¿Cómo están?, yo muy bien, agradezco a los que se han tomado la molestia de escribirme; he estado muy alejada, afortunadamente es por cosas buenas para mi vida. Este ha sido un año muy productivo, he aprendido un montón de cosas y he afirmado otras que ya conocía.
Nunca había tenido un trabajo tan administrativo, le ha dado a mi vida cierto orden -por ejemplo ya no trabajo en casa-, pero claro, eso me obliga a estar en una oficina una buena cantidad de horas frente a una pantalla; sigo teniendo una vida sexual un tanto maníaca y placentera, los que me siguen creo que no tienen dudas que es un aspecto primordial en mi vida. No obstante, esto de estar frente a una pantalla todo el día ha hecho que no me apetezca encender mi PC cuando llego a casa... es más, creo que estoy sub-utilizando NetFlix -tal vez me vea dos películas al mes-, creo que dejare de pagar por ello.
La buena noticia es que esto es temporal, espero que a mediados de Junio o antes, mi trabajo requiera estar menos frente a una pantalla; estos meses que vienen los veo agotadores, de modo que no creo que pueda escribir por algún tiempo... y bueno, también puede verse como que en ultimas este blog se alimenta de experiencias, así que de todos modos sigo haciendo la mitad de la tarea.
Eso me hace pensar que este blog será mucho más intimo en futuras entregas, creo que empece contando mis historias y ahora quiero contar mis más íntimos pensamientos libidinosos.
Besos y abrazos a todos.
Pd: también estoy alejada de mis redes sociales, creo que incluso he olvidado algunas de mis claves, en fin, estoy bien, no he muerto o algo por el estilo.
viernes, 23 de marzo de 2018
lunes, 5 de febrero de 2018
No soy buena amiga: coñito timido y coñito jugueton

Ayer tuve tiempo para pensar, y como dispuse de ese tiempo me vi envuelta en un torbellino de arrepentimiento seguido por ráfagas narcisistas en donde solo me explico lo sucedido por los inevitables deseos sexuales que tenemos las personas, y sobre todo las personas que vivimos para el placer. En ocasiones cuando empiezo a conocer a una persona, y me invitan a salir es recurrente que me pregunten "¿y tienes alguna amiga para que salgamos los 4?, o ¿y no tienes alguna amiga para mi amigo?". Mi respuesta habitual es NO, ya que en realidad no las tengo, no porque sea antipática, o a razón de "querer todo para mi", creo que simplemente es un tema de evitar problemas.
Estoy convencida que todo tiene una explicación, y en este caso creo que tiene que ver con una experiencia que recordé ayer, y a la cual espontáneamente denomine de la siguiente manera: 1) coñito tímido y coñito jugueton.
La primera sucedió cuando tenia 18 años de edad, y a la pregunta de que si tenia una amiga para su amigo, por alguna razón una vez dije si. ¡Si, Edna, aun me acuerdo de ti!. Ella me pregunto que si era atractivo, yo le dije que si, y no mentía, ya había visto una foto suya; ambos eran contadores o administradores, lo que recuerdo es que sus clientes eran hoteles y algunos moteles, por lo que evidentemente tenían a su disposición privilegios que el usuario común no tiene.
Después de clases salí con Edna, y justo frente a la universidad nos recogieron en una camioneta, allí estaban ambos, nosotras nos sentamos en el asiento trasero, nos saludamos y nos presentamos, creo que todos estábamos algo nerviosos. le dije a ella que el plan era una habitación de hotel (que en realidad era motel) donde tomaríamos y hablaríamos los cuatro. Imaginara querido lector que la habitación lo tenia todo, sauna, jacuzzy, una cama gigante, minibar, etc. Al entrar ella apretó mi mano, nos miramos y sus ojos estaban redondos de espanto; la mire y con los ojos trate de decirle que se relajara.
Ellos se quitaron la ropa, entraron en el jacuzzy, tenían vino y algunos quesos para comer; no espere mucho tiempo y los acompañe, me desnude y entre en el agua que se me hizo más caliente de lo que esperaba, sin embargo, no tarde en relajarme, me pasaron una copa de vino y tome un poco, y Edna, pues se quito los zapatos y metió sus pies al agua luego de mucho insistir. Tuve la sensación de "quedar mal con ellos", con ami amigo nos acercamos, nos besamos, nos tocamos, y su amigo quiso buscar a Edna de igual forma pero su actitud no fue la mejor, es mas se torno agria y se mostró molesta. No entrare en detalles, pero todo termino con ella pidiendo un taxi.
Y ahí, pues hay una doble sensación para mi: una de vergüenza, y otra de sentirme juguetona teniendo a dos hombres a mi disposición... termino siendo una noche fantástica para los tres.
A la mañana siguiente ambos me preguntaron: "¿de casualidad no tendrás mas amigas que sean como tu?", puse los ojos en blanco y negué con la cabeza.
martes, 23 de enero de 2018
Hombre Frustrado

Definitivamente es un hombre frustrado, acepte su invitación este mañana tal vez porque no tenia nada mejor que hacer. Él no es tan atractivo, pero puede llegar a ser agradable, y si hace un esfuerzo, pues la verdad llega a ser alguien bastante desagradable; tal vez es en aquellos días de estrés y que no se preocupa por peinarse, tiene una abundante barba y cuando tiene un mal día es barba parece la de un gato erizado, y su pecho y hombros están llenos de vellos, aveces se ven bien, y otras veces parece un vagabundo.
Me escribe y bajo, ya su carro esta estacionado frente a mi apartamento, tiene vidrios polarizados por lo tanto no puedo darme cuenta si esta solo o acompañado o si ya me ha visto.
Entré a su carro y de inmediato me percate que no era un buen día para él, tiene tufo como si en lugar de café en el desayuno, tomase dos botellas de Heineken; hago el gesto de bajarme del carro pero él me detiene, me toma de la muñeca con fuerza y me hala hacia él, tiene rabia, no sé si hacia mi o hacia el mundo en general o si la rabia no tiene un objeto determinado.
Me di cuenta que esto podía salir muy mal así que no respondí, luego pude ver que su pene estaba afuera, erecto, casi palpitando; comprendí cómo calmar a este hombre frustrado. Él corre el asiento del conductor hacia atrás, me bajo el jean y lo dejo en la silla, hago lo mismo con el saco y mi ropa interior, me monto encima del hombre frustrado, me mira con deseo, con una mano sujeta mi brazo y con la otra mi cuello, lo hace con fuerza, luego me da unas nalgadas como avisándome su deseo de que me mueva con rapidez. No lo quiere lento, lo quiere rápido y sin arandelas. Hay mucha gente, pero no pueden vernos, el polarizado lo impide.
Lo hago rápido, casi mecánico, aveces un poco lento, pero él me exige de nuevo ritmo, a pesar del frió el suda y yo sudo; nos venimos y quedo sin aliento acostada en su pecho, su sudor es alcohol. Lentamente me levanto, él no se mueve, no me mira, me visto de nuevo, y no decimos una palabra, su respiración es agitada, seguramente años de cigarrillo le impiden respirar mejor y mas pausadamente. La gente me mira, o creo que me miran, no podían vernos pero me pregunto si el carro se alcanzaba a mecer de manera sospechosa.
La primera impresión no corresponde

Es un día más frío que todos los demás, no tengo un plan en especial o una actividad previamente planeada, creo que es usual que mis domingos sean así, es como que me dejo llevar, tal vez en parte a que el resto de la semana debo casi que planearla hora por hora... pero el domingo no, ese día mi cerebro descansa. Suelo ir a algún café, con mi tablet o un libro, es igual, voy solo a leer un rato y tomarme un capuccino o dos.
Entran dos universitarios, no creo que superen los 19 años de edad, los escucho hablar despreocupadamente, uno es venezolano y el otro es español; el primero pide un te y el segundo un cafe muy negro, tal vez un americano, se sientan a mi lado y me miran, yo, clavo mis ojos en el libro "Lords of the sith", sonrío mucho en la lectura, me parece increíble como escucho toda la banda sonora en mi cabeza, la respiración de Vader, la voz del emperador. en seguida me doy cuenta que no debe ser usual ver a una mujer leyendo estos libros.
Me distraigo un rato de la historia y pienso lo tiernos y respetuosos que son aquellos dos, los imagino con novia o tal vez muy tiernos para que alguna mujer los tenga en cuenta, mucho Eros y poco Thanatos; o lo que es peor, mucho dragon ball y poca vida real. El venezolano se muestra agradable conmigo, el español más bien apático, tal vez celos de amigo; lleva 3 años fuera de su país, estudia y no trabaja, vive con sus padres.
Vamos a mi apartamento, tenemos sexo, me dice que soy la segunda mujer en su vida, yo no le doy ninguna información al respecto. No es inexperto, y tampoco tierno, creo que tierno es las definición más equivocada a su estilo... tal vez ha visto mucho porno.
Mientras escribo esto, él me ha dejado 15 o 20 mensajes, no le respondo aun, aveces si te metes con alguien tan joven una termina por alguna razón conociendo "los suegros", y por alguna razón me aman o me odian.
miércoles, 17 de enero de 2018
Es cuestión de soñarlo
He estado viajando, literalmente desconectada del mundo, sin preocupaciones, sin los problemas de todos los días, sin la necesidad de revisar el correo, sin morir por las molestas notificaciones del celular. Solo leer y follar; leí un par de libros y me folle a un par de amigos, todas mis necesidades estaban cubiertas.
¿Saben?, aveces me siento como una niña jugando a ser adulta, no sé porqué tengo esa sensación, de seguro no soy la única; otras veces me siento "vieja", bueno, biologicamente estoy lejos de serlo, sin embargo, repaso mi vida y... vaya si he vivido cosas.
No quisiera volver al trabajo, creo que seria una pensionada muy alegre, viajando, leyendo, haciendo no sé qué y no sé cuando, pero, creo que puede ser divertido pensar simplemente en el propio placer. Por ejemplo, compartí una gran cama con esos dos amigos, despertar en medio de ellos era bastante agradable; obviamente las noches eran geniales y el sexo bastante placentero, y solo pensé en lo extraordinario que seria una relación de tres... ya saben eso que llaman poliamor (creo), pero ¿quien propone eso?, acaso, ¿debo pedir que sean mis novios?, cuando es un trío es bastante "sencillo", es un acuerdo por y para el placer de todos, y llega el otro día y cada uno continua con su vida.
Un día se presento un amanecer perfecto a mi modo de ver; nada mas empece a abrir mis ojos cuando uno de ellos estaba estimulando delicadamente mi clítoris, tal vez ya llevaba tiempo haciéndolo pues ya estaba mojada. Un olor a un rico desayuno también se hizo presente, y el sonido de los huevos cocinándose, me follo, y al terminar casi enseguida ... el desayuno en la cama. Más tarde, los tres nos duchamos juntos.
Estoy pensando desordenadamente, lo dejo así, breve, sin sentido, y me voy a dormir, hoy duermo sola, me siento bien, solo un poco pensativa.
Un saludo a todos los libidinosos en este nuevo año.
miércoles, 27 de diciembre de 2017
El Club
Esta noche me correspondió una mascara blanca con unos detalles coloridos en los ojos, todo el lugar esta a media luz, se escuchan varias conversaciones en diversos idiomas y una variedad de gemidos masculinos y femeninos. Estoy en mi pesa favorita, la cual esta en el rincón más oscuro, en donde todo el club es visible y toda acción no escapa al panóptico; estoy desnuda, en cuatro, un hombre lleva un rato penetrándome, es moreno, un tatuaje de una calavera en su pecho, unas cadenas que se entrecruzan adornan su brazo derecho, esta sudando, su piel esta brillante, me doy cuenta por el espejo de la pared, todo mi cuerpo es una onda de choque coherente con sus embestidas.
En la esquina derecha veo dos hombres, uno calvo y uno con el pelo totalmente blanco, ambos cooperan para darle placer a una mujer negra, tiene el cabello corto, se la chupa al canoso, mientras el calvo introduce sus dedos en los agujeros de esta mujer; al lado de ellos, un hombre rubio -tal vez alemán- penetra a una mujer de piel canela, él la alza de las piernas y ella se aferra a su cintura rodeándolo con sus piernas, él no teme manifestar en su rostro el placer del momento.
En la otra esquina del salón, dos parejas están tranquilamente conversando en un sofá que se antoja muy cómodo, los cuatro están desnudos; un poco a la derecha, una mujer, rubia, no más de cuarenta años de edad, esta con tres hombres, les practica sexo oral a sus compañeros, ella de rodillas y ellos de pie la rodean.
En el centro, en una mesa redonda, una mujer se masturba para un publico de 7 hombres aproximadamente, la ven pero no la tocan, su esposo, un señor de barriga generosa es el que esta de pie, mientras los otros están sentados o de rodillas mirando de cerca la acción de la esposa.
A mi lado hay una multitud de gente, tal vez una docena de hombres se encuentran admirando a una pareja de mujeres jóvenes, una pelirroja y la otra rubia, están haciendo un 69 sobre un sofá amarillo; mi vista es interrumpida entonces por dos hombres que me hablan y me dicen algo que no logro entender, ambos tienes sus penes en la mano con una erección completa el de la izquierda, y el de la derecha tiene una erección parcial, abro mi boca como dándoles la bienvenida a mi esquina.
martes, 19 de diciembre de 2017
Un café en la mañana

Me despertó la luz, la luz de la mañana que entra sin la resistencia de una cortina adecuadamente cerrada, me encuentro boca abajo, se me hace difícil abrir los ojos, siento como si los parpados estuvieran pegados con plastilina; hago un reconocimiento interno de mi cuerpo, como si fuera una especie de androide, pues no he salido de la mini-amnesia de la mañana y la cual me impide recordar con claridad los acontecimientos de anoche. Ese "escaneo" me permite asegurar que tengo la sensación de languidez en mi coñito posterior a una noche de sexo.
Decido ampliar la exploración a mi cama, y, evidentemente no estoy sola. Un hombre, del que no puedo determinar mucho, esta acostado de lado, dándome la espalda; tiene una espalda ancha producto de ser fiel visitante de algún gym, es casi tan blanco como yo, su cabeza recientemente rapada descansa sombre su brazo.
Me levanto lentamente, me paso mis dedos por mi cabello, me rasco ligeramente la cabeza como tratando de activar alguna función cerebral, observo el suelo lleno de ropa, su chaqueta negra de cuero, una botas bastante finas, y una caja de condones vacía. Paso en medio del desorden, voy a la cocina y pongo a hacer algo de café, me sirvo un vaso de agua, me lo bebo de un solo sorbo; voy al baño y me miro en el espejo, observo mi cuerpo desnudo, veo una pequeña marca de dientes en mi senos izquierdo y en mi hombro derecho, abro la llave del lavamanos y humedezco ligeramente mi rostro. Comienzo a recordar, la fiesta, las dos copas de vino que tome, los amigos, el instructor de gym brasilero, su forma de hablar, el taxi que compartimos.
Al ir por el café escucho un "hola" con un acento extraño, sus manos frotan su cabeza rapada, lo cual hace que su pecho acentúe lo bien trabajado que esta; sirvo el café, al mio le pongo un poco de leche, él me dice que quiere el suyo negro, regreso a la cama, le doy su taza y me mantengo de pie, tomo el mio junto a la ventana, él no dice nada y yo no digo nada. Recojo las tazas, las lavo, y regreso a la cama.
Él tiene su verga en su mano, la tiene dura, me mira, me dice algo con los ojos, mensaje que es difícil malinterpretar, entonces me monto en él, su pene entra en mi con facilidad, el solo verlo así ya me había hecho poner húmeda, lo hago lento, él mira mis senos, mira mi vagina y mira mis ojos, mientras tanto, yo miro su pecho y sus ojos.
Me invade una sensación de culpa, el instructor "pertenece" a una amiga, hago un esfuerzo por ignorar ese tema.
Se viste sin prisa, son alrededor de las 10:00am, y al despedirse me da un beso en los labios, lo hace tiernamente; por alguna razón pienso que el instructor tiene dos personalidades, una buena y una mala, una tierna y una salvaje, una amorosa y una maltratadora. De nuevo me pongo de pie desnuda frente al espejo, mis brazos tiene algunos pequeños morados, pienso en mi amiga y en cómo convencerla que él no es un buen hombre. Me miro a los ojos como buscando una respuesta, y lo único que se me ocurre es que nada puedo hacer.
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