martes, 24 de noviembre de 2020

Sobre penes I

  1. Me acuerdo que no me he asustando con penes grandes, pero si suelo sentir algo similar cuando veo esos que son muy torcidos.
  2. Me acuerdo la primera vez que tuve la experiencia con uno el se colocaba de forma extraña y me hacia sentir incomoda, a veces hasta era doloroso.  
  3. Me acuerdo que cuando se la mame a un tipo con el pene torcido, eyaculo en mi ojo, y pensé que lo perdería del ardor que me produjo. 
  4. Me acuerdo que estando en 4, pude disfrutar y aprendí que si eres torcido pues me tengo que adaptar.
  5. Me acuerdo tener miedo de lastimarlo y deje que llevara la situación.

Ayer alguien me escribió

 Ayer alguien me escribió. Lo primero que imaginé es que alguien le hablo de mí, pues he notado que algunos amigos suelen "comerciar contactos". La verdad no me molesta, sin embargo, no tengo argumentos para defender esta practica. 

El caso es que dijo ser alguien que en su tiempo libre organiza eventos y encuentros con la temática SW, entre otras. Me pareció divertido, hoy vamos a vernos en la tarde para tomar un café y conversar. Además, mencionó una posible sorpresa... tengo curiosidad ¿Qué podría ser?

Mientras follabamos le dije que era mejor que se fuera

 Mientras follabamos le dije que era mejor que se fuera. No le sorprendió, no dijo nada en por medio de palabras, pero sus embestidas me hacían entender que quería dejar recuerdos en mi cuerpo. Quiso atravesarme, o llegar a mi cerebro y tal vez eyacular en él y así fecundar alguna idea.

Al día siguiente no quise estar en la incomodidad de una despedida, así que me vi con una amiga, tomamos un café, le conté que había estas conviviendo con alguien. Pero le interesó más el detalle de ser africano que el solo hecho de que decidiera convivir con alguien. 

Al llegar a casa, mi apartamento se veía casi vacío. ¿saben?, me sentí muy feliz.


viernes, 20 de noviembre de 2020

Salgo a comer sola

 Tengo marcas en los brazos y en la espalda, la cara no me la tocó, ni las piernas. Francis está detrás de mí, mirándome por el espejo y mencionando varias veces que lo siente. Le digo que es mejor que recoja sus cosas.

Salgo a comer sola, me arde la piel, pero mi espíritu está tranquilo, no siento rabia o deseos de venganza, no tengo la intención de lastimar a nadie, no obstante, reconozco que, si permito que Francis siga viviendo conmigo, el desenlace podría ser peor.

jueves, 19 de noviembre de 2020

Un par de noches fuera de casa

 El pasillo se veía extraño, como un acordeón daba la sensación de alargarse y contraerse, el suelo no se mantenía firme. Estaba ebria de alcohol y sexo, pase dos noches fuera de casa y olvide decirle a Francis. Solo le había escrito, estoy bien, regreso mañana.

Todo estaba oscuro en mi apartamento, cerré la puerta y fui a tientas a mi habitación; no lo vi venir, un ardor en la mejilla y una fuerza que no entendí me tumbo en la cama. Sus manos me tomaron con fuerza y me ato a mi cama, uso una corbata para dejarme inmóvil, boca abajo.

Luego un par de correazos, me los dio con rabia, no obstante, yo estaba demasiado excitada par sentir dolor, había pasado un par de noches muy interesantes. Francis, me penetro el culo, quería gozar y lastimarme, tal vez darme una lección.

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Mi apartamento ya no es el mismo

 En el transcurso de los días, mi apartamento había cambiado. No soy una loca del orden, pero por lo general entrar a mi apartamento siempre genero una sensación de un espacio abierto. Pero ahora, entrar era como una aventura en una bodega con cajas sin etiqueta.

Hay boxers en la sala, en el suelo, medias en el comedor y en el baño.

Mi cuerpo deseaba a Francis, pero mi cabeza y mi corazón estaban agotados. Convivir con alguien me resulta agobiante y sin sentido.

Una noche al llegar, Francis estaba desnudo en el sofá, con una erección. Tal vez viendo porno. Me desnudé, me senté en él de frente. Nos besamos, lo cabalgue, me animo con unas cuantas nalgadas muy sonoras y se vino dentro de mi dos veces seguidas.

martes, 17 de noviembre de 2020

Fotos comprometedoras

 Me suelen enviar a mis redes fotos de vergas, con leyendas como: aquí esta lo tuyo; saluda; mira quien te extraña, etc. En una ocasión, Francis se percató de uno de estos mensajes. Me solicitó una explicación que no estuve preparada para dar, o más bien no me apetecía dar. 

Esa noche, me hizo el amor con un matiz salvaje que me encantó, sin embargo, de fondo había un reclamo y una afirmación sobre que mi cuerpo le pertenecía. No hablamos esa noche.

En la mañana se hizo encima de mi para despertarme, me penetro mientras chupaba mis tetas; su pene entraba con fuerza y me miraba a los ojos, por alguna razón le desconcertó que gozara la situación, pues al parecer su intención era otra.

La semana siguiente, me acosté con dos amigos, fue bien particular pues, evidentemente no podía invitarlos a mi apartamento. Me sentí extraña mintiéndole a Francis y a mis amigos.