jueves, 4 de octubre de 2018

Enseño, guío, con el propósito de sentir placer

Estamos desnudos en mi cama, ya follamos dos veces, nos besamos con pasión, Camilo me cuenta más de su vida, esta en décimo grado, perdió un año, sus padres son separados; chupa mis senos, y dice que nunca imagino que le gustaran tanto unas tetas pequeñas como las mías, acaricio su cabello, abre mis piernas, me penetra de nuevo, le digo que tiene mucha energía y responde que cuando esta conmigo quiere aprovechar cada segundo, agrega que se masturba con las fotos que me tomo la ultima vez.

Lo hace con una energía que me encanta, conoce si cuerpo, se preocupa por mi placer, le guío, le enseño a darme placer, controlo sus movimientos, besa mi cuello, me mira a los ojos, nos conectamos. Me vengo, hundo mis uñas en su espalda, gimo, pierde el control, sus movimientos son irregulares y se viene al poco tiempo; no tenemos aliento, me besa, me hago a un lado.

Camilo regula su respiración, se levanta de la cama y se viste, me da algo de rabia que no pueda quedarse, pero no lo menciono, prefiero no tener problemas y que él no tenga problemas. Dice que lo han invitado a una fiesta el viernes, me invita a ir con él, estoy vulnerable y asiento, sonríe, me da un beso en la mejilla y se va.

Tiene 17 años, aprende rápido, no me molesta su edad, me molesta las restricciones, me molesta no ser totalmente libres. Pero tal vez sea esto lo que haga especial cada encuentro.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Pedir exclusividad conmigo es un error

Ayer salí con Antonio, el militar. Cenamos, hablamos, hablamos de él, hablamos de mí, pregunto por mis otras relaciones, le dije que era mejor no hablar de ese tema. Fuimos a mi apartamento, nos besamos, me quito la blusa, chupo mis senos mientras mencionaba que tenia el periodo, mordió mi pezón al escuchar esa advertencia, luego se lo chupe detenidamente, saboreando.

Lo masturbe en el sofá, se puso de pie y se vino en mi cara. Lamí mis labios, fui al baño, me limpie; tome algo de agua, me metí a la cama, Antonio me siguió, me beso nuevamente, chupo mis senos, me dijo que dejara que lo metiera por atrás, le respondí que de la cintura para abajo estaba prohibido esa noche, no insistió más. Nos besamos, beso mi cuello, lamió mis senos, froto su pene contra mi cuerpo, luego lo puso en mis senos los froto, se masturbo y se vino abundantemente.

Al despedirnos esta mañana, dijo de nuevo su obsesión por mí, solo pensaba en mí, quería exclusividad, mi respuesta fue un contundente no. Nos besamos, y comento que haría todo lo posible por enamorarme.

martes, 2 de octubre de 2018

Jugando sin bra

En ocasiones me gusta divertirme con juegos sencillos, juegos que me hacen fantasear con facilidad. Ayer no me puse brassier, use una blusita blanca, con un escote pronunciado, si me vieran daría la impresión que en cualquier momento algunos de mis senos se asomará, pero difícilmente sucede; en el transporte publico, tres muchachos muy jóvenes me miraron con curiosidad, miraban, hablaban entre ellos en voz baja y luego volvían a mirarme, luego un señor de abundante barba me miraba morbosamente, tuve la fantasía que sin permiso me tomaba ahí y me follaba. 

Una señora de más de 40 años me miraba como basura; luego en el trabajo, muchas miradas, ojos más abiertos que de costumbre, pero sin referencia a lo que veían, o no veían. Camilo me escribió, dijo que quería verme, le dije que tenia el periodo y que no quería, insistió y termine por aceptar; nos vimos en la tarde, no estaba solo, estaba con amigos de su colegio, me saludo con un beso como saludando a su novia, entendí su intención pero no hice comentarios al respecto.

Tomamos una malteada, no dejo de mirar mi escote en todo momento, con intensión saque momentáneamente uno de mis senos y lo escondí rápidamente, él se emociono, pero le dije que hoy no estaban disponibles.

lunes, 1 de octubre de 2018

Angie, 19 años, universitaria curiosa

Nunca he tenido experiencias con mujeres, los que llevan tiempo leyéndome saben perfectamente esto; no obstante, es inevitable en ocasiones pensar en la posibilidad de experimentar. Hace años escuche historias que señalaban cómo una mujer podía hacer un mejor sexo oral, asunto el cual no puse mucha atención en el momento. Cuando tuve mi primera red social (Myspace), recuerdo haber hablado con una muchacha de mi edad (tal vez 19 en aquella época), decía que quería besarme, pues nadie besaba como una mujer, fue insistente en que nos viéramos, me paso el teléfono de su casa, pero por alguna razón sentí algo de miedo y deje de hablarle.

Tal vez este recuerdo me llevo el sábado a verme con Angie, tiene 19 años, universitaria, cabello rubio y crespo, es algo más alta que yo (1.65), senos grandes, no tiene novio. Tomamos un café, conversamos, me contó que ha tenido relaciones con hombres y mujeres, hace un mes termino una relación con un hombre que duro aproximadamente un año, le fue fiel, pero él no; dice que yo le gusto, que quiere experimentar con una mujer con experiencia, le digo nerviosamente que no tengo experiencia con mujeres, a ella parece no importarle. Vamos a mi apartamento, colocamos música, tomamos un vino, ella me besa, cierro los ojos, lo disfruto, no siento asco, luego yo la beso con algo más de pasión, ella suspira, gime.

Vamos a mi cama, nos desnudamos, nos tocamos, ella chupa mis senos, yo los de ella, lo disfruto, no siento culpa, aversión; toma la iniciativa y mete sus dedos en mi vagina, yo la imito, esa mojada, y yo estoy mojada, yo le hago oral, se viene, luego ella a mí, y tengo un orgasmo, sin duda sabe hacerlo, no sé si mejor que un hombre, pero mejor que la mayoría. 

Se viste aproximadamente a las 6:00pm, quiere verme de nuevo, le digo que no tengo problema, pero que valdría la pena visitar juntas un sexshop, ella esta de acuerdo con la idea. Me besa en los labios y se va. 

El domingo me llega el periodo, no salí de casa, prepare desayuno, apague el celu, leí un poco, luego Netflix, en la tarde pedí una pizza.

viernes, 28 de septiembre de 2018

Visita en la habitación de Ander

Angie tiene 19 años de edad, el ultimo mes me ha estado escribiendo constantemente, quiere conocerme, salir conmigo, le he expresado mi falta de tiempo, para no decir que estoy indecisa, pero curiosa, realmente no sé qué sucederá ahí. Aproximadamente a medio día me escribe Ander, somo amantes hace tres años, pero solo nos hemos visto cinco veces; lo conocí en Buenos Aires, en un café cerca a la estación de Primera Junta, estaba solo, yo estaba sola y juntamos esas soledades.

Es español, siempre olvido si es de Sevilla o de Barcelona, suele viajar bastante en el año, no tiene esposa, o para ser más precisa, es divorciado hace cinco años, luego de que dejara embarazada a una mexicana. No cree en la monogamia, y esta firmemente convencido que tiene derecho a tomar la mujer que deseé; no me molesta esta forma de pensar, tampoco me agrada, llego a su hotel luego de salir del trabajo, al entrar en su cuarto tiene dispuestas unas botellas de vino, algo de comer, y me saluda con un beso en la mejilla, esta en boxers. No recordaba lo atractivo que es, tiene la cabeza rapada, barba, ojos azules, el pecho velludo. Brindamos por la vida y los placeres que uno elije disfrutar.

Follamos toda la noche, él suele ser un romántico, le gusta jugar el juego del seductor y la mujer inocente, suelo seguirle el juego, aunque ambos sabemos que no soy una doncella inocente, le pregunto si esa primera noche en Buenos Aires me creyó mi papel, Ander penetrándome suavemente menciona que desde que me vio pensó en que tenia "... cara de guarra", reímos, nos besamos, se viene en mi cara y esparce su semen por mi rostro usando su pene. 

Mientras escribo esto, Ander esta en un vuelo con destino Guadalajara, a ver a su hijo, disfruta ser padre, pero no esposo, solo amante; al despedirnos le digo que esa tarde en ese café, me preocupe por no tener dinero para pagar sus servicios como prostituto, me mira seriamente y suelta una carcajada.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Ducha relajante

Anoche cuando Andres llego, pensé que él realidad lleva el aroma de un capuchino, tal vez las personas en la ciudad son seguidores de esa bebida; venia del trabajo, se veía estresado, agotado, con el sudor del viaje, nos duchamos entonces aproximadamente a las 8:00pm, se lo chupe, se vino relativamente rápido en mi boca. Al salir, él me seco con la toalla y yo a él, fui al sofá, me puse en cuatro, viendo hacia la ventana, Andres sin pensarlo me penetro suavemente, disfrutando el momento. Me dijo que me había pensado esos días, y que en sus pensamientos siempre estaba desnuda, y que pensándolo bien, me había visto mas sin ropa que con ropa, comente que tal vez si llegara a su trabajo no me reconocería; hablamos otro poco mientras follábamos, luego, acelero el ritmo, nos vinimos. 

Fuimos a mi cama, él se acostó, lo cabalgue, apretó mis senos, me vine de nuevo; me dijo que no quería desaprovechar un momento, que quería jugar con mi cuerpo a cada instante, que mi vagina lo hacia feliz.  Creo que Andres cumple lo que dice.

Al despertar sentí su lengua en mi clítoris, iba despacio de arriba a bajo, en círculos, de izquierda a derecha, luego se hace encima de mi, me penetra. Tiene turno temprano, se levanta, se ducha, luego se acerca a la cama, se sienta en el borde mientras se viste, dice que ha dejado de masturbarse con el propósito de guardar todo para mi, esas palabras me hacen mojar, lo miro y me despido, entro a la ducha y él se va a trabajar, me masturbo con esas ultimas palabras resonando en mis oídos, en mi cabeza, en mis pensamientos.


miércoles, 26 de septiembre de 2018

Mi relación con Camilo se hace más profunda

De nuevo Camilo, muchacho de 17 años se mete en mi cama. Salí temprano del trabajo, nos encontramos y fuimos a mi apartamento; juega fútbol, hace natación, y me folla, dice que son sus deportes favoritos. También menciona que cuida su cuerpo para darme mejor placer. No hablamos mucho, solo follamos, mientras me penetra comenta que le ha dicho a su mamá que tiene novia, y desde ese anuncio su mamá ha estado más tranquila, y en efecto no he recibido más llamas extrañas, ni mensajes con preguntas que no deseaba responder.

Me sorprende su energía, casi no deja tiempo para descansos, apenas terminaos y nos venimos, se hace a mi lado un par de minutos y vuelve a buscarme cuando aun mi respiración no se regula; tiene una fijación en mis senos y en mi vagina, me lame, muerde, chupa, besa. No fuma, toma y se la pasa con amigos, no tiene novia, me pregunta, y le digo que tampoco tengo novio, más sin embargo, salgo con otras personas; parece no molestarse por mi afirmación, y dice que no es celoso y que entiende, que no podría ser de otra forma. 

Se masturba pensando en mi, me pide tomar algunas fotos a mi  vagina, no tengo problema, abro mis piernas, toma algunas, luego pone sus dedos en mi vagina y toma otras, enseguida, con mis dedos abro mis labios para las ultimas. 

Se va a las 7:00Pm de mi apartamento, me quedo en mi cama, veo algo de TV, me toco, y me quedo dormida temprano.