viernes, 9 de diciembre de 2016

Ana - II

Creo que las sorpresas pueden ser divertidas -no lo fue para mi en ese momento-, especialmente para aquel que ve tus cara y tus gestos cuando eres sincera con algo que ni habías considerado, y claro, había también en mí un poco de terror.

Es muy temprano y llegaron por mi puntualmente, hacia bastante frío, han sido años desde la ultima vez que salia tan temprano de mi casa, ni mis padres ni mi hermano se percataron de que salí a esa hora de la casa. Mi elección fue sencilla, unos jeans y una chaqueta de jean me pareció bastante prudente tanto si hacia calor como si no; en la maleta solo iba una pijama y mi vestido de baño de una pieza, además de lo básico.

Se preguntaran qué me sorprendió de esa manera, !oh Dios¡, motos, unas malditas motos, nunca he subido en una, y básicamente es debido a que me dan miedo, no puedo explicarlo, pero solo tragedias vienen a mi mente cada vez que veo una moto, y no, no es que alguien cercano haya muerto en un accidente, y si, si que he visto varios accidentes... creo que son impresionantes; y ahí están los tres -Jorge con Pilar abrazada a su cintura, y Andres- mirándome como esperando que me desmaye -no les di ese gusto-, y con risa nerviosa los salude a cada uno. Me acerque primero a mi amiga, también iba en jeans, y con una blusita que dejaba muy poco a la imaginación del buen observador; luego a Jorge, y en ese instante pensé muchas cosas, había visto a mi amiga -claro antes de ser amigas- salir con hombres muy atractivos, y otros no tanto, pero este Jorge era demasiado atractivo, creo que exhala seguridad y narcisismo, esta sin camisa, cualquier mujer querría estar con él... sin duda; y de ultimo salude a Andres con un beso en la boca y me enfrente a un reto, subir a la moto como una veterana de las dos ruedas, me puse el casco y no supe como asegurarlo, mis mejillas se calentaron, Andres se volvió hacia mi y tiernamente me ayudo, me subí torpemente, me aferre fuertemente a su cintura y cerré los ojos.

No supe a donde íbamos, hacia demasiado frío, pero eso me hacia aferrarme más a mi nuevo amigo, su espalda ancha me daba una sensación de seguridad y un calor agradable, pero el viaje que para mi fueron casi diez horas -en realidad fue una hora- no fue nada agradable, la velocidad me dio terror, pero no dije nada, creo que Andres se dio cuenta pero nunca hizo un comentario al respecto.

Es curioso que en esos momentos mi mente se puso en blanco, no recuerdo tener pensamientos específicos, creo que solo sensaciones como de caer o volar... y caer. Abrí los ojos cuando se detuvo, era un peaje, aún no sabia a donde íbamos, creo que en realidad no era relevante el destino; volví a cerrar los ojos y nos los volví a abrir hasta que llegamos al destino.

No hay una mejor sensación que la de poder poner de nuevo mis pies en la tierra, por el contrario veo que mi amiga a disfrutado el viaje, la veo radiante; llegamos a un hotel, tiene una muy buena vista, se siente como si estuviera construido en el borde de un abismo, hay piscina, y el clima -hacia bastante calor- realmente no esta mal.

Me quede disfrutando el paisaje, creo que necesitaba algo de tranquilidad, ver ese abismo verde, y solo perderme en la vista y ver como los buses, carros, camiones, andaban por ese camino serpenteante.  Mi amiga se hizo a mi lado, hizo un comentario de la vista, y luego me dijo que nos quedaríamos en ese hotel, y que debíamos entrar para alojarnos -ya ellos había arreglado la estadía-, sentí algo de alivio en pensar que podía recostarme cinco minutos.

Evidentemente compartiría cuarto con Andres, cuando entramos, lo primero que me percate era lo pequeño que era el cuarto, apenas si cabía la cama y había una ventana pequeña a la cabecera de la cama -la vista era excelente-, al lado de la cama un pequeño baño con una ducha aceptablemente limpia.

Entre al baño, sin duda de ningún genero mi prioridad es la piscina -siempre lo ha sido-, me desnude y me mire al espejo, me pregunte si mi cuerpo puedia ser objeto de deseo, enseguida pensé que por alguna razón mi compañero de cuarto estaba en este viaje, de alguna manera sabia que la respuesta era si. Cuando me puse el viejo vestido de baño lo primero que note es que había engordado un poco desde la ultima vez que lo vestí -hace 3 años aproximadamente- y eso resultaba algo vergonzoso especialmente en ese plan; estoy segura que el rojo complementa bien mi piel blanca y mi cabello rubio, mis senos quedaron algo apretados, siento como si en cualquier momento se me fueran a salir, pero puedo ver que eso puede llegar a ser una ventaja en el juego de la seducción, sin embargo no sé si estamos jugando ese juego aún... o tal vez ya estar acá en un cuarto juntos es que ya nos hemos seducido mutuamente, o incluso tal vez este tipo de planes no necesite seducción. De una cosa estoy segura, y es que mi EX se mordería los codos al verme así.

No todo esta a mi favor, hay unos gorditos donde antes no había, bueno tal vez siempre han estado ahí y nunca me había dado cuenta; igual estoy casi segura que mis senos van a distraer o mejor aún captaran toda la atención. Me doy cuenta que si funciona ya que no me había percatado de mi entrepierna, literalmente mi vestido era "comido/tragado" por mi coñito. Creo que tuve un mini-infarto ante no saber si podría ser algo por así decirlo seductor o coqueto o por el contrario una total vulgaridad matapasiones.

!A la mierda¡, no iba a quedarme pensando y re-pensando, ya me estaba estresando por estar pensando en tantos detalles; De repente hay algo que distrae mi atención... mi amiga ya empezó a divertirse en el otro cuarto, sin duda no tiene pena alguna que la escuchen.

Salgo del baño y le digo a Andres que voy a la piscina, él no aparta le mirada de mis senos, creo que no se lo esperaba, y dice que va conmigo, saca una toalla de su maleta y se va conmigo; la piscina esta fría -me encanta-, Andres dice que esta tibia, lo relevante es que para ambos esa casi excelente, me sumerjo un par de veces y la recorro a lo largo. Mis pezones están como piedras, una piedras preciosas claro esta, y puedo darme cuenta como él esta atento a todo.

Me acerco a él y le chapoteo agua en la cara, él hace lo mismo, yo me tapo la cara ante sus ataques y luego él se acerca, toma mis manos y me obliga a destapar mi rostro, me mira a los ojos y me besa... y yo lo beso. Me abraza y yo lo abrazo... mis senos se aprietan contra su pecho, no lo hace con amor, eso es nuevo para mi, en efecto el deseo sexual y el romántico son diferentes, y este sin duda es un deseo meramente sexual, solo deseo en este instante que me toque mis senos como aquella noche en el bar, con firmeza, con pasión. Cuando vi su mano acercarse pude saborear la sensación, la anticipación al contacto... cuando alguien salto violentamente a la piscina, sentí ahogarme en el agua que fue arrojada hacia mi cara.

Era Jorge, seguido por Pilar que se veían también entusiasmados por la piscina, claro ellos se tomaron su tiempo, y ver la mejillas rosaditas de mi amiga me hicieron sonreirle instantáneamente, se habían tardado su tiempo, creo que la prioridad de ellos difiere a la mía, y aquí les voy a compartir un pensamiento que nació en ese instante y que por el resto de la semana estuvo en mis pensamientos como un intruso:

Alguna vez escuche que en una escena porno no había nada más importante que la química que puede existir entre los actores, ya que eso el que observa el vídeo puede darse cuenta de cuanta química hay entre ellos, y eso hace que una escena sea mejor o peor calificada. Pues bien, estos dos tienen la mayor química que he visto en una pareja, claro es una química que tiene sus bases en la pasión, y ello me lleva a pensar que no podría haber mejor escena porno que una protagonizada por ellos dos.

La forma qué él la mira a ella, como si todo su deseo, toda su libido se conectara al cuerpo de ella, y ella sin embargo devolvía una mirada no menos intensa en la cual podía interpretarse mil palabras de invitación al placer. Recordé los gemidos que escuche y no pude evitar sentir un poco de envidia.

Voy a compartirle querido lector otro pensamiento intimo y secreto: al momento de haber conocido a Jorge y saber que salia con mi amiga hace algunos meses, pensé en competir con ella, este hombre tan dolorosamente atractivo podría ser mio; pero al verlos en esa piscina pude darme cuenta que yo no tenia ni tuve oportunidad alguna.

Recordé de nuevo esos sonidos de placer, y me hice una imagen, en la cual Jorge estaba encima de mi amiga desahogándose como si no fueran a verse en meses y ya se necesitaran; y en ese punto yo ya estaba más allá del umbral del placer... de nuevo mi vagina parecía que se derretía.

Es muy probable que Andres sintiera algo parecido o que por lo menos pudo ver mi gesto de envidia, y ellos lo llevo de nuevo a mis brazos, pero esta vez sus manos no dudaron, pero no fueron a mis senos; cuando toco con firmeza mi vagina sentí una especie de alivio, mi amiga no era la única que podía divertirse.

Pude ver que Jorge hacia algo parecido a mi amiga, pero ella le daba la espalda en una esquina de la piscina, comprendí donde estaba el placer de él. Andres movía su mano en círculos, lentamente, luego un dedo rozaba lentamente cerca a mi clítoris, casi gemí, pero me contuve -no quería risas en ese momento tan significativo para mi-, enseguida ese mismo dedo exploro más profundo, y más profundo, hasta que llego al fondo; me dijo que estaba sorprendido por "encontrarme tan húmeda", pude sentir en mi pierna su pene, estaba bastante duro ya, y eso me llevo a tomar la iniciativa.

Busque con la mirada a nuestros compañeros, pero ellos ya estaban en sus asuntos como si nosotros no existiéramos, o mejor, como si fuéramos una ola mas en la piscina la cual se llevaba lentamente el vestido de mi amiga.

Salí de la piscina y lo invite a que me siguiera...


Continuara....


miércoles, 30 de noviembre de 2016

Pensamientos Libidinosos: FMK

Ayer tuve mi primera cita por la nueva app de citas FMK (Fuck, marry, kill), siempre soy muy curiosa de estas cosas, y me divierto un poco explorando sitios de citas y apps de citas; en esta ocasión atrajo mi atención el concepto de follar, matrimonio o matar, y si me conoces bien querido lector solo estoy interesada en la primera y en la ultima -cuando descarto a alguien porsupuesto-, y claro jugando, y eligiendo las opciones, en las cuales a muchos les di fuck, comencé a hablar con algunos pocos que seguramente también andan curioseando. El juego era el siguiente: el primero que me devolviera el F.. seria el elegido para la aventura.

No es nada del otro mundo claro, sin embargo no deja de ser divertido. Me encontré con M.., ya un hombre mayor, dice en la app que tiene 58 años de edad, él me dice que en realidad tiene 60, me pregunta si le importa la edad o si me incomoda, yo le respondo que nunca me ha incomodado la edad. 

Me invito a salir, fue directo, me dijo que tenia un cuarto en un hotel, y que podíamos pasar ahí una noche, acepte, ya que siempre me emocionan las citas a ciegas.

Cando llegue él estaba con una bata, tomando una copa de vino, al hacerme pasar me ofreció una copa, la acepte y nos sentamos al borde se una gran cama doble; pese a su edad puedo ver que en su juventud pudo ser un hombre muy atractivo, del tipo Sean Connery, que en sus ultimas películas se veían aun muy atractivo pese que superaba los 60 años de edad.

Me cuenta que es viudo hace 2 años, y que desde entonces no ha estado con una mujer, dice que simplemente perdió el interés y que estuvo casi dos años en aletargamiento sexual; sin embargo la semana pasada vio una foto o una imagen de una mujer desnuda que de inmediato lo hizo despertar.

Es curioso, cuando revisas tus expectativas, o por lo menos las mías en este encuentro; imagine desespero, ansiedad, y me encontré con tranquilidad y paciencia... sentí que me hacia el amor. No digo que no sentí placer -tuve un par de orgasmos-, pero por lo general me preocupa esa sensación, ya que pueden malinterpretar la situación y buscar de una manera tonta la formalización de lo que no puede ser formalizado -o por lo menos no de mi parte-, y ello muchas veces conlleva a situaciones incomodas.

Cuando deje el hotel, se despidió tiernamente, e insistió en llevarme a mi casa, eso fue una primera alerta "por nada del mundo dejare que averigüe dónde vivo", dije que deseaba caminar y me fui. He revisado la aplicación esta mañana, hay varios mensajes de M.. , no he contestado a su insistencia, y aún no he decidido qué hacer.

Lo consultare con la almohada...




martes, 29 de noviembre de 2016

Ana - I

Mi nombre es Ana -obviamente no es mi nombre real, pero
quiero que me conozcan de esa manera- tengo 30 años, estoy casada hace cuatro años y tengo un hijo de dos años de edad; soy psicóloga, siempre soñé con ser psicoterapeuta de pareja, y sí trabajo en el área clínica pero con niños, no era lo que esperaba pero me agrada mi trabajo.

Siempre quise contar algo, sin embargo cuando se es esposa y madre aveces -no sé si es un instinto de conservación y protección- se suprimen algunas historias y se dejan en el rincón más oscuro y lejano de la memoria, pero claro por más que se ignoren, esas historias están ahí, y no pueden borrarse por más esfuerzos que se hagan.

No sé muy bien por donde iniciar, se me ocurre que es relevante que sepan que perdí mi virginidad a los 17 años con mi novio, con el cual dure casi tres años; cuando entre a la universidad inicie en el primer año una nueva relación de pareja -mi segunda relación formal-, con un compañero de clase. Es de aclarar que usualmente hay pocos hombres en la carrera de psicología, digamos que por clase o por semestre suelen haber uno o dos, algunos ven esta situación como algo afortunado, pero la verdad es que es casi todo lo contrario, al estar en un espacio de mujeres el hombre se convierte casi que en un hermano -mayor o menor- o el eterno amigo. Bueno para que se hagan una idea mi novio de la universidad era ese único hombre de mi semestre.

Seguía viviendo con mis padres, pero pasaba las tardes follando con mi novio en su apartamento que estaba a pocas cuadras de la U; recuerdo esos buenos momentos, ya conocíamos nuestros cuerpos y como darles placer, sin duda una relación muy satisfactoria en varios sentidos, me sentí amada y deseada. Pero esa no es la historia que quiero contar.

Si no estoy mal duramos casi cuatro años en esa relación de pareja, cuando termino debí acostumbrarme a la soledad -pero no puede-, sin duda ir a casa temprano, pasar más tiempo en mi cuarto hizo que los siguientes tres meses fueran insoportables. Creo que tuve que ver novelas y programas de TV sin sentido para poder seguir adelante. Me queda la duda si fue en realidad mala idea, ya que me hizo soñar con casarme y tener estabilidad emocional... sí, creo que eso es importante para mi.

Acabo de recordar que usualmente en estas historias hay que describirse, lo olvide, creo que tiene que ver con que no estoy acostumbrada a hacerlo, y más cuando ya se es esposa y madre describirse para alguien más es impensable. Mi cabello es castaño claro, casi rubio, tengo la costumbre desde los 17 años de aclarármelo, así que me veo rubia; mi piel es blanca, y bastante blanca... ojos café claro, mido 1.65 y peso 75kg, se puede decir que soy un poquito gordita, la forma de mi rostro es redonda, tengo senos grandes -siempre me han dicho que son mi mayor atributo-, cola normal, no recibo comentarios de ella -ni positivos ni negativos-, y creo que eso es todo.

Ahora si permitanme continuar, creo que debo iniciar por ese trabajo grupal, en realidad era en parejas pero ella no había asistido la clase anterior -y si, por ella me refiero a la dueña de este blog-, creo que antes de este trabajo nunca había realmente compartido con Pilar, bueno en parte tiene que ver que cuando tu pareja esta en tus mismas clases sueles compartirlo todo con él y te olvidas de las demás personas. Por eso cuando te encuentras sola nuevamente -además de la incomodidad- empiezas a redescubrir a las personas que te rodean, por ejemplo pude darme cuenta que Martha mi compañera metalera es una persona bastante agradable con su humor negro, Luis, el segundo hombre del salón, bueno no es tan hombre, y Natalia la más joven del semestre tiene ya dos hijos. Les parecerán datos tontos y normales, pero para mi fue un gran impacto en su momento.

Y bueno de ella ¿qué puedo decir?, sin duda es diferente -sin decir que sea bueno o malo-, pero especialmente diferente para mi, cómo decirlo, mis pocas amigas hasta el momento habían sido mujeres con un plan de vida casi idéntico, ser esposas, ser madres, trabajar, bueno y todo lo ligado a la vida que nuestras madres han vivido en su mayoría; pero ella -claro no es la única- da la impresión que escupe sobre esa idea.

Sucedió un lunes en la mañana, nos sentamos las dos en la biblioteca de la universidad, con la intención de trabajar, desde un principio fue tenso para mi, no por ella, estoy segura -y lo supe en ese momento- que se debió a que estos trabajos los hacia exclusivamente con mi pareja -ahora expareja- eso me hizo torpe al relacionarme con otras personas, llegue temprano, y ella aún no estaba ahí, eso me hizo ponerme algo ansiosa, pensamientos del tipo: "¿y si no llega?, ¿cómo serán sus tiempos?, ¿si trabajara o me dejará todo a mi?" llenaron mi cabeza.

En la mesa de al lado estaban "estudiando" tres hombres, bueno casi adolescentes, y lo digo así porque se veía que están teniendo una conversación divertida; creo que es la primera vez que me permito a mi misma ver a otros hombres. Hay uno que se ve muy joven, pero me resulta atractivo, y puedo darme que no le soy indiferente, me sonroja un poco que se la pase viendo mi escote -no mencione que usualmente uso escotes... algo pronunciados-, pero también me divierte, creo que eso ayuda a mi autoestima.

Mi compañera llega 15 minutos tarde, no me molesta, por el contrario que ha sido sano para mi, así de alguna manera me he relajado un poco; llega con sus jeans apretados y una blusita esqueleto negra, como siempre mostrando más piel que muchas, no puedo evitar notar que ella atrae muchas miradas, y también saludos... un asunto sin duda que tiene que ver con su alegre personalidad.

No es tan mala, se concentra en el trabajo, y podemos llegar a acuerdos muy fácilmente, nos tomo menos de una hora hacer el trabajo de la U, me sorprende -sin embargo no seria lo único- que congeniáramos de esa manera; casi si advertirlo termine hablando de ella de mi nueva situación y de lo difícil que era, ella no decía nada, solo escuchaba, ponía atención en mi historia y ello me alentaba a continuar, al mismo tiempo me cuestionaba a mi misma por hacerlo.

Fuimos a un bar cerca de la U en la tarde, ella me había dicho que seria sano que me tomara una cerveza -no entendí muy bien, pero acepte-, creo que espera que pueda distraerme un rato de todo aquello. Cuando llegue al bar a las 6:00pm ella ya estaba ahí, en una mesa, acompañada por alguien que no reconocí; dude un instante, pensé solamente en darme media vuelta e irme, pero cuando iba a emprender tal acción ella me vio y me hizo señas con una mano para que me acercara -ya no pude escapar, y tal vez debí hacerlo-, lo hice y me senté junto a ella, su acompañante me saludo, miro mis tetas por un instante -y no volvió a hacerlo en la noche- y se levanto un instante ha hablar por el celular, creo que fruncí el ceño porque Pilar me observo como si se estuviera divirtiendo con mis gestos, me pidió una cerveza y me contó que era un amigo, no estudiaba en la U, y se conocían hace dos meses aproximadamente, le pregunte que si eran novios y ella solo sonrió.

Pronto él regreso, y esta vez con un amigo, nos presentaron, dijo que su nombre era Andres, soldado profesional y estaba de vacaciones -de hecho estaba de permiso solo un par de días-, Pilar se puso de pie y fue a hacer una llamada, entonces Andres se sentó a mi lado, dejándome en el rincón de la mesa, me puse tensa, luego mi amiga regreso y se sentó al lado de Jorge -su amigo y amante-, él la tomo por la cintura, la acerco con firmeza y la beso, fue tal la pasión del beso que me sonroje y me incomode con la situación; Andres me miro y pregunto si tenia novio, le dije que tenia hasta hace poco, él sonrió -creo que me vio vulnerable, nunca lo supe-, hablamos, aveces tomaba mi mano, o por lo menos lo intentaba y yo retrocedía, nerviosa.

Jorge menciono algo de hacer un viaje, algún pueblo cercano, piscina, no me di cuenta que contaban conmigo, nunca he hecho algo así, guarde silencio y evite la conversación; no fue difícil ya que Pilar lo distraía, y Andres se interesaba en mi, mientras que yo solo pensaba en la forma de escapar sin quedar mal -no se me ocurrió nada-, y luego solo paso lo inevitable, entre más lo pienso no veo cómo pudo ser diferente, ya que desde que acepte ir, o decidí cumplir la cita es como si ya el final estuviera irremediablemente atado a esa decisión; me beso, ¿o yo lo bese?, nos besamos, con pasión, tal vez la cerveza ayudo, nunca considere hacer tal cosa, besarme con alguien que apenas he conocido.

Su mano toca mi muslo, sube rápidamente a mis senos, los aprieta con fuerza, me encanta la sensación, pero siento vergüenza, abro mis ojos, nuestros acompañantes no han dejado solos, no sé si sentirme más tranquila o preocuparme por estar sola, sin embargo la forma como toca mis senos hace que mi vagina este literalmente goteando.

No paso nada más esa noche, pude escapar, pero no por mucho tiempo, porque esta no es la historia de esa noche, no es la historia que quiero contar... en realidad lo que les quiero contar sucedió el viernes siguiente, cuando ese viaje que mencionaron se hizo realidad.

Todo empezó muy temprano, dijeron que iban por mi a las 7:00am, y el destino me lo habían mencionado, pero lo había olvidado, por primera vez iba decidida a desordenarme; estando en la ducha, cuando tocaba mis senos solo imaginaba que eran las manos de Andres, apreté mis pezones con fuerza, y una mano, un dedo froto delicadamente mi clítoris, el agua caliente me relaja, pero a la vez estaba impaciente, deseaba con toda mi alma que llegaran por mi.

Mis padres estaban algo inquietos, cuando estaba con mi novio, parecían estar muy tranquilos, y ahora que les digo que salgo con amigas se muestran -aunque no dicen nada- inseguros.

Llego la hora, Pilar me timbra al celu, y salgo de mi casa medio emocionada, medio asustada, asustada de mí, no me reconozco, pero no quiero perder esta experiencia, puede salir muy bien, o puede salir muy mal, pero ya no importa, no hay vuelta atrás, en realidad hoy que lo pienso nunca la hubo.





Continuara...




miércoles, 2 de noviembre de 2016

Atada

Fue una de esas noches innolvidables, pude desconectarme de las tensiones propias del trabajo, de las metas y de todo lo que tiene que ver con la cotidianidad; creo que tome más de la cuenta -así lo había planeado- y claro eso usualmente tiene implicaciones para una mujer... sola.

Mi cabeza da vueltas, la siento pesada, como si al más mínimo movimiento requiriera un esfuerzo desbordado, me duele todo el cuerpo y apenas si quiero abrir los ojos..., no puedo moverme con total libertad, mis manos, mis muñecas están inmovilizadas, estoy atada a una cama de un lugar donde nunca he estado antes.

Observo con dificultad a mi alrededor, hay dos hombres sentados al borde de la cama, me observan detenidamente, sus rostros no me son familiares y puedo darme cuenta que se han divertido conmigo toda la noche -la sola idea hace que me moje-, hay semen en mis senos... y en otras partes de mi cuerpo; no parecen estar aun satisfechos, estaría decepcionada si ya lo estuvieran para ser sincera.

Ven que estoy despierta, me sonríen y no dicen nada, solo actúan y eso ya dice suficiente; uno abre mis piernas y me penetra, el otro acerca y mete su pene  a mi boca, se mueven y yo sigo su ritmo, me encanta la situación..., puedo ver la escena desde un espejo que hay en la pared, me fascina verme, vernos.


jueves, 27 de octubre de 2016

Lluvia y Fear Factory

Rock al parque puede ser el cielo y el infierno a la vez, debo decir que odio las multitudes, los empujones, el que te pisen los pies, la sensación de no poder respirar y de no poder escapar; ese día estaba especialmente lleno y para rematar mis amigos son de aquellos que quieren estar en el centro o al frente, donde según ellos sucede lo mejor ya que el sonido llega mejor. No estoy segura de eso, además tengo una desventaja y es que mi estatura me impedía ver gran parte del escenario, es algo frustrante, ya que para mi en realidad disfrutar un concierto esta relacionado con ver el escenario sin problemas y poder tener espacio para respirar.

Ese día aprendí que igual que el cine la compañía tiene gran correlación con la calidad de la experiencia; sin embargo a los que han tenido la posibilidad de ir estarán de acuerdo conmigo que una de las mejores experiencias tiene que ver con la diversidad de personas con las que se comparte, ya sea porque te causan gracia o que definitivamente te recuerda que todos viven la vida de forma distinta.

Resulta interesante el agua que venden en el lugar, con un grado de alcohol mucho más alto de lo esperado. Por otro lado el contexto promueve de alguna manera que el aguardiente se tome como agua... en poco tiempo ya me siento mareada, a pesar que (o eso pienso) no he tomado casi nada.

Al llegar la noche viene lo mejor y lo peor, lo mejor es que podre escuchar a Fear Factory, me gustan un par de canciones de ellos, y lo peor es la lluvia... y aun peor no traje chaqueta. Algunos pensaran que con el aguardiente basta para alejar el frío, pero esta noche no es tan así; traje una camiseta blanca, no llevo brassier..., ya imaginaran el efecto.

Un amigo me abrazo, y me daba más aguardiente, me tocaba tal vez con la intención de calentarme (en todos los sentidos); hay ojos mirando mi camiseta, varios pares, pero como ya saben aquellos que me conocen un poco, eso nunca me ha intimidado. Mario es un hombre grande, me siento bastante pequeña cuando me abraza, y sus manos ásperas siempre me están tocando..., me he acostumbrado a ellas.

-Tocamelo- susurro a mi oído.

No hice nada, estoy esperando que salga FF, ya falta poco, Mario toca mis senos con una mano, aprieta mi pezones, él sabe que eso me agrada bastante.

-Tocamelo- volvió a decir, pero esta vez tomo mi mano y la llevo a su pene, lo tenia afuera, duro a pesar del frío.

Ha tomado bastante de seguro, puedo notar que estar al limite de perder el control o la cordura, música y sexo están en ocasiones profundamente relacionadas.

-Eso, así- dijo mientras suavemente lo masajeaba a mis espaldas.

En multitudes así siempre hay duda de la atención del publico, se asume que esta 100% hacia el escenario así en el momento este vacío.

-¿Me lo mamas?- dijo en mi oído, seguí en silencio.

En sano juicio seguramente no lo consideraría una posibilidad, por lo menos no ahí, pero en mi estado actual es fácil olvidarse en repetidas ocasiones del contexto. Me gire hacia él, lo mire a los ojos y me arrodille, vi su pene grueso apuntándome, y lo metí a mi boca sin esperar más peticiones.

Hay más ruido, por mi mente pasa la duda si es porque FF va salir o porque me observan o tal vez ambas cosas; suena un estruendo, llueve con mayor intensidad, son ellos, me cuesta reconocer la canción..., tal vez no la conozco.

Enseguida puedo sentir como mi boca se llena de su semen, le sale bastante, lo saboreo, me pongo de pie, no miro a nadie..., me lo paso, me encanta esa sensación.

ahora mi atención esta en el escenario.



miércoles, 26 de octubre de 2016

En un motel de lujo


La expresión "gorilas" siempre resulto curiosa y divertida para mí, creo que tiene que ver con que me remite al Planeta de los Simios o al gran gorila de Gorilas en la Niebla; sin embargo estos dos se ganan ese titulo a pulso... realmente son un par de gorilas, y ahora que lo pienso mejor es una expresión común en las películas para designar a los guardaespaldas  y agentes de seguridad de alguien, usualmente de un mafioso.

Si debes contratar guardaespaldas o eres una persona muy importante/popular o tienes muchos enemigos, seguramente son ambas cosas a la vez. Cada uno de ellos lleva un revolver bajo el saco, pude verlos al subir a la camioneta y no puede decidirme si sentirme segura o por el contrario inquieta.

Es un hombre casado, pero eso no lo define, hay muchos hombres casados pero éste intimida; puedo imaginarme una esposa en sus cuarentas subyugada... sin valor en su palabra, y unos hijos seguramente exitosos, no lo pregunte y no pretendo hacerlo. Es un hombre de familia, y para un hombre de familia la imagen lo es todo, y sus "gorilas" se les paga para cuidar esa imagen... además de su vida claro esta.

Ellos me miran, pero como mirando al sol, al cual solo se le mira un par de segundos, no me hablan como si no existiera, para ellos solo existe él, lo curioso es que para él solo existo yo, y en eso hoy estoy de acuerdo con él.

Le gusta el lujo, tiene un gusto impecable no lo niego, los dos guardias no se separan de nosotros; por un momento he considerado que tal vez estén también al lado de la cama... cuidándonos o más bien cuidándolo. Es una idea tonta, pero en el momento no lo es tanto, sin embargo pongo especial atención a ellos a penas llegamos a la habitación, ellos nos siguen, pero se quedan en la puerta, y él la cierra susurrándoles algo que no puedo distinguir, tal vez le sugirió que descansaran o que lo esperaran un par de horas.

No me sorprende que le guste ponerme en cuatro, un hombre dominante lo suele hacer, lo hace sentir cómodo. Pero me sorprende la manera casi tierna de tratarme, esperaba otra cosa, no me decepciona, me agrada, sin duda tiene experiencia en darle placer a una mujer.

Luego en el jacuzzi mientras lo cabalgo lentamente comienza ha hablarme, tal vez no habla íntimamente con nadie, no puede hacerlo o así lo ha decidido por alguna razón que no comprendo. Me mira a los ojos con intensidad:

-Quiero que nos sigamos viendo- dijo enfáticamente, como si en ese mismo instante tomara esa decisión.

-Si nos gusta no veo porque no- conteste luego de un corto silencio incomodo.

-Tengo un apartamento, podrías vivir allí- dijo fantasiosamente.

No dije nada, entendí rápidamente su estilo, y una deuda así de grande sin duda vendría con cobros igualmente desproporcionados si me permiten decirlo así. Pero decir "no" lo sentí poco amable para el momento.

Volvimos a la cama, se hizo encima de mi, me penetro lento y con fuerza.

-No me respondiste- y me beso con pasión.

-Me gusta mi apartamento- le dije sinceramente y sin dudar.

-El mio te gustara más- comenzó a moverse rápidamente buscando (pensé eso) en venirse.

-No lo dudo- le dije mirándolo a los ojos, tome su cabello con ambas manos.

No le tomo mucho tiempo venirse, se recostó en mi pecho y empezó a jugar delicadamente con mis pezones, apretándolos delicadamente.

-Solo dime cuando te ayudo con el trasteo- 

-Por el momento quiero más de ti esta noche- fue mi forma sutil de decir "jamas lo diré".



martes, 25 de octubre de 2016

En una cama de un motel barato

-Te desperdicias... ¿sabes lo que ganarías si cobraras?- pregunto mientras me penetraba con todas sus fuerzas.

-No tengo idea- dije entre gemidos, mi cuerpo se arqueaba de placer.

-Esa cuquita es una mina de oro, saquemosle provecho- su rostro me hacia pensar que estaba a punto de derramarse, podría ver la lucha interna.

-...hago lo que quiero- quise dejar clara mi posición al tema, pero no logre decirlo eficazmente, estaba entregada al placer y no a los negocios.

-Yo le consigo manes que le pagarían resto- creo que la idea lo emociono tanto, pues cuando lo saco lleno mi cara de su espeso semen, parecía no terminar...y sentí que mi rostro quedo totalmente cubierto.