todos los días donde mi tía.

Aquí llego al momento mas importante de mi relato a mi parecer: fue un sábado en la noche, una noche muy lluviosa en Bogotá, yo estaba solo en casa, mi padre como ya era de costumbre vendría tan solo hasta el lunes en la tarde; me senté en el segundo piso a ver algo de televisión, creo que no encontré nada interesante puesto que no puedo recordad qué estaba viendo.

El timbre sonó -pero no esperaba a nadie-, el timbre volvió a sonar, en mi casa no era usual escuchar el timbre; decidí bajar para abrir la puerta, y al hacerlo no pude creer que se trataba de la novia de mi padre, estaba toda empapada por la lluvia, con sus brazos cruzados trataba inútilmente de cubrirse del frió, temblaba y tenia su mirada clavada al suelo, su cabello negro le cubría la cara, pero el tatuaje de su brazo lo tenia muy presente, no dude por un segundo que se trataba de ella. Solo llevaba una camiseta negra y unos jeans -¿donde había estado?, ¿por qué esta aquí-, pensé preguntarle cosas, pero no supe ni como empezar, no supe si saludarla con un simple hola, o dándole la mano o un beso, ella me miro, me pregunto si mi papá estaba, le dije que no, luego me pregunto si podía pasar y le respondí que no había ningún problema, cuando paso a mi lado pude notar un aroma a alcohol y cigarrillo.

Ella entro y subió las escaleras como si estuviera en su propia casa, y sin dirigirme palabra alguna entro al baño; me fue imposible decidir si era afortunado o no, todo fue confuso. Me pareció buena idea traer algo de comer y de tomar -una gaseosa podría ser-, así que baje a la cocina, tome unas papas de paquete y una botella de 7up que estaba por la mitad, subí de nuevo, ya el baño estaba vacío y vi la escena más sensual que recuerdo haber visto en toda mi vida, ella se había quitado su ropa mojada, estaba con una toalla azul bastante corta, ella miraba por la ventana la lluvia y tenia un cigarrillo en sus dedos.

Me senté a su lado sin decir palabra alguna, ella apenas se percato de mi presencia, no me miro, yo la mire de arriba a abajo, su piel aun húmeda y brillante capto toda mi atención; enseguida boto el cigarrillo por la ventana sin mirarme pregunto por mi papá, yo le dije que estaba de viaje de negocios y que volvería hasta el lunes -no pareció sorprenderle-, a continuación me pregunto la hora, mire mi celular y dije nerviosamente que eran las 11:00pm. Dio media vuelta, subió por las escaleras -yo la seguí sin pensar-, entro a mi cuarto y se quedo por un instante dando un vistazo a mi habitación, se quedo viendo un afiche de DBZ y otro del América que adornaban mis paredes, en silencio yo estaba a sus espaldas. Dejo caer su toalla, que quedo a sus pies, paso lentamente sus dedos entre sus cabellos; mientras que mis ojos totalmente redondos por la sorpresa se fijaban en un de tatuaje que no había visto en ella, una pequeña mariposa en su nalga izquierda, bajo el tribal de sus espalda baja el cual solo había visto parcialmente.

Me quede congelado, supe que no era un sueño pues pude sentir la erección que la situación me producía, pero todo esto era novedoso para mi; en primer lugar estaba acostumbrado a tomar la iniciativa para este tipo de situaciones, en segundo lugar me daba seguridad el estar con mujeres con poca experiencia -no tendrían mucho con qué comparar- y en tercer lugar era la novia de mi padre -no sé por que sigo pensando que lo es-, y eso de alguna manera estaba mal a mi parecer. Aunque por otro lado ¡seguramente mi padre debió lastimarla!, traicionarla, hacerle algo para que terminaran, y, ! si era así no tendría porque sentir culpa alguna por estar con ella¡.

Ella subió a mi cama, pude verle el culito y el coñito desde atrás -estaba totalmente depilado, solo había visto uno así en las películas-, lo hizo tan lentamente que pude apreciarla toda, luego se dio la vuelta y se acostó boca arriba, abrió las piernas, puso una mano en su vagina con la cual se froto delicadamente, su otra mano se enredaba en su cabello, pude notar que sus ojos estaba cerrados -tal vez fantaseando con alguien, tal vez con mi padre-, no pude moverme, no me atreví a acercarme, solo pensé en las cachetadas que he experimentado por "atrevido" y también pensé en un puño de mi papá en medio de mi cara.

Enseguida sus delicados movimientos se acompañaron de gemidos apenas audibles, sus ojos seguían cerrados observando quien sabe qué mundo de placer, sus pezones estaban ya bastante erectos por el clima y se veían como piedras; luego abrió los ojos, me miro creo que por primera vez, si, fue la primera vez que me notaba... lentamente se sentó en el borde de mi cama, puso sus pies en el suelo, y me dijo algo que no escuche, no dije nada, y ante mi parálisis general ella repitió sus palabras, me solicito mi ayuda y dio un par de palmaditas a la cama, justo a su lado, no entendí muy bien -¿ayuda para qué?-, solo obedecí y me senté a su lado, avergonzado puesto que en mi pantalón era bastante evidente mi erección. Se quedo mirando mi pantalón y pude ver que sonrió levemente, no pude adivinar lo que vino a continuación, puso su mano en mi pene y lo froto delicadamente -nunca nadie me toco así-, entonces me dijo que ella también podía ayudarme si quería, y creo que dije que si pues lo agarro con mas fuerza.

Me dijo que me quitara el pantalón y así lo hice, también me quite mi camiseta y quede desnudo igual que ella, mis manos estaban tensas y aferradas a la cama como ganchos; volvió a tomar mi pene, se inclino y lo puso en su boca -nunca pensé que me lo harían en la vida-, me puse más tenso, pero la placentera sensación en mi pene me dejo desconcertado, pues sin duda no quería que se detuviera, sin embargo de continuar así me vendría demasiado rápido, pero no la detuve y ella tampoco lo hizo. No puedo poner en palabras mis sensaciones, solo diré que uso diversas técnicas: por momentos lamió, en otros chupo, succiono, masajeo con la lengua... y con los labios. Sentí que iba a eyacular, me obligue a pensar en otras cosas, elegí visualizar mis clases, mis tareas, programas de tv. Ella se detuvo y pensé en lo bien que funciono.

Se reincorporo, su mirada se quedo en mi pene, mientras que yo intentaba verla a los ojos, encontrar su mirada, pero ella no lo permitió; enseguida ella levanto una pierna, la paso sobre mi y quedo sentada -pero no totalmente- en mis piernas... puso un dedo en mi frente y me empujo con fuerza, me deje caer -ella tenia el control de todo-, de nuevo tomo mi pene -sentí de nuevo que estaba a punto de venirme-, lo guió hacia su vagina y dejo caer su peso, estaba adentro de ella y me fascinaba la sensación húmeda y caliente, me pregunte si mi padre había tenido la fortuna de hacerlo con ella sin condón. Dio inicio a un movimiento circular, lento, vi sus tetas frente a mi, las toque con mis manos, luego con mis dedos apreté suavemente los pezones con todo el cuidado para no lastimarla, a continuación ella tomo mis dedos con sus dedos e hizo que los apretara con mayor fuerza.

De nuevo busque su mirada, pero sus ojos estaban cerrados, ella apretaba sus labios en un gesto de placer, y de nuevo vino a mi la sensación de eyacular... pero esta vez no pude aguantarlo pese a mis esfuerzos, en una explosión se fue toda mi energía, -ya me había venido en otras situaciones pero no como esta...- no sé si emití un sonido, no puedo ni imaginar los gestos que hice; ella se detuvo, quise mirarla pero sus ojos seguían cerrados, llevo una de sus manos a su vagina, y con dos dedos frenéticamente estimulo su clítoris, inicio de nuevo el movimientos de sus caderas -mi erección pese a la eyaculación se mantuvo firme-, creo que volví a eyacular casi enseguida, y luego un maravilloso orgasmo de ella, tembló y gimió, su boca se abrió como en un grito silencioso. Le pregunte si debí haberme venido afuera, y ella solo me dijo que se encargaría de eso... por primera vez me miro a los ojos.



Continuara...








sábado, 17 de diciembre de 2016

En Nombre del Padre II

En el transcurrir de los días se hizo usual que al llegar del colegio siempre encontraba a mi padre encerrado en su cuarto con su novia, y también se hizo costumbre masturbarme con los gemidos de ella; en cierto punto realmente considere que ellos asumían que las paredes eran anti-ruido, y creo que tiene que ver con que mi padre nunca me escuchaba en mi cuarto... incluso cuando tenia novia.

Una tarde fue un poco diferente, maravillosamente diferente a decir verdad, pues en el momento de subir sigilosamente al segundo piso, escuche sus gemidos un poco más claros y cercanos; eso hizo que subiera con mucho más cuidado, sentí que sudaba de más cuando pude ver que la puerta que siempre estaba cerrada en esta oportunidad no lo estaba del todo. Lo primero que cruzo mi mente fue seguir sin detenerme hasta mi cuarto, y encerrarme el resto del día, sin duda seria lo más sensato y menos arriesgado. También pensé en darme la vuelta e ir a casa de un amigo el resto de tarde, sin embargo la idea de ver desnuda a la joven novia de mi padre resultaba muy tentador.

La abertura de la puerta no era muy amplia, seguramente su encuentro ha sido tan espontaneo que no se percataron de cerrar la puerta, decido entonces echar un vistazo, me acerco muy lentamente y puedo ver como la punta de la cama se mueve por el movimiento de ellos, pero no veo nada más, trato de acercarme más pero la novia de mi padre hace notar que ha tenido un intenso orgasmo; se detienen y todo queda en silencio, entonces retrocedo y voy hacia las escaleras, subo a mi cuarto y solo pienso en ella, en verla desnuda.

Al día siguiente todos mis amigos me decían que estaba algo callado y distraído, tenían toda la razón, solo pensaba en cómo actuar si tenia otra oportunidad, solo pensaba si esa misma tarde después de clases ellos dejarían de nuevo la puerta abierta y esta vez -con un poco de suerte- podría ver más. En clase solo pensaba en ella y cómo se vería desnuda, no podía esperar en regresar a mi casa pronto.

No espere a nadie y fui directo a mi casa, me emocione anticipando el momento, pero en mi fantasía ella estaba sola en el cuarto de mi papá, gemía también, pero era debido a que ella misma se daba placer. Llegue pronto a casa, tenia suerte, ya desde el primer piso los escuchaba, subí la escalera lentamente, no podía soportar la espera y saber si ese seria el día en que por fin podría ver; al poner un pie en el segundo piso y girar me sentí muy decepcionado al ver la puerta completamente cerrada.

Creo que esos días decidí buscar una novia o algo parecido, alguien que me ayudara con esto que estaba viviendo; un amigo me dijo esos días que una vecina de él se había fijado en mi y que si me acercaba a ella pues el resto no seria difícil -no pregunte cómo él sabia eso-, creo que fueron argumentos muy poderosos porque al día siguiente la invite a salir -afortunadamente ella no sabia de mi reputación de morboso- y le robe un beso, el cual fue correspondido. Laura era la mayor de tres hermanos, ella cumplía con el rol materno mientras su mamá trabajaba, era algo gordita, con un rostro agradable y unas tetas muy llamativas

No fue difícil llevarla a mi cuarto unos días después, no había nadie en mi casa e imagine que ella gemiría igual a la novia de mi padre -no pregunten por qué-, creo que solo era un deseo irracional, y lo comprobé cuando Laura después de desnudarse solo se acostó y me dejo todo el trabajo a mi, y claro, ni un solo gemido; me vine en sus tetas y le dije que se fuera, espere una cachetada, pero ella lo tomo bien, como una cómplice casi incondicional.

Esa misma noche tuve problemas para dormir, estaba pensando en demasiadas cosas, baje a la cocina a comer algo, todo estaba oscuro y en silencio, o por lo menos a mi me parecía así, subí de nuevo las escaleras, cuando llegue al segundo piso la puerta del baño se abrió, y la novia de mi padre salia en toalla, se había duchado; pude ver otro tatuaje, esta vez en su brazo, una especie de tribal como de espinas de rosas, ella me vio pero no se sorprendió. No me dijo nada, y yo no le dije nada, me di cuenta que no habíamos cruzado mas de tres palabras en todo este tiempo. Estoy casi seguro que mi actual fetiche de ver a una mujer en toalla nace en ese instante, tuve la fantasía que esa toalla se caía y me dejaba ver todo su cuerpo, pero no sucedió, sin detenerse y apenas dándose cuenta de mi presencia volvió al cuarto de mi papá y cerro la puerta. Esa noche la cama rechino más que nunca.

Al día siguiente me vi en la tarde con Laura, solo eramos amigos, pero por alguna razón cada vez me resultaba menos atractiva, y evidentemente pensaba cada vez más en la pareja de mi padre; no puedo decir que ella no lo intento, pues cada vez sus escotes eran más pronunciados cuando salia conmigo, sin embargo en menos de una semana perdí el interés en ella, deje de llamarla e hice lo posible por no verla más.

Lo que les contaré a continuación sucedió un viernes en la noche, mi papá me dijo que vendría hasta el sábado en la noche, si no estoy mal había planeado un pequeño viaje con su novia -al cual obviamente yo no estaba invitado-, de modo que me quede en casa solo viendo un par de películas en mi cuarto; aproximadamente a las 10:00Pm me dio mucha hambre y baje a la cocina a prepararme algo, creo que me hice un sandwich de atún, me lo comí en la cocina y subí de nuevo, pero cuando llegue al segundo piso vi la puerta del cuarto de mi padre abierta, me invadió una inmensa curiosidad, ¿qué podría encontrar ahí?, ¿tal vez algo de la ropa interior de la novia de mi papá?, o ¿a lo mejor no hay nada interesante?; decidí entrar, total ellos estaban a kilómetros de distancia y nunca sabrían que entre con la intención de encontrar algo de ella -pero ella si lo supo-, y tal era mi estado que cualquier cosa habría sido suficiente.

Encendí la luz, vi la cama que estaba tendida y visualice en un segundo las horas de placer que han sucedido ahí; a simple vista no había nada de ella, solo de él, abrí la mesita de noche y solo vi un montón de condones, de varias marcas y de varias características que yo particularmente desconocía en aquel entonces, cogí unos que decían "punto g" y los guarde en mi bolsillo. Busque debajo de la cama y nada había ahí, luego en el armario y me sorprendí al ver ni siquiera un pantalón de ella, incluso mire detrás del tv y nada; no puedo negar mi decepción, entonces me acosté en la cama y mire al techo, me pregunte si nunca habían considerado que yo podía escuchar sus encuentros, luego considere que era probable que no les importara, al fin y al cabo es la casa de mi padre. Me levante y con mi mano pude sentir un objeto solido debajo de la almohada, sin pensarlo corrí un poco la almohada para no destender la cama y me encontré algo sorprendente.

Un consolador naranja, hecho como de goma o plástico, me pregunte si era de los de pilas, pero realmente no tenia importancia cuando me percate que este pequeño objeto naranja ha estado varias veces dentro del coñito de la novia de mi padre; considere la fortuna del consolador, pero en ultimas es un objeto, luego pensé en lo afortunado que era mi papá.

Quiero aquí hacer un pequeño comentario: a pesar de no ser virgen, en ese momento fui bastante consciente que nunca había contemplado la vagina de una mujer ¿eran todas iguales? claro que no, ya he visto en el porno que son diferentes, sin embargo nunca he visto una, o saboreado alguna, incluso no puedo decir si tienen olor, ¿acaso todas huelen igual?. Señor lector seguramente le sucedió que sus primeras parejas no dejaban que encendiera la luz, o que no dejaban -por vergüenza- apreciarlas desnudas, y hasta no le dejan a uno hacerles sexo oral... bueno por todo esto yo desconocía muchas cosas de la anatomía femenina.

Por eso me es algo difícil explicar lo que hice a continuación. Lleve el consolador a mi nariz, y aspire con fuerza, !qué exquisito aroma¡, es algo que me es imposible describir, creo que no existen palabras para poderles ilustrar ese aroma y lo que viví en ese instante, sin duda el olor impregnado en ese consolador daba cuenta de lo exquisito de la vagina de Pilar. Y enseguida -me sonrojo de lo que voy a decir- también pensé en probarlo, ya que tal vez podría tener algún vestigio de su sabor, puse el consolador a la altura de mi boca y lo lamí, primero solo con la punta de la lengua, y luego como si fuera un helado, pero no puede distinguir o percibir un sabor el particular.

Decidí tomar prestado el consolador -aun hoy en día lo guardo-, subí a mi cuarto, y me hice una de mis mejores pajas que recuerdo, con el consolador en mi cara e impregnándome del dulce olor de la vagina de la novia de mi padre.




Continuara.....


domingo, 11 de diciembre de 2016

En Nombre del Padre I

Nunca he estado seguro de contar esta historia tan abiertamente, ya que puedo estar contando temas muy sensibles para algunas personas; esta historia no es un total secreto, pues claro que se le he contado a algunos amigos -no a todos- y siempre que la he narrado no puedo evitar emocionarme. En la actualidad tengo 24 años de edad y estoy estudiando, pero en la época de los acontecimientos que estoy a punto de compartir con ustedes tenia 17, y recién cumplidos ya que todo puedo decir empieza el día de mi cumpleaños.

Pero antes de eso quiero establecer como era mi vida a los 16; primero que todo debo decir que vivo con mi papá, en ese momento él tendría alrededor de 45 años de edad, mi madre murió cuando yo tenia dos años en un accidente, así que solo la conocí por fotos y por las historias de mi papá y de mis tías. Mi padre nunca se volvió a casar, nunca le conocí una novia o algo similar -aunque supongo que algo tuvo- y a pesar de ellos siempre lo he visto como un hombre feliz, muy serio, aveces regañón pero hablo de una felicidad en la cual tenia tranquilidad.

Sin embargo esa tranquilidad no se veía reflejada siempre, muchas veces había tensión en su cara y entre mas crecía yo mas le preocupaban cosas; por ejemplo el que saliera con amigos, el que tuviera novia, el que en ocasiones no sacara las mejores notas. Cuando cumplí 16 fue difícil para él, pues ya pasaba mas tiempo fuera de casa que con él, y eso hizo que nuestra relación se hiciera distante, pero siempre habían peleas, creo que creía que estaba en malos pasos, y tal vez si, pero él exageraba y los que si estaban en malos pasos eran mis amigos.

El barrio no es bonito lo acepto, pero también hay buenas personas que lo salvan -almenos por ahora-, para ser sinceros mi padre no ha sido enteramente recto en su vida, pero sus negocios han hecho que nada nos falte. No les he dicho mi nombre, -y no lo diré- siempre pensé que si podía cambiarme el nombre escogería David, así que, así me conocerán en esta historia.

Mis amigos le tenían miedo a mi padre, así que nunca iban a mi casa. Mi casa, !ah mi casa¡, siempre me ha encantado mi casa, es bastante grande, tiene tres pisos y es bastante espaciosa, tanto que mi cuarto esta en el ultimo piso,y el de mi padre en el segundo junto con un baño -bastante grande- y en el primero pues la sala, cocina, comedor y un patio.

Últimamente veía a mi padre en su PC, distraído, hablábamos cada vez menos y me regañaba cada vez más, era muy incomodo estar con él, y cada vez se hacia más difícil.

Es importante decir que estuve por primera vez con una mujer a mis 16, en mi cuarto un viernes en la tarde, no fue como lo imagine -lo acepto veo mucho porno- y me había imaginado algo bastantemente más caliente, estoy casi seguro que mi papá se percato, pero no dijo nada. Mi padre tiene en su cuarto una colección generosa de vídeos porno, en dos cajas hay un montón de DVDs de películas, la mayoría películas normales, pero si uno buscaba al fondo daba con que estaban ocultas las de adultos. Durante dos años las he visto todas, cada vez que él salia, iba a su cuarto y buscaba en su videoteca clandestina, -lo admito, me masturbaba por lo general tres veces al día- veía su colección en mi cuarto y cuando era posible regresaba y las dejaba en su lugar, creo hasta el día de hoy que mi padre nunca lo supo.

Una tarde que estaba solo lleve a una amiga del colegio a mi casa, entramos a mi cuarto y le mostré una de esas películas, se sonrojo y se puso furiosa, no me dijo nada, solo se fue y no volvió a hablarme; creo que le contó a sus amigas pues empezaron a verme como el morboso del salón -me lo tenia merecido- y eso creo que implico que no tuviera más oportunidades con ninguna compañera.

Todo esto me lleva a mi cumpleaños 17, mi papá me llevo a comer pizza y me dio un celular -mi primer celular-, y recuerdo muy bien que me dijo que tenia una amiga o una novia, y que pronto la iba a llevar a la casa; no estoy seguro ahora que lo pienso si estaba pidiendo permiso o tal vez una aprobación, lo que sé es que en ese momento pareció más una imposición y una advertencia.

Me parece que fue un sábado el día que la conocí, debo decir que no soportaba la idea de tener una mamá o alguien que quisiera desempeñar ese rol conmigo, por eso a pesar que mi padre me había dicho que estuviera temprano para que la conociera... decidí no hacerlo. Le hable a algunos amigos de la novedad, algunos se burlaron e hicieron chistes que no me causaron gracia al respecto, otros simplemente no dejaron ver su opinión.

Eran alrededor de las 10:00pm cuando llegue a casa, vi la luz prendida en el segundo piso, así que supuse que iba a haber un nuevo enfrentamiento con mi papá, entre y escuche el ruido de su TV, que estaba ubicado fuera de su cuarto en una especie de sala de estar. Subí lentamente pensando en simplemente ir a mi cuarto, escuche voces y supe entonces que su amiga -o novia- aún estaba ahí.

Debí hacer una mueca pues mi papá me lanzo una mirada de advertencia, y todo fue totalmente diferente a como lo imagine; primero que todo la amiga de mi padre es algo joven -después me entere que tenia 21-, mas bien bastante joven, y bastante bonita, tiene un rostro y unos gestos amables que me dejaron perplejo, apenas si salude, y salí casi huyendo hacia mi cuarto, creo que eso le pareció divertido pues vi su sonrisa algo burlona... para ser justos tampoco debió ser fácil para ella, pero uno en esos momentos no piensa en nada. Me encerré en mi cuarto y no podía dejar de pensar en la novia de mi papá en lo joven y bonita que me ha parecido, en que yo esperaba una mujer de la misma edad de mi padre y en que mi "madrastra" por así decirlo era casi de mi edad.

No tarde en acostarme y disponerme a dormir, mire el techo, y seguí pensando en ella, creo que pasaron horas, y ya la casa estaba en silencio; no, no estaba en total silencio, imagine que mi padre podría estar viendo porno, pero obvio que no, estaba con su novia... esos gemidos son en efecto de su novia.

Seamos sinceros señor lector, unos de los peores pensamientos o experiencias en la vida de un hijo es pensar en la vida sexual de sus padres; lo he escuchado de amigos, también me lo han contado primos, y estoy seguro que usted sabe de qué estoy hablando, lo diré así: cuando se es consciente que los padres tienen una vida sexual, la imagen que tenemos de ellos cambia y de alguna forma todo lo que pensamos de eso nos resulta repugnante.

Pero en esta situación escuchar a la novia de mi papá, y tener la seguridad de que están follando produjo en mi una casi inmediata erección, no podía dejar de pensar en ella. Y lo que sigue, ya lo imaginaran, no pude contenerme y me masturbe escuchándolos, nunca había escuchado gemidos reales, creo que son mucho mejores que los de las películas porno, puede sonar tonto y redundante lo que voy a decir pero es la forma que mejor describe mi sensación en ese entonces: sin duda es un gemido autentico y honesto.

La cama de mi papá es una cama doble, bastante grande, bueno, mi papá es un hombre bastante grande y su novia una mujer bastante pequeña y delgada por lo que sus gemidos también iban acompañados por el rechinar de la vieja cama. No puedo negarlo, fue una noche especial para mi, pero supongo que mucho más especial para mi papá.

A la mañana siguiente baje con mucha hambre, la cocina estaba en el primer piso, cuando entre estaban ya desayunando mi padre y su novia, los salude tímidamente y me senté, mi papá hacia unos huevos revueltos para todos, y también había chocolate con tostadas según vi, y según era la costumbre. Mi padre se veían relajado y de buen semblante, y su novia, bueno usaba una camisa de mi padre y podía ver sus piernas, note que tenia un tatuaje en el pie, el solo verla me provoco una erección, y ver su rostro me hizo preguntarme cómo se vería mientras gemía, no hay nada que me generara más calentura que ver a esas actrices haciendo gestos cuando se venían.

Creo que ella se sintió incómodamente observada por mi, o tal vez en si la situación era incomoda y novedosa para todos nosotros, ella decidió salir de la cocina y mis ojos se fueron tras ella. Mi papá entonces me dijo algo de un paseo corto, me pareció una buena idea, pero también me pareció extraño, él no suele ser así. Decidí que lo mejor para mi en ese momento era salir de la casa, mientras la novia de mi papá estuviera ahí todo iba a ser incomodo, enseguida llame a un amigo y salí después de desayunar.

Pase todo el día afuera, pero no podía dejar de pensar en lo de la noche anterior, quise decírselo a un amigo pero no sabia cómo podría escucharse tal historia, regrese a casa cerca de las 5:00pm, con la esperanza que mi casa estuviera vacía. Pero no lo estaba, lo supe cuando subía la escalera y escuche los mismos ruidos de la noche anterior, pero esta vez mucho mas intensos, y claro muchos mas cerca, me acerque y me detuve en la puerta del cuarto de mi padre, comprobé que esa mujer experimentaba un placer totalmente honesto, esos gemidos no pueden ser fingidos, y esta vez pude escuchar cuando ella acabo, el rechinar termino y volvió el silencio, algo dijo mi padre y ella le contesto algo que no entendí, por nada del mundo quería que se enteraran de mi presencia.

Subí a mi cuarto, me encerré, y de nuevo no pude evitarlo, imagine ese rostro con expresiones de placer, visualice su delgado cuerpo desnudo y sudoroso, solo quería estar -más que nada en el mundo- en los zapatos de mi padre. Pero era imposible, no podía, y no podía tener una mujer. Es ese doloroso momento donde te das cuenta que solo tienes la masturbación como desahogo.



Continuara....





Ana - III

Al subir por las escaleras sentí que mis rodillas temblaban, de emoción, no de miedo, abrí la puerta torpemente y la ajuste sin cerrarla, me duche brevemente, me seque y me acosté en la cama; imagine que él entraba al cuarto y me veía, y que no podría resistirse y saltar enseguida encima de mi. Pero creo que eso solo sucede en las películas; pasaron varios minutos y esa puerta jamas se abrió, ni una brisa de viento intento entrar.

Seré sincera, al día de hoy -tampoco es que me obsesione la idea- estoy segura que algo paso en esa piscina, me han dicho que no, pero estoy segura que si, por lo tanto no voy ha hablar de eso, pero si les describiré que paso en ese momento a solas.

Seguía excitada, me denude completamente en esa cama y mis pezones continuaban tan duros como en la piscina; estaba molesta -creo que frustrada- pero mis ganas y mi libido evidentemente seguían ahí con una energía considerable. Comencé por rozar ligeramente mis pezones, no imaginan cómo ese solo acto me excita, y en ese momento sentí que mi placer subía vertiginosamente, cerré los ojos, imagine de Andres entraba de repente y me sorprendía masturbandome, mordía y chupaba con tal intensidad mis pezones que se enrojecían.

Apreté mis senos con fuerza, como sin un hombre me tomara desesperadamente, -creo que la desesperada era yo- a continuación con un dedo acaricie ligeramente mis labios vaginales, los recorrí haciendo tres óvalos seguidos, muy lentamente; luego me penetre con un dedo, hasta el fondo, luego otro dedo, y con ambos inicie a hacer algunos movimientos irregularmente satisfactorios en mi vagina, tarde en venirme, ya que lo había hecho como una mujer frustrada -entendí que lo estaba, y mucho- que llevaba meses de abstinencia.

Esa tarde no sucedió nada interesante, creo que fuimos a almorzar y a conocer el pueblo, caminamos y hablamos los cuatro; hablamos de la universidad, de la vida, de la relaciones de pareja. Olvide mi frustración, ellos nunca se dieron cuenta que me había molestado lo sucedido, en realidad no me agradaba saber que no era capaz de seducir a un hombre, o por lo menos no lo suficiente como para llevarlo a la cama.

En la noche fuimos a tomar una cervezas -nunca había vivido una noche tan calurosa-, y una cerveza helada me pareció el mejor plan. Fuimos a un bar no muy agradable cerca al centro del pueblo, creo que tiene que ver con que mi idea de un bar es muy diferente a este, en donde: 1) la música esta demasiado alta y no se puede hablar, y hay que gritar para hacerse entender, 2) el calor es insoportable, 3) esta lleno de gente. Jorge no dejaba de manosear a Pilar, la besaba, tocaba sus senos, solo le faltaba desnudarla... lo que no tardaría en suceder, solo tomaron una cerveza y se fueron, dejándome sola con Andres.

No podíamos hablar, o no queríamos hablar, quería ser suya, nos besamos y tomamos otras dos cervezas, le pedí que nos fuéramos del bar, él también quería irse, caminamos sin afán por la plaza central del pueblo, habían fuegos artificiales no sé porqué, me beso en el parque y toco mis senos, se dio cuenta lo duro que se habían puesto mis pezones, y me dijo que le encantaba sentirlos así, algo me comento de como por su trabajo podían pasar meses sin que viera una mujer... y que el único desahogo era un pajazo en el monte. Creo que le dije que quería ayudarlo esa noche, y no vi cara más iluminada desde entonces.

Llegamos al hotel, nos entregaron la llave y subimos, ya en el pasillo pude escuchar de nuevo a mi amiga, sin duda la estaba pasando muy bien, Andres me miro y sonrió, nos quedamos un rato escuchándolos, la cama rechinaba y Pilar gemía... gritaba; abrí la puerta de nuestra habitación y me tire en la cama enseguida, Andres entro, cerro la puerta se me tiro encima, abrió mi blusa rápidamente, entonces mis tetas quedaron su disposición, metió mis pezones en su boca, uno y después el otro y el primero de nuevo, sus labios los apretaron sin compasión y deje salir sin restricción mis primeros gemidos de la noche, y creo que incluso los primeros de mi vida.

Permitanme recordar algo: hasta ese momento solo había tenido un par de parejas estables, y como vivía con mis padres mi vida sexual había sido algo así como clandestina ya escondidas, algo cohibida podría decirse pues nunca acepte ir a moteles, con mi segundo novio a pesar que vivía solo, -en realidad compartía apartamento- nunca estábamos solos del todo, por eso siempre tuve o pensé que tenia que contenerme.

Pero esta noche no tenia que contenerme -y no lo hice- en absoluto, supe que esta era la primera vez que lo hacia como una mujer madura, sin restricciones y sin miedos. Mi compañero hacia notar sus meses de abstinencia, empezó a lamer todo mi cuerpo, lo que hizo que me estremeciera en la sabanas, bajo lentamente y mi coñito fue el principal blanco de sus lamidas.

Su lengua entro profundo, probo cada rincón de mi vagina, tanto fuera como adentro, tuvo paciencia y me dio olas de placer; se detuvo, metió un dedo, luego otro, lentamente entraban y salían, su lengua también hacia su trabajo.  Se levanto, se puso con condón y rápidamente volvió a mi, tomo con sus manos mis tobillos y los puso en sus hombros, me puso al borde de la cama, sentir la punta de su verga en mis labios me pareció deliciosamente desesperante. Entro con fuerza -nunca había sentido eso- y salio lentamente para de nuevo entrar con firmeza, gemí, y ello lo alentó.

Querido lector, déjame darte otra claridad: siempre había hecho el amor con ternura, lento, disfrutando el momento de una manera tranquila, ese para mi -o por lo menos hasta ese momento- era la única forma de hacerlo, no conocía más.

Andres continuaba penetrándome con fuerza, con una mano sostenía mi tobillo y con la otra tocaba mis tetas, apretaba mis pezones y ocasionalmente metía sus dedos en mi boca. Aumentaba el ritmo, sus ojos se concentraron en el movimientos de mis tetas; su frente comenzaba a perlarse y creo que la temperatura de la habitación subió un par de grados.

No lo vi venir, estaba ya en el camino, y sin él bajar el ritmo logro que yo tuviera mi primer orgasmo sin restricciones, me estremecí en la cama, pero él me sostuvo con firmeza, pronto acelero el ritmo, yo gemí con fuerza, lo saco, se quito el condón y lleno mis tetas con su semen.

El lunes siguiente estaba con mi amiga en la universidad, le conté lo que había sucedido, y cómo Andres gasto una caja de condones esa noche conmigo, y que había dormido realmente poco, le comente lo bien que la había pasado. Ella sonrió y pregunto algunos detalles, yo trate de contarle, y enseguida Pilar me hablo de otro plan para ese fin de semana, con otros amigos de ella. Pude darme cuenta que dude, no dije si y no dije no en ese momento, sé porque le gusta ese estilo de vida, pero también entiendo lo arriesgado que puede ser.

Durante meses no supe nada de Andres, y creo que en cierto punto lo había olvidado, simplemente seguí adelante; una noche me llamo, me dijo que estaba en Bogota y quería verme, le dije que no, pues estaba ocupada -no era cierto-, cuando colgué me arrepentí.

Supe que estaba en el Cauca o en el Urabá, no lo recuerdo. Algún día supe por mi amiga que lo habían herido en combate, quise llamarlo pero no sabia a donde, su antiguo numero no funcionaba. Establecí de nuevo una relación de pareja, pero nunca olvide esa aventura.

Hoy escribiendo esta historia puedo darme cuenta que nunca volví a saber de él, de su amigo Jorge sé que tiene cinco hijos y tres matrimonios, y de mi amiga... bueno ustedes lo sabrán mejor. Cuando se esta casada y con hijos no es posible tener amistades como las de antes.




FIN