martes, 23 de enero de 2018

La primera impresión no corresponde


Es un día más frío que todos los demás, no tengo un plan en especial o una actividad previamente planeada, creo que es usual que mis domingos sean así, es como que me dejo llevar, tal vez en parte a que el resto de la semana debo casi que planearla hora por hora... pero el domingo no, ese día mi cerebro descansa. Suelo ir a algún café, con mi tablet o un libro, es igual, voy solo a leer un rato y tomarme un capuccino o dos. 

Entran dos universitarios, no creo que superen los 19 años de edad, los escucho hablar despreocupadamente, uno es venezolano y el otro es español; el primero pide un te y el segundo un cafe muy negro, tal vez un americano, se sientan a mi lado y me miran, yo, clavo mis ojos en el libro "Lords of the sith", sonrío mucho en la lectura, me parece increíble como escucho toda la banda sonora en mi cabeza, la respiración de Vader, la voz del emperador. en seguida me doy cuenta que no debe ser usual ver a una mujer leyendo estos libros.

Me distraigo un rato de la historia y pienso lo tiernos y respetuosos que son aquellos dos, los imagino con novia o tal vez muy tiernos para que alguna mujer los tenga en cuenta, mucho Eros y poco Thanatos; o lo que es peor, mucho dragon ball y poca vida real. El venezolano se muestra agradable conmigo, el español más bien apático, tal vez celos de amigo; lleva 3 años fuera de su país, estudia y no trabaja, vive con sus padres. 

Vamos a mi apartamento, tenemos sexo, me dice que soy la segunda mujer en su vida, yo no le doy ninguna información al respecto. No es inexperto, y tampoco tierno, creo que tierno es las definición más equivocada a su estilo... tal vez ha visto mucho porno.

Mientras escribo esto, él me ha dejado 15 o 20 mensajes, no le respondo aun, aveces si te metes con alguien tan joven una termina por alguna razón conociendo "los suegros", y por alguna razón me aman o me odian. 


miércoles, 17 de enero de 2018

Es cuestión de soñarlo

He estado viajando, literalmente desconectada del mundo, sin preocupaciones, sin los problemas de todos los días, sin la necesidad de revisar el correo, sin morir por las molestas notificaciones del celular. Solo leer y follar; leí un par de libros y me folle a un par de amigos, todas mis necesidades estaban cubiertas.

¿Saben?, aveces me siento como una niña jugando a ser adulta, no sé porqué tengo esa sensación, de seguro no soy la única; otras veces me siento "vieja", bueno, biologicamente estoy lejos de serlo, sin embargo, repaso mi vida y... vaya si he vivido cosas. 

No quisiera volver al trabajo, creo que seria una pensionada muy alegre, viajando, leyendo, haciendo no sé qué y no sé cuando, pero, creo que puede ser divertido pensar simplemente en el propio placer. Por ejemplo, compartí una gran cama con esos dos amigos, despertar en medio de ellos era bastante agradable; obviamente las noches eran geniales y el sexo bastante placentero, y solo pensé en lo extraordinario que seria una relación de tres... ya saben eso que llaman poliamor (creo), pero ¿quien propone eso?, acaso, ¿debo pedir que sean mis novios?, cuando es un trío es bastante "sencillo", es un acuerdo por y para el placer de todos, y llega el otro día y cada uno continua con su vida.

Un día se presento un amanecer perfecto a mi modo de ver; nada mas empece a abrir mis ojos cuando uno de ellos estaba estimulando delicadamente mi clítoris, tal vez ya llevaba tiempo haciéndolo pues ya estaba mojada. Un olor a un rico desayuno también se hizo presente, y el sonido de los huevos cocinándose, me follo, y al terminar casi enseguida ... el desayuno en la cama. Más tarde, los tres nos duchamos juntos.

Estoy pensando desordenadamente, lo dejo así, breve, sin sentido, y me voy a dormir, hoy duermo sola, me siento bien, solo un poco pensativa.

Un saludo a todos los libidinosos en este nuevo año.


miércoles, 27 de diciembre de 2017

El Club

Esta noche me correspondió una mascara blanca con unos detalles coloridos en los ojos, todo el lugar esta a media luz, se escuchan varias conversaciones en diversos idiomas y una variedad de gemidos masculinos y femeninos. Estoy en mi pesa favorita, la cual esta en el rincón más oscuro, en donde todo el club es visible y toda acción no escapa al panóptico; estoy desnuda, en cuatro, un hombre lleva un rato penetrándome, es moreno, un tatuaje de una calavera en su pecho, unas cadenas que se entrecruzan adornan su brazo derecho, esta sudando, su piel esta brillante, me doy cuenta por el espejo de la pared, todo mi cuerpo es una onda de choque coherente con sus embestidas. 

En la esquina derecha veo dos hombres, uno calvo y uno con el pelo totalmente blanco, ambos cooperan para darle placer a una mujer negra, tiene el cabello corto, se la chupa al canoso, mientras el calvo introduce sus dedos en los agujeros de esta mujer; al lado de ellos, un hombre rubio -tal vez alemán- penetra a una mujer de piel canela, él la alza de las piernas y ella se aferra a su cintura rodeándolo con sus piernas, él no teme manifestar en su rostro el placer del momento.

En la otra esquina del salón, dos parejas están tranquilamente conversando en un sofá que se antoja muy cómodo, los cuatro están desnudos; un poco a la derecha, una mujer, rubia, no más de cuarenta años de edad, esta con tres hombres, les practica sexo oral a sus compañeros, ella de rodillas y ellos de pie la rodean. 

En el centro, en una mesa redonda, una mujer se masturba para un publico de 7 hombres aproximadamente, la ven pero no la tocan, su esposo, un señor de barriga generosa es el que esta de pie, mientras los otros están sentados o de rodillas mirando de cerca la acción de la esposa. 

A mi lado hay una multitud de gente, tal vez una docena de hombres se encuentran admirando a una pareja de mujeres jóvenes, una pelirroja y la otra rubia, están haciendo un 69 sobre un sofá amarillo; mi vista es interrumpida entonces por dos hombres que me hablan y me dicen algo que no logro entender, ambos tienes sus penes en la mano con una erección completa el de la izquierda, y el de la derecha tiene una erección parcial, abro mi boca como dándoles la bienvenida a mi esquina.


martes, 19 de diciembre de 2017

Un café en la mañana


Me despertó la luz, la luz de la mañana que entra sin la resistencia de una cortina adecuadamente cerrada, me encuentro boca abajo, se me hace difícil abrir los ojos, siento como si los parpados estuvieran pegados con plastilina; hago un reconocimiento interno de mi cuerpo, como si fuera una especie de androide, pues no he salido de la mini-amnesia de la mañana y la cual me impide recordar con claridad los acontecimientos de anoche. Ese "escaneo" me permite asegurar que tengo la sensación de languidez en mi coñito posterior a una noche de sexo.

Decido ampliar la exploración a mi cama, y, evidentemente no estoy sola. Un hombre, del que no puedo determinar mucho, esta acostado de lado, dándome la espalda; tiene una espalda ancha producto de ser fiel visitante de algún gym, es casi tan blanco como yo, su cabeza recientemente rapada descansa sombre su brazo. 

Me levanto lentamente, me paso mis dedos por mi cabello, me rasco ligeramente la cabeza como tratando de activar alguna función cerebral, observo el suelo lleno de ropa, su chaqueta negra de cuero, una botas bastante finas, y una caja de condones vacía. Paso en medio del desorden, voy a la cocina y pongo a hacer algo de café, me sirvo un vaso de agua, me lo bebo de un solo sorbo; voy al baño y me miro en el espejo, observo mi cuerpo desnudo, veo una pequeña marca de dientes en mi senos izquierdo y en mi hombro derecho, abro la llave del lavamanos y humedezco ligeramente mi rostro. Comienzo a recordar, la fiesta, las dos copas de vino que tome, los amigos, el instructor de gym brasilero, su forma de hablar, el taxi que compartimos.

Al ir por el café escucho un "hola" con un acento extraño, sus manos frotan su cabeza rapada, lo cual hace que su pecho acentúe lo bien trabajado que esta; sirvo el café, al mio le pongo un poco de leche, él me dice que quiere el suyo negro, regreso a la cama, le doy su taza y me mantengo de pie, tomo el mio junto a la ventana, él no dice nada y yo no digo nada. Recojo las tazas, las lavo, y regreso a la cama.

Él tiene su verga en su mano, la tiene dura, me mira, me dice algo con los ojos, mensaje que es difícil malinterpretar, entonces me monto en él, su pene entra en mi con facilidad, el solo verlo así ya me había hecho poner húmeda, lo hago lento, él mira mis senos, mira mi vagina y mira mis ojos, mientras tanto, yo miro su pecho y sus ojos. 

Me invade una sensación de culpa, el instructor "pertenece" a una amiga, hago un esfuerzo por ignorar ese tema. 

Se viste sin prisa, son alrededor de las 10:00am, y al despedirse me da un beso en los labios, lo hace tiernamente; por alguna razón pienso que el instructor tiene dos personalidades, una buena y una mala, una tierna y una salvaje, una amorosa y una maltratadora. De nuevo me pongo de pie desnuda frente al espejo, mis brazos tiene algunos pequeños morados, pienso en mi amiga y en cómo convencerla que él no es un buen hombre. Me miro a los ojos como buscando una respuesta, y lo único que se me ocurre es que nada puedo hacer.






martes, 12 de diciembre de 2017

Caminar en el pasto

No fue tan malo como lo había pensado, simplemente decidí no culpar a nadie y, asumir mi error sin importar las consecuencias, aunque, evidentemente me importan mucho; todo quedo en un llamado de atención... y, si, un par de lagrimas que salieron sin autorización. 

En la tarde salí, decidí caminar, caminar distraidamente, con rumbo pero sin afán de llegar a mi casa; pase por un parque en el que nunca me detengo, no es muy grande, y usualmente hay varias personas haciendo ejercicio, hombres y mujeres de mediana edad. Hace frío, no tanto como en poco tiempo lo hará, me tumbo en el prado, aun verde, aun fresco, me quito los zapatos y disfruto de la sensación en las plantas de mis pies.

Mi mente casi en blanco, casi, pero no del todo, ya no pienso tanto en mi error; las personas me miran, creo que les doy curiosidad, pero, la verdad me tiene sin cuidado. Pasa un policía y me pregunto si estar descalza va en contra de la ley.

Hace frío pero el cielo esta azul, veo pocas nubes y el sol toca toda la ciudad. Mi teléfono suena, hay varios mensajes, decido ignorarlos; veo un perro atrapando un pequeño dron, que sonaba como un mosquito, entra una llamada a mi celular, veo que se trata de un viejo amante... pero no estoy segura si me apetece verme con él, sin embargo, decido contestar. 

Acordamos ir a cine y la liga de la justicia fue la elegida sin duda, al sentarnos recordé que ya hace un par de meses venia avisando que estaría en la ciudad, también recordé que compartió conmigo su amarga historia relacionada con su reciente divorcio, al parecer su esposa lo había engañado con un compañero del trabajo, pero claro, él también jugaba a lo mismo, según me contó tenia dos amantes: una en su ciudad, una mujer madura casi de su misma edad -42 años-, y yo.

Haciendo los cálculos llevo saliendo con él alrededor de dos años, tiempo que se traduce en un par de noches al mes. Al salir de la película no pudimos dejar de reír sobre el enamoramiento de Batman y Superman; al llegar su cuarto de hotel fue evidente para mi que él quería tener el control, me tomo por la cintura me beso, me desnudo, me ato a la cama. Lo permití, no dije palabra alguna, todo lo dije con mis ojos.

Mordió mis pezones, me masturbo con intensidad, abrió mis piernas las puso en sus hombros y me penetro; todo lo hizo con lo que interprete como frustración, que luego entendí como rabia, no contra mi, tal vez contra las mujeres.

Al final de la noche sentí como su semen caía en mi espalda, se había hecho tarde,  ambos nos encontramos agotados, y solo pensé en lo agradable que el pasto había interactuado con mis pies, mantuve mis ojos cerrados y me fui a ese lugar por unos segundos. 

No pregunte nada, no hice el mas mínimo comentario, solo me sentí feliz que se hubiera desahogado. Luego me levante, tome un vaso de agua y le dije que mañana debería intentar caminar descalzo en el pasto, él solo sonrió.



domingo, 10 de diciembre de 2017

Hoy estoy triste

No pude dormir anoche, creo que desperté a las tres de la mañana y no pude volver a quedarme dormida, sentí hambre pero no busque nada de comer, sentí sed pero no fui por un vaso de agua; pensé que si lo hacia seria entonces imposible volver a dormir tranquila. Me despertó tal vez el hambre, recordé que el sábado en la noche no cene, entonces, maldije no haber cenado algo.

Pero creo que también me despertó una idea recurrente, una preocupación relacionada con un error más o menos significativo en el trabajo, ¿quién no ha tenido uno?. Yo he tenido pocos creo y, mañana me han citado, tal vez solo pasé de la advertencia, pero tal vez no. Salio el sol, no dormí en absoluto; decido levantarme a las 8:30 am, prepare un café y lo tome en mi cama, no prendí la TV, no tome mi tablet para leer un libro, no puse música, solo mis ojos se perdieron en el infinito, y solo pensé en mi error... imágenes y sonidos que me torturaron sin piedad.

En la tarde solo vi una opción que podría ayudarme a estar mejor, le escribí a un amigo que hace meses no tenemos contacto, lo invite a mi apartamento; follamos y follamos, lo disfrute y él lo disfruto, no obstante, en ocasiones me desconecte, cuando estuve debajo de él, solo cerré los ojos, deje que mi cuerpo siguiera su ritmo y volvieron esas imágenes, son como fotos con movimiento y sonido que me preocupan, me alteran e hicieron que mis ojos se humedecieran, pero él no se dio cuenta, siempre me esfuerzo porque disfruten estando conmigo, tuve un orgasmo, no lo fingí, fue real, nunca finjo en realidad, pero al venirme solo sentí una ganas inmensas de llorar, pero no lo hice, me concentre en su cuerpo haciendo un esfuerzo enorme y esa desagradable sensación desaparecio. Se vistió, dijo que iba a visitar a sus padres, me dio un beso en la frente y se fue.

Mire el control de mi apple TV, pero no lo tome, mi tablet descargada, me quede desnuda en la cama con una gran sensación de tristeza, pero, soy muy buena ocultándolo, nadie puede percatarse cuando lo estoy... prendo mi portátil, y solo pienso en escribir cómo me siento en este momento. Ya es de noche, 9:17pm, me da algo de miedo no poder dormir. Debo madrugar, solamente me dijeron que debía ir, pero no me dijeron a qué hora. 





jueves, 7 de diciembre de 2017

Una propuesta...

Fue una buena tarde, estaba algo tensa, y esa tarde de sexo con el bajo de la otra noche me ha caído demasiado bien; insinuó su deseo de venir a vivir a la ciudad y buscar un apartamento cerca al mio, la verdad no me hizo mucha gracia, pero, guarde silencio y me abstuve de hacer comentarios. Salí en la noche, esta vez solo quise un café en un starbucks, él ya estaba esperándome cuando llegue.

Subí las escaleras dándome cuenta que mis rodillas temblaban un poco, lo salude y me percate que él estaba más nervioso; me pregunto sobre su propuesta, y le dije que eso no esta en mis planes. Él se molesto, y yo no dije nada más.

Enseguida desplegó los típicos argumentos de:

“Te vas a quedar sola”, “hay que sentar cabeza”, “cuando seas vieja quién...”, la juventud no es para siempre... y un largo ETC.

Ya he perdido la cuenta de cuantas veces me han recitado las mismas frases, al principio contraargumentaba enérgicamente, indignada, molesta. Pero aprendí que por mas que exponga lo que pienso, nunca termino siendo escuchada y hasta cierto punto odiada.

Mi silencio lo molesto más, hasta que solo dije adiós y me fui. Pero no me fui a mi apartamento, fui a casa de un amigo, simplemente pensando que quería que me follaran.