lunes, 30 de noviembre de 2015

Alcohol y Sombras I: El Comienzo

Estoy especialmente triste, pero la gente ve mi mal humor, es como una rabia que enmascara una tristeza profunda; la U va bien, pero no salgo ni me relaciono con nadie de allá, creo que piensan que soy antipática o creída, y en algún sentido tendrán razón soy como un autómata que va a estudiar y se va al terminar las clases.

Tengo un trabajo final en una materia, y lo he venido aplazando demasiado tiempo; como buena colombiana deje todo para ultimo momento, según en mis apuntes tengo que realizarle una entrevista a un profesional, e identificar cuál ha sido los puntos claves de su desarrollo profesional, para eso tengo que grabar la entrevista y presentar de manera escrita un perfil del entrevistado, y todo eso es para el lunes, y hoy es viernes.

Lo primero que pensé fue entrevistar a algunos de mis padres, pero resultaría muy obvio, y corría el riesgo de un sermón ético de mi padre, por lo que fácilmente descarte esa opción. Me di cuenta que en mi circulo social no habían profesionales, cosas de la edad y mi momento de vida, supongo. Mi jefe en el bar tiene un socio, es un abogado litigante, tiene su propia oficina, lo distingo porque en ocasiones ha ido al bar. Mi jefe me ayuda, comentándome que su socio esta dispuesto y tiene un espacio libre el viernes en la noche. Me pareció curioso, pero no hice preguntas.

Llegue muy temprano, entonces decido comerme una dona de arequipe en un donkin donuts cerca al parque de Lourdes, según recuerdo, este señor es muy serio e intimidante, y esas imágenes me llevan a pensar en huir, pero perder una materia no es una opción, Tengo miedo. Trato de relajarme pidiendo otra dona, que devoro con una ansiedad que me recuerda que no he almorzado.

Se acerca la hora, salgo del local ya teniendo claro cuál es el edificio, pero tengo que devolverme, olvide mi maleta en el dunkin, me siento estúpida, y tengo una sonrisa estúpida de aquellas que tiene pequeños temblores en la comisura de los labios. Estoy frente al edificio, mi jefe me había dado el teléfono de su socio, y me indico que debía llamarlo cuando estuviera en el edificio. Tome mi celular, y saque una hoja donde tenia anotado su teléfono, marque, tuve que marcar tres veces ya que mis dedos estaban temblando lo que hacia que digitara mal el numero; cuando finalmente lo logre el teléfono empezó a marcar, y marcar, y nadie respondió. Lo intente de nuevo, y no hubo respuesta.

Me desespera tener que esperar, pero bueno, tal vez esta ocupado, espero diez minutos e intento de nuevo, pensé. Me di vuelta, contemple ríos de gente caminando, y esperando bus, ya todos camino a casa. Mi teléfono sonó, llego un mensaje de texto que decía:

"Pilar, estoy ocupado, en 10 min bajo por usted, disculpe hacerla esperar tanto".

Ni modos, tendré que esperar, es difícil describir mis sensaciones en ese momento, había alegría pues podría hacer la entrevista y terminar con es angustia de perder una materia, pero también había miedo, como si en el fondo habría sentido un alivio por no hacer esta entrevista.

Diez minutos eternos, tenia frió, apenas llevaba una chaqueta de jean, y una blusita esqueleto; la puerta se abrió, era él.

 -Entre Pilar, no me había dado cuenta que se volvió de noche- lo dijo secamente, como si su mente no se desconectara del trabajo ni por un segundo, con su mano detuvo la puerta e hizo un gesto invitándome a seguir.

Cuando pase a su lado fui consciente por primera vez de lo alto y gordo que era, si lo abrazara, estoy segura que mi mejilla se apoyaría en su estomago; también note un acento, seguramente de la costa, B/quilla o Cartagena, o algo así, moreno y con un corte que me recordó a los militares.

Al entrar en el ascensor, pude ver en el espejo la diferencia de tamaño, él ocupa todo el espacio del pequeño ascensor, mientras que yo quedo relegada a un pequeño rincón. Si se atascara el ascensor, él se robaría todo mi oxigeno, pensé, y se dibujo en mi rostro otra de esas sonrisas nerviosas.

Su oficina es en el tercer piso, él se adelante sin decirme nada, saca unas llaves y abre la oficina; actúa como si tuviera prisa, o simplemente es su ritmo de vida, entro a su oficina, hay dos escritorios de madera, una ventana grande que da hacia la Cra 13, y hay una puerta que esta cerrada, imagine que era un baño.

Sonó su teléfono, contesto, parece ofuscado con la persona, la conversación me hace sentir incomoda y decido observar la imagen que brinda la ventana. Por lo menos su voz va a quedar muy clara en la grabación, eso me recuerda que debo revisar la grabadora, y estar lista, no quiero quitarle demasiado tiempo a este tipo.

-Pilar, sigue por aquí- abre la puerta de madera, no era un baño, es un salón de reuniones, hay una mesa ovalada, con aproximadamente seis sillas alrededor. Seria irónico que su segundo nombre fuera Arturo, pensé.

-¿Quieres tomar algo?, ¿un whisky, ¿un tequila?- pude ver que cerro la puerta y apago su celular, lo que se reflejo en una expresión de alivio, como si oprimiera un interruptor y lo pusiera en Off. Su día laboral había terminado y quería relajarse.

-Un whisky esta bien- asentí, tuve una extraña sensación de vergüenza si daba una negativa a su amabilidad, parece que es un lado que poco sale de él.

Mientras servia mi trago, pude notar su mirada, me deseaba, pero este era una expresión de deseo diferente; estoy acostumbrada a que los hombres que me desean se conviertan brevemente en caballeros dulces, con expresiones amables y gestos juguetones, pero él es diferente, es fuerte, imponente, es como una roca, tal vez odie las mujeres. Por otro lado esta con vestido y corbata, demasiado formal y pulcro, soy una adolescente al lado de él, creo que eso puede molestarle, creo que no odia a las mujeres, odia a las adolescentes. Se sentó al otro extremo de la mesa.

-Bueno, pues este es un trabajo para la universidad, voy en segundo semestre... - me sentí tonta tratando de demostrar que no era una adolescente, pero igual continué.

-Qué interesante, pues Leo, me hablo estos días del tema, y como le ha ido bien en el bar, pues no le vi problema- sus gestos contradecían sus palabras, apoyo su rostro en su mano, y se escuchaba aburrido.

-Si, pues... es... una... entrevista pequeña- me alivie de terminar la frase, por un momento pensé que no lo lograría, a continuación puse la grabadora en la mesa y la encendí.

-¿Podría usted... hablarme un poco de su formación profesional?- soné como una grabación robotizada.

-Sí, si podría- se quedo en silencio, y me miro fijamente. Fruncí el ceño, lo vi como a una hormiga debajo de mi bota, lance una sonrisa estúpida y dije:

-¿Cual ha sido?- dije con firmeza pero me sonroje, comencé a sudar, tenia la sensación de tener la frente perlada.

-Soy abogado, egresado de la Universidad Católica, en Bogotá...- de pronto caí en cuenta que no le pregunte el nombre, y golpee ligeramente mi frente con mi mano.

-Perdón, y ¿Cual es su nombre?- eso me va a costar puntos menos en la evaluación.

- Mi nombre es Víctor- levanto una ceja, lo odio por eso.

Cuando apague la grabadora pude ver que habían sido 20 minutos de desastre en una entrevista digna de un niño de cinco años, pero por lo menos ya la había hecho, eso era un alivio.

-¿Cuantos años tienes Pilar?- me sorprendió con la pregunta, esperaba que simplemente se levantara y me indicara la salida.

-Tengo 19, los cumplí hace poco- volví a mi tono habitual de niña.

-Muy bien, y estudias psicología, y trabajas los fines de semana en el bar... ¿tienes novio?, ¿hijos?- su tono cambio, menos fuerte y genuinamente interesado.

-Soltera, sin hijos- dije, mientras guardaba la grabadora en mi maleta.

-Y, creo que vives sola, ¿no es así?- me sorprendió lo bien informado que estaba.

-Si, ya hace un año... casi- 

-Una mujer tan bonita y ¿sin novio?, ¿qué pasa?- se levanto, se acerco y se sentó en otra silla a mi lado, nuestros pies se tocaron.

-Estoy bien así- fruncí el ceño, mostrando desagrado en pensar en una relación formal.

-Sí, conozco a las que piensan como tu- puso su mano en su entrepierna, comenzó a frotarse sin ninguna vergüenza o pudor.

Me sonroje aun más, mi cuerpo se puso rígido, la mirada procure mantenerla arriba, pues no sabia cómo reaccionar.

-Además estoy buscando una asistente...- su comentario me dejo desconcertada, ¿para qué me dice eso?, yo no estoy estudiando derecho. -... y de pronto estas interesada- me tuteo por primera vez, debo admitir que le sonó gracioso.

-¿Yo? pero si, yo no estudio derecho...- 

-No pasa nada, necesito a alguien que me ayude, y no tiene que saber de derecho- se froto con mayor intensidad, su pene parecía iba a reventar su pantalón.

No podía escapar, la puerta estaba cerrada, y Víctor bloqueaba mi paso; comencé a preguntarme lo que sucedería si expresaba no estar interesada, y más aun las implicaciones o qué clase de pacto cerraría con el diablo si aceptaba el trabajo, mi única certeza es que no conozco nada de este hombre, y el trabajo podría venir bien.

-No es nada complicado, y estoy dispuesto a pagarte bien... solo si...- saco su pene, y comenzó a masturbarse como si estuviera solo.

-Solo si... ¿qué?- complete su frase, y pase de estar completamente intimidada, a estar intimidad pero con un poco de diversión que hace mucho no sentía.

Sin embargo en mi mente empezó a correr una película de lo que sucedería, como si estuviera segura de lo que venia, ya que de alguna manera no era la primera vez que estaba en una situación semejante, en ultimas casi todos los hombres tiene las mismas fantasias.

-Pues necesito una mujer descomplicada, como tu, y necesito saber ¿hasta que punto es tu "libre pensamiento"?- intuí un reto, difícilmente le huyo a los retos... y lo odie porque parecía que actuara y hablara de modo que me hacia sentir que sabia todo sobre mi.

-ok- realmente no supe qué más decir.

-¿Quieres hacer la prueba?- me miro a los ojos, no dejo de masturbarse, lo hacia lentamente.

-Esta bien- dije sin dudarlo. No tenia nada que perder.

-Muy bien, entonces levántate y quítate la ropa... lentamente-

Me puse de pie, me quite la chaqueta y la colgué en el espaldar del asiento, me senté y me quite mis botas, que deje debajo de la mesa; me puse de pie de nuevo, desabotone mi jean, lo baje lentamente y lo deje en el suelo, a continuación me levante mi blusita, y la deje en la mesa, no traía bra, luego me di la vuelta, le di la espalda a Víctor y baje mi hilo azul claro, me puse en cuatro por unos instantes y lo deje encima de mis jeans.

Me volví para mirarlo, me percate que sus ojos recorrían detenidamente mi cuerpo, seguía masturbandose lentamente, sin prisa, creo que pretende que la situación no termine nunca.

-Ahora quiero que te pongas boca abajo en la mesa... recuéstate, ponte cómoda- se puso se pie, puso su mano en mi mejilla llevándome a la mesa, y acomodando mi cabeza delicadamente. A continuación metió dos dedos en mi ano, en una mezcla de determinación y delicadeza, que logro que gimiera con efecto retardado... ya cuando sus dedos habían entrado por completo.

-Así es la prueba, y de ti depende tu paga- definitivamente no entendí el reto. Saco sus dedos, abrió un cajón en un mueble, saco un cuaderno y un lápiz, empezó a escribir algo, se mostró emocionado y excitado, como impaciente por comenzar, enseguida puso el cuaderno a mi lado, para poder ver lo que escribió, mientras con el lápiz empezó a enfatizar cada una de sus palabras golpeando el cuaderno con el borrador del lápiz. -Si aguantas menos de 5 minutos, no tienes el trabajo y no nos volvemos a ver en la vida; si aguantas más de 10 minutos, esta va a ser tu paga; si aguantas más de 15 minutos esta va ser tu paga, y si aguantas hasta que me derrame... esta sera tu paga-.

Abrí mis ojos con sorpresa, económicamente la oferta es bastante tentadora, pero igual, no debe ser fácil, por e modo en que me lo ha dicho me hace pensar que no es la primera vez que hace algo así.

-Esta bien- dije, y cerré mis ojos, como si al hacerlo me volviera más fuerte.

-Nos vamos a guiar por el reloj de la pared, ¿esta bien?-

-Esta bien...- no me dejo terminar de contestar cuando metió sus dos dedos nuevamente, sin aviso, los saco rápidamente, escupió en mi ano un par de veces y su verga empezó a entrar lentamente en mi culo.

Apreté mis labios, la situación si duda me tiene mojada, puedo darme cuenta que mi coñito esta humedeciendo la superficie de la mesa, pero el dolor también es innegable; comienza un ritmo, no muy rápido, no muy lento, lo saca lentamente y lo mete de un empujón violento, cada vez que lo hace grito, no tarda entonces en acelerar el ritmo, manteniendo la fuerza, siento dolor y placer, y lucho por enfocarme en el placer. Tengo el impulso de abrir los ojos y mirar el reloj... pero no lo hago.

-Ya...cinco... minutos- dijo Víctor jadeando ligeramente.

Admito que tenia cierto temor de no llegar ni a los 5 minutos, sentí alegría, es la primera vez en casi seis meses que siento alegría; y viene una envestida con más fuerza, ahora va lento, y cada vez que entra me quiere destrozar, mis gritos son mas fuertes...intensos, y ahí viene otra ves... me duele, y de nuevo... no creo que aguante. Llevo mi mano a mi coñito, tal vez frotando mi clítoris pueda nivelar el placer. Mis expresiones son extrañas, oscilan entre gritos de dolor seguidos por gemidos de intenso placer. Él me agarra del cabello, hala de el arqueando mi espalda ligeramente hacia atrás.

-diez- susurra a mi oído, y en su voz noto el cansancio y el placer.

Me esta destrozando, y mis gritos lo alientan a seguir haciéndolo; me enfoco totalmente en mi clítoris, hay más gemidos que gritos ahora, algunos dirían que son gemidos gritados de placer, pero debo hacer algo y no resistiré más, voy a buscar mi orgasmo. Lo froto con intensidad, mi humedad facilita que sea intenso y con buena velocidad...y no tardo en sentir que esto cerca, estoy tan cerca, llego al limite, no hay vuelta atrás, sale de mi boca un grito ahogado de placer y un desahogo de meses, la mesa queda empapada.

Víctor percibe mi orgasmo, acelera su ritmo, con todas sus energías... y gime, siento gotitas de sudor en mi espalda, y mi ano ser llenado de su semen. Se deja caer un instante sobre mi, es demasiado pesado, entierro mi codo en su estomago indicándole que se levante. Se pone de pie, agitado.

-Mierda, no llegue a 15- dijo Víctor, sonreí sinceramente.

-¿Cuando empiezo?- pregunte juguetonamente.

-Pásate el lunes, en la tarde-


Prologo: Alcohol y Sombras

Pensaba que hay trabajos irremediablemente divertidos, como por ejemplo en un parque de diversiones, en una casa del horror, una tienda de tecnología o un bar. Sin embargo son trabajos que se suelen idealizar, y que deja a un lado una realidad que resulta ser no tan divertida y emocionante; el que trabaja en un parque de diversiones esta ahí para que los demás se diviertan, en una casa del horror la monotonía y la incomodidad pueden llevar al tedio, en una tienda Apple tiene que vender y competir, y si estas en un bar... bueno lidiar con borrachos nunca es algo divertido, o si, hasta cierto punto. El asunto con este ultimo es que te puede consumir, y da pie a que empieces una rutina y un estilo de vida poco sano, y aún más si no te encuentras bien.

He conocido personas que trabajando en un bar logran de alguna manera un equilibrio casi perfecto, se vuelven nocturnas, pero estudian, tienen relaciones y familias ejemplares, como que en todo hay un limite bastante claro que les permite llevar paradojicamente una vida sana. Pero también hay otros casos en que la vida nocturna, y el trabajo nocturno los consumen; recuerdo un buen amigo, emprendedor, con un aire independiente de aquellos que detestan tener jefes, lo que lo llevo a la idea de montar un bar. Lo curiosos es que literalmente se bebió su propio bar.

En mi caso, me pondría en los segundos. Seré sincera, cuando mi blog empezó a crecer y ha tener una idea clara, pensé saltarme e ignorar este periodo de mi vida, pero he decidido que para mantenerlo lo mas fiel a mi vida... debo contarlo, así que va a ser un año de mi vida, un año oscuro por así decirlo, un año que no viví, sino sobreviví.

Alcohol y Sombras es una serie donde ilustro la etapa más cruda y oscura, donde me puse en riesgo, y en donde tuve contacto con practicas sexuales más extremas y con personas dañinas, y de algún modo abusadoras. Por lo que es posible que no sea una lectura para todo el mundo.

Todo empieza 6 meses después de los acontecimientos de EN EL BAR, ¿y por que doy un salto de 6 meses?, en realidad considero que en ese periodo de tiempo no paso nada, fue un periodo muy tranquilo, me sentía tan mal que pasaba fines de semana enteros en mi casa, incomunicada, aislada. Incluso conviví con un par de compañeras, que hicieron que mi libido llegara casi a cero. Tuve una pareja formal, y había muy poco sexo.

Trabajando en el bar, recibía tantas propuestas indecentes, que termine por ignorarlas todas, creo que hasta me fastidiaban, estaba de mal humor casi todo el tiempo... estaba muy triste y peleada con la vida. Eso facilito que todo esto pasara, pues de haber estado bien estoy segura que habría tomado otras decisiones.

Pero todo cambio una noche, una noche cuando lo conocí a él.


sábado, 28 de noviembre de 2015

Tetas Grandes


Antes de entrar en la adolescencia pasa algo peculiar entre las mujeres, implícitamente nos damos cuenta de los cambios físicos que ocurren entre nuestros pares, llegamos a compararnos y nos vemos a nosotras mismas convirtiéndonos en mujeres.

Es usual desde el colegio ver a quien le han crecido sus senos, y ha quien no, y por lo general a la que le han crecido suele tener mayor éxito con los hombres, evidentemente llama muchísimo más la atención.


Los que me conocen un poco y mis lectores más fieles saben que yo soy de las que nunca le crecieron los senos; genética, lo delgada que soy, cualquiera que sea la razón tengo orgullosamente senos pequeños, pero admito que cuando estaba en mi adolescencia fue un tema que me acomplejaba, pues casi todas mis amigas del colegio tenían senos grandes, y eso socialmente parecía que les garantizaba cierto éxito.

Ver televisión corroboraba eso, pues en mi época de colegios figuras como Pamela Anderson eran el arquetipo de la mujer hermosa, de la mujer que es objeto de deseo. ¿y qué mujer no le gusta ser deseada?, ¿o ser mirada?, o ¿sentir que esa minifalda o ese escote atrae montones de miradas?.

Me han preguntado muchas veces ¿por qué no te operas los senos?; afortunadamente nunca ha sido algo que llame mi atención, me gusta como soy, y he tenido éxito así, no lo necesito para sentirme deseada. Además la comodidad de unos senos pequeños, no tiene comparación.

Igual hay que ser consciente que a un buen porcentaje de los hombres les gustan, y es un requisito dentro de su "mujer ideal", ya que les permite ciertas practicas y detalles en un encuentro intimo.

Algunos de mis lectores me compartieron al respecto que:

"me encantan las mujeres de senos grande poder masturbarse en medio de ello es excelente y que me tape el rostro con ellos"

"Ventajas una paja rusa, pero siempre un lío para la mujer es los dolores de espalda que le causa tanto peso en su busto"

"Las de senos grandes son ricas para tener el pene en medio dely"

"A mi me gustan más los pechos grandes!!! Me excito más!!! En Pocas palabras!!! Cojo más y más duro!!!"

Y así, y así... comentarios que apuntan básicamente a dos cosas:

  1. Son perfectos para practicas como la paja rusa
  2. A la vista y tacto genera ya placer

Desde mi punto de vista ayudan a:

  1. Seducir y provocar más eficazmente y con un mínimo esfuerzo.
  2. Sobresalir y hacerse notar.

Pero bueno, seguramente ustedes saben mejor sobre el tema, me gustaría leer sus opiniones. Ya que este tema solo es la introducción a algo que quiero compartirles y que tal vez no es tan difundido... desde mi experiencia le compartiré las ventajas de tener senos pequeños.

¿Qué otras cosas les agrada de los senos grandes?


viernes, 27 de noviembre de 2015

En el bar

Me dijeron que estudiar enfermería era para maricas, eso solo lo estudian viejas y maricas, me dijo mi padre el día en que le dije que quería ser enfermero; hoy termine el primer semestre, somos dos hombres en un curso con 20 mujeres, nos hicimos muy amigos desde el primer día, creo que estar entre tantas mujeres es intimidante. Bromeábamos respecto a que la mitad de las mujeres eran para él y la otra mitad para mi, y en la compañía de una cerveza fría debatimos cuales eran las suyas y cuales las mías.

Fue gracioso hasta que él empezó a tener éxito con "las que le correspondían", admito que me daba envidia cuando comentaba sus aventuras, en solo este semestre se había comido a tres de nuestras compañeras; yo, por otra parte he fracasado recurrentemente, a pesar que lo he intentado y he optado por varias estrategias, y ninguna me ha servido.

El fin de semana pasado estuve cerca, invite a Ana Maria a tomar una cerveza en un bar cercano, acepto mi invitación, eso me dio muchas esperanzas, además se tomo unas cervezas de más y eso me llevo a pensar que de esta no se me escapaba. Pero lo hizo, después de haber vomitado y pasar media hora en el baño llego su hermano mayor al bar y se la llevo, ni siquiera le saque un beso, ni uno de despedida por lo menos.

Soy caleño, y soy negro, llevo un año viviendo en Bogotá y empiezo a creer que a las mujeres bogotanas no les gustan los negros, eso me frustra, y las palabras de mi padre "estudiar enfermería es para maricas" retumba toda las noches en mi cabeza... tengo dificultades para dormir.

Hay un par de sitios que ponen salsa, voy frecuentemente. Un caleño es un dios en un sitio así, pero las bogotanas son tímidas, aceptan bailar una canción conmigo y luego se evaporan, como si me tuvieran miedo; la otra noche me levante una paisa recién llegada a la ciudad, pero no me paro bolas, eso me llevo a pensar que de pronto no son las bogotanas, tal ves es la ciudad, o tal vez yo. Bueno, en Cali era diferente... tenia mejor suerte.

Hoy es noche de cervezas con mi compañero, "noche de maricas" pensé, y maldije a mi papá por esas palabras. La decisión fue fácil, nos agrada un bar, no es muy grande, ponen buena música al volumen adecuado, de modo que no hay que gritar para poder entendernos; cuando llegamos pude ver que el bar estaba la mitad de su capacidad, magnifico, pensé, así es más fácil pedir canciones.

Nos sentamos, y sonaba algo de los Beatles, no reconocí la canción. El lugar estaba lleno de parejas, incluso pude ver un par de compañeras con sus novios, y yo con mi amigo... "maricas"; sin embargo mi humor mejoro cuando una mujer muy linda se nos acerco, podría armarse un trió, pensé rápidamente, cualquier cosa haría para darle fin a mi verano, peliroja, esbelta y con un par de tatuajes que eran apenas visibles, pero me animo se fue a pique cuando me pregunto lo siguiente:

-Buenas noches, ¿qué desean ordenar?- trabaja en el bar, tiene que ser amable con todos, mis esperanzas llegaron a cero.

-Dame una águila- dijo mi amigo

-yo quiero una club- dije secamente.

Admire su figura mientras se iba, debe ser nueva, nunca la había visto. Era la única mujer "sola" en el lugar entonces naturalmente hizo parte de inmediato de mis fantasías; mi amigo rápidamente me conecto de nuevo a la realidad, y me hablo sobre su salida con Jennifer, ella sin duda era la mujer mas atractiva del curso, madre soltera y con unos senos que constantemente me hacia soñar con poseerla, primero fui incrédulo, pues tenia la seguridad que ella nunca se metería con ninguno de nosotros.

-Pura mierda... esa vieja nunca...-

-Si quiere le muestro- dijo interrumpiéndome y soltando una carcajada.

Saco su celular del bolsillo, parecía que buscaba algo, pero no entendí bien qué pruebas podría tener en su celular. La mesera volvió con nuestras cervezas, pude ver mas de cerca sus tatuajes, y su piel blanca y suave por lo que podía apreciar, quería hablarle, decirle algo, pero no se me ocurrió nada nada inteligente y cautivador, me quede en silencio y ella se fue sin siquiera notarme.

Finalmente me paso su celular, pude ver un par de fotos de una mujer desnuda, en una cama con las piernas abiertas, pero podría ser cualquier mujer, sin embargo me percate que en esas fotos con mala resolución podía distinguirse el tatuaje de Jennifer en sus senos. Maldita sea, si es cierto, pensé. Y eso me llevo a una larga conversación, un tanto aburrida, sobre cómo lo había logrado, y una descripción de los talentos de Jennifer en la cama, admito que quede con una gran erección viendo las fotos e imaginándola.

Pedimos otras cervezas, y vi en acción a mi amigo.

-Quiero otra águila, angelito hermoso- su intención era sonar tierno, pero sonó como un pendejo. Ella debió pensar algo parecido por la sonrisa que se dibujo en su rostro y una ceja levantada.

Yo, quiero compañía femenina, hace mucho no la tengo, el pensamiento me trajo una sensación de nostalgia casi insoportable. Entonces, me puse de pie y pedí una canción, algo de Guns N Roses vendría bien. Me tope con la mesera, esta tomando aguardiente, trabajando en esto debe ser difícil no tomar algo, o tal vez su jefe la ve tensa y sabe de soluciones practicas, o simplemente es una alcohólica. No importa, es muy linda, pero ni sabe que existo, no se da cuenta que le tengo ganas.

La noche avanzo, no quería embriagarme, pero estoy borracho, deben ser mas de las dos de la mañana, el bar nunca se lleno, mi amigo intento conquistarse a la mesera, pero lo más que puso hacer en sacarle el nombre, Paola, o Paty, no pude entender muy bien cuando se lo dijo.

Este marica se quedo dormido, no tengo ni puta idea para donde llevarlo cuando salgamos, me lo voy a tener que llevar a mi casa... "maricas".

Hace calor, un puto calor que me sofoca, una sed abrumadora, me levanto voy al baño, necesito agua, podría tomarme una piscina, y aun así quedar con sed; el baño esta ocupado, otro borracho estará orinando, solo espero que no este orinando en el lavamanos, la mesera sale del baño de mujeres, y me sonríe, no se si me esta coqueteando o se burla de mi, me debo ver ridículo en todo caso.

Un hombre greñudo sale del baño, tiene la mirada perdida, debe ser una metáfora de su propia vida. Entro al baño y me quito la camiseta, abro la llave del lavamanos, junto mis manos formando una copa, tomo agua, y con mis manos empapo mi cara, mi cabello, mi pecho, siento un gran alivio; no me decido si salir o quedarme un rato, aislado y lejos de la música, es agradable alejarme de todo, pero pienso en mi amigo, esta solo y dormido, a continuación abro la puerta lentamente, y salgo, solo para darme cuenta que olvide mi camiseta.

Tal vez lo estoy imaginando, pero todos me están viendo, y burlando; de nuevo soy un payaso, la mesera me esta viendo, seguramente sera una anécdota que le cuente el resto de sus días a sus amigas, de aquel caleño borracho, desorientado que no sabia donde estaba de pie.

Hay una mano en mi pecho, cálida y pequeña, me empuja de nuevo al baño, debe ser muy fuerte porque no tengo como resistirme, no tengo claro quién me esta empujando.

-Espera... - creí escuchar

Vi hacia abajo, era ella, o una visión de ella, debí desmayarme en el baño y ahora estoy soñando, ella se frota contra mi cuerpo, me da algo de vergüenza notar mi erección, ella, así sea un sueño puede pensar mal, puede imaginarse que soy un eyaculador precoz, y con mi suerte, tal vez hasta en un sueño termine mi verano, pero con una frustración, y el chisme va a correr y...

Golpee mi cabeza contra la pared, dolió, me despertó, con la sorpresa de que todo es real, la mesera esta lamiendo mi pecho, luego alza la vista y mira mi ojos, se da vuelta, nos miramos en el reflejo del espejo, qué pequeño es el puto baño, pensé. Si su cuello, ella como indicándome se recogió el cabello, ladeo su cabeza indicándome que besara su cuello, y lo hice...su aroma, su suavidad, toda una delicia de una figura femenina que por tanto tiempo la vida me había negado.

Sus ojos, eran tristes o tal vez estaba borracha también, bueno para estar en estas conmigo debe estar borracha; con sus manos esta frotando mi verga, me duele, quiero que este libre, desabotono mi jean, dejo que queden hasta mis rodillas, libero mi pene y ahora me concentro en agarrarle sus teticas; ella parece no querer perder tiempo, se baja sus jeans rápidamente, tiene un hilo rojo, y acompaña a sus jeans que bajan hasta sus tobillos, se inclina apoyándose en el lavamanos.

Bajo mis manos a buscar esa cuquita, esta húmeda, muy húmeda, solo pienso en meterlo, ella me mira por el espejo, como alentándome a que la penetre de una vez; enseguida sin pensarlo dos veces agarro mi verga, y se la meto, suavemente, no puedo creer que este dentro de ella, su cara comunica placer.

Temo que sus gemidos nos delaten, nunca había estado con una mujer que gimiera tanto, y quiero darle más duro, entonces pongo mi mano en su boca, ahogando todos sus ruidos de placer, y la penetro con fuerza, quiero destrozarla, nuestras miradas están conectadas por el espejo, y es como si le entendiera que quiere que no me detenga y que le de más duro; y eso hago, con su humedad se me hace muy fácil entrar y salir, ahora miro su culo, puedo verle otros tatuajes que antes no vi, solo son visibles cuando uno se la esta culiando, pensé.

Mientras la seguía penetrando, busque su culo con mis dedos, y le metí un dedo, ella no protesto, entonces le metí dos, ya no puedo verla, el espejo se esta empañando, yo estoy sudando; ella pasa una mano por el espejo, parece que esta interesada en ver nuestro reflejo, eso la caliente, puedo notarlo. Quiero venirme, pero no sé donde venirme, no me quiero detener y esta puta no me pidió condón. De malas, problema de ella, me le voy a venir adentro, le voy a llenar esa cuquita de leche.

Alguien abre la puerta del baño, tengo la sensación que todo el calor acumulado se va por la puerta, hago un gesto con la mano, y cierro la puerta nuevamente; ya estoy a punto de venirme y ningún hijueputa me va a interrumpir.

Estoy a punto... le voy a dar todo... todo para ella... ella lo pide. Pongo mis dos manos en su cadera, ella deja salir sus gemidos sin temor a que la escuchen, le doy con mas fuerza, y ganas, y... estallo dentro de ella sin control.

Mis fuerzas se fueron, veo que ella se sube sus jeans, se arregla un poco el cabello y sale del baño, sin decirme nada, necesito más agua, me siento deshidratado; tomo un poco de agua, me pongo mi camiseta y salgo del baño, el lugar esta casi vacío, mi amigo sigue durmiendo, tomo asiento junto a él, y miro a mi alrededor, la estoy buscando, sin duda quiero seguir en contacto, pero no la veo.

Tengo que hacerme cargo de mi amigo, volver a mi realidad, me resulta amargo. Lo despierto, pagamos, y salimos a buscar un taxi, pero quisiera irme con alguien más. Tendré que regresar otra noche.


martes, 24 de noviembre de 2015

Monologo II

Esta terminando el semestre, estoy llevando una buena vida... me encanta, vivo sola, estoy estudiando algo que me gusta, tengo una vida sexual plena y satisfactoria. No hay nadie que me vigile y hago lo que quiero, cuando quiero y con quien quiero, y apenas tengo 18 años. Pronto cumpliré 19.

Pero me siento mal, no sola, me siento triste.

Apenas mayor de edad, apenas viviendo libremente; disfrutando y experimentando mi sexualidad, aveces de formas muy arriesgadas, aveces con personas insospechadas, pero al fin y al cabo teniendo una aventura que me genera placer.

No entiendo mi tristeza, mis ganas de vivir se esta drenando dejando mi cuerpo casi vacío. Tengo otro retraso apenas de una semana, pero esta vez no me importa.

¿Tal vez un nuevo trabajo?, pronto tendré más tiempo. Volver con mis padres no es una opción, tampoco es la U, creo que elegí bien o por lo menos no hay arrepentimiento en mi. La alegría se fue y me dejo vacía.

Hay un hombre desnudo en mi cama, aún duerme; no sé su nombre, no sé si es casado o tiene hijos, anoche me genero un buen orgasmo es todo lo que importa, pero hay algo diferente, desde hace algunos días no quiero que nadie se quede en mi apto... no lo soporto. No quiero que me hable, no lo quiero ver.

Quiero que todo se vaya a la mierda.

Voy a tomar ese trabajo, puede ser lo que necesito, o puede que me destruya.

Me vale una mierda, lo tomare y...


lunes, 16 de noviembre de 2015

Sexo en la ducha

Cuando hablo con personas sobre sus fantasías en el plano sexual, o sobre las preferencias a la hora de tener algún encuentro intimo, ya sea casual o con la pareja estable, el sexo en la ducha resulta ser algo recurrente en el imaginario de muchas personas; hombres y mujeres comparten que la idea de la desnudez, el agua, la humedad hacen parte de una practica alterna a la cama, y que lleva a otras experiencia en donde los sentidos tienen experiencias diferentes.

Debo admitir que al principio la idea de tener sexo en la ducha no llamaba mi atención, pues lo consideraba poco practico, incomodo y que me parecía una perdida de tiempo. Varios de mis amantes siempre me hablaban de que querían follarme en la ducha, y yo respondía con gestos de indiferencia; no le veía sentido, no entendía qué podía brindarme cambiar la cama por la ducha, mejor la comodidad de la cama a la incomodidad y el frió de una ducha. Sin embargo con el tiempo cambie de opinión...

Tendría alrededor de 19 años de edad cuando empece a frecuentar moteles en la ciudad de Bogotá, y cuando empece a viajar con cierta frecuencia a lugares cálidos de mi país. En los moteles (según donde vayas) puedes encontrarte con baños y duchas de lujo, que te llevan a pensar en la agradable sensación que debe generarte bañarte ahí; o si viajas a clima cálido con algún amante la ducha se vuelve un lugar deseado en varios momentos del día. Por lo que desde entonces me uní al club de los que les encanta tener sexo en la ducha.

En la actualidad es para mi una practica recurrente e indispensable en mi vida sexual.


Requisitos Para una Optima Experiencia 


  1. Una ducha lo suficientemente amplia: si la ducha es muy pequeña, el placer de la situación se disminuye, ya que las posibilidades de cambiar de poses es limitada. Si la ducha es lo bastante amplia es como si ya la imaginación deja de tener limites. En lo personal me gusta jugar a que se me cae el jabón... y eso necesita de una ducha un poco amplia.
  2. Relación Fuerza-Peso: resulta fundamental que exista una buena relación entre la fuerza del hombre y el peso de la mujer; hombres con poca fuerza con una mujer con un peso elevado hace que la experiencia se convierta en un trabajo, e impide que la situación fluya; por tal razón es fundamental que haya una buena relación... pues personalmente me encanta un hombre que pueda cargarme en la ducha.
  3. Flexibilidad: resulta siempre básica para cualquier practica fuera de la cama.
  4. Temperatura del agua: agua muy fría dificulta una erección, ademas que distrae demasiado... a no ser que estés en un clima muy cálido.
  5. Pulcritud: siempre va a ser fundamental la limpieza, un baño sucio siempre baja la libido a cualquiera.
  6. Desear el cuerpo del otro: si no hay una verdadera atracción física... esta no sera una buena practica.

Lo bueno


El cambio de contexto, estar fuera de lo habitual siempre resulta ser una experiencia que te genere sensaciones diferentes, resulta ser muy sensual la desnudez y el contacto con el agua, resulta ser la situación ideal para conocer completamente el cuerpo de tu pareja.

Enjabonarse mutuamente puede resultar una experiencia muy intima y placentera, en donde se le da a la piel una atención especial.

Lo no tan bueno


No todas las duchas son aptas para esta practica, y tampoco es algo para hacer con todas las personas; me he dado cuenta que cuando el cuerpo de mi amante no me atrae lo suficiente (así sea el mejor amante del mundo), esta resulta una practica poco placentera.

Lo mejor


Si la atracción física es muy fuerte, esta es de las mejores practicas que pueden compartir, la situación se da para jugar mucho, para tocarse y mirarse.

GuiaCereza.com

Este resumen no está disponible. Haz clic en este enlace para ver la entrada.