jueves, 3 de agosto de 2017

Hola a todos!


No ha sido un año fácil, pero creo que lo ha sido para todos ¿no es así?, ah, ¿cuando hemos tenido un año fácil?, seguramente todos dirán que ninguno lo ha sido y, no tengo mas que estar totalmente de acuerdo con ese pensamiento.


¿saben?, todos los días pienso en mis Pensamientos Libidinosos, nunca olvido mi blog, y es de alguna manera tormentoso no dedicarme a él todo lo que quisiera. Escribir no es fácil, toma su tiempo, aveces demasiado tiempo.

Sigo recibiendo muchos mensajes, y no alcanzan a imaginar lo mucho que los aprecio; algunos se han conectado con algunas de mis historias, otros han visto mi blog como una amante de "cuando estoy solo", otros me sorprenden y parecen saber más de mis historia que yo misma, y hay otros que le han tomado cariño a mis pensamientos.

Ahora cada vez que tengo cualquier tipo de experiencia sexual solo imagino que en algún momento esa vivencia estará algún día en mi blog; es curioso, aveces creo que se ha vuelto una idea recurrente y hasta obsesiva. La otra noche conocí a alguien, y mientras me penetraba pensé en como describir mis sensaciones, él noto mi sonrisa pero no le conté lo que rondaba en mi cabeza.

Bueno, quiero ser breve; solo quería pasar a saludarlos, espero encontrar más tiempo para este espacio, o tal vez ser mas breve... incluso he pensado en solo escribir del presente. Ya veremos qué sucede.

martes, 16 de mayo de 2017

Mansiones y Cabañas III

De algún modo de antemano sabia mi respuesta, cuando Dario me dijo que debía volver esa tarde a Cali, me pregunto si deseaba acompañarlo o por el contrario prefería esperarlo en aquella casa la cual estaba disfrutando al máximo, no solo por nuestros juegos sino por la tranquilidad del lugar, y claro ... la piscina privada no me es indiferente.

Me prometió regresar esa noche, pero sabia que mentía; creo que tiene miedo que me enfade por su repentina partida, lo que no sabe es que John Le Carre me acompaña, y de alguna manera entiendo ahí mis pensamientos conspiranoicos y paranoicos. Así que en realidad no me molesta pasar una tarde en la piscina, unas cervezas heladas y un buen libro... y claro tal vez me masturbe un par de veces.

Media hora después me quede mirando el polvo que dejaba la camioneta de Dario al irse, entre a la piscina con una cerveza, el cielo completamente azul es mi techo, abrí el libro a medio empezar, llevo apenas cinco paginas, así que decido reiniciar la lectura desde el inicio; el calor, la temperatura del agua, mi desnudez... tengo una sensación de libertad y tranquilidad que en la ciudad son imposibles de experimentar, pienso que podría vivir una vida ahí.

Unos minutos después me caliento, decido tocarme un poco, estimulo mi clítoris y me entrego un rato a la autosatisfacción; entonces me doy cuenta que no podría vivir ahí si no existiesen hombres a los cuales conocer y..., seria bastante aburrido. 

Escucho el débil sonido del timbre, pero decido ignorarlo, luego se escucha los golpes del metal de la puerta que se abre, y pienso que tal vez Dario al irse olvido poner el candado... una sensación opaca de vulnerabilidad me ahoga, es como si por un momento olvidara respirar. Dos sombras se acercan a mi, me saludan en un tono amable y me hacen una pregunta que no logro responder, de mi boca solo sale silencio; en mis pensamientos, bueno en realidad no logro explicar qué hay en mis pensamientos.

El primer hombre, el mas viejo, es la misma persona que había venido el día anterior, debe tener aproximadamente 50 años, su pelo esta a medio canar, lleva un sombrero y la camisa abierta, se ve fresco como recién salido de la ducha, el otro es mas joven, tal vez unos 21 años, lo más posible es que sea el hijo del primero, pero no puedo afirmarlo, es más alto y delgado, lleva una gorra de los Toronto Raptors y una camiseta blanca. Ambos se ven sorprendidos, claro imagino que lo ultimo que esperaban ver era una mujer desnuda en la piscina en la finca de "sus patrones", una mujer sola, tal vez esperaban ver una pareja, pero no una mujer sola.

Mis ojos de sorpresa debieron impactarlos, tal vez hasta asustarlos, ambos se disculparon, y trataron de solo verme a los ojos; el más viejo me explico que debía trabajar en el piso del segundo nivel, y que esperaba no molestarme, creo que dije "no hay problema", y ambos bajaron al lado de la cancha de fútbol, tomaron algunos materiales de construcción que reposaban ahí, los llevaron en 5 recorridos al segundo nivel de la casa, mientras yo trataba de hundirme en la lectura, pero fue difícil, me encontré absurdamente distraída con mi imaginación.

Caí fácilmente en la fantasía en que ambos se metían a la piscina conmigo y me follaban entre ambos, con esa sola imagen sentí como mi vagina empezó a derretirse. Iniciaron los martilleos, las conversaciones de trabajo, todo ese ruido era el fondo de una nueva sesión de autosatisfacción en la que rápidamente tuve un ligero orgasmo con una imagen en mi mente... ser observada por aquellos trabajadores, miro a mi alrededor pero no hay ojos voyeristas a la vista. No puedo negarlo, es un poco decepcionante.

El hombre más viejo se pone de pie al borde de la piscina, me dice que debe irse, pero que vuelve mañana, añade que su sobrino terminara de pintar un pared antes de irse. Se despide con amabilidad y trato de hacer lo mismo; ahora pienso en seducir al "sobrino", podría pasar un momento agradable, ademas este tipo de lugares son para pasar momentos agradables impunemente. Pero hay silencio, supongo que pintar una pared no es una actividad muy ruidosa, no obstante, el silencio me inquieta... pero termino razonando que tal vez se ha ido huyendo de mi, ese pensamiento hace que se me escape una risita.

Casi media hora después aparece mirándome al borde de la piscina, se quita los zapatos y mete sus pies en el agua sentándose pesadamente tras una tarde de trabajo; él no es como su tío, ya que este a pesar de verme desnuda nunca sentí intenciones masculinas... mas bien había una cierta tensión de "no debo mirar" combinada con "solo mírela a los ojos", pero el sobrino no cuenta con ese control, creo que esta en una edad en donde puede ignorar fácilmente esos razonamientos. 

No se preocupa por disimular que miraba mis senos en el momento en que me pregunto si ya había ido al río, le dije que no sabia que había un río cerca, a lo que continuo hablándome del río, de lo limpio que era, y que estaría encantado en llevarme en la mañana, le dije que podría ser una buena idea. Al terminar de decir esa ultima palabra me percate que él tenia una erección bastante visible bajo su pantaloneta, aparte la mirada rápidamente, me di vuelta y tome un poco de mi cerveza, la termine, entonces me pregunto si deseaba que le trajera otra cerveza, asentí, él se levanto deprisa a la cocina.

Tener un mayordomo me vendría bien, pensé; la sensación de estar vulnerable no me ha abandonado... y eso de algún modo me excita. Algunos minutos después regresa con dos cervezas en sus manos, una águila y una poker, la segunda es para mi, la deja a mi lado, y con toda naturalidad se baja su pantaloneta, se sienta en el borde la la piscina exhibiéndome su erección. No puedo evitar de mirarla, pero no quiero dejar de mirarla, él se percata de ello y sonríe levemente... una sonrisa de triunfo tal vez.

A continuación tenemos una especie de conversación sin palabras, es como si me dijera "ven chupamela que esta rica, sé que la vas a disfrutar", y entonces en mis pensamientos le respondí "te la voy a mamar hasta que te vengas en mi boca, y nunca me vas a olvidar...". Al terminar ese pensamiento me acerque, me puse en medio de sus piernas mirándolo a los ojos, luego a su erección, y nuevamente a sus ojos, él tomo su pene con la mano y lo acerco a mi rostro, lo restregó levemente por mi mejilla izquierda, por mi frente, y luego entro en mi boca mientras él levanto su cerveza y se la tomo casi hasta la mitad de un solo sorbo, me tomo del cabello suavemente y me hizo mirarlo a los ojos haciendo que su pene saliera de mi boca, derramo un poco de cerveza en su verga y luego la metió de nuevo en mi boca... la lamí, la saboree como si la deseara hace días o como si no probara una en semanas. Muy pronto el sabor de la cerveza fue reemplazado por el de su semen espeso.

Me lleva enseguida a la cama como si fuera una carrera contra el tiempo o como si temiera que me arrepintiera de esto, o tal vez solo ha pasado demasiado tiempo desde que estuvo con una mujer; se hace encima de mi, me penetra impacientemente, lo hace con fuerza, como si tuviera rabia por algo o por alguien... no obstante no tengo queja alguna de su estilo. Esta vez dura más, como si él deseara que ese momento no terminara a pesar de tener cierta prisa, veo contradicción en sus ojos por un sentimiento que evita.

Tengo un par de orgasmos, luego él se viene y sin aliento se acuesta a mi lado, no hablamos, el silencio solo lo quebranta nuestra respiración medio acelerada; luego menciona nuevamente el río, dice que tiene una sorpresa para mi, solo asiento mentalmente, pues no puedo imaginar que ya tenga una sorpresa para mi si apenas hemos interactuado... ni siquiera sé su nombre, y él no sabe el mio.

"Sé que te va a gustar perrita" me dice mientras vuelve a hacerse encima de mi, me penetra y continua "la vas a disfrutar", me besa, sus ojos permanecen abiertos, los míos hacen lo mismo, siento un pequeño escalofrió imaginando que Dario llegara en ese instante, ¿no ha llamado debido a que quiere sorprenderme? o ¿tal vez no ha resuelto sus asuntos?

Se derrama en mis senos y con sus manos esparse su semen por mi pecho, se despide mencionando que viene por mi a las 9:00am, le digo que estaré lista.


CONTINUARA...




lunes, 8 de mayo de 2017

Cabañas y Mansiones II

Entre más avanzamos en la carretera me percate que la niebla quedo atrás, bajábamos y la temperatura iba subiendo poco a poco, además habíamos abandonado muy temprano aquella cabaña tenebrosa. Dario disminuyo la velocidad y dio un giro a la izquierda para tomar un camino que en principio me pareció casi un camino abandonado, seguramente iríamos otra cabaña rustica, o tal vez a un río, pensé. Mientras conducía, Dario empezó a hablar: “Esta finca que ves aquí, la de esas murallas altas, bueno, es que ahí hay una cancha de fútbol… esa finca era (o es) de los Rodríguez Orejuela, dicen que ellos traían a jugar ahí al América…”. 

Días atrás me había encontrado con un periódico local, dedicaban todas sus páginas a sus equipos de fútbol, alguno había quedado recientemente campeón, no sé si el América o el Cali, tenía un gran encabezado que decía “Se adelantó la feria de Cali”. Solo por eso entendí la referencia que hacía respecto a aquella finca… y parte de su historia.

Llegamos a una especie de entrada/portería, con una caseta a medio hacer, dos vigilantes que escuchaban la radio nos detuvieron y nos preguntaron a donde íbamos, Dario respondió que a la finca de… -no entendí el nombre-, el más viejo fue a la caseta, saco un libro, busco la autorización de ingreso e hizo una seña a su compañero para que nos dejara ingresar; el camino era un sube y baja interminable, el pavimento solo nos acompañó hasta la entrada, el resto es polvo y piedra, creo que se parece mucho a esos sectores llenos de fincas en el eje cafetero, pero sin café, mas bien solo hay maleza, sin embargo, pronto puedo darme cuenta de un montón de bonitas casas, una tan distante de la otra que en medio cabrían hasta cinco casas más. Quedo maravillada por lo bonitas que son, son enormes, pienso que nunca viví en una casa y por alguna razón deseé hacerlo en algún momento.

Todas las casas parecen estar vacías, seguramente sus dueños solo vienen en fechas especiales, pero en su mayoría custodiada por perros que no me gustaría encontrar con hambre. Pero más que casas dan la impresión de ser fortalezas que guardan secretos.

A paso lento creo que nos demoramos cerca de quince minutos en llegar a nuestro destino, una gran casa de dos niveles incrustada en una pequeña colina, el techo sobresale de la cima de la colina, pero la finca realmente esta abajo, hay que seguir unas escaleras que bajan dos niveles para poder ver la piscina y una cancha de mini-futbol. En el primer piso hay una cocina, dos habitaciones medianas y una gran sala descubierta, en el segundo piso no hay nada por el momento, parece estar aún en construcción. No hay perros. La rodea una malla alta, la puerta está cerrada con un candado que se consigue en cualquier ferretería, no hay casas vecinas, alrededor solo hay otros caminos, creo que todo ese lugar es una gran telaraña de caminos y casas.

En una de las casas vi una cuatrimoto, y no pude dejar de imaginar a una banda de adolescentes borrachos andando a toda velocidad por aquellos caminos, tal vez saltando, tal vez adictos a la adrenalina; al poner el pie en el suelo me choco con un objeto extraño... una herradura medio oxidada, esta doblada de una manera extraña, la levanto del suelo y la miro con ojos de una niña que soñó con tener un pony, bueno tal vez no un pony, más bien un pegaso.

Hace sol, mi frente perlada de sudor, mi vestidito se pega a mi cuerpo, solo llevo una botella de agua caliente que me sabe a veneno. Él lleva la camisa abierta, sus vellos del pecho brillan empapados y puedo distinguir como le bajan varias gotas de sudor. La piscina, oh si, se muestra muy tentadora, y cuando miro mas de cerca la casa se me hace muy similar a la parte delantera de un barco pirata, siendo la piscina la proa que sobresale de la pequeña colina.

Deseo mas que nada pasar el día en la piscina, se ve limpia y fresca, brilla con los reflejos del sol; no tardo en entrar a la piscina, desnuda -no necesito traje de baño-, el agua esta helada y me encanta; Dario me sigue, entra también desnudo al agua, comenta que la finca es de un amigo, que la empezó a construir hace un año con la idea de vivir ahí, pero que por ahora solo la tiene para ir algunos fines de semana, y su uso resulto ser más para reuniones familiares y de amigos. Luego me dice lo bien que la paso anoche conmigo, pero que solo falto algo para que fuera una noche perfecta, frunzo el ceño y le pregunto qué fue lo que falto, y me responde: “solo falto que me dieras culito”. Le digo que aún no se lo ha ganado, él levanta las cejas en señal de asombro y de tener una incógnita en sus pensamientos, me interroga respecto a cómo puede ganárselo y solo le digo que es algo que con solo palabras es inaccesible.

Se acerca, me toma de la cintura, me da vuelta y me apoya contra el borde de la piscina, quedo mirando al cielo con incertidumbre de sus intenciones inmediatas pero segura de las finales; roza mi ano con un dedo, como reconociéndolo y como estimulándolo; enseguida siento como lo hunde en mi culo, despacio, con fuerza, lo saca de nuevo y lo introduce, me susurra al oído y me pregunta si me gusta eso, yo le digo que me encanta y que no se detenga, “lo que sigue te va a encantar” dice y saca su dedo, luego percibo la punta de su lengua penetrando mi culo… eso me lleva a gemir a razón de una inesperada sensación. Mientras juego con su lengua en mi ano me sonrojo levemente pensando que tal vez algunos ojos nos vieran a través de la malla, abro mis ojos y vigilo que nadie nos vea, pero abandonos esa empresa rápidamente cuando el placer ya domina mi cuerpo que se retuerce en el borde de esa piscina.

Su lengua se detiene, ahora en los bordes de mi culo me doy cuenta de lo hinchada y dura que esta su verga, me penetra lentamente hasta llegar al fondo, inicia un movimiento firme, lo mete y lo saca, mientras estoy en los límites del dolor y el placer, aumenta el ritmo y la fuerza, mis gritos solo lo alientan a continuar hasta el final. Jadeante, sin aliento cae sobre mi espalda, me lame, y me dice que ahora si es un fin de semana perfecto.

Sigo en el agua, por un momento imagino un hilito blanco que se desprende de mi, incluso volteo a buscarlo... pero no lo veo en absoluto; Dario se sienta en el borde de la piscina como recuperando el aliento, me sonríe, me observa detenidamente. Me fascina que me observe de esa forma. Salgo de la piscina y busco en la nevera una coca-cola, le pongo un cubo enrome de hielo, parece frappe. Llaman a la puerta, suena un timbre afónico, Dario atiende la puerta sin dudar, entra un hombre mayor, da la impresión de ser un trabajador de la finca, escucho que viene a terminar un trabajo, sin embargo, mi compañero lo persuade para que venga otro día, me pregunto si nos espió minutos antes... seria divertido de ser así, pero ese tipo de cosas no se preguntan, o en mi caso no sabría preguntar, incluso tal vez es mejor dejarlo en la fantasía.

Estar desnuda, ser admirada, morboseada.

Estoy desnuda, y con un inmenso deseo de jugar, de divertirme, de...

En la tarde me puse mis tenis, permanecí desnuda con la intención de caminar por la finca y aprovechar cada rincón de ese lugar; follamos en la cancha de fútbol, lo cabalgue, él me alzo y me dio verga muy rico contra uno de los postes de la cacha, contra la malla, otras zonas verdes… en fin. Empecé a sentir frío al atardecer, permitiéndome darme cuenta que estaba toda untada de semen al final del día. 

Todo estaba oscuro, creo que pocas veces las estrellas se ven de esa manera; Dario recibe una llamada, se le ve preocupado pero guarda silencio, no me comparte lo hablado.



CONTINUARA...


martes, 18 de abril de 2017

Cabañas y Mansiones


No estoy segura qué me provoco más miedo: 1) la espesa neblina que no deja ver más allá de dos metros o, 2) conocer aquella historia en donde hace menos de un año la guerrilla bajo y secuestro un grupo de personas en este parador ubicado en el kilómetro-18. Mientras tomo un chocolate no dejo de imaginarme una escena de secuestro masivo, con gritos, armas, amenazas, tal vez disparos. A pesar del frío estoy sudando, asumo es el nerviosismo paranoico que estoy sufriendo a cuentas de mi imaginación bélica.

El chocolate no podría estar mejor, lo suficientemente caliente para que su sabor sea optimo y para que no se queme mi lengua; a mis espaldas hay una familia, por el acento creo que son de Medellin, los dos hijos pequeños no hacen sino hablar de fútbol, el padre entusiasmado sigue la conversación con ellos, mientras la madre se muestra reflexiva y en silencio, como tomándose un descanso de su rol. A mi derecha hay una pareja de esposos, deben tener más de 40, hablan de sus hijos, de sus desgracias, de sus malas elecciones de pareja... una razón más para no tener hijos, pienso al ver sus caras de frustración. A mi izquierda esta una pareja, ella es mucho menor que él, deben ser amantes, él seguramente es casado y se ha escapado un fin de semana, y ella imagino estará deslumbrada por sus atenciones que ningún hombre de su edad podría brindarle.

Un muchacho joven pasa a mi lado y me pregunta si todo esta bien, yo le pido un croinsant de queso; enseguida me pregunto si acaso los trabajadores del lugar trabajan como espías, observando los clientes y transmitiendo información respecto a quién es "secuestrable".  Hay mucha gente, muchos turistas, familias que están viajando, parejas que se están desconectando de la vida "real". Yo misma soy una turista, una visitante curiosa por aquello que tanto da que hablar.

Es la primera vez que estoy en la Feria de Cali, siempre había escuchado sobre lo especial que era la feria, sin embargo, nunca estuve al tanto sobre sus actividades concretas y si tenia algún significado en especial. Bueno, sin duda no pude resistir mi curiosidad sobre lo que en aquellos días sonaba más entre la gente, creo que un periódico solo hablaba sobre lo majestuosa que seria la cabalgata ese año; vestí unos jeans y una blusita blanca tipo esqueleto, unos lentes para el sol y un sombrero -hacia bastante calor esos días-, no podían faltar dos botellas de agua congelada para ese día.

Mi expectativa era ver los caballos, creo que son animales hermosos, y no me defraudaron, cuando la cabalgata paso lentamente ante mis ojos me deleite con esos animales, algunos muy elegantes, otros algo descuidados, pero servían a mi propósito de entretenerme un rato. Pero claro, me encontré con cosas inesperadas, que las terribles idealizaciones nos hacen aveces ciegos ante obviedades; y el velo de la ignorancia cayo cuando vi a un hombre gordo, sin camisa, totalmente brillante de sudor, con una botella medio llena de aguardiente... mujeres con más operaciones que años, y bueno... los que han ido sabrán a lo que me refiero, fue la primera vez que fui, y también la ultima.

La salsa, cómo olvidar la salsa y el salsodromo, no sé porqué pero tengo el imaginario que todos los años esta el grupo Niche y el Gran Combo de Puerto Rico, deben tener ya casa en Cali. Nunca me sentí cómoda bailando salsa, es demasiado compleja creo o mi sentido de ritmo demasiado simple; así que cuando supe que venia a la feria ya había entrenado ante el espejo un rotundo "No gracias". Pero no sucedió, me gano la curiosidad... igual había tanta gente que nadie se percato de mi insensibilidad a la salsa.

Dario me pregunta si deseo otra taza de chocolate, le digo que estoy a reventar; somos amantes hace aproximadamente seis meses, viaja bastante a Bogotá, es medico cirujano y socio de una IPS, por lo que los temas administrativos ahora ocupan gran parte de su tiempo, esta en proceso de divorcio, no ve a sus hijos hace más de un año, según él debido a que su ex-pareja le pide una cuota alimentaria bastante elevada que no esta dispuesto a pagar. Él me contó su historia la primera vez que salimos, pero jamas opine sobre su vida y sus decisiones... creo que eso lo ha hecho sentir cómodo. Dario es un hombre moreno, casi negro, lleva la cabeza rapada -sospecho que por una calvicie prematura-, mide 1.80, se muestra siempre bastante amable y cortes, dice que le gusta de mi el que soy natural, el que soy diferente a la norma de la mujer en su ciudad; no obstante, en la cama se muestra bastante salvaje, me ha confesado en un par de ocasiones que es un "actor porno frustrado", incluso se presento a un casting, pero no logro una erección -y no lo intento de nuevo-, es un consumidor habitual de porno, por lo que vive más en las fantasías, dice no haber tenido muchas parejas sexuales, en parte por el trabajo y en parte por haberse casado muy joven.

Cuando Dario me propuso pasar las vacaciones en Cali no lo dude, y acepte enseguida. 

Sí, la niebla tiene vida propia, la veo moverse casi inteligentemente, casi que se arrastra por encima de los arboles y baja a la carretera, hace demasiado frío; Dario me dice que vamos a una pequeña cabaña que es propiedad de sus padres, una cabaña en donde paso buenos momentos de su niñez y su adolescencia, allí estuvo por primera vez con una mujer.

La neblina no es tan espesa cuando salimos de la carretera, tomamos un camino labrado durante años por las llantas de los automóviles que entran y salen de esta inusual comarca, en realidad alcanzo a distinguir tres casas, bastante pequeñas como de juguete; y a la casa que vamos es creo la casa más tenebrosa que he visto de cerca, toda hecha de madera, pero es una madera negra de humedad, con una única puerta y dos ventanas a cada costado, parece que el arquitecto fue un niño de cinco años... no sé si sentir alivio o terror.

Al entrar en la casa lo primero que observo es una pequeña chimenea de metal, quemada por el uso, da la impresión que esta hecha de carbón; se hace de noche, observo por la ventana como esperando que en algún momento alguien mostrara su rostro con expresión asesina. Dario me dice que es obligatorio para pasar una buena noche tomar aguardiente, de otro modo es imposible -hace énfasis en esa ultima palabra-, me pasa un vasito de plástico, y me lo tomo sin olerlo. Me quema la garganta, me siento en la cama, mientras él intenta prender la chimenea, me dice que un amigo le ha prestado su finca para que pasemos el fin de semana ahí, que no estamos lejos, y que desde que fue por primera vez soñó con llevarme ahí. No pregunte porqué, preferí preservar la incertidumbre, tome otro sorbito de aguardiente y me acerque a la chimenea que daba un tímido calor.

Acercándose a mi, posando su mano en mis hombros Dario me pregunto cuantos amantes tenia en la actualidad, rasque mi cabeza, cerré un ojo, y pensé: "si le digo la verdad tal vez se asuste, ya me ha sucedido, si digo que ninguno se va a reír y no me va a creer, o tal vez me solicite una relación formal... y de ninguna manera quiero eso, dos o tres parece un numero razonable". Y dije que tenia dos recurrentes y otro par muy ocasional, él sonrió picaramente, yo le devolví la sonrisa; a continuación me pregunto sobre la ultima vez que había tenido sexo, -fue la noche anterior, una aventura casual luego de haber ido a un bar, pasamos la noche en un motel, fue un negro de aproximadamente 25 años de edad, y es estriper... así lo conocí, y así me sedujo-, pero lo que en realidad salio de mi boca fue "hace una semana, con un amiguito en Bogotá".

Él por su lado me confeso llevar más de tres meses de abstinencia, a lo que le dije "pobrecito", se puso de pie, busco algo en su maleta y  dijo: "pobrecita a la que le toque quitarme este verano", y como si con las palabras oprimiera un botón escondido de ON/OFF mi cuerpo se estremeció y me moje instantáneamente con esas palabras, evidentemente el frío solo era un recuerdo algo distante.

Desabotone mi pantalón, volví a la cama, me senté y deje mis jeans en el suelo, destendi la cama y me hice bajo una gruesa cobija de tigres, el resto de la ropa fue a dar al suelo casi enseguida; Dario hizo lo mismo, se hizo a los pies de la cama, levanto la cobija y entro como en un escondite, silencioso y sin prisa besa mis piernas, sube un poco, sé a donde va, pero lo hace con paciencia, paciencia que mi coñito no tiene, abro un poco mis piernas, mi humedad cálida me inunda, y me inunda la anticipación de su lengua.

En el momento en que su lengua toca levemente mi clítoris... mi cuerpo tiembla como en un escalofríos de placer, y mis ojos se fijan al techo, mis manos se aferran a la cabecera de madera de la cama. De no haberme contado de su abstinencia... lo habría sospechado por como me hace sexo oral, solo puedo imaginar a alguien tomando agua luego de una semana en un desierto. Su lengua empieza lenta, pero luego hace movimientos irregulares y rápidos, no puedo distinguir con claridad si sube y baja, o si hace círculos o va de lado a lado... como si importara ¿no es así?.

Sigue subiendo, su lengua esta en mi ombligo ahora, luego recorre mi abdomen, y sube a mis senos, chupa cada uno suavemente, luego casi con desespero. Sigue mi cuello, le gusta mi cuello, lo huele, lo muerde... y llega a mi boca, baja su mano, guía su verga a mi vagina y entra sin ninguna dificultad, lame mis labios, los muerde, me saborea, introduce su lengua en mi boca. Su pene se mueve dentro de mi vagina, sus caderas inician un movimiento firme, potente... casi desesperado.

Nos miramos a los ojos, "me encantas" me dice, "te encanta mi verga ¿cierto?", esa pregunta sonó más a una afirmación que a una autentica duda, "me encanta" respondí en un gemido; las tablas de la cama crujieron, sonido que me excito cada vez más, enseguida imite su ritmo, me moví salvajemente, mi vagina se encontró con el limite placer/dolor por un momento... hasta que nos vinimos, primero yo, después él. Agitado quedo por unos minutos encima de mi -me encanta sentir así la agitación de mis amantes-, luego se hizo a un lado.

Mis parpados depronto se hicieron pesados, y mi mente quedo casi en blanco, satisfecha, sin ignorar que solo es el comienzo del fin de semana.



CONTINUARA...


lunes, 3 de abril de 2017

Angie IV


Agua caliente cae en mi frente y recorre mi cabeza de una forma que me da la sensación de descanso en un día que ha parecido muy largo, tengo esta costumbre, después del sexo, en lo posible tomo una ducha de agua caliente, y hago un recorrido mental de mi dia; medio día en clases, luego un inesperado encuentro con alguien que apenas conocí, y llegar a casa solo fue entrar en otra aventura mucho más extrema. Quiero compartir que lo que ha sucedido hoy en mi apartamento me ha hecho pensar un montón de cosas, pero, resalta por encima de todo lo que pensaba de mi misma. Me explico, cuando inicie a contarles esta historia me definí a mi misma como una mujer prácticamente sin prejuicios y con una sexualidad abierta, aventurera, juguetona. Me he dado cuenta que no es tan así.


No soy una chica que vea porno, por lo tanto creo desconocer algunas practicas, y en efecto hoy me he dado cuenta de esto. Esta mujer me ha mostrado que soy bastante tradicional, o por lo menos mi mente no es tan abierta, pues de seguro nunca podre hacer lo que ella ha hecho este día... simplemente no seria capaz.

Siento mi piel pegajosa, huelo a semen, me encanta esa sensación, ser objeto de deseo, fantasía y realidad a la vez. Cruza por mi mente que nunca había quedado en "segundo lugar", o por lo menos creo que no estoy acostumbrada a compartir, es más, creo que compartir me molesta un poco; no por el acto en sí, mas bien a los que algunos llaman el "momento post-coito", y no es que sea de aquellas que pide un abrazo o compañía al final, pero estoy acostumbrada a tener la certeza de que mi amante me sigue deseando después... así no lo diga con palabras o con actos.

Hoy no me he sentido deseada, la deseada ha sido otra, definitivamente no puedo acostarme con esos pensamientos rondando mi cabeza, los recuerdos y las decisiones tomadas taladrarían mi cerebro hasta causarme una migraña.

Salgo de la ducha con una intención clara, definitivamente quiero dormir en paz conmigo misma, abro la puerta y la dejo así, regreso a la ducha como esperando que alguien entre y me haga suya... pero no sucede. Me pongo una toalla negra, bastante corta y salgo a la sala, parece vacía en un primer vistazo, no obstante me percato que aquella desconocida esta mirando hacia la ventana, se encuentra desnuda, pero una desnudez totalmente cómoda -nunca había visto algo así-, es como que estar desnuda le resultara más cómodo que estar vestida, o por lo menos esas fueron mis inmediatas impresiones.

Tiene un cigarrillo encendido entre sus dedos, un brazo se cruza casualmente cubriendo sus pechos y posándose sobre su brazo, puede verse toda su silueta, y parece estar desconectada en la oscuridad, la sala tiene las luces apagadas y solo las luces de la calle iluminan tenuemente el apartamento. Pensé retirarme, dude un instante y ella se dio cuenta de mi presencia; me pregunto si fumaba, le respondí que hace mucho tiempo no lo hacia, mantuvo todo el tiempo su mirada en las luces de la calle, no sé si pensando o simplemente estando ahí. 

Me senté en el espaldar del sofá a su lado, observe el edificio en el frente y considere que tal vez alguien con unos binoculares nos espiara, entonces ella hizo un comentario similar a mis pensamientos, reímos un poco, luego me pregunto si algunos de los hombres del grupo era mi pareja, le conteste que de ninguna manera; menciono el nombre de alguien que no pude distinguir, dijo que quería seguir viéndolo, no le respondí, no supe hacerlo. Le pregunte si era la primera vez que hacia algo así, pero apenas la ultima palabra salio de mis labios me sentí estúpida, era evidente que no era su primera vez, ella sonrió, sus ojos se dirigieron al techo como en un gesto de reminiscencia y dijo que ya había estado en varias situaciones similares.

Compartí mis dudas respecto a esas situaciones, ¿cómo sucedían, ¿donde sucedían?, ¿con quienes sucedían?, ella se limito a mirarme y decirme que preferiría no hablar de aquello, me sonroje, pues me sentí como una entrometida o como una niña ante temas adultos. 

Alguien mas llego a la conversación, un hombre de cabello largo, serio y con los ojos cansados, puso sus manos en la cintura de la desconocida, entendí que solo le hablaba a ella, le dijo al al oído, la tomo con firmeza, pude ver que su mano se iba al frente, sus dedos a su clítoris, la mirada de ella siguió fija en las luces; en seguida se volvió a mirarme, luego poso delicadamente su mano en la mejilla de su amante, y dijo "creo que ella te necesita más que yo en este momento". Él me miro y se acerco como hechizado, no por mi... por ella, me tomo del brazo, y me invito a acomodarme en el sofá, quito mi toalla, me puso en cuatro y me penetro sin avisarme.

Ella se inclino, acerco su cara a la mía, me pregunto qué deseaba en aquel momento... sin pensarlo respondí "ser follada en la ducha".



FIN





miércoles, 22 de febrero de 2017

Me gusta bailar desnuda

Nunca me he considerado una "nudista", cuando he hablado con algunos o alguna puedo leer en ellos y ellas que el tema nudista va más allá del solo hecho de quitarse la ropa; la mayoría lo toma desde un punto de vista de contacto y orgullo al propio cuerpo, otros, ya desde una perspectiva más erótica, con el contacto de la piel.

En mi caso desde muy joven me he sentido muy cómoda estando desnuda, creo, sino estoy mal que nunca me he sentido avergonzada por que me vean sin ropa. Me he paseado por playas nudistas, por bares con esa temática, por baños turcos, entre otros, en donde el culto al cuerpo es la premisa de base. Para mis lectores más antiguos, recordaran cuando publique algunas de mis experiencias siendo una modelo para una escuela de arte, fue de mis primeros trabajos, recuerdo muy bien que no fue difícil hacerlo.

En ocasiones me piden hacer bailes eróticos, y por lo general no los hago, pues los hago cuando hay el ambiente adecuado y cuando siento verdaderos deseos de hacerlo; creo que es importante tener algunas canciones para ello, de modo que salga lo mas naturalmente erótico posible.

Preferiblemente la música debe estar a todo volumen, y debo estar lo suficientemente caliente para hacerlo, exploro mi cuerpo al hacerlo... me preparo, y me conecto a mi amante en un nivel superior al carnal, es como si empezáramos a conversar desde el deseo, y para ello no es necesario saber nuestros nombres.

Anoche lo hice, tuve un encuentro casual, bebimos, y fuimos a mi apartamento; me desnude, y sin que lo pidiera le hice en show improvisado.

Les comparto mi canción favorita para hacerlo... pero deben escucharla a un volumen generoso...y tal vez así puedan visualizarme... conectarse conmigo... hablemos desde el deseo.

lunes, 20 de febrero de 2017

500 Unidades en el Taximetro III

Carlos

Eran creo que las 5:00 am cuando vi el vídeo, supuse por un instante que era otro vídeo más, así que lo ignore, no le di play, mi esposa me sirvió un generoso desayuno y con energía salí a trabajar alrededor de las 6:00 am. Tenemos un grupo de wsp con algunos compañeros,en el que solemos compartir muchas cosas, cosas serias y no tanto; creo que de ese modo nos acompañamos y tratamos de hacer el día o la noche lo mas agradable posible. Pero gracias a ese grupo no puedo dejar mi celular a la vista de mi esposa, !seria un demente si lo dejara por ahí¡, es un grupo que no me enorgullece. 

Estoy seguro que cualquier mujer se sentiría ofendida de poder ver el contenido de las cosas que compartimos; es más muchas esposas pedirían el divorcio de sus esposos, pues podrían conocer oscuros secretos que solo se comparten entre amigos. Mi esposa me mandaría a volar, pues, podría enterarse que le he sido infiel con una de sus amigas... básicamente debido a que compartí con mis amigos los contenidos subidos de tono de nuestras conversaciones. Debo decir que es una mujer bien especial, la otra noche realizamos un trío con ella y un amigo, fue delicioso, y bastante divertido, tomamos, reímos, gozamos.

Otro compañero suele compartirnos fotos de sus pasajeras, un acto descaradamente inmoral, seguramente ilegal, sin embargo, disfruto las fotos que nos envía; aunque en algún momento lo descubrirán y no sé en qué problemas se meterá, pero tiene tanta suerte que podría alegar locura y le creerían. 

Suelo comenzar el día con un servicio en donde llevo a dos niños a su colegio, les sirvo como ruta escolar; !si pudieran ver a la mamá de esos niños¡, creo que es por eso que empiezo el día con animo, pues suele hacer una exhibición de un tremendo escote todas las mañanas, y siempre tengo una irracional esperanza de que un día uno de sus pezones se comporte de manera rebelde. Pero no ha pasado, y seguramente no sucederá jamás.

Dejo a los niños en el colegio alrededor de las 7:00 am, me estaciono, y reviso mi celular, veo mensajes de mi esposa, los ignoro, hay un mensaje de mi "amiguita", es una foto de sus senos, los saboreo mirándolos y le escribo cuantas ganas tengo de tenerlos pronto, me responde con un guiño. A continuación entro en el grupo de compañeros, recuerdo que Joan había enviado un vídeo en la madrugada, lo miro, veo que es una mujer haciendo una mamada, es una mujer muy atractiva por lo que se puede ver; mi interés crece al percatarme que es un vídeo de mi compañero, pues dice estar con esa mujer en este mismo momento, haciéndola gozar.

Se imaginaran a un montón de hombres chismosos alentando a que envíe más vídeos y fotos, por un momento Joan aparece desconectado, y en momentos se conecta para enviar algunas fotos; es una mujer bastante joven, esbelta, esposada a una cama y con varios juguetes de un sexshop, algunas imágenes son primeros planos del coñito, otros de como es penetrado por los consoladores, y vídeos de cómo mi compañero los usa con esa mujer.

Veo enseguida un mensaje privado de Joan, me pregunta acerca de la mujer, si me parece atractiva, le respondo que me fascina por lo que puedo ver; luego me pregunta si me atrevería a ir y hacer un trío, le pregunto dónde, y me da la dirección. No niego que la situación me parece medio fantasiosa, no me la creo del todo, sin embargo Joan siempre es muy serio en estos temas, confieso que no puedo ignorar esta clase de juegos, ya que simplemente me enloquecen y me obsesionan.

Tomo rumbo al sector de Chapinero, trato de no ir muy rápido, e incluso hago un par de servicios, uno al sur y otro hasta el edificio Colpatria, me toman casi toda la mañana, luego retomo el camino con una emoción que no puedo ocultar, por la Cra 7ma voy caso volando, no me agarra un solo semáforo, llego a un parqueadero, paso por una tienda, pido una caja de condones y una botella de agua, camino un par de cuadras, entro en la portería del edificio, llamo a Joan y me dice que me anuncie para subir el apartamento 716. Me registro rápidamente, pido el ascensor, se demora unos minutos lo cual ayuda a aumentar mi impaciencia, cuando al fin llega veo un par de muchachas muy lindas, entro al ascensor, marco el séptimo piso, también entra una señora mayor y marca el quinto, no nos saludamos.

Llego al 716, la puerta esta abierta, entonces entro y veo a mi compañero en boxers, no me resulta agradable verlo la verdad, cierro la puerta y nos saludamos, me señala la cama y ahí la veo, la mujer de las fotos, es casi medio día y me pregunto qué tanto habrá gozado; me acerco, puedo ver que esta esposada a la cama, tiene las piernas abiertas, un vibrador zumba en el interior de su vagina, sus ojos están cubiertos, la cama es un desastre, las sabanas están mojadas, una gran mancha de humedad se va esparciendo.

Mando mi mano a su vagina, esta empapada, ella jadea como si hace minutos terminara una hora de ejercicio en el gym, gime cuando rozo su clítoris que se ve hinchado, lo froto delicadamente y luego con mayor firmeza, ella trata de cerrar las piernas pero no se lo permito, con mi otra mano tomo el consolador que esta en su interior, lo saco, lo vuelvo a meter hasta el fondo hasta que su espalda se arquea, abre la boca como en un grito silencioso.

Joan se acerca y se sienta en el otro costado de la cama, en sus manos veo una bolitas anales, de aquellas en donde cada una es más grande que la anterior; mientras yo juego con el vibrador en la vagina de ella, él va metiendo sin prisa cada una de las bolitas en el culo de esta mujer, pienso que aún no me lo creo, todo ha sido tan de repente... ella sigue mojándose, me cuestiono dónde guarda tanta humedad esta flaca pervertida.

Me tomo la libertad de pellizcar uno de sus pezones, luego el otro, me sentí muy duro, no podía aguantar más, me puse de pie, me baje mi pantalón, me puse un condón, saque el vibrador y me hice encima de ella, la penetre sin dificultad, lo hago lentamente, empujo hasta el fondo, me doy cuenta que ella apenas si se mueve, esta agotada pero no dice "no más".

Miro la mesita de noche, hay dos cajas de condones vacías, agarro su cabello, me acerco a su rostro, puedo ver como suda su frente, su cabello esta mojado, le digo que me parece una perra excelente, me pide que le quite la venda de los ojos, lo hago de inmediato, la miro a los ojos, me pierdo en ellos, le digo puta y eyaculo en su vagina... siento como si una frustración muy grande me abandonara.




CONTINUARA....